Las Provincias

img
Etiquetas de los Posts ‘

mujer

Desprecio de suelas rojas
Sònia Valiente 30-05-2014 | 8:26 | 0

Cuando vio las fotos de unas piernas de maniquí dentro de unos maravillosos zapatos envueltas para regalo nada le llamó especialmente la atención. Cada día recibimos una media de 3.000 impactos publicitarios y estamos curados de espanto. Después, estalló la polémica. Y se vio obligada a recapacitar. Les habla del nuevo calendario que ha creado la firma de zapatos de las suelas rojas. El mismo creador francés que ya ha manifestado más de una vez su desprecio hacia la comodidad de las mujeres afirmado que una señora que vaya calzada plácidamente le recuerda a una enferma hinchada y en cama.

Así que esa foto dice mucho más. Es como si, al fin, el diseñador se hubiese librado del resto de la mujer que le molesta. La parte de la mujer que se queja, que piensa, que tiene tronco, vaya. El hecho de conceptualizar a la mujer como un objeto, desnaturalizarla, desposeerla de belleza, despersonalizarla es una forma de violencia. Coño, es que en sentido estricto, han descuartizado a la modelo. De plástico, sí, pero amputada al fin y al cabo.

Foto: Louboutin

De acuerdo que la moda sufre una crisis brutal, que hay que destacar a toda costa. Que es creación, inspiración, disrupción, a toda costa pero no hemos de olvidar que también es un negocio. Y que este señor diseña para mujeres. Para las mismas que cosifica. También es cierto que nadie obliga a las mujeres a encaramarse a una plataforma de vértigo y tacón de aguja hasta hace años privativos de las señoritas que fuman. Pero si esos zapatos, por el simple hecho de llevar una suela roja, cuestan más que el sueldo mínimo interprofesional, la empresa debería vigilar sus comunicaciones. Para muchos aquello de la Responsabilidad Social Corporativa es una entelequia pero por el bien de su negocio debería imperar un mínimo de decencia, de respeto. Y de cordura.

Ver Post >
Roles
Sònia Valiente 17-05-2014 | 6:15 | 0

Una vez que ya han pasado varias semanas desde el anuncio de la ropa en el que una mujer pinchaba un preservativo o encendía una cerilla en la oscuridad -signifique lo que signifique semejante analogía- el mundo sigue girando. Y no sólo eso. Esta polémica ha conseguido que la notoriedad de la empresa de marras se haya disparado en la red y su Klout –la herramienta que se encarga de medir la notoriedad en Internet- haya conseguido cifras estratosféricas.

Esto le ha hecho reflexionar sobre la sexualización de la vida cotidiana. ¿Qué hubiera ocurrido de si en lugar de una diminuta mujer moderna, desenvuelta y estampada hubiera sido un hombre el que pinchara la goma? Es impensable. Como lo es la imagen distorsionada que se da de las mujeres tanto en los medios de comunicación como el cine o la música y no pasa nada. Se refiere al tratamiento informativo de ciertas noticias, como la recuperación inmediata de la figura de ciertas estrellas de Hollywood a los diez minutos de haber dado a luz –obviándose por completo que la lipoescultura exprés realizada en el mismo paritorio- los titulares atroces de ciertas publicaciones o papeles insostenibles de machos alfas borrachos de poder y rodeados de ninfas. ¿Se imaginan la escena de Mathew Macconaghey, golpeándose el pecho, en el Lobo de Wall Street, protagonizada por una mujer? O que se le pregunte en la Gala de los Goya, en plena alfombra roja, a un chulazo patrio, a Noriega, pongamos por caso, si lleva la pedicura hecha o una faja debajo de su traje prestado.

A ningún periodista en su sano juicio se le ocurriría hacer algo así. Tampoco ella ha creído leer nunca un titular serio acerca de Amal Alamudin más allá de su glamour o de su estilazo. Y es que Amal, la nueva prometida de George Clooney es una reputada abogada especializada en derechos humanos. Para cuándo un titular como: “Eminente letrada comprometida con un madurito canoso de 52”. Lo triste es que a la inversa no suene tan ridículo.

 

Foto: http://www.deathandtaxesmag.com

 

 

Ver Post >
La panza de Scarlett
Sònia Valiente 25-04-2014 | 6:15 | 0

Ahora va y resulta que Scarlett Johansson está gorda. Que ha resultado ser una mujer. De verdad. Sí, una de esas cuyos pechos no desafían a la gravedad, como clavándole a uno la mirada. Una mujer con poderosas caderas y con un estómago más cóncavo que convexo. Les habla de la que se ha liado con la filtración de unas imágenes de la neoyorkina totalmente desnuda durante el rodaje  de “Under the skin”. Twitter estaba incendiado. La caída de un mito. Y tal. ¿Conocen ustedes a alguien que gane desnudo? Ya le parecía.

Hombres y mujeres de vidas sedentarias y anodinas se despachaban a gusto. De los miles de tuits que hicieron de las vergüenzas de la Johansson trendic topic mundial se queda con éste: “Plantearse si Scarlett Johansson no es para tanto mientras la barriga no te deja ver el pene”.

Fuente: Twitter

Porque las exigencias sociales, las presiones, son casi más grandes que las que nos autoimponemos como mujeres. El concepto de belleza está tan desvirtuado que ya no sabemos reconocerla cuando la vemos. Cuando vemos a una mujer real.

