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EL SALTO DE DIRTY DANCING

2012 agosto 30
por Amalia Yusta


The Ronettes abrían los créditos de una de las películas más recordadas de los ’80. Nedra Talley y las hemanas Veronica y Estelle Bennett nunca podrían imaginar que su “Be my baby” se convertiría casi un clásico de la época dorada del horterismo casi 25 años después de que la grabaran junto a Phil Spector. Y aunque no es el tema que más recordamos si echamos mano de hemeroteca emocional al pensar en este film, sí que es uno de los básicos de su banda sonora. “Dirty Dancing” (Emile Ardolino, 1987) acaba de cumplir 25 años desde que fuera estrenada un 21 de agosto de 1987 de forma oficial, aunque fue una de las cintas que se presentó al Festival de Cannes solo unos meses antes. A España llegaría un año después, y con ella la popularidad de sus canciones.

A mi aprendizaje vital llegó incluso varios años después, ya alquilada en VHS y creo que alentando el primer sueño en el que mis hormonas dictaban el guión onírico de su discurrir. Eso sí, de forma pura y casta, ¡que era un sueño bonito! Con la adolescencia llegaron las reposiciones en televisión y la revolución hormonal hasta límites insospechados. Y lo bonito se convirtió en una contemplación lasciva de todas las escenas de Patrick Swayze, una detrás de otra, sin tregua a la interpretación de su partenaire. Si esta escena descartada del film en su momento hubiera sido “cartada”… ¿qué hubiese pasado?… “Este es mi espacio, este es tu espacio”, “tengo miedo a salir de este cuarto y no volver a sentir lo que siento contigo”, “no permitiré que nadie te arrincone”, “¿volveremos a vernos?”… frases aprendidas de memoria a golpe de pulsión. Por suerte esa fase siempre pasa y años después te sorprendes comprando premeditadamente el CD de su banda sonora remasterizada (junto con el de “Grease”, he de reconocerlo) y disfrutando, esta vez sí, de cada corte.

Quizás una de las cosas que muchos hayamos intentado realizar y nunca hayamos confesado sea ese salto final de la película en la que Patrick Swayze recogía con un porté a Jennyfer Grey: el salto de “Dirty Dancing”. Con primos, con amigos, con hermanos… las piscinas y playas aquel verano se llenaban de atrevidos que se las daban de Nureyev… Tanto es así que el film dio paso a una fiebre por el baile de salón solo comparable con la del oro del Far West… Un salto que solo es posible imaginar con los primeros compases de una canción… “…Now I ‘ve had the time of my life…”… Y seguro que muchos ya os habéis enganchado y la estáis cantando mentalmente…

El tema central del film, “The time of my life” estaba interpretado a dúo por por Bill Medley y Jennifer Warnes. Medley era la mitad del dúo de The Righteous Brothers, esos que también sonaron en otro film con Patric Swayze, “Ghost” (Jerry Zucker, 1990) (la otra mitad era Bobby Haltfield, así que nada de “brothers”, vamos). Warnes posteriormente popularizó otro dúo cinematográfico con Joe Cocker, el “Up where we belong” de “Oficial y caballero” (Taylor Hackford, 1982). Ambos, Medley y Warnes, ponían la voz al tema-orgasmo de la película, pero creo que todos pensábamos que eran los propios Swayze y Grey los que lo cantaban… ¿a que sí!

Lo que hacía atractiva a su banda sonora era su anacronismo sonoro. Mezclar temas como el “Cry to me” de Solomon Burke, uno de los pioneros del soul, el “These arms of mine” de Ottis Redding o el “Hey Baby” de Bruce Channel con el “Where are you tonight?” de Tom Johnston, el “Hungry eyes” de Eric Camen o el “Yes” de Merry Clayton… Sin olvidarnos del “She’s like the wind” interpretado por el propio Patrick Swayze (aissss…) Esa mezcla solo podía surgir después de que toda una década de hombreras y artistas con americanas cruzadas destilara su versión más ecléctica. Pero ahí estaba el éxito del film y de su música porque: al igual que en la cinta surge el choque entre lo clásico y conservador del Kellerman’s Resort y la música del “baile guarro” (¿es eso, no? No sé por qué ponéis esas caras al leerlo…), en la banda sonora se mezclan épocas y tiempos sin que chirríe demasiado.

No podríamos decir que se tratara de un musical al uso ya que las canciones no se desarrollaban para contar la historia, sino que eran una parte de ella. Y mira que los ’80 dejaron un rastro de películas musicales áltamente adictivos… “Xanadú” (R. Greenwald, D. Kolsrud, L. Marmon, V. Ozols, 1980) fue aquella fantasía épica sobre patines en la que Olivia Newton-John y la ELO interpretaban el tema que daba también nombre al film. Alan Parker dirigía ese mismo año “Fame”, con una Irene Cara que interpretaría el papel de Coco Hernández pero que también cantaría el tema principal de la película, “Fame”, al igual que también firmaba el “What a feeling” del film de Adrian Lyne “Flashdance” (1983) con Jennifer Beals.

Y sigamos con más canciones… Kenny Loggins firmaba el tema central de “Footloose” (Herbert Ross, 1984) con unos Kevin Bacon y Lori Signer que bailaban contra las leyes de su pueblo. La segunda parte de “Fiebre del sábado noche” llegaba de la mano de Sylvester Stallone (sí, lo que leéis, el de “Mercenarios 2”… bueno, y el de la 1 también) y se tituló “Staying alive” (1983), como el propio tema que los hermanos Gibb popularizaron en su predecesora banda sonora… No hablaremos de los films basados en musicales de Broadway como “Víctor o Victoria” (Blake Edwards, 1982) o “A chorus line” (Richard Attenborough, 1985) ya que ellos en realidad eran adaptaciones de obras ya explotadas en los escenarios con bandas sonoras compuestas ex-profeso para la ocasión.

Pero “The Blues Brothers” (John Landis, 1980) sin duda fue quizás el film musical más gamberro de la época lejos de la moda de las comedias románticas con Swayzes o Beals de turno. John Belushi y Dan Aykroyd se las veían mano a mano con Aretha Franklin, Ray Charles, James Brown, Chaka Khan o John Lee Hooker. Un subidón de soul puro y sin cortar.

Y es que los musicales, más o menos estrictos en su concepción o en su guión, siempre consiguen disociar la fantasía narrada de forma institucionalizada de la fantasía musical, esa que no se puede mesurar y que dispara directamente a nuestras entrañas. No me convertiré en una fundamentalista del film de Emile Ardolino, pero sí reconoceré que consiguió que sus canciones marcaran a fuego un guión mucho más flojo de lo que pueda parecer. El chica (buena) conoce chico (malo pero no es malo), chica se enamora de chico, chica va contra las normas, etc… No era nuevo. Ni siquiera estaba tratado con originalidad. Sin embargo, la música potenciaba el sabor, como la especia más sugerente, de todos aquellos puntos de giro de la historia. Y si no, ¿por qué tenemos algunas escenas tatuadas en nuestra memoria emocional? ¿Qué acompaña a esas escenas?… La música.

Volviendo al Kellerman’s Resort, creo que siempre preferí uno de los temas que no podían cantarse, que no eran de los editados en los ’80 para su banda sonora, el “Wipeout” instrumental de The Surfaris, esa música surf y garagera que servía para mostrar como Baby Houseman iba avanzando en eso de aprender a bailar. Sí, siempre cojeando del lado más sucio… Por cierto, como curiosidad, deciros que el hotel en el que se rodó “Dirty Dancing”, el Mountain Lake de Pembroke, Virginia, organiza un “Dirty Dancing Weekend”… A mí ahora no me viene bien de pasta pero… oye, ¿qué tal unas vacaciones al estilo Kellerman’s…? Eso sí, con salto final. Yo quiero el salto de “Dirty Dancing”… pero hasta que llegue el momento, me quedo con su banda sonora…

Bill Medley & Jennifer Warnes: “The time of my life” (1987)

Más info:
http://www.dirtydancing.com/site.php


JUGAR A VIDEOCLICKS

2012 agosto 24
 


¿Jugamos a los videoclicks? Sí, habéis leído bien, “videoclicks”. No me han bailado “pes” por “ces” o “kas” porque ya no se trata de eso… ¡Qué anticuados estáis! El videoclip, con toda su innovación, con todos sus Michael Gondry o Spike Jonze, ya no sorprende. Atrás quedan aquellos clips que siempre creaban expectación bajo los pies de Michael Jackson (y no hablamos del “Hollywood Tonight” precisamente)… Se ha perdido ese componente de sorpresa, y por qué no decirlo, de excitación, que muchos sufríamos en nuestras carnes con determinados trabajos… Pero como drogadictos de la mejor sustancia sensitiva, al final hasta al chute más cargado nos sabe a poco.

Ahora lo que mola es jugar a los videoclicks como chiquillos. Nada tienen que ver aquellos muñecos poco articulados a los que muchos jugábamos con nuestros hermanos por muy “clicks” que fueran. Los verdaderos “clicks” que estarán presentes en nuestras partidas serán los que desenfundemos con nuestros ratones… Vamos, con ratones, cursores o cualquier otra ocurrencia que a los creativos y diseñadores se les antoje. Está claro que la imaginación no tiene límites, y que incluso lo establecido puede doblegarse y convertirse en plastelina para modelar la más atractiva creación. Y ahí aterrizan sin pudor alguno, nombres como los Red Hot Chili Peppers, Arcade Fire, OK Go o Zahara. Telita con la mezcla…

Y es que si hay algo que podría escapar a la vorágine fagocitante de la MTV (con todo el cariño que siempre le he tenido hasta Jerseys, Geordies, Gandías o cualquier nombre susceptible de apellidarse Shore) es la propia esencia creadora de este canal: el videoclip. ¿Cómo huir de lo típico y encontrar un modo de difusión que solo sea promovido por la sorpresa y el placer que ella proporciona? Pues a través de 3 conceptos básicos: internet (que engancha), lo interactivo (que engancha) y el juego (que engancha). Y si lo rociamos con un poco de creación terminaremos cenando el menú más exquisito que podamos encontrar y… enganchándonos a él.

Zahara, la jienense, sí, la de aquí, ha sido la penúltima en desinhibirse del legado patriarcal del videoclip como creación audiovisual ya asentada. Estos días está de estreno con su nuevo single, “La Mujer Mayúscula y el Mar”, y ha contado con sus habituales en un terreno poco habitual… NYSUfilms y Martín Pereyra, que son los encargados de crear un juego interactivo con la Zahara más cheerleader del lugar. En su web podéis probar y pasaros las horas muertas creando coreografías para el remix que los catalanes The Pinker Tones han firmado, concurso a lo “Mira quién baila” incluido… Una buena forma de escuchar una y otra vez la canción sin que prácticamente nos demos cuenta de ello. Mi propuesta coreográfica al más puro estilo de Broadway, pero sin manos de jazz, queda plasmada en este clip que os dejo… Y vale, ya sé que no es lo mismo pero… ¡que viva el legado de los 8 bits! Pero… ¿es tan importante la canción o debe ceder su relevancia a otros medios?

Zahara: “La Mujer Mayúscula y el Mar” (NYSUfilms, Martín Pereyra)

Hace solo unas semanas la canadiense Feist y Mastodon, que poco tienen que ver(se) estilísticamente, lanzaron otro “experimento” interactivo. El tema “A commotion”, de su último trabajo “Metals”, compartiría cama y mantendría relaciones sexuales musicales con el cover que los reyes del metal progresivo hicieron del mismo. En el clip nos convertiremos en una especie de dj’s que mezclarán cover y original y podremos pasar de la voz de Leslie a la de Brent Hinds de forma más o menos gradual… ¿Tomadura de pelo o genialidad? Adorando “Metals” y a Feist solo puedo quedarme con la genialidad que tiene el ceder a uno de tus retoños para que lo mancille una banda heavy y compartir el resultado. Y aunque prefiramos al original, también nos hemos metido en la cama con Brent y Leslie para mancillar un poco… aquí tenéis el resultado.

Feist & Mastodon: “A Commotion” (Vice Cooler)

Con el “Look around” de los chicos de Anthony Kiedis no queda otra que eso mismo, mirar alrededor y ver qué pasa… Para su clip prepararon varias habitaciones en las que cada miembro de la formación tocaría su instrumento. Chad Smith en el baño con la batería, Flea con el pelo celeste en una habitación contigua, Josh Klinghoffer más austero y solo y el propio Keidis con perro incluido en el salón. Los californianos nos invitaban a ir paseando de una habitación a otra cual Gran Hermano a nuestro antojo, sin prohibiciones ni restricciones. No se trata de uno de los trabajos más originales en cuanto al tema de interactividad se refiere, pero tiene esa “gracia” de ir buscando qué hace cada uno en cada momento. Mi paseo por la casa de los “Ré-jó-chíli-pépe” (como los llamaron Las Ketchup en ciertos premios musicales) no es muy organizado que digamos… espero que no os mareéis…

Red Hot Chili Peppers: “Look Around” (Robert Hales)

OK Go, sin duda, son los reyes de la transgresión en los videoclips. Desde aquellos sencillos-pero-jodidamente-complicados-en-coreografía “A million ways” o “Here it goes again” (incluso parodiados en Los Simpsons) a su “All is not lost” junto al grupo de baile Pilobolus, clip en el que podremos escribir lo que queramos que todos ellos, banda y bailarines, nos lo mostrarán con su cuerpo. Un trabajo para el que se valieron del HTML 5 y del navegador Google Chrome, algo que limitaba más su accesibilidad a aquellos querían “jugar” a clickar sobre el vídeo. Y yo, como no me puedo quedar quieta, he tenido que escribir algo que me viniera al pelo… Y no, malpensados, no he escrito “culo”… pulsad play en el vídeo y lo comprobaréis.

OK GO: “All is not lost” (Ok Go, Pilobolus, Trish Sie)

Escribir ocurrencias para ver cómo queda en imagen se queda pequeño para los verdaderos devotos de la interactividad en los videoclips, los canadienses Arcade Fire. “Neon Bible” o “Sprawl II” preceden al clip que más me atrapó desde su comienzo, “The Wilderness Downtown”, un trabajo dirigido por Chris Milk que tiene como base el tema “We used to wait”, tema épico-epiquísimo (lo normal en ellos, vamos) de “The Suburbs”. Accediendo a la página de esta propuesta lo primero que nos piden es escribir también, pero algo concreto: la calle de la casa en la que crecimos… Yo mentí un poco, aunque no fue premeditadamente, y escribí Old Compton Street… No crecí en ella, pero mis primeros meses transcurrieron allí. Con ese inicio… ¿cómo no dejarse llevar por ese “desierto”?. Una carrera a través de calles cercanas hasta acabar en la dirección facilitada que acaba floreciendo. Un trabajo que juega con la espectacularidad pero que aporta más: la emoción del jugador-espectador. Volver a las calles que nos vieron crecer en esa carrera que quizás, muchos hemos realizado mentalmente calzados de sentimientos.

