Las Provincias

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Autor: Antón Millet. Ginecólogo.
Fortalecer el suelo pélvico ¿Sirve de algo?
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Antón Millet | 28-02-2017 | 2:31| 0

 En 1948 Arnold Kegel popularizó los ejercicios del suelo pélvico que llevan su nombre. Desde entonces y hasta hace poco tiempo estos ejercicios se reservaban sólo para mujeres de edad avanzada con incontinencia urinaria. En los últimas décadas, sin embargo, se ha propuesto su uso preventivo en pacientes sin incontinencia, con o sin factores de riesgo. También se ha propuesto un uso terapéutico en pacientes con incontinencia establecida.

La rápida incorporación de las mujeres al trabajo tras el parto y el énfasis que actualmente se pone sobre los aspectos cualitativos de la salud hacen que la percepción sobre el problema de la incontinencia esté cambiando. En países como Francia, todas las embarazada se someten a sesiones de ejercicio de suelo pélvico al final del embarazo y tras el parto. En España esta no es una práctica consolidada.

La musculatura pélvica tiene 2 funciones: aguantar el peso de los órganos pélvicos y contribuir al cierre de los esfínteres Alrededor del 33% de las mujeres pierden orina y un 3%- 10% presentan incontinencia fecal (líquida, sólida o gases). Los partos contribuyen significativamente a estas pérdidas aunque existen otros factores de riesgo. El factor más relacionado con la pérdida de heces es que se produzca un importante desgarro de la musculatura perineal en el parto. La incontinencia urinaria es más frecuente si el parto es vaginal, el bebé es grande, se instrumenta el parto con forceps o si existen antecedentes familiares de incontinencia urinaria.

El entrenamiento del suelo pélvico se suele recomendar durante el embarazo y el puerperio para prevenir y tratar la incontinencia. Consiste en distintos ejercicios físicos que las mujer realiza varias veces a lo largo del día para fortalecer la musculatura perineal. Estos ejercicios aumentan la fuerza, la resistencia y la coordinación de la musculatura. No existen datos que demuestren que el fortalecimiento perineal dificulte el parto vaginal; antes al contrario, cada vez hay más estudios demostrando lo contrario.

Los estudios muestran claramente que los ejercicios de suelo pélvico antes y tras el parto:

1- Reducen un 30% el riesgo de incontinencia a los 12 meses tras el parto en mujeres que no perdían orina antes del embarazo.

2- Reducen un 40% el riesgo de incontinencia a los 12 meses tras el parto en mujeres que pierden orina durante el embarazo y en los 3 primeros meses tras el parto.

3- Reducen un 26% el riesgo de incontinencia en “poblaciones mixtas” (con o sin incontinencia) que ejercitan su suelo pélvico. La eficacia de generalizar los ejercicios de suelo pélvico a todas las mujeres embarazadas es, por tanto, menos evidente.

Faltan datos que demuestren que los efectos beneficiosos del fortalecimiento perineal se mantengan más allá del primer año. Esto es quizás debido a que que las mujeres reducen la realización de ejercicios con el tiempo.

Personalmente estoy convencido de la utilidad de ejercitar el suelo pélvico al final de la gestación e inmediatamente tras el parto. Espero que las autoridades sanitarias sean capaces de divulgar este mensaje y articulen programas encaminados a reducir la incontinencia. La salud y la calidad de vida van de la mano y aunque perder orina no mata a nadie, las mujeres que sufren el problema saben que su salud está seriamente comprometida.

Antón Millet, ginecólogo.

Clínica Millet- Valencia

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La revolución silenciosa: Rompiendo reglas
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Antón Millet | 09-11-2016 | 9:33| 0

En las últimas décadas hemos vivido la mayor “revolución” de los últimos siglos y la han protagonizado las mujeres occidentales: éstas han ido equiparando sus derechos – y obligaciones- a los de los hombres. La integración al mundo laboral ha constituido un elemento esencial de este proceso. Esto no se ha producido igualmente en todas las áreas geográficas del mundo y, de hecho, las disparidades en este sentido son evidentes y aparentemente crecientes.

