Los amigos de mis amigos…

 @animalitosocial

 Primero fue el speedating, aquella forma tan patética de ligar que acabó muriendo antes de nacer. Tendrán que torturarla para que confiese cómo conoció una práctica que el entorno virtual ha hecho desaparecer. Porque… ¿quién necesita pagar por conocer gente cuando puede ligar con los amigos de sus amigos en Facebook? Una opción nada descabellada. Mejor que ponerse a pescar un pez en el barril de cualquier discoteca. Porque lejos de lo que le han querido vender los apocalípticos de las nuevas tecnologías, los amigos de nuestros amigos no son desconocidos. Nos llegan muy bien cribaditos. Suelen ser personas de idéntico rango de edad, intereses comunes y un nivel de ingresos similar. Que estén casados o no es lo de menos. Al fin y al cabo, ella sólo les hablaba de entablar una sana amistad…

Así las cosas, de los creadores del speedating, llega el speednetworking. Es decir, hablar de una misma, muchas veces, con muchas personas y muy rápido para encontrar trabajo. El paraíso de cualquier creativo publicitario, vaya. En realidad, de cualquier empresario, de cualquier periodista. Como le dice una amiga suya: “Nena, tú eres tu tema de conversación favorito”. ¿Acaso no se trata de eso? ¿De vendernos, constantemente? ¿De buscar una oportunidad cuando todo se desmorona? En la vida, el amor, los negocios o en las redes sociales. Porque en ellas, o bien todo el mundo es un winner –con un perfil trufado de links y méritos profesionales- o todas las abuelas de nuestros followers murieron en masa. Qué gran pérdida de sabiduría popular.

Pues qué quieren que les diga. Si cada uno de nosotros –ella incluída- invirtiera tanta energía en su trabajo como en la cuidada descripción de Twitter, pronto Alemania dejaría de ser la mayor potencia europea. Por eso, estas iniciativas le parecen una auténtica chorrada. ¿Creen que alguien puede retener algo de información a ritmo de un silbato que obliga a cambiar de silla y, por ende, de interlocutor cada 90 segundos? El pretendido resumen curricular y vital no deja de reducirse a un mero intercambio de sonrisas y de tarjetas.  Si el speedating se fue al garete, ¿qué nos hace pensar que el speednetworking funcionará? Está visto que nos gusta perder el tiempo. En los negocios, como en el amor, nos pierde gustar.

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  • http://blocs.mesvilaweb.cat/bloc/view/id/6909 Josep Blesa

    1. Omplir-la d’aigua o de qualsevol element líquid neutreu, no nociu per a les persones, primer. Tindre una única bassa plena de piranyes sols poden sobreviure els que dominen el BOE.
    i 2. Aprendre a nadar abans en mar obert en la voreta a ser possible. De mica en mica s’ompli la pica. Massa roba bruta per tan poc de sabó.

  • aquiestamos

    Yo soy asiduo a este programa, y no veo por lo que emiten crueldad. El comer es un arte ademas de necesidad que se debe de cuidar hasta el mas nimimo detalle. No es cosa de brona ni de un grupo de amiguitos que quieren ser cocineros. No es ese, pues en gastronomia somos un pais puntero ganado muy poco a poco y despues del hambre que paso el pais despues de la guerra fracticidad entre hermanos. Y no se va a tirar por la borda asi como asi- Los que van a concursar son ni mas ni menos los que deben de coger la antorcha olimpica de la gastronomia para no bajar ni de puesto ni de calidad. Creo que deben ser muy duros para que los consursantes sean los mejores no solo de España si nos del mundo

  • davidg

    Yo sigo el programa y me ha parecido una forma lamentable de describilo.
    Menos mal que no había ningún concursante más de la Comunidad Valenciana, si no también lo pones a caer de un Burro.
    Un artículo penoso
    ANIMO JOSE, ANIMO MARIBEL

lasprovincias.es