Jugar, sorprender y permanecer en boca de todos en esta época de caídas en redes (sociales) es toda una aventura. Una aventura controlada en todo caso, ya que de esos experimentos siempre acaban obteniendo un videoclip oficial que es el que seguirá los cauces habituales de difusión y “machaque”… La caída, siempre es con red, pero la osadía está ahí presente. Hay muchos otros trabajos interactivos que quizás os parezcan más interesantes, pero en Vinilo en Vena nos quedamos con estas 5 propuestas… Y de todas ellas, por muy zaharista que sea, sin duda me quedo por el recorrido hacia una calle de Londres… Mi carrera es esta, ¿me acompañáis?

Arcade Fire: “The Wilderness Downtown” (Chris Milk)

Más info:
http://www.lamujeramerica.com/
http://www.listentofeist.com/feistodon/
http://redhotchilipeppers.com/news/301-look-around-interactive-video/
http://www.allisnotlo.st/index_en.html
http://thewildernessdowntown.com/
http://www.beonlineb.com/
http://www.sprawl2.com/


RIOTS, GRRRLS, CO*OS Y PUTIN

2012 agosto 17
por Amalia Yusta


Putin se salió con la suya. Ahora sonreirá y retorcerá sus manos culpables cual Montgomery Banks de carne y hueso… Siempre quise ser una Riot Grrrl. Tanto que en la batalla a plato y aguja por bautizar estas líneas finalmente ganó Vinilo en Vena por muy poco. Quizás por eso nunca fui una Riot Grrrl; me faltaron riots y me sobraron “erres” por todas partes. Carezco del inconformismo suficiente para abandonar el modo de representación institucional sonoro que, en definitiva, marca el status del vinilo y, no nos olvidemos, de la escena musical que plagó el underground cultural de las universidades americanas y que se oficializó en la International Underground Pop Convention de Olympia (Washington) en 1991. Uff… qué rollazo os estoy contando, ¿no?

Hace unos meses, en peregrinación pagana por algunas librerías del Soho londinense, encontré “Riot Grrrl, revolution girl style now!”, ese libro que he desgastado a base de celos, admiración y, por qué no reconocerlo, de ganas; de esas mismas ganas que me faltan o me sobran según para qué acometido musical. Es lo que tienen los libros editados, que academizan sus contenidos hasta niveles insospechados y se convierten en cómplices de nuestros descubrimientos culturales. Así que la “fruición” de esta obra está llena de asentimientos con la cabeza rozando peligrosamente el headbanging, de sonrisas complacientes al leer determinados nombres y de suspiros de abuela revenida al llegar a la última página…

Bikini Kill, Bratmobile, Go sailor, L7, Partyline, Dressy Bessy, 7 year bitch, Sleater-Kinney, Queen Adreena, Le Tigre, Longstocking,… son parte de aquellos grupos que con los años fueron quedándose solo en un “intento de” y que estos días deben de estar pendientes de lo que les suceda a Nadejda, Yekaterina y María a muchos kilómetros, no solo geográficos, de sus momentos más “riot”. Y es que la Iglesia Ortodoxa rusa la ha cagado y finalmente las tres activistas de Pussy Riot han sido condenadas por vandalismo. Pero contextualicemos un poco primero… Hace casi 6 meses, miembros del colectivo Pussy Riot, volvieron a poner en escena una de sus performances ácidas y críticas contra el gobierno y, en concreto, contra el conservadurismo y la corrupción evidenciada de Putin. Entraron en la Catedral del Cristo Salvador de Moscú y cantaron una plegaria-punk titulada “Santa Madre de Dios, líbranos de Putin”, vídeo que se encargaron de colgar en internet para que su acción fuera lo más visible posible. Un punk inofensivo, nada violento, y casi que podría quedar en un juego de niños si no fuera porque la Iglesia eso: la cagó.

Kiril, patriarca de Moscú calificó el acto de “sacrílego”, y Vsevolod Chaplin, arcipreste, desfogó su ira asegurando que aquello fue “un crimen peor que un asesinato”. Todo porque se señalaba con una púa al lugar donde más dolía: hacia la concomitancia premeditada entre la política del disfraz desarrollada por Putin y los suyos y la pleitesía grandilocuente de la Iglesia Ortodoxa. Eso ha valido a 3 de las componentes de la formación a convertirse en las Hooligans del punk reivindicativo, en las brujas a quemar en la hoguera, en la evidencia de que Rusia está más cerca de Corea en lo que a derechos humanos se refiere, solo que se valen de la palabra democracia a modo de habeas corpus… Pero ni hábeas, ni corpus ni nada que se le parezca.

Que Madonna les de su apoyo casi parece irrisorio cuando el poder de los medios ha conseguido que se hable de esta formación, de sus acciones, de la situación en su país, de la Iglesia, de política y prácticamente nada de música. Las primigenias Riot Grrrl, las Guerrilla Girls, o las bandas anteriormente mencionadas entre otras muchas, habrían conseguido mucho más de sus postulados si las tecnologías les hubieran sonreído antes. Pero no. No ha sido hasta 2012 que el riotismo más comprometido ha encontrado una oportunidad para poder seguir cuestionando lo incuestionable. Madonna, anda, no es necesario que te arrimes a algo que quizás ni comprendes… Lee, si acaso, a Kathleen Hannah, que con “De verdad están en una jodida celda?!” entiende cuál es la situación.

La música, en realidad, poco tiene que ver aquí. Sí como expresión de un arte que va más allá de la contemplación plácida de la creatividad. Sí como instrumento de denuncia. Pero no como aquella “canción protesta” que simplemente pataleaba sin accionar y se escondía tras la poesía. El punk es lo que es, seamos sinceros. El punk solo quiere romper con los estamentos establecidos. Es la música del adolescente que no quiere nada, del anarquismo cultural, del liberalismo del pensamiento… Pero a ese punk setentero de raíz inglesa también le fallaba algo: el conformismo masculino que le aseguraba un lugar pseudomarginal en la sociedad. No hay nada más punk que una estructura social vapuleada y discriminada que lucha por conseguir alzar su voz. Y el cómo se defienda, con acordes mal aprendidos, con voces nada afinadas, con la imperfección en su sonido, poco importa. La música como arma, la música como voz y la voz como denuncia.

Nadejda Tolokonikova, Yekaterina Samutsevich y Maria Alejina han sido convertidas en mártires de la política rusa por la mala gestión de la situación. Y ya se sabe qué pasa con los mártires… Por eso decíamos que la Iglesia la había cagado. 3 activistas, con estudios, comprometidas con la sociedad en diversas causas, dos de ellas madres,… Pensémoslo… ¿seríamos capaces de jugarnos pasar de 3 a 7 años de cárcel por una acción así? Nop. Somos los cobardes que nos refugiamos en la indignación del café de la mañana con los compañeros del trabajo. Hacemos mucho ruido pero pasamos de las nueces. Y dejamos que sean otros los que luchen por las injusticias, los que evidencien las verdades, los que acaben en la cárcel solo por pedirle públicamente a la Santa Madre de Dios que les libere de Putin

El activismo mola. Ese activismo de fanzines en blanco y negro y reuniones clandestinas demodé que ahora tiene su reflejo en blogs, vídeos en Youtube y críticas públicas. La libertad de expresión sigue siendo cuestionada y el arte sigue siendo el delirio de algún loco con ansias Warholianas. Las Pussy Riot (como cabezas visibles, pero no olvidemos que se trata de todo un colectivo) nos han vuelto a demostrar que el sarcasmo, la ironía y las púas pueden poner nervioso hasta a aquel acostumbrado a desayunar Vozka y a silenciar las voces convexas de la revolución. El DIY (do it yourself tan repetido en los fanzines riot) sigue vigente

Yekaterina expuso su alegato en el juicio al que las tres “riot” se enfrentaban estos días pasados. Y mejor no podría decirlo. “Ahora el mundo entero puede ver que la causa criminal contra nosotras ha sido un montaje. El sistema no puede ocultar la naturaleza represiva de este juicio. Una vez más, Rusia aparece ante los ojos del mundo como algo totalmente diferente a lo que Putin trata de presentar a diario en los encuentros internacionales”. Pero… pensemos fríamente… la comunidad internacional no hará nada al respecto. Ni por ellas, que son una mera anécdota, ni por la situación en Rusia… Si no lo han hecho en otros países, ¿por qué hacerlo ahora con Rusia? La entelequia del sistema político y judicial internacional… Hace tan solo unas horas las tres “riot” han sido declarado culpables, y otra mujer, la juez Marina Syrova, determina que expresaron una “falta de respeto evidente para la sociedad”.Una falta de respeto que, sin duda, radica en la crítica social que se ejercita sobre el poder establecido. Quizás, en realidad, esa falta de respeto, sea la de la justicia subordinada a la iglesia y a la política. Syrova, jueza y parte, añade que “no se consideran culpables ni se arrepienten”… ¿Quiénes deberían considerarse culpables y arrepentirse en todo esto, los que luchan por sus ideales o los que se avergüenzan del libre pensamiento?

“Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa” , la frase popularizada por Emma Goldman a mitad del siglo pasado y tomada prestada para la causa feminista, cobra más fuerza que nunca casi 100 años después de ser postulada. Las Pussy Riot no solo saben que la falsa revolución democrática de Putin no deja bailar, pensar, creer, manifestarse, crear,… sino que además proponen su propio baile de ataque directo a lo que constriñe a toda sociedad anestesiada de política. Y hoy, más que nunca, bailaremos con ellas. Así que sí, ¿por qué no? Bailemos con su revolución y convirtámonos en Riot Grrrl.

Pussy Riot (2012)

Más info:
http://www.myspace.com/pussyriot
https://chtodelat.wordpress.com/2012/08/08/yekaterina-samutsevich-closing-statement/
http://onewarart.org/riot_grrrl_manifesto.htm
http://www.kathleenhanna.com/
http://www.kathleenhanna.com/seriously-they-are-in-a-fucking-cage/


DIÓGENES Y MIS CDS

2012 agosto 7



-A ver si vas a hacer ahora como el Pít ese, el de la modelo… Mi madre se refería a Pete Doherty, y la modelo era sin duda Kate Moss. Y esta advertencia cargada de amenaza tenía que ver con que me había pillado haciendo fotos con el móvil y con alevosía dentro de las bolsas de basura. Debió pensar que el siguiente paso era, quizás, escribir estas líneas con mi propia sangre a chorretazos de jeringuilla. No iremos tan lejos de momento. ¿Pero cómo le explicas a tu madre que acabas de darte cuenta de que necesitas un último recuerdo gráfico de todo aquello de lo que ibas a desprenderte? Bolsas y bolsas llenas de Cds grabados que no solo ponían punto y final a un material que casi ya no usaba, sino también a toda una historia de aprendizaje sonoro a través de músicas prestadas…

Dios creó los discos duros para acabar con nuestro síndrome de Diógenes, ese que todos hemos sufrido alguna vez en mayor o menor medida. Al séptimo día creó Spotify y después cerró Megauploades varios. Convirtiéndome en la instigadora de un genocidio sonoro con tintes de limpieza étnica acabé con cientos de Cds grabados desde mi adolescencia. Solo los originales tenían el salvoconducto asegurado, incluidas esas ediciones soporíferas que editaban (esperemos que no con fondos desviados ni con inversiones de riesgo) la CAM o Coca-Cola entre otras marcas. El resto acabó, en el fondo de un contenedor de basura que, horas después, había escupido a la calle, quizás, los más indigestos: una sesión del Bora-Bora ibicenco se volvía a “tostar” pero esta vez al sol de las 14h sobre el asfalto.

Es un bonito ejercicio pasar un tiempo siendo conscientes de lo que hemos atesorado durante años. Llamadme narcisista, pero mirar cara a cara a esos Cds, ya fueran originales o no, me devolvió mucho de lo que había dejado de lado, el disfrutar sin tener que analizar o criticar la música y el ejercitar la memoria para hacer flashback emocionales a lomos de Gal Costa, Nirvana, Kid Loco, Los Peter Sellers, Ellos, Herbie Hancock, Damien Rice, Los Planetas, St. Germain o Billie Holiday… Con los originales era sencillo: saber por qué lo compré, quizás no recordar quién me lo regaló, o buscar una excusa para comprender por qué Olé Olé y sus grandes éxitos de gran superficie compartía portada y contraportada, codo con codo, con Edith Piaf y La Barbería del Sur.

Pero el verdadero trabajo de análisis arqueológico musical estaba en saber buscar el hueco histórico de los Cds grabados, de los pirateados durante años. Sí, ¿por qué voy a negarlo? He grabado, he regrabado, para consumo propio, para traficar en los pasillos de la facultad con novedades musicales… ¿Quién no ha sido camello sonoro? ¿Cuántas veces habremos dicho eso de “si quieres te lo dejo y te lo grabas” o aquello de “a ver si mañana te lo grabo”? Cd que acababa en mis manos, Cd que grababa, lo escuchara en el momento o lo dejara para más tarde. Con ese trabajo de escribanía clásica, a dos colores, en el que se detallaba el título de cada corte y su duración. Un trabajo minucioso lejos de las descargas y los “guardar como”, de las portadas escaneadas y de las listas de reproducción en internet… ¡¡Eso es de nenazas!!