Habrá quien sostenga que esta igualación de hombres y mujeres ha sido auspiciada de forma encubierta por los poderes económicos para aumentar artificialmente las necesidades materiales y el consumo de las familias. No quiero entrar en esta polémica. Lo que sí quiero es señalar que las mujeres actuales necesitan simplificar sus vidas para adaptarlas a las nuevas circunstancias que les toca vivir.

Como ginecólogo, observo que tener la regla cada mes supone una carga para muchas mujeres. También veo que muchas mujeres jóvenes todavía relacionan REGLA y SALUD: la ausencia de reglas se considera algo anómalo. En los últimos años, sin embargo, empieza a calar la idea de que la ausencia de reglas podría constituir una ventaja.

Estudios científicos publicados hace más de 10 años mostraron que al menos el 55% de las mujeres se sentían interesadas por la idea de vivir con menos reglas. Sin embargo, el 90% de las mujeres siguen creyendo que suprimir las reglas no es bueno para su salud.

Antes de seguir, quiero insistir en la diferencia que existe entre no tener la regla de forma voluntaria – con tratamiento hormonal- y no tenerla de forma espontánea. El primer escenario es el que me interesa en este momento. El segundo escenario requiere de la valoración por un ginecólogo para descartar patologías o una menopausia precoz.

Actualmente tenemos ya mucha experiencia con fármacos hormonales que suprimen la regla. De hecho, la toma de píldoras anticonceptivas consiste en 21 días de tratamiento y 7 de descanso; en los días de descanso se presenta una hemorragia que las mujeres consideran una regla sin que lo sea… son hemorragias artificiales que “imitan” a las reglas naturales.

La regla se presenta por una caída brusca en los niveles hormonales; los síntomas desagradables asociados a las reglas también se presentan en el intervalo libre de hormonas (ILH).

 

La mayoría de las mujeres consideran la regla como una molestia necesaria. Otras sufren reglas muy dolorosas y/o asociadas a fuertes jaquecas. Algunas mujeres sangran muy abundantemente o sufren severos síndromes premenstruales; otras trabajan en el ejército, en el espacio, en condiciones meteorológicas extremas o simplemente compiten deportivamente. Una regla difícil puede estropear un viaje o un evento social… En todos estos casos, la regla supone un gran problema.

 

 

En estos casos, los ginecólogos hemos recurrido a la toma de anticonceptivos de forma continua, sin descanso entre cajas, para suprimir las reglas.

Estas pautas nos han permitido ganar experiencia en lo que respecta a eficacia y seguridad: la sintomatología asociada a la menstruación desaparece rápidamente sin que aumenten riesgos a largo plazo.

Quiero insistir en que no hay datos que indiquen que aumente el riesgo de desarrollar ningún tipo de cáncer por utilizar anticonceptivos hormonales en pauta continua. Tampoco aumentan los riesgos cardiovasculares.

Si una mujer desea reducir el número de reglas o suprimirlas del todo, debería hablar abiertamente con su ginecólogo sobre el tema. Una forma sencilla de evitar las reglas tomando anticonceptivos es no tomar las pastillas placebo, evitando los descansos entre cajas – encadenando varias cajas una detrás de otra-. Esta pauta lleva a tomar 17 cajas al año en lugar de 12. También se pueden usar anillos vaginales o el DIU Mirena. Este último se usa durante 5 años y permite evitar embarazos, reduciendo o eliminando la cuantía de las reglas (25% tras 1años de uso y el 50% tras 2 años). Las inyecciones de Depoprogevera – hormona anticonceptiva- también reduce el número de reglas.

Independientemente del tipo de tratamiento que tomemos para reducir el número de reglas, pueden producirse manchados y/o sangrados irregulares antes de que las reglas desaparezcan del todo. En la mayoría de las mujeres, estos sangrados son poco importantes y suponen pocos días; sin embargo, algunas consideran estos manchados tan molestos que prefieren tener la regla. Se ha demostrado que los manchados/sangrados irregulares van disminuyendo si se persiste en el tratamiento.

