Las Provincias

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Sexo entresemana
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soniavaliente_ | 23-02-2017 | 07:44| 0

Estaba dudando entre hablarles de la nueva galaxia descubierta esta semana por la Nasa y un concejal sueco que propone que una hora de la jornada laboral se emplee en tener sexo con la pareja. Adivinen qué ha elegido. Exacto. Unas risas, va, que es viernes.

Con todo, el hallazgo de TRAPPIST-1, la estrella del cual dependen siete planetas bastante similares a la Tierra, en tamaño y existencia de agua, no deja de cautivarla. Siete posibilidades de algún tipo de vida a 39 años luz. Y todo gracias a una estrella enana ultrafría. Sea lo que sea eso. Siempre buscándonos. Ansiando iguales.

Imagen: Revista Nature

Como la meninge no le da para más, vuelve a aquello del sexo. Como les decía, Erik Muskos, un concejal de 42 años de la Overtornea ha presentado una moción para que las parejas pasen una hora remunerada de su jornada laboral juntas. En concreto, haciendo uso del matrimonio. Qué perezón, oigan. Aparte del aburrimiento de fornicio intersemanal, es que no es nada práctico. ¿Se imaginan esa medida laboral en España? Quizá en Soria funcionara pero en las grandes ciudades… Como no fuera sexo in itinere, ya le contarán. Eso, por no decir que los españoles emplearían esa hora para hacer recados como ir al banco o al médico. El lujo definitivo.

Se ve que el hombre andaba un poco preocupado porque las parejas no disfrutan de tiempo de calidad y pensó que esta medida ayudaría a “tener mejores relaciones sentimentales”. Y eso que, según el instituto de investigación Coe-Rexecode, los suecos son los que menos horas trabajaron en Europa en 2015 por detrás de fineses y franceses, unas 1.685 anuales.

Pues qué quieren que les diga. Cuando ella llega a casa después de sus 10 horitas en la agencia, su chico no la toca ni con un palo. Y eso que su sonrisa calienta más que cualquier estrella enana ultrafría.

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The positive advantage
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soniavaliente_ | 16-02-2017 | 07:56| 0

Hay personas que lo tienen todo. No se refiere a dinero o posición. Sino que tienen los cuatro poderes: El poder erótico, el cultural, el económico y el social.  El poder erótico no está relacionado con el sexo, al menos directamente. Quienes lo poseen son personas con las que, una no sabe muy bien por qué, le apetece estar.

Son personas que parecen fluir, abiertas, naturales pero con un punto de sofisticación, personas en las que una confiaría sus ahorros. Que tienen charm o, como aquí diríamos, que tienen luz. Y que siempre tienen una amplia sonrisa en su cara. Por ejemplo, Donald Trump. Les toma el pelo, claro. Se refiere a personalidades como Obama, Oprah o aquí, en los 70, Suárez.

Cuando ustedes conocen a alguien por primera vez, instintivamente en segundos, analizan sin apenas ser conscientes de ello si su interlocutor posee o adolece de alguno de estos poderes. Para identificar a iguales.

Como decía, el poder erótico sumado a una educación cultural, una posición social y una situación económica holgada hacen que, para la mayoría de los mortales, sea la radiografía perfecta de un winner.

La dopamina causada por cerebro positivo hace que éste sea más creativo

Para el imaginario colectivo americano, y por desgracia también el nuestro por aquello de la globalización, la fórmula del éxito se traduce en trabaja duro, obtén tu meta y luego sé feliz. ¿Qué sucedería si esa fórmula estuviera equivocada?

Si, primero, intentáramos ser felices y, después, ya veremos. Un cerebro positivo es mucho más creativo, productivo y capaz de readaptarse a los cambios. Es lo que Shawn Achor califica de “the positive advantage”. Y adaptarse a los cambios es crucial.

De hecho, otra investigación apunta a que lo que tenemos y quien creemos que somos solo supone un 10% en un cómputo total de la felicidad. Mientras que el resto, el 90% es cómo reinterpretamos lo que nos pasa en la vida. Ahí es .