Siempre he sido muy platonista, más que socratiana o que diogenista. Pero en esta ocasión he de reconocer que un síndrome me pudo. Y no es el de Darrin de nuestro compañero Mikel Labastida, sino el de Diógenes. Sí, el de las noticias, el de las montañas de basura. Ese mismo. Un síndrome de Diógenes con el que he seguido conviviendo a base de la entelequia tecnológica del P2P (también al margen de la ley, las cosas como sean), y del que he dejado atrás una parte, la física. En esas bolsas que mi madre me pilló fotografiando cual Jasper Johns no solo se iban grupos, canciones, recopilatorios, errores, aciertos,… sino también un poco de lo aprendido con ellos. Kusturica, Clint Mansell, Sabina, Fat Boy Slim, los Rolling, Cesaria Evora, The Strokes, Belle and Sebastian, Weezer, Streisand, Piratas, Dorantes,…

Y entre todos ellos uno descuidado, con un tachón superlativo que indicaba la rapidez con la que fue rotulado, sin prestar atención a lo que luego contendría aquel trabajo. Un “Stand by for transmission” de unos desaparecidísimos Loise Lane“Joder, Loise Lane”, pensé mientras intentaba escanear (cual Luz Casal) entre mis recuerdos quién me lo dejó o cómo llegó a mis manos. Como pistas para llegar a mi respuesta, un Cd rotulado con una letra familiar pero que no era la mía… “Creo que este me lo grabó Alfredo… pero ¿y él de dónde los sacó?”. Buscando información sobre los mallorquines no fui capaz de encontrar nada que me llevara a localizarles. Amanda Z. Wray, Toni J. G. Palmer, Pedro Ríus y Biel Mavet Amengual, por lo visto, fueron los responsables de aquella mezcla entre electrónica, rock, metal… Coetáneos del “Chup Chup” de Australian Blonde o del “Devil came to me” de Dover, perecieron casi al igual que todas aquellas bandas de la época. Y, trascendiendo a todo esto de los Cds, de mi diogenismo y demás subtemas sonoros, y tras publicar en redes sociales una foto de ese Cd en concreto, el de Loise Lane, recibo una notificación de “alguien” que me dice “es el primer Cd que me regalaste” Iván, ¿tendrías unos 10 años cuando te regalé ese Cd también pirateado (claro)?… ¿y aún lo recuerdas?. Ahora, sobrepasadas ya las dos décadas, seguro que él también adolece de ese síndrome de diógenes… quizás por culpa mía… Definitivamente, solo la música es capaz de conseguir esto…

Y después de deshacerme de ese legado bastardo y de repasar aquellos que salvé de la quema, descubrí que me empeñé en confiar en cada trabajo que el inglés Robbie Willams editaba esperando que elevara el nivel del “Sing when you are winning” o del “Escapology”… Pero ni “Rudebox” ni “Intensive Care” lo consiguieron. Me dí cuenta también de que ya en 1998 “Rufus Wainwright” me había conquistado antes incuso que “Poses”, “Want one” o su continuación en “Want two”. Y corroboré que Ismael Serrano había ido yendo a menos en mi pulsión emocional hasta frenarse en ese “Sueños de un hombre despierto” con una “Sesión continua” a ritmo de bossa… Pero lo más inquietante, quizás fue sorprenderme sonriendo al reproducir el “A luz de tieta”, primer corte de la banda sonora de “Tieta do Agreste” (Carlos Diegues, 1996) y recordar de memoria cada verso en portugués… Caetano, Vinicius, Getz, Elias, Jobim, Toquinho o Calcanhoto fueron los culpables de que un día decidiera apuntarme a portugués (sin éxito ninguno, lo reconozco).

Como una señal, al día siguiente de bucear entre esta vorágine pirata, me topé en el patio de la calle con una de las carátulas que escribía a mano. Emir Kusturica and the no smoking orchestra… ¿Cómo había aparecido allí un día después? Me quedé mirando mi letra y pensando en si recogerla o no… Renegué de ella y quedó como que no la conocía de nada… Ni a ella ni a los 4 o 5 Cds que alguien esparció por el suelo cercano al contenedor… Sin embargo en ellos iban años de música… El síndrome de Diógenes en realidad hace referencia a lo contrario que postulaba Diógenes, el cinismo clásico, la búsqueda de la felicidad a través de una vida simple y sin necesidades materiales. Así que en realidad no hay síndrome que valga ni Diógenes que nos guíe. La música en sí misma, es la que marca mi devenir o la que lo ilumina como esa “A luz de Tieta”. Después de todo, creo que mi madre sigue pensando que mi siguiente paso será escribir con mi propia sangre… Quizás tenga razón y sí vaya a hacer ahora como el “Pit” ese de la modelo…

Caetano Veloso y Gal Costa: “A luz de Tieta”


BLOGSTARDOS DEL PERIODISMO

2012 agosto 2



La prensa ha muerto, ¡viva la prensa! Por si a alguien le quedaban todavía dudas: sí, la prensa ha muerto. Esa concepción utópica, romántica, a lo Hearst y en b&w del periodista bloc-de-notas-en-mano hace mucho que se extinguió. Hace solo unos días la penúltima víctima guillotinada era la revista Spin, una de esas elegantes publicaciones musicales en las que Charles Aaron dio cabida a nombres como Anton Corbijn, William S. Burroughs o John Leland y que ahora se refugia, como tantas otras, en sus versiones digitales. Si cae Spin… ¿qué más podemos esperar?

La transformación, adaptación o doblegamiento (como queráis llamarlo) de la prensa musical llega estos días a una proliferación casi enfermiza de blogs más o menos profesionales en los que todos opinan y en los que el corta y pega se convierte en la primera ley de vida de todo blogger que se precie. Y junto a ese ctrl+c, la maldad desmedida de un Twitter que pasa de ser abogado a diablo.

Seré mala, muy mala… No todo vale. Ni todo texto es susceptible de ser compartido solo por el hecho de ser escrito ni todas las fotos que se disparan en un concierto deben mostrarse. Ahí es donde los límites del periodismo, de eso que llamamos crítica musical, deben rugir y no dejarse ganar la partida. Y no hablo ya de blogs personales, sino de aquellos que se jactan de aportar información y criterio… Esos son los peores… Pero por desgracia se trata de un mal que está llegando a afectar incluso a la prensa generalista…

Esta maldad desmedida, que en realidad es un cabreo descomunal, surge en estas últimas semanas tras atragantarme con varias crónicas leídas en medios diferentes: prensa escrita (supuestamente “seria”… ejem…), publicación digital (el verano de los becarios sin directrices está de nuevo aquí), páginas musicales (con músicos que colaboran… y se nota) y blogs (hinchaditos a más no poder de gorronear de los festivales estivales). Decíamos que “no todo vale”, pero esto está devaluado. Los cubículos de todas estas versiones informativas ya no son estancos. Ahora un blog musical puede tener más calidad que la sección sonora de un periódico de renombre y una página musical puede convertirse en adalid encubierto de la disputa entre sus lectores (es el caso de Jenesaispop, por ejemplo) sin aportar más que eso, el “a ver qué comenta este usuario y cómo puedo meterme con el”.

Hoy, menos el euro, todo lo devaluado está de moda. ¿Dónde está el criterio? ¿Dónde está la crítica, la razón, el pensamiento? Parece ser que la inmediatez de una sociedad mediatizada por las redes sociales no deja cabida a estos elementos que, sin duda, son los que salvarían al periodismo de ese pozo de indiferencia en el que ha caído. No ya porque se vendan más o menos ejemplares (esa intervención no hay Doctor Cavadas que la supere), sino por su estatus. Ser periodista musical antes era “lo más”. Ahora solo es un “uh, pues mi primo escribe de música”… Pues que escriba, que escriba…

Quizás creeréis que tiro piedras sobre mi mismo tejado… pero si hay que sanear, saneémonos todos, ¿no?. Por suerte, tengo el honor (sí, modo reverencial on) de compartir páginas y letras con, en mi opinión, algunas de las yemas que mejor saben retratar la música. No cobran por ello. No reciben halagos. No son trendy topic. Solo saben que en la sinceridad desnuda de sus palabras y en la visión emocional de sus fotografías está el secreto. Y eso aderezado por una brutal profesionalidad que implica, por ejemplo, no dormir en festivales porque todavía tienen que redactar y en una extrema visión crítica en la que ellos mismos se incluyen. En esas ganas de superación está el secreto pero… shhh… no lo comentéis muy algo…

Ahora todo blog que se precie de serlo tiene redactores, gráficos, cámaras, incluso flirtean con otros medios y utilizan la red como patio de recreo de todas las posibilidades que tienen a su disposición. Pero vayamos más allá, seamos autocríticos: ¿es necesario hacer por hacer? ¿no sería mejor incluir algún componente de calidad, algo diferenciador, que nos separe del resto? ¡Uh, perdón! he utilizado la palabra “calidad”… y seguro que a más de uno le ha salido un sarpullido en la piel.

Sin embargo, y aunque creáis que la palabra blog me da arcadas, estos medios tienen mucho que enseñar a los grandes. Dejaron atrás los privilegios de la pluma y trabajan con el concepto global del redactor-web master-gráfico-crítico-realzador-social media-montador-diseñador en una era en la que el periodista “total” es la imagen dolorida del periodismo amoratado. Bien es cierto que debe pulirse mucho todavía, pero para ello se le debe dar la entidad necesaria y comenzar a trabajarse su figura más allá de la anécdota de un grupo de amigos que escribe. Academicemos y pulamos estos bloques de marfil en bruto y conseguiremos pequeñas piezas preciosistas. Y a partir de ahí, si queréis, hablamos. Somos los blogstardos del periodismo musical (en inglés me suena mejor: blogstard) en busca de un carisma que cuesta atesorar.

¿Cómo no cabrearse cuando la balanza no está compensada? ¿Cómo no bramar en arameo cuando ese “todo vale” realmente resulta que sí, que vale? Y mientras, los Best Coast se convierten, de momento, en la última portada de Spin y alguien comenta de Leslie Feist en una publicación online que es “cara caballo”… Por desgracia, esto último será lo que mueva más comentarios… La democratización de la información ha desembocado en una dictadura de dimes-y-diretes. Ay, Cameron Crowe… ¿qué pensarás tú de todo esto?

Tengo un amigo que cuando encuentra uno de esos artículos bien escritos y que transmiten siempre lo comparte. Lo exhibe en muros o nos lo manda para que lo leamos añadiendo alguna valoración que otra. “Pedazo de artículo -los límites del artículo, la crónica o el reportaje las tiene todavía difuminadas- que os mando. Os vais a correr”. Correrse es fácil (depende del día, claro); encontrar un buen “artículo” no tanto. Y ahí es donde todos debemos pelear: los periodistas musicales de “pro” y los bloggeros más “in” deberíamos conseguir pegar ese polvo extenuante que aturda y transforme. Todo lo demás son solo errores de una noche que se olvidan al poco tiempo. Y de esto, mi amigo sabe un poco.

Voy a re-encontrarme con algunas publicaciones físicas que aún guardo a modo sentimental y a darle ese “salve” al periodismo musical al estilo más morrisseyano que se me ocurre. Quizás luego escriba algún post…

The Smiths: “The Queen is dead” (Derek Jarman, 1986)
Más info:
http://www.spin.com/
http://www.alquimiasonora.com


LA OBSCENIDAD DE LA CULTURA

2012 julio 24
por Amalia Yusta

“Culturita, nenes, culturita” Esto es lo que solía decirnos en el instituto mi profesor de Historia del Arte (y de revolución en general), Manolo Ortiz. No sé qué pensará de todos estos estos nuevos (y no últimos) recortes aunque podría hacerme una idea bastante ajustada en la que los argumentos tendrían su fundamento en la propia historia, eso sí, aderezada con algún improperio que otro. ¿Qué les dirá ahora a unos alumnos resentidos por el futuro que les espera?.

La subida del 8% al 21% del impuesto del IVA sobre el precio de las entradas a cines, teatros, conciertos, festivales,… no solo implicará un descenso de espectadores que realmente ya no pueden rascar donde no hay, sino que será el inicio de esa pescadilla que se muerda la cola, de ese dominó vertical que va cayendo pieza a pieza. Y en esas piezas blancas y negras están las salas, las promotoras, los grupos, las empresas de comunicación, las salas de ensayos, los estudios de grabación, las discográficas… y la propia prensa que ahora recibe esta puntada mortal en el coso de Europa.

No hablaremos ya de lo que sucederá con la industria del espectáculo en general a nivel económico, porque en estas últimas semanas se ha dicho de todo. Desde quiebra de empresas a despidos por un porcentaje mayor al que se tributa incluso en UK. El ocio se resentirá, pero más allá de esto, ¿qué sucederá con la cultura? La cultura, por lo visto, no es importante. Es insubstancial y supérflua. El ocio se convierte en una obscenidad y el poder poner en marcha la maquinaria del intelecto en un acto de ostracismo social. Actores, creadores, músicos, artistas,… han sido siempre poco valorados, las más de las veces por sus tintes políticos… Es cierto: la cultura molesta. Molesta a economías moribundas, al espectador que se nutre de sucedáneos culturales, pero sobre todo molesta a dirigentes desorientados…

Y ya que este es un blog de música (aunque quizás dentro de poco tengamos que hablar sobre cualquier otra cosa… o la muerte), nos centraremos en ella y en los efectos que esta subida de impuestos implica de forma directa. La “industria” musical ya venía sufriendo el azote de piraterías desde hace mucho tiempo, de forma que los grupos, las bandas, los solistas, se habían volcado en los conciertos como medio de supervivencia. Algunos acometieron la osadía ¡y el acierto! de pedir vía “crowdfunding” a sus seguidores la financiación de sus discos. Otros simplemente intentan salir adelante combinando su trabajo en franquicias de comida rápida (el caso de María Villalón en Madrid, por ejemplo) sin dejar atrás corcheas y claves de sol… aunque sean ya claves de sombra. Pero todos ellos saben que es de los conciertos de donde pueden sacar dinero para seguir adelante. No hablamos ya de hacerse ricos (aquí es donde todos nuestros amigos músicos habrán lanzado una carcajada al aire), sino de poder vivir de la carretera, de los conciertos, del feedback con la gente y, en definitiva, de su música.

Como ejemplo, las in-ter-mi-na-bles giras de las que en los últimos meses hemos sido testigos: Love of Lesbian a la cabeza, seguidos por unos Vetusta Morla que llevan tatuados sus “Mapas” a fuerza de bolos y coros, un Iván Ferreriro con-sin-piano-con-sin-banda,… Vivir de la música por trabajarla y no por las rentas que un disco pudo darles… Pero ahora eso va a ser casi imposible. Si pocas semanas antes de que el hachazo a la cultura llegara disfrazado de decreto varios festivales tenían que decir adiós antes de que pudieran celebrarse (el ElectricPeople Festival, el Sensations de Barcelona o el ManchaPop, hacia el cual teníamos un especial cariño), ¿qué pasará a partir de ese 1 de septiembre desafinado?

¿Qué pasará con las pocas salas de conciertos que puedan quedar activas en la ciudad? Valencia no ha tenido la “suerte” de contar con un circuito de conciertos amplio, y las propuestas más “ambiciosas” han ido cayendo, como el caso del GreenSpace o la Sala Durango. Las pequeñas salas de conciertos quizás dejen de programar, quizás deban replantear sus pasos en solo un mes. Una entrada de 15 euros se incrementará hasta los 17; una de 42 llegará hasta los 47… Trabas y más trabas para frenar propuestas de ocio y culturales, y un impuesto incrementado que sin duda será el que saque al país de la crisis económ… ¡ah, no! que con eso no se va a solucionar nada. La industria cultural entrará en recesión, se replegará sobre ella misma y creará un vacío que lamentaremos en nuestros descendientes.

Hace unas horas, antes de venir a la redacción, veía en la tele un anuncio de un refresco en el que un padre le decía a su hijo: “Por favor… ¿para qué piensas que te va a servir la música?”  frase a la que podría responderle un Platón con su “la música es al alma lo que la gimnasia para el cuerpo”. Ese padre, como el dirigente, intenta hacer ver que la cultura es un lujo, que no sirve más que para recaudar unos fondos que irán a subsanar los errores económicos de un pasado manirroto.