Eso le recuerda a una conocida marca de jabones que viene apostado, desde hace años, por esa línea de comunicación. Al principio, ha de confesar, le molestaba ver a mujeres más feas, gordas, arrugadas o canas de lo publicitariamente aceptable en un anuncio. Con los años, entendió que si un desodorante no va hacerle crecer ni adelgazar por qué tiene que vendérselo una muñeca de Mattel.

Ahora ese mismo jabón ha creado el Beauty Patch. Un parche que no es más que un placebo. En una investigación dirigida por una prestigiosa psicóloga de la Universidad de Columbia, el rodaje evidencia que no hay nada mágico que le haga sentir mejor a una mujer. Que en su confianza radica su fuerza para brillar. Ya se ve a la pobre Johansson corriendo a por su parche. Nos haría falta, después, inventar otro para no criticar a quien está en paz en su propia piel.

 

Ver Post >
Girls don’t poop
Sònia Valiente 07-02-2014 | 6:15 | 0

 

¿Se han dado cuenta que las mujeres no cagan? ¿Alguna vez han visto a alguna? ¿En un
restaurante? ¿En una cita? ¿En una fiesta? ¿En un hotel? O, ¿en el trabajo, simplemente? Cayó en la cuenta investigando para su tesis. Fíjense. Qué cosas. Estuvo analizando los anuncios más virales del 2013. Y comprobó que el 40% utilizaba el humor como estrategia.

Uno de los anuncios con 23 millones de visualizaciones anunciaba un producto para hacer desaparecer el olor de la caca femenino. Tal cual. Las mujeres llevamos una losa tal encima de nuestras espaldas que nos horroriza, nos horripila, que nuestras deposiciones huelan a mierda, con perdón. ¿Y a qué se supone que deberían oler? ¿A flores? ¿A cítricos? Pues parece que sí.

El producto revolucionario del que les habla no es precisamente barato y sirve para eliminar el hedor de un apretón inoportuno. No enmascararlo, neutralizarlo. Porque, sí, amigas, hay mujeres que consiguen defecar en lugares públicos e incluso cuando salen de viaje. Haberlas haylas.

La empresa norteamericana que comercializa un elixir más codiciado que el exilir de la juventud ha realizado un anuncio magistral titulado “Girls don’t poop”. Un anuncio que parte de esta premisa, de que las mujeres tenemos serios problemas intestinales. Y mentales. Definitivamente, las chicas evacuamos en inversa proporción a lo que pensamos. Poco.

Una campaña que se ríe de la situación inverosímil pero real y, sobre todo, un producto que no se toma en serio a sí mismo como marca. Escasean las marcas con sentido del humor. Casi tanto como las personas.

El anuncio de marras es hilarante porque aúna dos principios eficacísimos en publicidad: el humor para generar engagement y la demostración. Cómo poner el líquido mágico en la cisterna antes de, cómo el proyectil entra en contacto con la sustancia. Y cómo entra una persona después al receptáculo inodoro  y continúa alimentándose así la leyenda urbana: Girls don’t poop.

 

Ver Post >
La píldora del amor
Sònia Valiente 07-09-2013 | 6:00 | 4

Este verano ha comenzado a comercializarse el fármaco genérico de la Viagra, que abarata la pildorita azul de marras. Para otoño se espera una auténtica guerra de precios en el sector farmacéutico. Se calcula que en nuestro país desde 1998 se han dispensado unos 34 millones de píldoras del amor. No en vano, el medicamento más vendido de historia reporta a Pfizer la nada desdeñable cantidad de 2.000 millones de euros anuales a nivel planetario. Todo ello cuando se cumplen 15 años del invento de este vasodilatador que tantas alegrías ha reportado. Al ego de los hombres, dice.

Y durante estos 15 años, 15 que se dice pronto, ¿quién se ha ocupado del deseo femenino? Ay, amigas, el deseo femenino. No teman. A ella tampoco se lo han presentado. Parece ser que las mujeres tendremos que esperar hasta el 2016 para encontrar algo similar, de momento, tan sólo dispensado en ciertas farmacias de Estados Unidos.

¿Una pastilla que devuelve el deseo? ¡Se la pide! Pero no cree que sea tan sencillo. Al igual que no existe una pastilla para no soñar, reenamorarse del marido, o dejar de amar a quien le vapuleó el corazón. Porque los caminos del deseo de una mujer son inescrutables, señoras. Simplemente porque somos complicadas.

Si sólo con pensar en hacer la maleta y cambiar de provincia nos estreñimos del estrés. ¿No han caído en la cuenta de la cantidad de anuncios de microenemas anales para mujeres que hay? Apasionante. Mercado, haberlo haylo. También para la Viagra femenina. Claro que sí.

Una de cada tres mujeres españolas podría padecer en silencio el DSI, Síndrome del Deseo Sexual Inhibido. Llámele monogamia, aburrimiento o llámale X. Y es que el deseo femenino tiene un gran componente mental. Lo activa una voz, un gesto, una admiración, una buena charla. Y también un buen vino y un buen chulazo, no nos pongamos ahora estupendas

Por eso, tiene sus reservas acerca de la vertiente femenina de la pastilla azul porque, por fortuna, el amor de una mujer no es una obra de ingeniería hidráulica.

 

 

 

Ver Post >