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Ratio de risas
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soniavaliente_ | 09-02-2017 | 07:26| 0

Se declara fan absoluta de San Valentín. De celebrar las cosas. La vida. El amor. Fan de la ilusión. De enviar WhatsApps intrascendentes sin motivo. A su marido, dice. Y de descomer arcoiris en el país de la gominola.

Ella, que trabaja en el Publicidad, no va a entrar si San Valentín es o no un infundio comercial. Por supuesto que lo es.  Como si todo lo que oliera a marketing fuera la encarnación del mal cuando cualquier excusa para ser más feliz es buena. Solo los tacaños refunfuñan. Van de outsiders para disfrazar su condición miserable. Para no regalar.

Así las cosas, se declara fan de obligarse a salir a cenar. Entre semana. A pintarse el ojo. Subirse al tacón y esforzarse por ilusionar al contrario. Con sus secretos. Y certezas. El otro día leía un gran artículo de Fernando Trías de Bes acerca de cuánta verdad es deseable. Cuánta transparencia podemos digerir. Y hablaba de la importancia de los secretos como motor de una relación. El misterio como atracción.

La mayoría de las personas se quejan de la falta de honestidad en su entorno, en su familia. Por supuesto, en el universo político. Lo que desconocen es que la mentira es un gran pegamento social. Desean la verdad para lo que les conviene: saber si son amados, correspondidos. Que no están solos. Pero esa sinceridad no es deseable cuando el balance es negativo.

Hay personas que se sienten heridas al escuchar la verdad. Ofendidas. Como un ataque personal. Cuando toda crítica constructiva es un aprendizaje, un camino hacia el crecimiento. Es muy duro tener siempre la razón. Y hace mucho frío en esa atalaya. Por ello, tanto en las relaciones personales como laborales es fundamental el ratio de risas. Las veces al día en que una piensa en lo que tiene. Con sus secretos y certezas y no puede más que sonreír.

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Amor cruzado
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soniavaliente_ | 04-02-2017 | 19:40| 0

El otro día escuchó la declaración de amor más bonita desde hacía mucho tiempo. Como siempre, fue en el metro. Una declaración de amor a las 9 de la mañana. Nunca es demasiado pronto para el amor aunque sea lunes. No tuvo más remedio que dejar de leer. Fijar la vista en algún punto indeterminado de un párrafo de la página 59 y dejar a los pobres atormentados del triángulo amoroso de la ficción suspendidos en sus miserias. El dolor siempre puede esperar.

Al principio, no reparó en ellos. Hablaban bajito. Después, la chica se quejaba todo el tiempo. Y la ignoró deliberadamente. Últimamente ha desarrollado una habilidad casi mágica para bloquear las quejas. Son demasiado tóxicas. Es increíble cuánto nos quejamos. Desde que ha empezado el año ha hecho un pacto consigo misma. Se levanta más temprano, realiza ejercicio en casa antes de ir a trabajar. Y en el trayecto, lee ficción. Comenzar el día teniendo tiempo para ella. Nada de responder mails antes de las 9, ni escribir el check list de tareas in itinere que le aceleran más que el tercer café. Ese del que no sabe si prescindir o no y siempre acaba tomando. Y si el metro, alguien transmite mal humor, cambia de vagón.

Foto: sandiegored.com

Su inhibidor de quejas casi le hace cambiarse de sitio pero entonces escuchó: “Eres la mujer más maravillosa que conozco, cualquiera sería afortunado de tenerte en su vida”. La chica, insultantemente joven, lo miró sin verle como quien oye llover. Y continuó con su torrente de excusas: “Mi amiga dice que él me quiere, que no me contestó el domingo a los whatsapps porque tendría resaca”.

Se quedó con las ganas de decirle a aquella idiota: “Nena, ¿no ves que es éste el está loco por ti?”. A veces, la explicación más lógica es la más probable aunque nos empeñemos en complicarlo todo. Volvió a su drama ficticio. Y a su guerra diaria con un sonrisa tontorrona en la cara.