La cultura incomoda. El arte incomoda. La expresión incomoda… El Gran Hermano de Orwell se deja crecer las ansias de grandeza para poder cuidar un germen sin criterio, sin voluntad y manejable… Todo habría sido bastante más fácil si en lugar de subir el IVA se hubiera decretado ilegal la cultura… Siendo ilegal habría sido igual de incómoda, pero no le habrían arrancado su prestigio mientras la señalaban con el dedo entre risas y carcajadas. ¿Cultura, para qué!

Volveríamos al teatro de batalla, a las salas clandestinas, a las letras subversivas… a los medios de comunicación ácidos, a la irascibilidad cultural luchando contra una impuesta tetraplejia neuronal. Volveríamos a las luchas que quizás quedaron un poco aletargadas por las bonanzas económicas, al anarquismo artístico, al inconformismo, al subsuelo de las heridas… a ser incómodos de verdad, conscientemente y con sarna. Seamos ilegales y enfundémonos de ganas.

Llegará un momento en el que el olor de un libro al abrirlo por primera vez tras comprarlo una lluviosa tarde de otoño sea solo lo que los abuelos cuentan a sus nietos. Llegará el día en el que nadie recuerde qué era una pista de Circo, o en el que emocionarse con “Luces de Bohemia” en escena sea solo un eco de algo que nos contaron. Llegará ese día en el que la música no pueda sentirse en directo… Solo con el inconformismo y con la lucha que siempre ha caracterizado a los más débiles (políticamente hablando) se conseguirá que lo irracional, lo emocional, lo visceral, lo turbador… le ganen la batalla al reino de la ignorancia en el que acabamos de entrar. Un reino en el que el derecho de pernada se ejecuta de la forma más sibilina posible: bajo la máscara de la democracia y la pantomima de una unión socio-política.

¿Hay algo más que añadir? #porlacultura y #laculturanoesunlujo quizás solo sean camisas de una moda digital y hypster en cuanto a sus formas pero mantienen el alegato de lo que queremos para nuestra sociedad y para nuestras almas. Como un presagio de lo que iba a ser, cada entrada de este blog quiso ser un “brick” en ese “wall” al mejor modo de Roger Waters, la única canción que ahora resuena en mi cabeza. Y ahora más que nunca vuelvo a aquellas lecciones no regladas de Historia del Arte: “Culturita, nenes, culturita”.


Pink Floyd: “Another Brick in the Wall” (1979)

ORTOPANTOMOGRAFÍA FESTIVALERA

2012 junio 26

La semana pasada me radiografiaron los dientes. Así, de entrada, no tiene nada de especial, pero cuando ví el resultado no pude más que pedirle a Patricia, mi dentista, que me dejara hacerle una foto a la ortopantomografía resultante. Se rió, como era de esperar, y yo salí más contenta con aquella foto que con los recientes empastes que me aseguraban una longeva vida dental…

Esa panorámica dental se parecía bastante a alguno de los festivales de verano que repueblan localidades a base de protección solar, suministros cerveceros y combinación de colores imposibles. Desde luego no por su perfección y alineación, sino por todo lo contrario: por sus imperfecciones y por esas jodidas muelas del juicio que pueden terminar por destrozarte el resto de dientes. “El FIB, el Low Cost Festival, el Arenal Sound o el Costa de Fuego adolecen también de estas muelas”, pensé mientras me dirigía a la redacción de Las Provincias con la boca dormida.

La verdad es que nunca he sido de festivales como tampoco he sido de grandes parques temáticos o de centros comerciales, pero no puedo negar que la comodidad de todos ellos hace (casi) indispensable su presencia. Eso sí, ¿podría alguien explicarme alguno de sus carteles? Así, de entrada, el más coherente, el que además sube la media, y el que menos visitas al dentista tendría que hacer es el neonato Costa de Fuego (Benicàssim 20 y 21 de julio). Guns N’ Roses y Marilyn Manson no necesitan dar más explicaciones y aseguran que no habrá caries ni infección dental que requiera ibuprofeno para soportarlo. ¿Lo raro? Que los catalanes Love of Lesbian (esas barracudas festivaleras) no formen parte del cartel. ¿Lo malo? Las camisetas negras y las melenas largas marcarán el sacrificio estilístico que todo heavy tendrá que soportar bajo el Sol…

El Low Cost es el siguiente paciente que menos visitas proporcionaría a mi cirujana. Quizás algún raspado y, eso sí, una limpieza bucal, sean necesarios, pero sobrevivirían a esos 3 días de música (Benidorm 27, 28 y 29 de julio) tam-bién-ba-jo-el-sol. Y es que son dos bandas inglesas (suspiro exacerbante), lustrosas y brillantes, las que convierten la dentadura del Low en High. Suede y Placebo. Brett Anderson (suspiro supino) y Brian Molko (suspiro máximo) respectivamente, se convierten en lo más interesante de un festival con acento spanish y sin variedad tonal en su propuesta.

El Arenal Sound (también llamado “Orinal Sound” por los que lo sufrimos en ediciones pasadas) también busca la playa, el Sol y esas cosas bonitas que podrían pasar de moda de una vez. 2, 3, 4, y 5 de agosto en Burriana, casi una semana para prolongar la agonía del dolor de muelas que sí que puede comenzar a incordiar. La “ñ” se convierte en la grafía más asequible y, seré malvada, en la más interesante musicalmente hablando. Porque sí, ver a Two Door Cinema Club o a The Ting Tings tiene su “qué”; ver a Kaiser Chiefs predecir los disturbios también tiene su “gracia”, incluso dejarse llevar por el “You! Me! Dancing!” de Los Campesinos! es divertido a golpe de xilófono. Pero poco tienen que ver con el resto de dientes. Son muelas sanas, sanísimas, pero atravesadas, que están porque tienen que estar pero que si las extirpamos… tampoco pasaría nada.

Pero la peor ortopantomografía de todas la tiene el festival más conocido. Que digo yo, querido FIB, ¿tanto costaba mantener el estilo y la clase de aquellas alucinantes ediciones?… 1998, por ejemplo, en su 4ª edición, cuando aún no estaba de moda el turismo sonoro por nuestras tierras: Sonic Youth, PJ Harvey, Yo la tengo, Manta Ray, Jesus & Mary Chain, Los Planetas, Björk, Bernard Butler, Morcheeba, Tortoise, Mogwai, Astrud,… Pelos como escarpias al leer aquel cartel de nuevo… Ahora, sin embargo, un David Guetta desluce a una Lisa Hannigan, un Bob Dylan aturde a unos Pony Bravo o The Stone Roses y una Florence & The Machine (esperemos que no la arme en su hotel… de nuevo) eclipsará a un Jero Romero, a La Habitación Roja o a Los Tiki Phantoms. El FIB lo tiene tan crudo como yo, pero yo ya he comenzado a extirpar lo que molesta, lo que hace daño y lo que no es necesario… ¿Cuándo dará el FIB ese paso?

“Es que tú eres muy especialita… y rara”, me dice un amigo enloquecido por los festivales. “Pues sí, ¿para qué mentirte?” suelo contestarle. No soy capaz de ver a Zahara o a Anni B. Sweet en un festival por muy “zaharista” y “sweety” que sea. De igual forma que no podría evitar decepcionarme al ver a La Casa Azul tras su paso por Madrid hace unos meses… “Sí, Rafa, soy especialita… ¿y?”

Quizás nadie se percate de esos elementos porque la anestesia hace que no sintamos dolores: ni los físicos ni los sonoros. Y para cuando sus efectos remiten por completo, esas localidades vuelven a la tranquilidad y olvidan que tuvieron a un David Guetta mareando la perdiz con su “Pandemoniun” o a un Bob Dylan que podría ser el abuelo de Katy B (si ésta última tuviera algo interesante que aportar, claro).

Yo me quedo este verano con mi ortopantomografía y me apeo de estos festivales que se han convertido en una gran verbena de pueblo. Volver a una dentadura sana es posible si comienza a tratar a tiempo; volver a grandes festivales en los que la música era lo importante también. Solo hay que saber aguantar ese primer pinchazo y desintoxicarnos de grandezas deslumbrantes, girar el ego hacia la humildad y aprender de los pequeños “manchapoperos” o de los grandes “contempopráneos” joven Padawan… y a buen entendendor, ortopantomografías le sobran.

Y para subir un poco los ánimos y bajar las hachas y demás armas combativas, os dejo con parte de la actuación de Pizzicato Five en el FIB de 2000. Hace 12 años ya… Cuando el FIB podía decirse en mayúsculas y no necesitaba justificarse. Cuando todavía teníamos los dos, él y yo, los dientes sanos…

Pizzicato Five (FIB 2000)

Más info:
http://fiberfib.com/

http://lowcostfestival.es/home/

http://www.arenalsound.com/

http://www.costadefuego.com/

 

PRIMAVERA FASHION SOUND 2012

2012 junio 6

Sobreviví a las moderneces estilísticas de mi primer (San Miguel) Primavera Sound. Salí ilesa pero también lo hizo mi partenaire de festivales y en realidad toda la avalancha de asistentes que inundaron el Parc del Fòrum de la ciudad Condal. Pero no hablaré de música, de por qué elegí el viernes como día de mi consagración Primaveral, de por qué pegué una cabezada durante el concierto de The Drums o de por qué huí de Christina Rosenvinge como alma poseída. Tampoco desvelaré el por qué de ver al Robert Smith más “asaramonteliano” de The Cure a lo lejos con la tranquilidad que da una buena charla sobre relaciones, amoríos y demás despropósitos del alma. Nop. Eso es lo típico que las publicaciones especializadas habrán recibido en sus redacciones y que, dicho sea de paso, no es que lo hicieran precisamente con celeridad…

Conseguir acabar un festival sin que nuestros hemisferios cerebrales pierdan la consciencia y no confundan el sonido del francés Dominique A con la potencia de Afgan Whigs es realmente todo un logro. Pero mucho más sufrido es salir por la puerta y que colores, modelitos y armarios retro, post-retro y retrovirales no nos amordacen y torturen hasta acabar gritando clemencia a las tendencias de la moda. Porque un festival, tenga el apellido que tenga, se convierte, “de tapadillo” en una verdadera pasarela de tendencias y tendenciosas modas. Yo, por lo pronto, decidí meticulosamente mi atuendo: camiseta de mercadillo robada con premeditación del armario de mi hermana y vaqueros, un clásico. Chapas pasa salpimentar y pulseritas de colores que resaltaran el brazalete hospitalario con el que bautizan y marcan a las reses festivaleras. Vuelta y vuelta y al plato. El Primavera Sound tiene algo que quizás lo convierte en único, y es que no encontraremos a heavies o hipsters, ni a modernos, new romantics o modernetes por separado. Todos mezcladitos entre ellos pero dejando atrás las horteradas con poca clase que podemos ver en otros festivales. Cero bikinis, cero torsos descubiertos,… cero a la vulgaridad estilística.

El modelo patrio, el que habla con acento entendible, es capaz de combinar colores y de vestir una camisa de manga larga, pese al calor, con un gorro de esos de publicidad que no combina con nada… Con nada y con todo, porque ¿qué más da que la gente se preocupe por lucir peinados en ocasiones imposibles, en ocasiones sexualmente neutros cuando un gorro “apamelado” puede mandar esos estilismos a la mierda? Gorro, gafas de sol, cerveza en la mano y bolso cruzado, un clásico que no se deja comprar por ningún estilo y que se convierte en uno de los looks indispensables de los festivales.

Gasas, colores estridentes, tocados de fiesta en cabezas de guiris bastante borrachos, o el estilo más newyorkino con pantalones de pitillo y camisas con estampados setenteros. Incluso estilos noventeros que nos devolvían a aquella imagen que Cheryl “Salt” James, Sandra “Pepa” Denton y DJ Spinderella lucían a ritmo del “Let’s talk about sex”: vestido ajustado, floreado (que no falte la primavera), gorra de lado y reloj de plástico.

Mi día primaveral fue el de The Cure, lo que desde luego obligaba a sus seguidores a seguir una estricta dieta de colores y sombras de ojos. Camisetas negras, ojeras sin disimular, cabello perfectamente atusado y enlacado simulando todo lo contrario… Lucir un moreno Svarovski, amigos, es posible, sano y además, fashion: un blanco cegador y brillante que contrastaba con faldas negras hasta los pies y con el barroquismo dark de los corsés anudados a lo Escarlata O’Hara. Sin olvidar el pulir los tatuajes, el tesoro más preciado de más de uno, como esa fantasía “burtoniana” que forraba una blanca espalda con Jack y Sally de cuerpo entero. Pero los más dark (curiosamente los más bright también) lo tenían fácil. De eso no cabe duda.

Pero el look emergente que ni se me hubiera pasado por la cabeza encontrar en el Parc del Fòrum era el de los padres. Sí, pa-dre-sssssshhhh. Padres treintañeros y ya entrados en la cuarta década que llevan a sus pequeños al Primavera
-¿Podéis contar a la clase qué habéis hecho este fin de semana, chicos? –preguntaría la profesora del parvulario
-Hemos estado en los conciertos de Nick Garrie, Laura Mailing y Anímic –contestarían los pequeños…
Padres con camisetas de Los Ramones que compraban vinilos y que quizás ya los hubieran llevado al Sonar Kids solo una semana antes… Solo por cosas como estas merecería la pena sufrir la maternidad… menos mal que Dios inventó a los sobrinos para poder lucirlos en los conciertos y luego los auriculares para bebés (todo lo demás sobraba, señor todopoderoso). Ya de noche no había rastro de niños correteando ni de bebés ni carritos, lo que no sabemos es si se los dejaron al cuidado de la abuela Marianne Faithfull tras su show…

Y aunque en esta ocasión no fui en calidad de fotógrafa, no pude evitar acercarme a los compañeros gráficos y comprobar que ellos no se habían dejado seducir por las modas más “in” de la temporada musical. Mochila a los hombros, chaquetas vaqueras y bolsillos repletos de papeles, bolígrafos, baterías y tarjetas. Móviles cargados por si acaso tuvieran que desenfundarlos en un alarde de inmediatez y, cómo no, la acreditación de la acreditación que acredita que fueron acreditados con una acreditación en el cuello. Y si a alguno se le ocurre maldecir los privilegios de la prensa en estos eventos deberían haber visto la cola de fotógrafos dispuesta ordenadamente para conseguir luchar por una buena toma de The Cure… La prensa también tiene que hacer cola y guardar sitio, aunque no lo creáis.

Entre la marea de gafas de sol, gorros, barbacas, camisetas, hombros, chanclas y Converse conseguí distinguir a tres personajes entre la marabunta de caras desconocidas: un Ramón Rodríguez de The New Raemon viendo, como nosotros, a The Cure desde la distancia, a Miguel Ángel Blanca de Manos de Topo apresurándose en el metro, y a otro Miguel Ángel, esta vez Landete, de la formación valenciana Senior i el Cor Brutal. Los tres normalitos en cuando a indumentaria (¿querrían pasar desapercibidos?), eso sí, con los pantalones verdes que tanto me gustan de Landete y que ya pude ver en su paso por la fiesta Vinilo Valencia de hace solo unos meses.

