<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>LAS LÁGRIMAS DE JULIA, UNA PERSONA CON SÍNDROME DE DOWN | Pajuelo: la chispa - Blogs lasprovincias.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.lasprovincias.es/carlospajuelo/2018/02/18/las-lagrimas-de-julia-una-persona-con-sindrome-de-down/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.lasprovincias.es/carlospajuelo</link>
	<description>Por Carlos Pajuelo</description>
	<lastBuildDate>Sun, 29 Sep 2024 02:16:19 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>LAS LÁGRIMAS DE JULIA, UNA PERSONA CON SÍNDROME DE DOWN | Pajuelo: la chispa - Blogs lasprovincias.es</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/carlospajuelo/2018/02/18/las-lagrimas-de-julia-una-persona-con-sindrome-de-down/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/carlospajuelo/2018/02/18/las-lagrimas-de-julia-una-persona-con-sindrome-de-down/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 18 Feb 2018 09:15:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/carlospajuelo/?p=3357</guid>
		<description><![CDATA[LAS LÁGRIMAS DE JULIA, UNA PERSONA CON SÍNDROME DE DOWN     Han transcurrido 48 horas desde que vi la foto llorando de Julia Leal y no se me ha ido la rabia y la pena mezcladas. Lloraba en Motilla del Palancar-Cuenca – o sea aquí al lado, en plena sociedad de progreso, dicen. . [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><strong>LAS LÁGRIMAS DE JULIA, UNA PERSONA CON SÍNDROME DE DOWN</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> Han transcurrido 48 horas desde que vi la foto llorando de Julia Leal y no se me ha ido la rabia y la pena mezcladas.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><strong> Lloraba en Motilla del Palancar-Cuenca – o sea aquí al lado, en plena sociedad de progreso, dicen.</strong></p>
<p><strong>. Julia Leal padece un síndrome de Down y asistía con sus hermanas a una especie de reunión de ventas que había convocado una empresa.(obvio el nombre por no ser correcto darlo sin haber comprobado las versiones que del hecho se dan) </strong></p>
<p><strong>Sobre este asunto hay, como siempre, dos versiones. </strong></p>
<p><strong>Una la de las perjudicadas por una expulsión basada en el hecho de suponer, por algún miembro de la empresa convocadora, que el aspecto que ofrecía Julia podía llegar a asustar (-palabras exactas pronunciadas, al parecer, por alguno de los miembros de la empresa) y a partir de ahí el llanto imparable de Julia que, amparada por sus hermanas, tuvo que abandonar la sala.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><strong>La segunda versión publicada narra, según el abogado de la empresa, que estas tres personas fueron invitadas a sentarse en la primera fila donde había sitio y que lo rechazaron y que además exigieron la entrega de un Smartphone a cada una antes del comienzo del acto comercial- un regalo que podría ser para los asistentes (desconozco las condiciones por las que se podía optar a ese regalo)y que lo hicieron levantando la voz y de malas formas.</strong></p>
<p><strong>La exigencia del regalo la hicieron con modos alterados y por ello fueron “invitadas” a abandonar el lugar del encuentro empresarial.</strong></p>
<p><strong>La cuestión puede derivar en una denuncia-quizás a estas horas la denuncia sea un hecho- aunque la gerente, dicen, de la compañía convocante de la reunión parece haber llamado varias veces a esta familia con la intención de evitar darle al asunto mayor transcendencia. No ha sido atendida y la noticia sigue su curso.</strong></p>
<p><strong>No parece posible evitar esa difusión. El asunto se ha desbordado y como ocurre casi siempre en estos casos hay ya un acento de politización.</strong></p>
<p><strong>Lo cierto es que existen precedentes en el tratamiento público de las personas con este síndrome de Down y se han sustanciado casos de impedir el acceso a discotecas de algunos de estos enfermos.</strong></p>
<p><strong>En el fondo de esta cuestión nace el rechazo a quienes tienen la desgracia de padecer alguna enfermedad que altere lo que consideramos aspecto “normal” del común de las gentes.</strong></p>
<p><strong>La lucha por la igualdad de derechos para todos es una necesidad que se hace visible cuando surgen estos casos.</strong></p>
<p><strong>¿Cuál es el punto en el que la sociedad toma la iniciativa, casi secreta, de eliminar de la vida civil a estas personas a las que calificamos de deficientes?</strong></p>
<p><strong>¿Nos dan miedo¿ ¿Nos sentimos incómodos? ¿No sabemos que decir y hacer?¿Deben tener los mismos derechos y deberes que el resto de ciudadanos “normales”?</strong></p>
<p><strong>Julia Leal sigue llorando. ¿Qué pensará?</strong></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/carlospajuelo/2018/02/18/las-lagrimas-de-julia-una-persona-con-sindrome-de-down/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>3357</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