Mi conclusión es que la clave para una supresión exitosa de las reglas pasa por hablar claramente con el ginecólogo y trabajar con él hasta encontrar el mejor método para lograrlo. Vivir sin reglas es posible y a veces muy deseable.

Antón Millet-Clínica Millet

Noviembre 2016

Clínica Millet |Ginecología, Reproducción Asistida, Diagnóstico Prenatal, Pediatría, Endocrinología

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Este post es muy importante para mí: Síndrome de Phelan McDermid
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Antón Millet | 24-08-2016 | 6:35| 0

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Hace unos años atendí el parto de una bebé preciosa. Todo salió muy bien pero a los pocos meses los padres notaron que el bebé no progresaba correctamente en su desarrollo. Por hacerlo breve os diré que el bebé fue diagnosticado de un síndrome de Phelan-McDermid. Ya os podéis imaginar por lo que han pasado los padres: una primera fase de shock, de incredulidad, de desánimo… pero también de esfuerzo, lucha y superación.

El síndrome de Phelan-McDermid es una alteración genética que consiste en que falta un pedacito de un cromosoma, el número 22. Los pacientes presentan retraso en el desarrollo en múltiples áreas, especialmente en la capacidad de hablar pero también cierta discapacidad intelectual y/o síntomas de autismo. Es una enfermedad rara ya que hay unos 150-200 casos diagnosticados en España – aunque probablemente haya más sin diagnosticar…-.

Hablé con el padre hace unas semanas y me contó, con lágrimas de alegría en los ojos, que su hija ya era capaz de bajar unos pocos escalones sin ayuda… La niña está progresando mucho gracias al apoyo que está recibiendo y a lo bien y mucho que la están estimulando.

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El problema de las enfermedades raras es que son grandes desconocidas: al afectar a pocas personas, se destinan pocos recursos a investigación y desarrollo de tratamientos.

A la asociación de afectados por la enfermedad se les ha ocurrido hacer un libro infantil para dar a conocer el problema y recaudar fotos para investigación. En la foto de nuestra home page, me veis con el libro.

Comprar el libro desde la web de la asociación es muy sencillo. Si haces una pequeña aportación, mi pequeña paciente os lo agradecerá… y yo también. Ah! para los escépticos… Yo ya he donado.

Gracias.

Antón Millet

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Métodos anticonceptivos en la adolescencia: preguntas y respuestas
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Antón Millet | 22-08-2016 | 6:33| 0

¿POR QUÉ USAR UN MÉTODO ANTICONCEPTIVO EN LA ADOLESCENCIA?

Aunque está empezando a descender, las adolescentes tienen la tasa más elevada de embarazos no deseados y de abortos. Además de su alta eficacia contraceptiva, la píldoras anticonceptivas con estrógenos y progesterona – las clásicas- aportan otros beneficios a nivel de salud y calidad de vida. Entre jóvenes de 15 a 19 años, los anticonceptivos orales son el primer méto­do usado en EEUU y el segundo en Europa.

¿QUÉ MÉTODO ANTICONCEPTIVO DEBEMOS ACONSEJAR EN LA ADOLESCENCIA?

Ante una adolescente/joven sexualmente activa que no desea embarazarse la anticon­cepción debería ser una opción muy eficaz y sencilla. imple. Pero la realidad es más compleja, ya que en la adolescente encontramos dificultades añadidas con respecto a la mujer adulta: menor responsabilidad, olvidos, peor acceso a una buena información (“mitos” sexuales de fuentes poco fiables -internet, amistades,…-). La píldora anticonceptiva ofrece la mayor seguridad anticonceptiva con los menores riesgos a corto y medio plazo. Su única limitación son las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y que se recomienda asociarlo a un método de barrera como el preservativo.

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS IDEALES DE UN AHC PARA LA ADOLESCENCIA?

