1987, con la ley de costas todavía sin nacer, se aprueba un plan en Carboneras (Almería) que permite que se construya un hotel en la playa de El Algarrobico en terrenos que están siete años después se integrarán en pleno Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, el primer parque marítimo-terrestre que se declaró en España.