Al salir del festival, comentando las mejores jugadas y criticando un poco (que la crítica no falte nunca), nos cruzamos con unos modernetes (modernete: dícese de los infelices que quieren aspirar a ser modernos pero que no llegan nunca a serlo) ataviados para la ocasión que nos sacaban la sonrisa y nuestra más sincera devoción festivalera: “pues yo me cago en Nacho Vegas y en su puta madre…”. Y con eso quedó dicho todo. Por suerte Mr. Vegas no tocaba ese día… por desgracia, sí la Rosenvinge… Tanto monta, monta tanto…

Qué mejor conclusión que el comentario que una de mis compañeras redactoras en Alquimia Sonora, también superviviente de estos sonidos textiles y primaverales: “…por un momento pensé que no me dejarían entrar por poco cool…” (@TeresaSedo). Por suerte, no hay tendencia que subyugue en los festivales, y menos en este Primavera Sound… y es que la música sigue siendo pacificadora… Fashion pero pacificadora.

Aunque dije que no hablaría de música per se, no puedo evitar dejaros con mi concierto del Primavera: un cortísimo (en tiempo) Rufus Wainwright pero emocionante desde “Out of the game”, “Jericho”, “Barbara”, “Greek song”, “Going to a town” o este “The one you love” que rescató de uno de mis discos favoritos, “Want two”. Y qué mejor exponente de la moda festivalera que el delicado (y en ocasiones nada discreto) gusto por la misma del newyorkino. Pantalón a juego con una chaqueta de estampados imposibles y camiseta negra con el simulacro óseo del torso. Guapo guapísimo y estiloso estilosísimo. Y no es fervor de fan…

Rufus Wainwright: “The one you love” (Primavera Sound. Barcelona 2012)

 Moreno Svarovski para rendir pleitesía a Robert Smith

Camiseta, gafas ochenteras y brazalete… un clásico

Rosado “cerdito” y modelo corte Laura Ingalls

Botas, medias de rejillas y falda-tutú dark

Amor primaveral… no es necesario, ¿verdad?

Aún no entendemos la combinación…

 …Y que viva el Carnaval…

Más info:
http://www.primaverasound.com/

EL AMOR LESBIANO DE LYONA

2012 mayo 31

 

En ocasiones hay trabajos, discos, que se convierten en esos finales de películas que no queremos que nos cuenten. Les tenemos tantas ganas que cuando llegan, cuando tenemos ya posibilidad de devorarlos, no lo hacemos hasta que encontremos ese momento, el momento de la escucha perfecta. Es lo que me ha pasado con el nuevo trabajo de los catalanes Love of Lesbian. Reconozco que todavía no lo he escuchado, ni siquiera el adelanto de “El hambre invisible”, “Wio” y “Los seres únicos” que ofrecieron a modo de aperitivo y convirtió a más de un fan el perro de Paulov… Nop. Mi momento de escucha no ha llegado todavía porque, lo reconozco, temo que me decepcione. Cuando confías demasiado en las cosas, incluso en las personas, acabas por decepcionarte ya que tendemos a poner las expectativas demasiado altas… Y caemos… Por eso quiero que, si hay caída, sea controlada, como en los spots de coches.

Sin embargo, hay algo a lo que no he podido resistirme… Ese nuevo trabajo, “La noche eterna. Los días no vividos” tiene ya un primer videoclip que el pasado 29 de mayo (podríamos decir incluso que hace solo unas horas) se publicaba de forma oficial. “Oniria e insomnia” es el tema que Santi Balmes y los suyos han elegido para abrir esa caja de demonios y de vidas… Ante este vídeo no pude seguir manteniéndome casta y le dí al play. Me traicioné a mí misma, me engañé y me fui a amar y a sentir con otra persona, como en toda relación dramática que se precie. Tras mi pérdida de valores y me carencia de remordimientos, un nombre: Lyona.

Esos primeros planos, como si de una regresión cinematográfica se tratara, me subí al avión de Win Wenders mostrando un billete aéreo hecho de celuloide. Pero ese “Hotel del millón de dólares” tenía una factura distinta, mucho más sangrante, más emocional… tenía la mirada de Marta Puig, Lyona Alyona, a sus espaldas. En realidad debo admitir que soy más fan de Lyona que de Love of Lesbian, y que si he entrado en bucle con “Oniria e insomnia” es más por los zarpazos viscerales que la realizadora nos lanza.

Porque el amor lesbiano de Lyona no solo se queda en este hotel con la “O” de neón fundida, sino que comenzó mucho antes de que Love of Lesbian se convirtieran en indispensables en cualquier festival que se precie… incluso que no se precie: ellos estarán allí. Hace varios posts (algún día hablaremos de la alteración temporal que los posts deja en todos los bloggers) hablábamos de videoclips en su faceta más teórica. Pero más allá de eso está el lado sentimental que de repente salta corazas y vallas electrificadas. Lyona es la mejor saltadora, la que siempre da en la diana con sus flechas visuales, la que crea universos perfectos y horizontes ensangrentados… Y curiosamente los chicos del amante guisante, los que vivieron eternidades en un 1999 interminable, los que contaron cuentos chinos, los que fundaron un club de fans para John Boy… no la han dejado escapar. Lyona es la 5ª amante lesbiana de esta formación, sin duda.

Con una estética muy concreta y un universo preciosista, Lyona ha sido la responsable de contarnos la historia de esa pareja protagonista en los videoclips de “1999”. “Club de fans de John Boy”, “Allí donde solíamos gritar”, “Segundo asalto” (con esas tonalidades cyanes tan similares a su último trabajo rodado) o y esa última entrega con “1999”. Sentimientos metaforizados sin recurrir a recursos estilísticos y “elitísticos” que van directos a ese punto resguardado y protegido de nuestras almas. La recurrencia de un timming en slowmo en el que todo es como si se resaltara con rotulador permanente tiene su mayor expresión en ese cuchillo envenenado que es el clip del “Te odio” de Los seis días, primer premio del FIVECC del 2009 y también está presente en ese “Cuando suba la marea” de Amaral. O la recurrencia de esa especie de glow en cada una de sus imágenes, como en el “Lucha de gigantes” que compartieron Zahara y Santi Balmes. Tanto el vuelo como ese repliegue en rincones de los personajes que aparecen, por ejemplo, en la misma versión del tema de Antonio Vega, así como en “Oniria e insomnia” o en el “Globos aerostáticos” de Los seis días… Recursos “lyonescos” que nadie mejor que ella ha sabido dotar de vida y de sentido en la industria del videoclip nacional.

El tema “Momento Cero” de Dedo es el máximo ejemplo de ese universo en el que nos sumergimos en cada trabajo de Lyona. Una potente historia que nos depila el corazón sin explicarnos el por qué, sin tratarnos a ese personaje perdido en una plaza, sin dejarnos más que la historia de un presente lacrimoso e hiperbólico. Quizás uno de los trabajos más desconocidos y sencillos de la realizadora pero al que siempre recurrimos.

Pero si estas historias, con un grado de “fantasía” más o menos sentimental, son una de las señas de identidad de Lyona, no podemos obviar que Marta Puig tiene una raíz animadora que también ha plasmado en sus clips. Con el “Bigoti vermell” de Anna Roig i l’ombre de tot chien se convierte sin redención en la Michael Gondry (eso sí, con menos pretensiones y “ralladas” mentales, más del estilo de Spike Jonze) catalana. El inicio del “Je t’aime” de Anna Roig ya nos alumbra mucho de ese camino…Y si mezclamos el clip que el francés realizó para el “Let forever be” de The Chemical Brothers, con el sentido escenográfico de Lyona, nos encontramos con la coreografía de azafatas y pilotos del “El que val la pena de veritat” que realizó para Els Pets.

En el “Bigarat” de María Coma saca del armario ese alter ego de colores con gatitos y libretas de rayas, y en “Te hierro mucho” de LOL da vida y cuerpo a ese amante guisante a base de stop motion, cartulinas y manos que sujetan la escenografía. Incluso convirtió en una marioneta dibujada a Ramón Rodríguez y a ese pollo de The New Raemon con “Pollo frito” y también introdujo al frontman de esta formación en una nave espacial de cartón en “Variables”.

Lyona no ha necesitado crear universos oscuros a lo Juan Antonio Bayona, sino que simplemente se ha dejado llevar por lo que su creatividad le dictaba. Eso y el no poder dejar atrás las referencias estéticas de su propia vida, aunque sea rindiendo una especie de homenaje a Olivia Newton-John en ese “¿A-ha han vuelto?” de Lori Meyers. Con los granadinos, con Amaral y con Sidonie Marta Puig, Lyona, comienza a despegar de su apego “lesbiano” a la industria catalana y empieza a ser referencia visual… aunque esa referencia siempre ha estado presente antes de que compartiera paisajes abandonados con Juan Aguirre y Eva Amaral.

El día que, pelándome las clases de la facultad, ví en el cine por primera vez “Cosas que nunca te dije” pensé en que era la película que siempre hubiera deseado hacer. El día que me topé por primera vez con uno de sus trabajos, quizás el videoclip de “Te odio” de Los seis dias o el “Universos infinitos” de LOL (no podría recordarlo bien), pensé en que ese era el videoclip que siempre habría deseado hacer…

Ahora comprenderéis por qué me lancé en picado y sin posibilidad de redención sobre ese “Oniria e insomnia”, por qué cometí adulterio sonoro a través de la relación audiovisual… Quizás ese amor lesbiano de Lyona sea en realidad la historia de las canciones que se enamoran de sus universos. Canciones que braman historias como las suyas y que de otra forma casi no podrían entenderse… Algún día de estos os presentaremos su faceta como actriz, como guionista, como ayudante de dirección en largometrajes y, por qué no, como músico-terrorista junto a Mürfila en The Corridas… Pero esa es otra historia… Y para que cometáis la misma infidelidad que cometí yo hace unos días, aquí tenéis ese clip, ese hotel sin “o”, ese vuelo sin caída, ese horizonte aleonado.

Love of Lesbian “Oniria e insomnia” (Lyona Alyona, 2012)

Más info:
http://vimeo.com/lyona
http://www.fotolog.com/lyona/

Algunos videoclips de Lyona:
Love of Lesbian “Oniria e insomnia” (2012)
Love of Lesbian “Te hiero mucho” (2009)
Love of Lesbian Club de fans de John Boy” (2009)
Love of Lesbian “Segundo asalto”(2009)
Love of Lesbian “1999” (2011)
Love of Lesbian “Universos infinitos” (2007)
Love of Lesbian “Noches reversibles”
Love of Lesbian “Miau”
Love of Lesbian + Zahara “Lucha de gigantes”
Love of Lesbian “Allí donde solíamos gritar”
Love of Lesbian “Los últimos días de 1999” (DVD)
Amaral “Cuando suba la marea” (2012)
Sidonie “El incendio”
Wantun “Barney” (2012)
Waunt “Animal” (2010)
Ezra Furman “Mysterious Power + Hungry Heart” (2011)
Anna Roig i l’ombre de toto chen “Petons entre camions” (2011)
Anna Roig i l’ombre de ton chien “Bigoti vermell”
Anna Roig i l’ombre de tot chien “Corro sota la pluja”
Anna Roig i l’ombre de tot chien “Je t’aime” (2009)
Kakkmaddafakka “Restless”
Lori Meyers “Mi realidad”
Lori Meyers “¿Aha han vuelto?”
Mürfila “Azul y gris”
Mürfila “La gran sensación” (2011)
Mürfila “Mi guitara quiere rock” (2007)
Pau Vallvé “Encara no” (2011)
Nitoniko “¿Por qué? Porque…” (2010)
The New Raemon “Pollo frito” (2010)
The New Raemon “Variables” (2009)
The New Raemon “Elena-na” (2008)
Beth “Terra trencada” (2010)
Beth “Tots els botons” (2010)
Els pets “El que val la pena de veritat” (2010)
Inspira “Focs i brases” (2010)
María Coma “Bigarrat” (2010)
María Coma “Mil orelles” (2010)
Magnètica “Pez de plomo” (2010)
Vinodelfin “Caballo soy”(2009)
Vinodelfin “Habrá salida” (2009)
Dedo “Momento cero”
Los seis días “Globos aerostáticos” (2009)
Los seis días “Te odio” (2009)
Los seis días “Infinitamente”

GUÍA PARA SOBREVIVIR A EUROVISIÓN 2012

2012 mayo 21
por Amalia Yusta

Chic@s, Eurovisión está a la vuelta de la esquina. Tanto como que quedanescasos días para que llegue el día 26 de mayo, día de la final en la que serán 26 países los que luchen por coronar el festival en la Bakú. De las 42 canciones que se presentan, solo 10 pasarán la primera semifinal, y otras 10 pasarán la segunda. A estas 20 se les unen las 5 del “Big Five” y el tema del país anfitrión, Azerbaián. Vamos, estas son las “reglas” del juego. 16 países, con sus 16 cancioncitas, con sus 16 artistas, consagrados o en ciernes, no llegarán a la final, pero no por ello vamos a esconderlos. Así que aquí tenéis una guía para que podáis seguir cada una de las canciones y, ¿quién sabe? descubrir a algún nombre al que seguir a partir de ahora… Aunque eso, ya os lo voy adelantando, será más que difícil. La primera de las semifinales tendrá lugar el 22 de mayo, y la segunda dos días más tarde. Así que el día 24 sabremos cuáles serán los países participantes en la final.

Albania: Rona Nishliu “Suus”

Una de las múltiples baladas que este año copan el festival eurovisivo y que almenos cuenta con los complicados pasajes vocales a los que la kosovar Rona Nishliu se enfrenta. Espero que, si pasa la semifinal, luego no patine en una de esas subidas agudas como le pasó el año pasado a Blue, que representaban a UK. Sin embargo, pese a ser una canción interpretada en albanés (cada país debería cantar en su idioma y no tontear con el inglés como la gran mayoría, una de esas manías que tengo) no creo que sea un tema tan potente como para que pueda llegar a la gala del día 26… Y si no, ya veremos…

Albania: Rona Nishliu “Suus”

 

Alemania: Roman Lob “Standing Still”

Alemania es un ejemplo de esos países que deciden participar en el festival con temas en inglés. Y mirad que a mí en inglés me encanta, pero… como que no, ¡eh?. Y no solo eso, sino que además la canción que Roman Lob presenta, “Standing Still”, está compuesta por un británico de pro, Jaime Collum, además de por Wayne Hector y Steve Robson. Vamos, que más consolidados no podrían estar… Quizás haya sido cosa de la Merkel apuntar alto, hacerse de los mejores no-germánicos, para ganar un festival como este… Musicalmente el tema es otra balada que va cobrando fuerza hasta llegar a un estribillo simplón y pegadizo que nos recuerda a grupos como The Fray o Snow Patrol. Ajá… mmm… todo muy autóctono, sin duda.