En la adolescente es necesaria la aceptabilidad, la facilidad de manejo, la disponibilidad y la privacidad. Para las adolescentes es particularmente importante prescribir una píldora que proporcione un control de ciclo bastante regular. Las adolescentes son menos tole­rantes a los sangrados irregulares que las mujeres de más edad y tienden a aban­donar más los tratamientos.

¿CUÁNDO PUEDE EMPEZAR UNA ADOLESCENTE CON LA AHC?

Los AHC pueden prescribirse una vez que la adolescente inicia las menstruacio­nes. Sin embargo, es importante realizar un chequeo con el ginecólogo para valorar riesgos – enfermedades de transmisión sexual, problemas de salud que contraindiquen el uso de anticonceptivos, …-. Los AHC pueden prescribirse en una primera visita tras la exploración ginecológi­ca (incluida una toma cervical para citología), aunque ésta puede posponerse a los próximos 3 meses si detectamos que la adolescente tiene miedo o vergüenza a una primera valoración por el médico.

¿ES DIFÍCIL TOMAR DE FORMA REGULAR Y SIN FALLOS UN AHC?

Las adolescentes son el grupo de población con más facilidad para tener “olvidos” en la toma de la píldora. La tasa de fallos de la AHC entre las adolescentes alcanza hasta el 32%, comparado con el 5% en todos los grupos de usuarias. El miedo a engordar, las irregularidades menstruales, y otros efectos secundarios como náuseas, dolor mamario y de cabeza son motivos frecuentes de abandono. La mayoría de estos miedos al uso de AHC son infundados, por ello deben ser in­formadas de que la ganancia de peso es poco frecuente con los AHC de baja dosis o prácticamente inexistente con las formulaciones actuales. El sangrado irregular no es preocupante y tiende a resolverse a los pocos ciclos de uso.

ADEMÁS DE EVITAR EL EMBARAZO, ¿QUÉ OTROS BENEFICIOS TIENE EL ANTICONCEPTIVO EN LA ADOLESCENTE?

Los AHC tienen muchos beneficios para la salud que deben repasarse con la adolescente que está considerando usar la píldora. Los AHC pueden usarse para tratar ciertas enfermedades: la endometrio­sis, la falta de reglas por falta de estrógenos, los trastornos menstruales por fallos ovulatorios, el dolor menstrual, los sangrados abundantes,… En nuestro blog encontrarás información sobre este tema.

¿QUÉ AHC ELEGIR EN UNA ADOLESCENTE?

La tasa de fallos de los anticonceptivos orales cuando se usan correctamente es < 0.25 %. Sin embargo la tasa de fallos entre adolescentes puede alcanzar hasta el 15% debido al mal uso. ¡Las adolescentes olvidan un promedio de 3 píldoras al mes! La nueva generación de píldoras tiene una dosis muy baja de estrógenos (< 50 μg) y nuevos gestágenos que mejoraran su tolerancia y reducen sus efectos secundarios.

El AHC ideal para la adolescente es aquel que asegure:

  • Un alto cumplimiento, minimizándose el riesgo de embarazo por olvidos.
  • Una buena tolerancia, con un buen patrón de sangrado que evite abandonos.
  • Con mínimos efectos secundarios.
  • Que confiera otros beneficios no contraceptivos para la usuaria que aseguren aún más el cumplimiento y tratamiento a largo plazo.

¿SON VERDAD ALGUNOS DE LOS MITOS SOBRE LA AHC?

Tras el preservativo, la AHC es el método más utilizados por los adolescentes. Mu­chos médicos promueven el método de doble protección para la anticoncepción y ETS en adolescentes, recomendando el uso simultáneo de AHC y preservativo.

Es importante que las adolescentes conozcan la verdad sobre los mitos que rodean a la anticoncepción.