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Los SISI
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soniavaliente_ | 26-01-2017 | 07:47| 0

 Lo confiesa. Es una SISI. No porque tenga que comenzar a trabajar en su asertividad pero ya –que también- o sea una romática tipo Romy Schneider sino porque estudia y trabaja a la vez. Desde que recuerdada, desde que se incorporó al mercado laboral. Según leía recientemente, cada vez hay más jóvenes que SÍ estudian y SÍ trabajan, los SISIs. La antítesis de los NINIs. Le encanta el concepto.

Rommy Scheider posa como Sissi Emperatriz

Aunque los NINIs –los que NI una cosa Ni la otra- aún son legión y duplican a los jóvenes comprometidos, la última Encuesta de Población Activa deja al menos un rayo de esperanza para las futuras generaciones. Según la EPA, en el tercer trimestre de 2016, había en España más de 1,2 millones de chicos que no daban un palo al agua. Es decir, 2 de cada 10 jóvenes continúan siendo NINIs pero este número ha descendido considerablemente (casi un 30%) respecto a 2009, en el mismo periodo. Los SISIs, en cambio, no dejan de aumentar.

En septiembre, estos jóvenes dinámicos superaban de largo el medio millón. Si bien es cierto que esta dinámica extenuante no se puede aguantar mucho tiempo porque hay que hacer muchas renuncias en el terreno personal, no concibe la vida de otro modo: como un continuo aprendizaje. Piensa que no se trata tanto de juventud o de necesidad (el estudio como medio para lograr un trabajo mejor) como de actitud ante la vida. Tener metas, objetivos, desear crecer.

La crisis nos ha cambiado como sociedad. Nos ha hecho madurar, valorar lo que tenemos. Esforzarnos. Levantarnos. La actitud NINI no se puede mantener siempre porque no se sostiene. Lo ha visto con hijos de amigos que finalmente han decidido hacer algo con sus vidas. Los SISIs se sienten poderosos. Porque al menos viven la ilusión de creer saber hacia donde se van. Y ya saben, la felicidad reside en la antesala de la felicidad.

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Fidelidad en modo avión
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soniavaliente_ | 19-01-2017 | 20:54| 0

 El otro día le comentaba un amigo que si la pareja de uno ponía su teléfono en modo avión al llegar a casa, en ese viaje iban más de dos. Qué gran verdad. La tecnología como modo de facilitarnos la vida para complicar la faceta personal. No sabe de porcentajes. Pero la mayoría de quebrantos y rupturas de pareja vienen de un despiste o de una conversación de mensajería instantánea que alguien no debió ver.

No hay excusas. Nada justifica poner el modo avión al entrar por la puerta si no son unos buenos cuernos. Ningún workaholic que se precie apaga el móvil u silencia las notificaciones de whatsapp para disfrutar de tiempo de calidad con su familia, por voluntad propia. Debe tener un motivo de causa mayor. Quizá una doble vida.

Porque ser infiel es como proponerse escribir una novela: hay que estar vacío, tener ganas y tener el tiempo justo. La presión temporal es fundamental para relativizar. Para hacer el mal a ratitos, para vivir otras vidas y no tomarse el affair demasiado en serio. Pero esa escasez de tiempo y ese concepto de divertimento ha de ser compartido por las personas que se embarcan en ese viaje poliédrico.

Lo ve continuamente a su alrededor. Personas, en su mayoría mujeres, que quieren ser salvadas. Y que disponen de un gran tesoro: cantidades ingentes de tiempo libre que no invierten en mejorar sus vidas. Escapistas relacionales, continúan pensando que alguien les llevará rápido, lejos. Un detonante, un pobre señor que pasaba por ahí buscando un poco de alegría para sentirse vivo. Y entones, el amor. O la idea del amor. El desengaño. El descubrimiento. La elección. El drama.

Según le han contado, en caso de elección de compañeros de viaje allende los tálamos siempre se ha de elegir un contrario que tuviera más que perder. El terror a perderlo todo es un gran aliado de la prudencia.