Alemania: Roman Lob “Standing Still”

 

Macedonia: Kaliopi “Crno i Belo”

Kaliopi, además de tener nombre de cirujana ortopédica del Seattle Grace, es la representante de Macedonia… que sí, tiene nombre de postre. “Crno i Belo” no será uno de los temas que pase su semifinal, algo que tampoco sería nuevo para Kaliopi. En 1996 no pasó la ronda previa de clasificación, al igual que sucedió en 2000. 12 años después vuelve a intentarlo con un tema producido por un viejo conocido, Romeo Grill. La canción no ofrece nada nuevo y en los 3 minutos que dura encontramos pasajes muy ochentenos (los puentes guitarreros) que tampoco es que aporten fuerza o emoción. Kaliopi, ¿qué tal si vuelves a tus quehaceres sanitarios y ficticios de Seattle?

Macedonia: Kaliopi “Crno i Belo”

 

Austria: Trackshittaz “Woki mit deim Popo”

Lukas Plöchl y Manuel Hoffeiner son el dúo de hip-hoperos Trackshittaz, que representarán a Austria con la canción “Woki mit deim Popo” (ojo, pronunciar “popo” como /pupu/). Uno de esos temas “raros” porque se salen de las propuestas mainstream del festival, lejos de las baladas o del pop más comercial. Un hip hop que quizás tontea demasiado con la complacencia del público a través de su base rítmica –y si no, esperad a lo que presenta Montenegro- pero que utiliza el alemán en su letra. Solo deberían pasar su semifinal para darle colorido a la setlist del próximo 26 de mayo, porque con tanta balada creo que acabaremos todos adormilados.

Austria: Trackshittaz “Woki mit deim Popo”

 

Azerbaijan: Sabina Babayeva “When the music dies”

Los anfitriones del Festival de Eurivosión vuelven a presentar una balada en la competición. Sabina Babayeva interpretará “When the music dies”, tema tras el que también están Stefan Örn y Sandra Bjutman, responsables del “Running Scared”, la canción que el año pasado consiguió 221 puntos y ganó la competición. Que ganaran tampoco significa que fuera la mejor canción que se presentara en 2011, y que tras el tema de 2012 estén los nombres del año pasado… pues eso, que no significa nada. Nada o menos para una canción aburrida que no llega a sorprender en ningún momento y que bebe del “Stop” de Sam Brown… pero con muchísima menos fortuna. Y sí, es cierto que se utilizan instrumentos clásicos de la tradición azerí (algo que no destaca en absoluto en la canción), pero es algo que queda apagado por su interpretación en inglés… Que digo yo… ¿no debería ser un festival que muestre lo mejor de la tradición musical de cada región?… Pues va a ser que no.

Azerbaijan: Sabina Babayeva “When the music dies”

 

Bélgica: Iris “Would you”

Bélgica, seamos sinceros, no debería pasar su semifinal. Que dejara el puesto a otras apuestas más interesantes o musicalmente más pulidas. Más baladas que solo conseguirán que nos durmamos, que me duerma, en algún momento de la noche a no ser que haga zapping en todos aquellos países que me causen somnolencia. Iris tiene 17 años. Quizás por eso en la gala de elección del tema que representaría a Bélgica vestía como la típica mojigata de instituto de las pelis de John Hughes. Y recordadlo: las mojigatas no llegaban nunca a nada. Lo de su edad no es nada relevante máxime cuando en 1986 Sandra Kim de 13 años y su “J’aime la vie” le dio el triunfo a Bélgica con un tema… esto… pues más interesante que este “Would you” que presentan este año. Y en inglés… Así que no añadiré nada más porque a buen entendedor le sobra Iris.

Bélgica: Iris “Would you”

 

Bielorrusia: Litesound “We are the heroes!”

Bielorrusia le da el toque de corrupción y de trama oscura al sistema de elección de la canción que representaría a su país. Aquí es cuando comienza a sonar una sintonía propia de la serie “24”Alyona Lanskaya era la cantante que luciría balada en Bakú, pero la televisión pública bielorrusa cambió a la candidata por los hermanos Karyakin, que quedaron en segunda posición. Es que algo olía a podrido en las televotaciones bielorrusas… Olía tan mal como que los productores de Alyona se las ingeniaron para manipular estos resultados. Así, Dmitri y Vladimir (que debe ser como llamarse Jose y Paco en nuestras tierras), Litesound, serán los que defiendan los colores rojo y verde de su bandera. “We are the heroes!” es el tema que interpretarán, aunque tampoco creo que se conviertan en los héroes de la noche se vistan o no con esa indumentaria a medio camino entre TRON y moteros con poca clase. Unos “heroes” con un frontman de esos guapotes paro al que la respiración le falla en algunos momentos de sus actuaciones. Una canción convencional en la que el resto de miembros (e instrumentos) del grupo casi ni se aprecia por culpa de la base rítmica. A ver, Dmitri y Vladimir… una cosita así sin importancia… ¿es necesario llevar a los primos que tocan la guitarra y la batería teniendo una base rítmica tan fagocitante? Además, es para matar a los compositorses… ¿cómo pueden incluir en el tema un verso que diga “we are the winners, we are the heroes”? ¿Tan ganadores se ven que incluso lo cantan?

Bielorrusia: Litesound “We are the heroes!”

 

Bosnia Herzegovina: Maya Sar “Korake Ti Znam”

Qué pereza ya con las baladas de este año y no hemos hecho más que comenzar… Bosnia y Herzegovina (que no son dos de las representantes de Rusia de este año) presenta a Maya Sar con “Korake Ti Znam”, un tema producido por el marido de Maya, Mahir Sarihodzic… Vamos la Mariah Carey y el Tommy Motola bosnios. Una de las baladas más delicadas y mejor interpretadas de esta edición del festival, algo que sinceramente me alegra porque ya pensaba que eran todas un poco para olvidar. Sin embargo, también adolece de falta de fuerza y energía en algunos pasajes. Espero que en su paso por el escenario de Bakú (damos por supuesto que pasará su semifinal) y enfundada en su piano, consiga emocionar y convertir este tema en uno de los “posibles” del festival. Como curiosidad, decir que no será el primer festival del que Maya pise el escenario. En 2004 fue corista de Deen y el año pasado la pianista de Dino Merlin. Y solo por estas cositas la aúpo a mi top 10.

Bosnia Herzegovina: Maya Sar “Korake Ti Znam”

 

Bulgaria: Sofi Marinova “Love unlimited”

Otra representante solista y femenina en la lista de candidatos, pero esta vez lejos de tempos lentos y dramas amorosos en las letras. Porque si es cierto que las canciones lentas serán lo habitual la noche del 26 de mayo, habría que dar tregua a los temas más movidos para conseguir animar esas fiestas eurovisivas que se distribuirán por toda Europa… ¡como la mía! Bulgaria es una buena opción para que dejemos de llorar por las esquinas y salir a la improvisada pista de baile del salón para bailar con los amigos. Sofi Marinova presentará “Love unlimited”, al más puro estilo Rebeka Brown pero con los dejes propios que el chalga le ha dejado a Marinova a lo largo de su carrera. Algún deje en español, algo que de momento solo Rumanía se ha atrevido a hacer este año y, lejos de suspicacias (… o no…) hace que me pregunte por el censo de búlgaros en España… “Gallina” tal vez demasiado “vieja” para moverse con este tema en un escenario compartido con bengalas y grandes corazones (eso sí, si en Bakú respetan su puesta en escena original, que nunca se sabe…) Ah, y una recomendación al Amacio Ortega de Bulgaria: a ver si le apañas a la chiquilla algún estilismo baratito y mono…

Bulgaria: Sofi Marinova “Love unlimited”

 

Chipre: Ivi Adamou “La la love”

Y si me quejaba de la selección lenta-lentísima de este 2012, ahora parece que llegan los temas más movidos. Chipre también se decanta por ritmos más bailables, aunque en esta ocasión más pachangueros y cerca del tema “Allez Ola Olé” que Jessy Matador defendió en 2011 representando a Francia. Que vamos, si tuviera que decantarme por un tema u otro de este estilo, difícil lo tendría porque comparten una estructura muy similar. Ivi Adamou incluye en su “La la love” algunas gotas (contadas, dicho sea de paso) de la música tradicional chiprense. Pero con todos los ingredientes para ser la canción del verano de… Chipre, claro.

Chipre: Ivi Adamou “La la love”

 

Croacia: Nina Badric “Nebo”

Cuando le dije a uno de mis amigos (con el que comparto este freakismo eurovisivo desde hace ya algunas ediciones del festival) que Nina Badric se presentaba a Eurovisión este año, me contestó: “¡No jodas!, la de Objetivo Birmania y “Médico de Familia”… Pero no, no es Lola Baldrich, sino Nina Badric, conocida de sobra en su país, y representará a Croacia con el tema “Nebo”. Otra de las “gallinas viejas” del festival que se decanta en esta ocasión por un medio tiempo que llega a cobrar ritmo en algunos momentos, pero que desde luego no aporta mucho más que una voz correcta (aunque un tanto peculiar por ser tan grave). El resto es más de lo mismo: sin arriesgar (más que manteniendo la canción en croata), sin lucirse y sin encontrar ese punto de disfrute pleno de la canción. Como diría Ángel Llácer, “Nina: no me transmites nada…”

Croacia: Nina Badric “Nebo”

 

Dinamarca: Soluna Samay “Should’ve know better”

Dinamarca es uno de esos países que parece que pasan desapercibidos en Eurovisión y que, sin embargo, consiguen posiciones reseñables. Un 3er puesto en 2005 con Jacob Sveistrup, al igual que en 2008 con Simon Mathew, un 8º puesto en 2009 con Niels Brinck, una 5ª posición en 2010 con Chanée & N’evergreen o un 2º puesto el año pasado con A Friend in London. Una pequeñísima muestra de cómo le ha ido a Dinamarca en los últimos años. Pero en esta edición… no tengo tan claro que Soluma Samay con “Should’ve know better” vaya a tener mejor suerte. Esta Alanis Morrissette descafeinada y sin aporte calórico defenderá una canción que parece el legado noventero de aquellas figuras femeninas que coparon los ’90. No solo Alanis, también Meredith Brooks, un toque de The Corrs, y algo de rebote de Tracy Bonham o Melissa Etheridge. Pero Soluna… alma cándida… ¿dónde vas con este estilo que huele ya a rancio?. De momento la respuesta es “a Bakú”, así que tampoco debería crucificarla tanto, porque la niña ha conseguido pasar la primera fase y además creo que pasará su semifinal. La canción es plana desde el inicio hasta el final. Sin cambios y sin giros, algo que debería ser esencial cuando no se cuenta con una puesta en escena espectacular o con una cantante a la que explotar físicamente. Y quizás esa normalidad y ese pasar desapercibido sea su baza… pero para mediocridades sonoras ya tenemos las radiofórmulas.

Dinamarca: Soluna Samay “Should’ve know better”

 

Eslovaquia: Max Jason Mai “Don’t close your eyes”

Por fin algo digno de recalcar. Que se va a quedar en las semifinales y no pasará a la final, también. Pero Eslovaquia se lanza al rock de cabeza de la mano de Max Jason Mai y su (por desgracia canción en inglés) “Don’t close your eyes”. Guitarras potentes, distorsiones, puentes musicales totalmente rock, momentos de distensión… Vamos, todos los ingredientes para conseguir una canción que pueda despertarnos del letargo eurovisivo que se nos anticipa. Todos recordaremos el paso de Lordi en 2006 con su “Hard Rock Hallelujah”, pero que ganaran no implica que haya un público que vote a Eslovaquia solo por la canción que presenta. Aunque, sinceramente, me gustaría que pudiera ser así y que se rompan de una vez los esquemas anquilosados del pop-balada-house-cosa-curiosa-que-hará-gracia. Una de mis apuestas más contundentes que creo que se quedará en el camino de su semifinal… y sería una pena. Pero, ¡eh!, no por ello voy a dejarlo fuera de mi top 10.

Eslovaquia: Max Jason Mai “Don’t close your eyes”

 

Eslovenia: Eva Boto “Verjamem”

Y si tan convencida estoy del “Don’t close your eyes”, de que es una buena canción (quizás no para un festival de este tipo) y de que se quedará fuera de la competición, la misma convicción tengo
con Eva Boto y su “Verjamem” representando a Eslovenia. A la adolescente de 16 años le han “regalado” una canción densa con la que poder lucirse pero con la que no llega a despegar. El as en la manga es el compositor de la canción que defenderá, Vladimic Graic, responsable del tema que cantó Marija Serifovic y con el que ganó el festival Serbia en 2007. Lo bueno: la canción interpretada en eslovaco. Lo malo: la chica, la canción, el estilismo, el tocado que llevan las chicas del coro, la escenografía… Me encomiendo al destino para que no pase la semifinal.

Eslovenia: Eva Boto “Verjamem”

 

España: Pastora Soler “Quédate conmigo”

El caso de España… ¿cómo abordarlo? Por mucho que queramos disimularlo, la actuación que mejor ha quedado de un representante patrio en el festival en los últimos 12 años ha sido la de David Civera en 2000 con su “Dile que la quiero”, ese rompepistas de las verbenas de barrio. Pues sí, hasta ahí llega la grandilocuencia del Spain-chu-points. Pero el caso de este año es un tanto distinto. Quizás porque el nivel musical de este 2012 deja mucho, muchísimo que desear, o quizás, y esto es lo que puede resultar lo más extraño de todo, porque la canción podría destacar sobre las demás. Esto, en todo caso, tampoco implica nada ente conspiraciones y favoritismos vecinales… Pastora Soler se desgarrará con “Quédate conmigo” y seguro que a más de uno le termina rompiendo aunque sea por una esquita. Eso sí… ¿queréis que hablemos de la letra?… ¡Por Dios! Si en las carpetas adolescentes hay mejores líneas escritas… Dejando a un lado al letrista (Antonio Sánchez), sí que destaco dos aspectos. La composición es uno de ellos, con ese inicio casi inapreciable que va cogiendo forma y volumen a medida que se va desarrollando; con momentos de epicidad destacables y un final álgido. Vamos, lo que no encontraremos en el resto de baladas presentadas al festival. El otro aspecto a subrayar es a la propia intérprete, Pastora Soler, quien controla su voz para poder sacarle todo el partido en esta canción. Quizás la representante de Albania pueda “igualarle” en cuanto a balada y registro con su tema “Suus” pero no llega a conseguir tantos matices como la de Coria del Río. Además, ¿y lo que mola que la ganadora sea de Coria del Río… ¡qué!? Que incluya esta apuesta en mi top 10 personal no significa que a partir de ahora abogue por Spain-chu-points…

España: Pastora Soler “Quédate conmigo”

 

Estonia: Ott Lepland “Kuula”

Ott Lepland con “Kuula” será el representante de Estonia en Bakú. Un doble de Dani Martín vestido de traje y con cara de estreñido (¿es necesario poner esa cara de afectación cuando se le canta al amor…?) que parece que solo encuentre el punto de apoyo en el pie de micro. Además con un tema lento, sin prácticamente progresión en el mismo. En la línea de casi todo lo que tiene que pasar el filtro de las semifinales, y en la línea, también, de lo que se quedará por el camino antes del 26 de mayo. Os digo que es tan aburrida la canción que no sé ni qué más criticar… Ah, sí, si le echáis un vistazo al vídeo de su actuación, también querríais matar al realizador… Realizadorcidio se llamaría. Por cierto, “Kuula” se podría traducir como “wscucha”. Y menos mal que acaba en “a” y no en “o”.

