[MODO Disculpa/On] Antes de nada, una disculpa. Ayer no pude escribir por problemas técnicos que ya parece que se han solucionado. [MODO Disculpa/Off]

A lo que vamos. Ayer, después de tres añitos de obras y de oir hablar de él como algo lejano, se presentó al mundo el nuevo zoo de Valencia, el Bioparc. Se trata, como ya habréis visto en todas los medios de comunicación de un nuevo concepto de zoo, menos pensado en exhibir bichejos y más pensado en coservarlos para enseñar a la gente los beneficios de la conservación de las especies. Vamos, lo que debería haber sido un zoo en la práctica desde que empezaron a existir.
El Bioparc nace, de todas formas, con un trasfondo más de parque de atracciones que de espacio de conservación. La construcción y la explotación se adjudicó a una empresa, Rain Forest, que ya gestiona otros parques similares en el sur de España y que piensa instalar (tal y como prevé la concesión que le otorgó el Ayuntamiento) un parque de atracciones. Esto, no se me asusten, no es ni malo ni bueno. Como en todo, hay que esperar para ver si la idea que se pone en práctica se lleva por los caminos de la verDebilidad.
El zoo está ambientado (hasta en la última piedra) en África, diferenciando espacios dedicados a la sabana, al bosque ecuatorial y a la gran y rica isla de Madagascar, uno de los paraisos de la biodiversidad de todo el planeta. A partir de hoy, miles de valencianos (algunos ya tienen su reserva hecha desde hace meses, viva la previsión) pasarán para ver a los nuevos inquilinos, aunque algunos lleven allí desde el mes de junio de 2007. Podrán ver lémures, elefantes, tigres, leones (sí, todos quieren ser los campeones), hipopótamos pigmeos, leopardos, hienas, mangostas, monos, oricteropos, elefantes, rinocerontes, cebras, avestruces, fosas, jirafas, serpientes pitón, antílopes… lo mismo que un documental de la hora de la siesta, pero mejor. Por cierto, no busquéis ligres porque no los hay.
Como contrapunto, ayer (aunque no lo hayais visto en muchos medios por lo que se puede ver a simple vista), mientras las autoridades varias se hacían la foto inaugurando el Bioparc, algunos ecologistas protestaron en las puertas en contra de este tipo de espacios, que para ellos no son más que “Cárceles de animales no humanos”. Lo explican más detenidamente en su página web.
PD. Siendo malo… ¿nadie va a decir nada de que la inauguración se haya hecho en plena campaña electoral?