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Vamos a morir todos
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soniavaliente_ | 29-12-2016 | 15:58| 0

Supone que ya estarán ustedes lista en mano con los buenos propósitos para 2017.

El que viene será un buen año. No sabe por qué pero los impares le dan buen pálpito. 2016 ha sido un año de transición. Un año en que los españoles casi batimos el récord mundial de estar sin Gobierno. Y lo que es peor, que no pasó nada. Un año de pérdidas en el mundo de la música y del cine y de pérdida de la inocencia en el político y social.

Al año que viene le pide tres cosas: No tomarse tan en serio, una buena serie y más tiempo. Para vivir, para disfrutar, para reír. Más tiempo para aprender, para viajar, para leer. Porque, al parecer, todo se retroalimenta.

Una investigación reciente apunta que leer alarga la vida una media de dos años. Los investigadores de la universidad de Yale se centraron en analizar el impacto de la lectura sobre la esperanza de vida en personas mayores de 50 años. Pero no vale cualquier cosa. Y por cualquier cosa, se refiere a este artículo. Tampoco su feed de noticias de Facebook. Tiene que ser un libro. Preferiblemente ficción. Lo sabe: vamos a morir todos. Si leer alargara otra cosa, el parlamento estaría repleto de eruditos.

La irrupción de la tecnología y la banalización de contenidos tienen la culpa sumados a la escasez de tiempo. Una época de horror vacui existencial en la que nos empeñamos en llenar nuestros días actividad. En esta carrera desesperada contra todo y contra todos, ha comenzado a hacer deporte antes de ir a trabajar. Se ha unido a un gimnasio virtual. Y hace aerobic en casa. En pijama.

2016 pasará a los anales de su intrahistoria por ser socia de 3 gimnasios a la vez. Ahora, la exgorda que se atrinchera en su interior se queda sin excusas. Todo sea para poder leer de verdad y ganarle minutos a la vida. Para trabajar menos y amar más.

 

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Y, sobre todo, salud
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soniavaliente_ | 22-12-2016 | 07:43| 2

Hoy es el día de la salud. Porque el día después de la lotería es como el de la resaca, tras una borrachera. Y esta suele ser proporcional al grado de diversión. El 23 de diciembre es, además, el día de la exaltación de la resignación. “Bueno, tampoco estamos tan mal, nos decimos. Tenemos salud. Y trabajo. Y gente que nos quiere”.

Los días previos son como los del enamoramiento, los de la ensoñación. Pensar qué se haría con las cantidades ingentes e indecentes de dinero. Con quién se compartiría. Por eso el eje de campaña de Loterías de los últimos tres años le parece tan acertado que le pone la piel de gallina: lo importante es compartirlo. Como la vida. Si no se tiene a alguien al lado al llegar a casa por la noche, que les escuche, ame y arrope, entonces para qué.

Frame extraído del spot de Loterías 2016

Planes, planes, planes. Ya lo dice Punset, la felicidad reside en la antesala de la felicidad. Somos así. En la idea de conseguir algo, hasta que se consigue.

Hoy, la mayoría de las personas hacen recuento del dinero invertido a fondo perdido y maldicen su suerte. Es difícil escapar a la promesa de la Lotería. No conoce a nadie que se resista a su magia. Sin embargo, estudiosos como Dan Gilbert, de la Universidad de Harvard, afirman que los niveles de felicidad de las personas que han ganado la lotería un año después no son más altos que antes de ganarla.Es decir, el dinero no les transforma. Por supuesto que ayuda. A viajar, a descansar, a crecer pero el mayor motor de cambio son ustedes mismos. Y sus decisiones.

Ahora que está finalizando el año y echa la vista atrás se sorprende de todas las vidas que hubiera podido vivir en función de su compañero de viaje. No subestimen lo que tienen. La salud, sobre todo la emocional, es el mayor premio que la vida les puede brindar. También en Navidad.