  • La ganancia de peso es considerada como un efecto secundario por la mayoría de las adolescentes. Los gestágenos – uno de los componentes de las píldoras- pueden aumentar el apetito, pero la evi­dencia sugiere que la mayoría de adolescentes que usan AHC se mantienen en el mismo rango de peso que al inicio. Si la adolescente está convencida de que ha engordado por tomar AHC puede aconsejarse una dieta equilibrada y ejer­cicio o si el problema persiste, cambiar a un AHC que contenga un gestágeno diferente.
  • El mal cumplimiento del uso de AHC es característico de este grupo de edad. Se puede ayudar a resolverlo enseñándoles a establecer claves de memoria, como colocar las píldoras cerca del cepillo de dientes, en el cajón de la ropa interior o alguna otra similar. Las nuevas tecnologías también puede ayudarnos a mejorar el cumplimiento en la toma del AHC, como las aplicaciones para mó­viles con calendarios y alarmas de fácil manejo.
  • El temor a la exploración ginecológica puede contribuir al rechazo de las ado­lescentes a buscar anticoncepción. Se debe recordar que no es imprescindible su realización en la primera visita e Informarles paso a paso de las maniobras que se van a realizar para aminorar su ansiedad.

 

Dr. Antón Millet • Ginecólogo

Clínica Millet • Clínica de la Mujer • Ginecología, obstetricia, reproducción asistida, diagnóstico prenatal, preparto, posparto, pediatría, endocrinología, deporte, psicología y medicina estética.

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“Los secretos” de la placenta, un órgano único en la naturaleza
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Antón Millet | 19-08-2016 | 6:30| 0

Muchas mujeres embarazadas y sus maridos me preguntan: “¿cómo expulsa el feto los desechos, la orina, las heces? Es una pregunta que denota, en el fondo, un gran desconocimiento sobre el mecanismo de intercambio materno fetal: la placenta. La placenta es un órgano que tiene dos partes: una está constituida por tejido materno y la otra por tejido fetal. En efecto, se trata de un órgano mitad materno y mitad fetal. No existe ningún órgano similar en la naturaleza.

El útero está constituido por tejido muscular al que llegan vasos sanguíneos maternos (flecha roja) que invaden todo el espesor muscular, aportando grandes cantidades de sangre. Por otro lado, una capa de tejido fetal se adhieren a la pared uterina quedando entre el útero y la capa de tejido fetal un espacio “muerto” que se llena de sangre materna formando un lago venoso. El cordón umbilical del feto lleva tres vasos sanguíneos: una vena y dos arterias. Los vasos sanguíneos del feto se sumergen dentro del lago venoso materno (ver flechas verdes) pero las sangres nunca están en contacto directo; esto es lo esencial: la sangre materna y la fetal nunca están en contacto.

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Si las sangres no están en contacto ¿Cómo pueden entonces pasar de una sangre a otra el oxígeno, la glucosa, el dióxido de carbono,…? La respuesta es por difusión. En efecto, la capa de tejido que existe entre la sangre materna libre del lago venoso y la sangre fetal que circula por las vellosidades coriales es tan fina que los elementos arriba citados – oxígeno, glucosa,…- atraviesan dicha capa sin dificultad. La placenta es, por tanto, un órgano formado por dos seres vivos: la madre y el feto. Ambos comienzan ya a colaborar antes del nacimiento.

Si tienes curiosidad médica y quieres ver “en vivo” el interior de una placenta, mira el siguiente vídeo :

 

Dr. Antón Millet • Ginecólogo

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Sobre el autor Antón Millet
Especialista en Obstetricia y Ginecología desde el año 2000. Trabaja en Hospital Clínico de Valencia desde 2002. Forma parte de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Clínico de Valencia. Es director y ginecólogo en Clínica Millet - Clínica de la mujer, una clínica de salud para mujeres que integra el trabajo de varios especialistas: ginecólogos, pediatras, endocrinólogos, médicos estéticos, deportivos y psicólogos. EN ESTE BLOG DE SALUD TAMBIÉN PARTICIPAN: Maria José Pau, matrona. Ester Furnieles, matrona. María Calpe, psicóloga.