Estonia: Ott Lepland “Kuula”

 

Finlandia: Pernilla Karlsson “När Jag Blundar”

“När Jag Blundar” es el tema que Finlandia presentará en la voz de Pernilla Karlsson. Lo que quizás no pensó Pernilla es en el éxito que Finlandia ha tenido siempre en… ¡ah, no! Que entre no pasar semifinales y lo poco que consiguen votarles se trata de un país casi desconocido en el festival. Y es que eso de no estar rodeado de ningún país del Este… esto… ¡es lo que tiene! Finlandia no creo que pase su semifinal a pesar de cantar en finlandés y de seguir una tradición muy autóctona lejos del pop arquetípico con el que nos quieren fusilar este año. La canción no está mal y la puesta en escena, con una bailarina contemporánea, es sencilla pero bonita. Sin fuegos, sin iluminaciones estridentes,… Aburrida también, las cosas como sean, y tampoco la incluiré en mi top 10 pero mira, Finlandia es un país que me cae bien en este festival.

Finlandia: Pernilla Karlsson “När Jag Blundar”

 

Francia: Anggun “Echo (you and I)”

-Yulia, ¿sabes que este año Anguun representa a Francia en Eurovisión –le comuniqué vía Whassup a otra freak-amiga-eurovisiva.
-¡Claro que sí! Y ya sabes cuál es mi apuesta, ¿no?
Su apuesta era claramente esta, la de Francia porque de Anggun hemos compartido enlaces de youtube, como el tema que aparecía en la banda sonora del film “Transporter 2”, “Saviour”, aunque el original fuera en francés y se titulara “Cesse la pluie”. La indonesia Anggun es la representante de Francia con “Eco (you and I)”, un tema dance que volverá a poner color y ritmo al festival. Una de las canciones que sonarán con certeza en Bakú al igual que el resto de temas que componen el “Big Five” (Francia, España, Reino Unido, Alemania e Italia). La canción con la que competirá en Eurovisión lleva el estilo que Anggun ha explotado en los últimos años, muy alejado de sus comienzos en la música. Un tema dance sin las espectacularidades vocales de otras propuestas de este año pero resultón y más digerible. No quiero decirle a Yulia que este año no va a ganar en las apuestas que hace con sus amigos, pero ¿y lo bien que se lo va a pasar preparando comida francesa en su fiesta de Eurovisión?

Francia: Anggun “Echo (you and I)”

 

Georgia: Anri Jokhadze “I’m a joker”

Y, ¿qué tal una cucharada de funk espolvoreada sobre el pop y los sonidos étnicos de Georgia?. Anri Jokhadze, el primer hombre que representará a Georgia en un festival de Erovisión, llevará a Azerbaijan “I’m a joker” con la actitud de un ganador, la misma actitud con la que Anri se sube a cada escenario que pisa dando rienda suelta al showman que lleva dentro. Y no, el chico no canta mal, las cosas como sean. Ni en esa intro semi-operística ni en el resto de canción. El problema es la propia canción, que está demasiado fragmentada y sin una estructura coherente. Que es divertida, sí. Que quizás pase su semifinal, también. Que si le hubieran dado otro tema habría sido mejor, seguro. En todo caso, es lo que siempre digo: no es necesario desplegar todo el potencial vocal de un artista para que una canción arrase. Y una sugerencia, Anri… ese pelo color amarillo pollo y el rosado de tus labios… mejor no, ¿eh! A ver si tenemos un poquito más de clase, que te va a ver mucha gente…

Georgia: Anri Jokhadze “I’m a joker”

 

Grecia: Eleftheria Eleftheriou “Aphrodisiac”

“Vamos a probar a ver si este año hay suerte… con otro país” debió pensar Eleftheria Eleftheriou cuando de presentó como candidata para participar en Eurovisión este 2012. Con 17 años ya representó a Chipre, su país de origen, en 2006 con el tema “Play that melody to me” y quedó en un nada desdeñable 7º puesto. Los devenires profesionales la llevaron a Grecia y ahora quizás represente a este país en Bakú. ¿Tiene opciones?… Uff… pues mejor que no las tenga. Grecia siempre presenta temas que, ya pueden estar en inglés o en griego (o en ambos idiomas), incluyen algunos dejes étnicos. Incluso aunque la canción sea una de esas que también optan a convertirse en la canción del verano… griego, claro. Si el año pasado Setter Jaani, la supuestamente favorita candidata de Estonia quedó en el puesto 24 (sí, increíble, por detrás de la española Lucía Pérez), con un tema así del estilo que presenta Grecia este año, entonces Eleftheria debería quedar fuera en su semifinal. ¿Queda bastante claro o tengo que deciros más?

Grecia: Eleftheria Eleftheriou “Aphrodisiac”

 

Hungría: Compact Disco “Sound of our hearts”

Hungría este año cambia a la discotequera (y la auténtica) “gallina vieja” de Kati Wolf por los 4 chicos de Compact Disco y el tema “Sound of our hearts”. Ya comenzando por el nombre del grupo debería poner “peros” incesantes… ¿Compact Disco! Pero que esto no empañe la escucha de la… sí, lo empaña, aunque la canción en sí ya está bastante empañada. Esa mezcla de electrónica y pop comercial, sensiblón y llorica pero así como semi-épico está tan manida que si la escuchamos por primera vez será como si ya la hubiéramos escuchado antes. Lineal, sin cambios emocionales y con estos 4 mozalbetes afectados en su actuación. Como diría Homer Simpson“me aburrooooooooo”.

Hungría: Compact Disco “Sound of our hearts”

 

Islandia: Gréta Salóme & Jónsi “Never forget”

Y si de repetir representante se trata, ¿por qué Islandia iba a ser menos? En esta ocasión es el 50% del dueto, Jónsi (no precisamente el frontman de nuestros adorados Sigur Rós), que es el que volverá a participar en el concurso, pero acompañado de Gréta Salóme, su partenaire femenina. El tema original era “Mundo Eftir Mér”, pero como podréis comprobar se ha travestido de un correcto inglés con “Never forget” (que nunca sabremos si es una traducción correcta). Épica por momentos, como mucha de la música que nos llega desde aquellas frías tierras, los violines y la percusión inicial la convierten casi en un score de film de terror, jugando con ese “darkness” del que hablan en la canción. Toques sonoros que nos traen ecos de grupos como Evanescence pero sin tener una personalidad propia capaz de sobresalir sobre el resto de canciones. Eso sí, recordemos que el tema violín-sobre-escenario-eurovisivo siempre da puntos, y si no, haced memoria con el noruego Alexander Rybak.

Islandia: Gréta Salóme & Jónsi “Never forget”

 

Irlanda: Jedward “Waterline”

Ay, Ireland, Ireland,… qué te gusta la mala vida y volver a presentar a los gemenos Grimmes, John y Edward al festival. Nada tiene que ver que se hayan convertido en caras mediáticas (incluso participaron en una especie de Gran Hermano de famosetes de la “contorná”) o que después de conseguir un 8º puesto el año pasado con “Lipstick” se embarcaran en una gira por Europa. Esto no ha influido para que Jedward vuelvan a participar, sino su talento… Uh, perdón!!! Que va a ser que no… Les veremos más mayores, y más curtidos físicamente, pero quizás con los mismos tupés que les valieron el calificativo de “los caraconos irlandeses”… Darán ese toque freak y colorista al festival, pero nada más.

Irlanda: Jedward “Waterline”

 

Israel: Izabo “Time”

Aunque siga sin saber por qué Israel participa en este festival (tampoco es que tenga mucho interés en saberlo, la verdad sea dicha. Además, siempre es guay decir esto todos los años: “¿Alguien sabe por qué Israel participa en Eurovisión?”) debo reconocer que siempre presenta propuestas que, aunque no queden especialmente bien en la calificación final, acabo incluyéndolas en mi top 10 personal. Este año apuestan por Izabo, un grupo formado por Ran Shem-Tov, Jonathan Levy, Shiri Hadar y Nir Mantzur, 4 muchachos con una trayectoria musical a sus espaldas. Han editado sus discos dentro y fuera de Israel, dicen que con influencias del rock psicodélico de los ’70 y del post-punk… “Dicen” porque confieso que no he escuchado nada de Izabo… Y entono el mea culpa… En todo caso, “Time”, la canción con la que optarán a participar en el festival deja fuera esas etiquetas y se asemeja más a lo que los Lighting Seeds, Suede y demás grupos de britpop hacían en los ’90… muy novedoso todo, vamos. Aunque la canción esté interpretada en inglés, se introducen elementos de la tradición sonora israelí en algunos pasajes, por eso de darle el toque étnico. Y como ese rollito brit me encanta, pues también forman parte de mi top.

Israel: Izabo “Time”

 

Italia: Nina Zilli “L’Amore è Femmina”

Nina Zilli… Qué pena… El día en que me enteré de que Nina Zilli había sido seleccionada para representar a uno de los Big Five en el festival pensé, incluso antes de oir el tema candidato, “esta va a ser mi favorita”. Favorita porque facturó un expléndido LP, “Sempre Lontano”, recogiendo el legado de Amy Winehouse y de toda aquella música soul de los ’50 y ’60 con la peculiaridad de estar interpretada en italiano. Ya el año pasado, que significó la vuelta de Italia al festival, me dejé seducir por Raphael Gualazzi con aquella intro a lo James Bond, la voz semi rota y las reminiscencias de Fellini, del B/N y de los grandes nombres de la música italiana de los ’50. Así que este año debía ser el año de Italia… Pues no. Perdón, seré más rotunda: ¡¡¡Pues no!!!. En primer lugar “L’amore è femmina” no fue la canción inicial que iba a representar al país de la torre inclinada, sino que decidieron cambiarla…Perchè si fanno queste cose!!! En segundo lugar porque han sustituido parte del italiano original de la canción por el ya-cansino inglés… Lo mismito que pasó el año pasado con la “Follia d’amore” de Raphael… Y en tercer lugar, decir que Nina tiene temas mucho mejores en su primer LP que se comen con patatas o con ravioli a la que representará a la bota de Europa…

Italia: Nina Zilli “L’Amore è Femmina”

 

Letonia: Anmary “Beautiful song”

Letonia se atreve con una historia personal de esas que ahora se han puesto de moda en Tele 5. La historia de Anmary“Ana Mari, cuéntame”… parece que tengamos que decirle… Pero no me interesa para nada su historia… Esto es algo que puso de moda Bélgica en 2010 con Tom Dice y su “Me and my guitar”… Y Tom y su guitarrica mira dónde acabaron… Pues a la Ana Mari le pasará algo así si es que pasa su semifinal. En inglés dice que su canción es bonita, hace menciones eurovisivas como incluir a Johnny Logan, ganador del festival en el año que Ana Mari nació… ¡Chorradas, vamos!. Además, a nosotros ya nos viene antigua esa idea de la historia-de-la-chica-que-quiere-ser-artista… Concha Velasco, ¿tienes algo que decir?… Ana Mari, niña… tú el 26 verás el festival desde el salón de tu casa, que seguro que es tan beautiful como tu canción…

Letonia: Anmary “Beautiful song”

 

Lituania: Donny Montell “Love is blind”

Por fin una canción que salvaré así, con un chasquido de dedos. No es esa canción perfecta por derecho propio, pero me transmite mucho más que el resto. Lituania presenta a Donny Montell, un chico guapo a más no poder (como muestra, la foto con la que le ilustro), de esas bellezas que iluminan desde lejos, con “Love is blind”, un tema que bien podría haber interpretado George Michael en su etapa más funk. Una de esas canciones que hablan de la parte más dolorosa del amor (como casi todas… menos la de de la Ana Mari…) pero que incluye una parte rítmica que le da cuerpo a la canción. Una composición que parte del clasicismo de las baladas pero que a partir del minuto 01:25 se transforma en otra canción, rítmica y con la fuerza del bajo de fondo. Una de mis favoritas pese a no incluir ningún elemento tradicional lituano y pese a que Donny todavía tenga que cursar un par de años más del That’s English… la verdad, nunca habíamos escuchado la palabra “moment” pronunciada como la pronuncia Donny, que más bien parece que haga referencia al museo de arte moderno de NY… Y volvamos a mirar la foto… ¿no os parece guapísimo este chico?

