Las Provincias
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Etiqueta: pérdida
Hubo un accidente, se perdieron las postales
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Sònia Valiente | 11-05-2012 | 00:01 |0


A veces el pasado acaba dándole caza. De un modo u otro. Las redes sociales son un buen caldo de cultivo para toda serie de fantasmas. El narcisismo o, directamente, el impúdico exhibicionismo del que ella hace gala tienen ventajas. A veces no tantas. Son el cordón umbilical con el viejo conocido, la salida de emergencia de lo real, el talón de Aquiles del olvido.

Entre las ventajas: la comunicación, la creación, la generosidad, la búsqueda.  Gracias a ellas, el pasado –que se ha tomado su tiempo en regresar- ha alcanzado a Scott McMurry, un anciano de 71 años, quien ha recibido una postal 54 años después. De su madre. ¿Se imaginan algo así?

 Siempre encontró algo de literario en la pérdida del correo como refleja Sabina en Ruido: “Hubo un accidente, se perdieron las postales…”. Algo de trágico en no tener toda la información que pudo cambiar una vida, un destino.  Las noticias que, como periodista, le enamoran suelen ser cartas perdidas en el transcurso de alguna guerra lejana que, décadas después, llegan a su destinataria. Por defecto, siempre da por sentado que hablan de algo trascendente. Probablemente fueran

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El dueño de la herida
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Sònia Valiente | 20-04-2012 | 00:01 |0

 
 

La vida nos pone a prueba. Nos hace sudar. A veces pensamos que las casualidades no existen, que todo ocurre por un motivo determinado. Que perdimos aquel tren por algo, que aquella persona que entró en nuestra vida lo hizo por alguna intrincada razón. No puede ser que el dueño de la herida nos posea ad aeternum sólo por diversión, porque una noche nuestras miradas se encontraron. Pero resulta que sí. Que la vida es mucho más fácil que todo eso. Que las cosas suceden y chimpún.

Ella ya hace tiempo que dejó de creer en las casualidades. Es más llevadero así. Explicarse continuamente las señales a una misma le da tanta pereza como desaprender las certezas.

Como mucho, está la genial ley de Murphy. Y su tostada. Precisamente, se estaba leyendo La ley de Murphy, de Arthur Block, cuando el pan cayó del lado de la mantequilla y su novio de la Facultad la dejó. ‘Todo lo que puede salir mal, saldrá mal’, dice Murphy. Es una máxima que le lejos de tranquilizarla la pone en alerta, en guardia, sobre todo en los épocas de cambio. Por si acaso. Pero vivir asustada es tan cansado…

Vuelve al principio. Basta con tener los ojos

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Víctimas del low cost
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Sònia Valiente | 29-11-2011 | 22:01 |0

@animalitosocial

Volar barato es una leyenda urbana. Volar con un billete comprado in extremis a un lugar al que no se tenía pensado ir en una época absurda del año, quizá sea posible. Pero eso, señores, no es volar barato, eso es hacer el tonto. O la tonta es ella. Porque jamás ha conseguido un vuelo a un precio asequible en un margen de tiempo razonable en las fechas exactas en las que necesitaba viajar. Y de hacerlo, ha tenido que compartir el vuelo con un puñado de visionarios a los que les costó el billete una miseria.  Y dice visionarios  porque supieron entrever con indefectible claridad, seis meses antes del vuelo, que podrían viajar en esa fecha concreta. A pesar del ahorro, se sorprende al ver cómo estos seres no facturan la maleta. Y antes del embarque se convierten en una especie de cebolla humana ante sus ojos y ante el resto del atónito pasaje. Porque la compañía tiene unas estrictas normas acerca del equipaje de mano pero, inconcebiblemente, no impide que una pueda abrir la maleta con total impunidad y echarse todo el equipaje encima siempre que el bulto no exceda el peso permitido. Pero no importa. Aunque haya que caminar por la pista a placer y

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Nuevo catálogo de princesas
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Sònia Valiente | 10-11-2011 | 22:01 |0

@animalitosocial

Le da mucha rabia, pero mucha, que le llamen princesa. Ella nunca quiso serlo. Bueno, vale, de pequeña a lo mejor un poco. Pero sólo por lo de vivir en un castillo, vestirse de rosa y llevar ese cono –ha dicho cono, no coño- imposible en la cabeza tan presente en el imaginario de todo cuento infantil. Ya de mayor, reniega de ese concepto. No necesita que la salven. Como mucho, en los días duros, alguien en el que hallar refugio, que le abrace por la espalda y enroscarse en el sofá, haciendo la cuchara. Y, para eso, amigos, no necesita ningún príncipe.

Ésa es la lucha constante que mantiene con Frank Murray, un superviviente nato, metido a escritor que a pesar de que la vida le ha dado de lo lindo insiste en la existencia de una suerte de hadas principescas. Y hay tantas, según Murray, ocho nada menos, que no le ha quedado otra que clasificarlas en un “Nuevo catálogo de princesas”.

Salvada la reticencia inicial, no sólo devoró el libro ilustrado sino que se vio en la obligación de presentarlo en sociedad, en Bibliocafé, hace unos días. Porque es un manual de instrucciones tierno, dulce y delicado. En ciertos momentos, es tan naïf, y

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Vuelve Carolina
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Sònia Valiente | 21-01-2011 | 13:06 |0

@animalitosocial
El otro día, charlando con Quique Dacosta, uno de los grandes de la cocina española, bromeaba acerca del nombre de su nuevo restaurante en Valencia, “Vuelve Carolina”. Le encanta. ¿Puede ser más evocador? Todos tenemos nuestra propia Carolina. Alguien que deseamos que regrese a nuestra vida. Tarde o temprano. Alguien que dejamos escapar. O simplemente se largó. Y nos dejó, en casa. Solos. Desarmados. Lamiéndonos las heridas. Posiblemente no regrese nunca. Ni piense en nosotros como nosotros lo hacemos. Pero ahí sigue. Perenne. Su imagen continúa congelada en el tiempo. Con su sonrisa. Mirándonos. Con ésa mirada. Pluscuamperfecto. No recordamos por qué la cosa no funcionó. Por qué aquello tan inoperante como la dignidad nos impidió realizar aquella llamada o acudir a la enésima cita en la estación. Y, en cierta manera, no deja de ser un leitmotiv. Patético. Pero leitmotiv al fin y al cabo. Pensar que nos lo podremos encontrar, de nuevo, al volver una esquina. Que el tiempo pondrá a cada cual en su sitio. Que habrá justicia poética. O existencial. Que volverá a por nosotros. Nos llevará rápido, lejos. Y no sabe cuántas majaderías

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