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Carnaval, carnaval
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soniavaliente_ | 22-12-2016 | 07:46| 0

Cuando estudiaba en la Facultad se le quedaron dos cosas grabadas a fuego del Medievo: el Memento Mori que desprendían la mayoría de las obras de esa época (literarias, pictóricas, con su consiguiente poder igualatorio de la Muerte) y el Carnaval, como máxima expresión de huida hacia delante de una sociedad feudal cercana al esclavismo y sometida por la religión.

El Carnaval era un festín de la carne, una oportunidad de ser otro, “un todo vale” en el imaginario colectivo. En definitiva, una vía de escape. Lúdica y sexual. Por eso, le da mucha risa pensar que las cenas de empresa son el nuevo Carnaval del siglo XXI. Si se piensa, es una de las pocas tradiciones que, pague quien pague, se mantiene contra crisis y marea. Porque mira que les pierde un sarao.

Frame extraído de la épica cena de empresa de Mad Men

Las que más peligro tienen son las que comienzan con una inocente comida. Sí, ya saben, como el título del último –y único- libro de Chimo Bayo: “No iba a salir y me lié”. Le congratula saber que, según le cuentan, las cosas no han cambiado demasiado en los últimos, digamos, ¿10, 15, 20 años? Desde luego que es más vieja y tiene más poder adquisitivo que cuando vivía con sus padres. Pero ahora que puede ahorrarse el botellón y pagarse copas Premium, simplemente no le apetecen. Cómo es la vida.

Continúa el ritual de cortejo. La putivuelta –término magistralmente acuñado por Vicent Marco- las risas, los chupitos. La conducta pasivo-agresiva de ciertas mujeres que, una vez localizada la víctima, establecen posiciones justo a su lado haciendo creer al macho alfa que es él el que lleva la iniciativa. Salir un día, tener un mes hasta arriba el ego y las endorfinas. Imaginen ahora, una noche al año en la que todo el mundo sale de toriles con un único deseo: pasarlo bien. Es el poder igualatorio de las cenas de empresa.

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¿Mar o montaña?
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soniavaliente_ | 22-12-2016 | 07:49| 0

La famosa expresión micro machismos está de moda. No por ello, es menos cierto que exista y que les persiga sin que apenas piensen en ello. Entrevistas irrelevantes a mujeres famosas por sus libros, películas o investigaciones a las que únicamente se les pregunta por cuestiones anodinas e intrascendentes es otro ejemplo indetectable. Por la aceptación de este tipo de periodismo.

Fundamentalmente se les inquiere acerca de su vida privada, su faceta más personal, maternidad o cuidado de los hijos. Lo peor es que encuentren –encontremos- normal semejante vacuidad. Para poner el foco sobre este fenómeno de fast media, el programa de la televisión peruano BBC Mundo sometió a ese tipo de interrogatorio al cantante Jorge Drexler.

Resulta absolutamente desconcertante cuán irrespetuosos podemos llegar a ser. La presentadora no dejaba de preguntarle al cantante por sus rituales de belleza, cuál es su diseñador favorito, si llora a menudo, qué se siente al estar a la sombra de su mujer o si se ha planteado dejar alguna vez su profesión por la familia. Preguntas ridículas al ser respondidas por un hombre que no comprendía el profundo desinterés sobre su carrera. Aún así, es posible la vida inteligente.

Drexler afirmó lavarse los dientes con asiduidad y que familia y trabajo no son incompatibles. Que cada uno ha de ser responsable de su propia felicidad para criar a un niño equilibrado y que no concibe ser desgraciado a expensas de la felicidad del otro. Cuando se desveló el montaje de la entrevista respiró aliviado y, entre risas, desveló una respuesta brillante de su pareja a una pregunta similar en la alfombra roja. La consabida: ¿Mar o montaña? A lo que Leonor Watlin respondió: “Yo es que soy más de foll**”. A consultas vacías, respuestas geniales. Se declara fan absoluta de semejante par.

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javierdelmonte 26-12-2016 | 19:54 en:
Y, sobre todo, salud
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