Lituania: Donny Montell “Love is blind”

 

Malta: Kurt Calleja “This is the night”

El representante de Malta se presenta con un tema pedante… Y es que cantar ese “This is the night” es como decir “eh, hoy voy a triunfar”… En fin… Kurt Calleja, con apellido de concursante de reallity musical español, representará a Malta con una canción comercial, muy pop y muy de Los 40 Principales. Malta estará en el festival porque la propuesta gustará a la gente pero ese “más de lo mismo” no me convence nada. Dice en la letra que “esta es la noche en la que será una estrella”… Bueno, eso lo veremos, Kurt

Malta: Kurt Calleja “This is the night”

 

Moldavia: Pasha Parfeny “Lautar”

Llegando a Moldavia nos cambia la cara. Es siempre una de mis apuestas en el festival. De hecho, cuando comienzan a conocerse las canciones que podrían representar a los distintos países que participan en el festival, siempre corro a ver cuál es la que Moldavia presenta. No sé, me causa curiosidad y me atrae. Moldava de corazón… Así que Pasha Parfeny, con “Lautar”, también me ha conquistado. Un tema en inglés pero con pequeñas trazas de esa música centroeuropea con la que no puedo evitar mover los pies instantáneamente. No en vano, los lautar de los que habla en la canción hacen referencia a grupos de música tradicional moldova. Eso sí, debo decir que no superará al tema que Nelly Ciobanu presentó en Rusia en 2009, ese “Hora din Moldova” tan espectacular…

Moldavia: Pasha Parfeny “Lautar”

 

Montenegro: Rambo Amadeus “Euro Neuro”

Solo por lo alternativo de la propuesta montenegrina, decidí incluir a Antonije Pusic aka Rambo Amadeus en mi selección. “Euro Neuro” es un tema que no habla de amores, de grandes canciones, de pérdidas, de… mierdas de esas. Es un tema ecologista y crítico… si nos fiamos de su traducción. Pero además de esto, interpretado en serbio (aunque lo correcto sea decir en montenegrino… pese a ser serbio) y con guiños cómicos en inglés en las rimas… Porque está a medio camino entre el rap menos melódico y el discurso más ácido. Al lado de Rambo Amadeus (además de showman es embajador de Unicef en Montenegro), nuestro Macaco se convierte en una (ma)caca…

Montenegro: Rambo Amadeus “Euro Neuro”

 

Noruega: Tooji “Stay”

A ver… ¿cómo explicar la canción que presenta Noruega este año…? Tiene un aire iraní con sonidos de darbukas incluidos (Tooji nació en Irán) pero a los pocos segundos parece que el Dj Benny Benassi le hubiera incorporado algunos samples de su tema “Satisfaction”. Y con esta mezcla, y sin dejar de abrazar al inglés, Tooji defenderá “Stay” y luchará por un puesto en la final de Bakú. Un tema pegadizo, quizás de los que sí deban estar el día de la final para animar una gala que temo se convierta en soporífera si dejan pasar demasiadas baladas. Pero más allá de eso, los “can move your body baby” le restan más que suman puntos… Eso sí, Tooji también es guapo-guapísimo… Ays…

Noruega: Tooji “Stay”

 

Países Bajos: Joan Franka “You and me”

Y que viva Joan Baez con la propuesta de los Países Bajos. Perdón… ¿dijimos Joan Baez? No… quise decir Joan Franka… aunque bueno, las plumas, la guitarrica… el toque campestre… bien podría valer. Una canción que me gusta por eso mismo, pero ya son cuestiones personales… y de mi vida privada no hablo… ¡¡O sí!! La mezcla entre Alondra Bentley, Anni B. Sweet, Russian Red y algo de Zahara, si lo trasladáramos al caso patrio, es quizás lo que me hace sentir esa especie de cariño hacia una canción sencilla, vitalista y sin pretensiones de nada. Aún no sabremos si Joan saldrá al escenario vestida de Sioux con plumas y chaleco, pero en todo caso nos hará sonreir, cogernos de la mano y pensar que la vida es bonita… Hasta que llegue la siguiente canción, claro.

Países Bajos: Joan Franka “You and me”

 

Portugal: Filipa Sousa “Vida minha”

Hay una canción del grupo Bla que dice “…yo soy como Portugal, todo el mundo me conoce tarde y mal…”. Porque más allá del fado… ¿qué tiene Portugal? Pues tiene a un compositor croata (!!!) que será la segunda vez que firme una canción para el país vecino. Nuestro país vecino claro, no el suyo. Mi madre siempre suele decir con esa cara que ponen las madres en las que plasman toda la razón que tienen “…el fado es muy bonito…”. Sí, claro. Un buen fado es bonito, emociona y nos estruja los lacrimales a más no poder. Pero “Vida minha”, el tema con el que Filipa Sousa optará a participar comienza y acaba igual; vamos, aburre a partes iguales tanto en composición, como en el registro utilizado por Filipa. Eso sí, Portugal debería estar en Bakú para poder votar a España y que me cargué de un plumazo a Grecia… Almenos un país que nos de los “chuelf points”. Por lo demás, y como no soy una maleducada, “obrigada, Filipa”.

Portugal: Filipa Sousa “Vida minha”

 

UK: Engelbert Humperdinck “Love will set you free”

Recuerdo cuando hace unos meses corría el rumor que señalaba a las Spice Girls como representantes de UK en Bakú. Y pensaba en lo divertido que sería el festival con un tema tan petardo como el “Wanna be”… Pero tampoco tuve esa suerte. En su lugar una señora mayor será la que intente defender el legado magestuoso del país de Shakespeare (si Shakespeare era realmente Shakespeare y no Lope de Vega jugando al despiste). Esa señora mayor es Engelbert Humperdink, ese crooner al que no imaginamos en otro lugar más que en los shows de Las Vegas. Humperdink, con nombre de enanito de cuento infantil mediaval, defenderá un baladón en el que Martin Terefe, productor y compositor, tiene mucho que ver… Y solo con deciros que Terefe ha trabajado con Lana del Rey… os lo digo todo… porque no soporto ni a Lana del Rey ni a sus canciones ni a sus aires de diva del indie. Me sabe mal, pero quizás por una vez mi amado UK caiga de mi top 10… Pese a lo emocionante de ver a Engelbert, de 75 años, operado como la que más, sobre el escenario, la canción no llega a las cotas de epicidad que pretende en algunos momentos, y se queda a medio camino de todo.

UK: Engelbert Humperdinck “Love will set you free”

 

Rumanía: Mandinga “Zaleilah”

Y si aún no se habla de la canción del verano por estos lares, el tema con el que Rumanía optará a estar en la final del sábado 26 podría valernos para incluirla en Discos Estrella e híbridos similares. Cuenta con todo lo necesario para asaltar la playa y ponerse a bailar sin temer en los melanomas que podría producirnos el Sol y la arena ardiendo. Mandinga (sí, el grupo se llama así… pero ni se os ocurra buscar en Google “Mandinga” porque os encontraréis las mismas fotos que me he encontrado yo…) manda los convencionalismos a la mierda y en “Zaleilah” cantan en español… ¡¡En español!! ¿Quizás porque es uno de los destinos laborales más demandados en el país de Vlad Tepes? Una buena táctica, muchachos… Pero no solo eso. Ritmos caribeños, y una Elena Ionescu que imagino lucirá cuerpo antes que ropa y parecido con la cantante de The Pussycat Dolls, Nicole Scherzinger. ¿Lo mejor? Que el estribillo tiene su coreografía (de ahí viene el título de la canción) y podremos bailarla en nuestros salones, con dos copas en el cuerpo y brindando por Rumanía… Aunque como tema rumano por y para siempre, el tema “ladygaguesco” de 2010 con Paula Seling & Ovi “Playing with fire”. Eso sí, el tema de este 2012 es mucho mejor que la propuesta que Francia presentó en 2010 con Jessy Matador (parece que la hayamos tomado con él), también en la misma línea veraniega y despreocupada.

Rumanía: Mandinga “Zaleilah”

 

Rusia: Buranovskiye Babushki “Party for everybody”

Y para propuestas curiosas (las que más me gustan, las cosas como sean), la de Rusia con las abuelas de Buranovo, las Buranovskiywe Babishki con “Party for everybody”. ¿Quién necesita sofisticados compositores para alzar a Britneys Spears y Lady Gagas al olimpo de la MTV si hay unas abuelitas que componen un tema ethno-techno-pop como este? Las “babushki” (abuelitas en ruso) en realidad son un grupo formado por 8 mujeres pero las normas del festival obligan a que sean solo 6 las que defiendan su sueño. Porque más que nada se trata de un sueño. Ganar en las pruebas previas a Dima Bilan (que ganó Eurovisión en 2008) y a Yulia Volkova (la morena de las T.A.T.U.) ya era todo un logro, pero ahora tienen que pasar esa nota de corte para poder llegar al escenario de Bakú. La anécdota: si ganaran el festival emplearían ese dinero para la reconstrucción de la iglesia de su pueblo, que quedó destruida en 1939. Estas entrañables abuelitas además de cantar en ruso e intentarlo en el estribillo en inglés, vestirán sus trajes típicos e intentarán moverse al ritmo tecno-étnico de la canción. Quizás incluso se muevan mejor que Engelbert Humperdink… Así que esta canción, pasa a formar parte, porque sí, de mi top 10.

Rusia: Buranovskiye Babushki “Party for everybody”

 

San Marino: Valentina Monetta “The social network song”

Si el año que el Chikilicuatre (todavía quedo admirada al pensar el recorrido de la canción y cómo llegó al festival en 2008… Solo El Terrat es capaz de cambiar el rumbo de la historia de Eurovisión) todo el mundo se quejaba… creo que podríamos entender el cabreo que tendrán en San Marino, que más que un santo, es un mártir tras escuchar el tema candidato a representarlo. Valentina Monetta será la cabeza de turco de un país que solo ha participado en el festival en 2 ocasiones (2008 y 2011), y que al finalizar las dos rondas de eliminatorias seguirá con ese número de participaciones en su cuenta. El tema, hablemos de algo más serio, es una… ¿cómo llamarlo? una… ¿sátira?, ¿caricatura? ¿oda…? ¿chorrada de dimensiones considerables? a las redes sociales. Ritmos pop, música facilona y una letra que en fin… por muy de actualidad que esté y por mucho que no podamos despegarnos de las redes sociales en la actualidad… como que no, ¿eh?… También vamos al váter a diario y nadie ha compuesto una “The toilet song”… Nos da pena Valentina Monetta… ay, pobre monete!

San Marino: Valentina Monetta “The social network song”

 

Serbia: Zeljko Joksimovic “Nije Ljubav Stvar”

Si habéis llegado hasta esta canción, a la propuesta por Serbia, ya os recomendamos incluso que os saltéis este párrafo. Pero por respeto a los serbioadictos, como éramos nosotros el año pasado con Nina (otra Nina más) y su tema “Caroban”, comentaré la canción. Zeljlo Joksimovic ya había participado en 2004 y quedó en segunda posición, por detrás de la ucraniana Ruslana. Pero en esta ocasión… no creo que quede tan bien. Zeljko tiene una buena voz, y el tema va cogiendo forma a medida que va avanzando. Pero para baladas, sin duda, la que presenta España tiene bastante más fuerza escénica.

Serbia: Zeljko Joksimovic “Nije Ljubav Stvar”

 

Suecia: Loreen “Euphoria”

La semana pasada, mientras intentaba empaparme bien de todas y cada una de las canciones que lucharían por estar en Bakú el 26 de mayo, me encontré ante una que no pude dejar de escuchar. El “Euphoria” de la sueca Loreen. Y tras hablar con uno de mis amigos para concretar los detalles de nuestra tradicional fiesta de Eurovisión y comentarle que “Euphoria” era adictiva, dijo “es una de las favoritas”… Sea o no favorita, al margen de estos oportunismos, Suecia tendrá un hueco de honor en nuestro top. Tanto como que la colocaré en la posición de honor. El año pasado ya incluí a su compatriota Eric Saade con “Popular”, que quedó en un digno 3er puesto. Pero Loreen (“Loreen, Lorren, Macu Macu” a partir de ahora) tiene muchas papeletas para quedar incluso mejor. Un tema que podríamos escuchar en cualquier discoteca (no en cualquier chiringuito playero como la canción de Mandinga) y que nos llevaría a esos “subidones” sonoros de buenrrollismo y pelos como escarpias discotequeros que desde el año 2010 con Islandia y con el “Je ne sais quoui” de Hera Björk no habíamos vuelto a experimentar. Se habla de una espectacular puesta en escena y de una Loreen (Loreen Macu Macu) que se convierte en una leona sobre el escenario. Así que, si cae bien a jurados y espectadores, y si no la pifia vocalmente (como le pasó a UK en 2011 con Blue, como ya os hemos comentado) tendremos “Euphoria” más allá del festival. Yo la votamos. Como curiosidad, decir que uno de los autores del “Quédate conmigo” de Pastora Soler, Thomas G:son (esperamos que sea el responsable de la música y que no tuviera nada que ver con la letra), es el que firma el tema de Loreen (Loreen Macu Macu). Así que auguramos duelo de divas de Coria del Río a Suecia.


Suecia: Loreen “Euphoria”

 

Suiza: Sinplus “Unbreakable”

Otros dos hermanos, los Broggini de toda la vida, Ivan y Gabriel, optarán a tener una plaza para la final del festival de este año, en este caso representando a Suiza con un tema comercial, “Unbreakable”. Sinplus, con un rollo muy tirando a The Killers, no me desagrada porque musicalmente deja de ser la balada corta-venas, la parejita a lo Pimpinela o el grupo étnico. Sinplus son simples. No aportan nada nuevo que no hayamos oído antes, pero sí que lo hacen con un poquito más de calidad, la que sería capaz de igualarlos a algunas canciones americanas de esas que suelen aparecer en las series de moda. Un estribillo pegajoso y preparada para dejarnos llevar moviendo las cabezas y pegar algunos saltos en nuestros salones. Eso sí, sobre mi sofá que no salte nadie.

Suiza: Sinplus “Unbreakable”

 

Turquía: Can Bonomo “Love me back”

Can Bonomo pasará su semifinal. ¿Apostamos algo? “Love me back” representaría así a Turquía con un tema en inglés y con toques turcos (que siempre triunfan) que potencian esa doble vertiente que tiene Turquía: la parte más oriental y la europea. El tema no es que sea espectacular, y si hacemos memoria, seguro que nos recuerda a algún otro que en ediciones pasadas ya se presentó. Pero su intérprete, Can para los amigos (que no “perro”), tiene frescura y, lo más importante, defiende bien la canción. No espectacular pero tiene “ritmillo” como diría Javier Fesser.

Turquía: Can Bonomo “Love me back”

 

Ucrania: Gaitana “Be my guest”

Y acabo este recorrido (sí, os dejo ya) por todas las canciones que se presentan al festival con la representante de Ucrania, Gaitana, que no es que sea de Cádiz, sino que se llama así. “Be me guest” se trata de otro petardazo discotequero, este muy en la línea de David Guetta, con una voz, la de la de Cádiz… perdón la de la ukraniana, con un estribillo a base de “la la la la la la laaaaaa” totalmente pegajoso que todos podremos cantar el día de la final. Así que por la fácil digestión de este tema, fresco y con una base rítmica más luminosa que la de Loreen (Loreen Macu Macu) -aunque preferimos el tema que representaría a Suecia-, creemos que estará presente el 26 de mayo. Pero hasta ahí llegará su recorrido por el festival. Una pena para Gaitana, que siempre puede intentarlo en los carnavales de Cádiz… o en el Rock in Rio de Madrid

Ucrania: Gaitana “Be my guest”

Y como ya os había prometido, mojándome del todo, os dejaré mi top 10. Que el jueves, después de la segunda semifinal seguro que lo reduce a menos opciones porque quizás algunas de mis apuestas se queden en el camino. Así que os emplazo para que os mojéis vosotros también y preparéis un top 10 racional y sereno… O simplemente un top 10 con los chicos más guapos o con las chicas más operadas…

01. Suecia: Loreen “Euphoria”
02. España: Pastora Soler “Quédate conmigo”
03. Lituania: Donny Montell “Love is blind”
04. Eslovaquia: Max Jason Mai “Don’t close your eyes”
05. Israel: Izabo: “Time”
06. Países Bajos: Joan Franka “You and me”
07. Bosnia Herzegovina: Maya Sar “Korake Ti Znam”
08. Noruega: Tooji “Stay”
09. Rusia: Buranovskie Babushki “Party for everybody”
10. Montenegro: Rambo Amadeus: “Euro Neuro”

Más info:
http://www.rtve.es/television/eurovision/
http://www.eurovision.tv/page/baku-2012