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	<title>CARLOTA. EL CASO DE MI AMIGO JULIO | Pajuelo: la chispa - Blogs lasprovincias.es</title>
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	<description>Por Carlos Pajuelo</description>
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		<title>CARLOTA. EL CASO DE MI AMIGO JULIO | Pajuelo: la chispa - Blogs lasprovincias.es</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Oct 2018 04:35:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[  CARLOTA EL CASO DE LA NIETA DE MI AMIGO JULIO. (Al parecer ya lo han resuelto, pero no me resisto a enviarlo al diario. Hoy son las rampas, pero mañana quien sabe)   Acabo de comer con mi amigo Julio y otros, la mayor parte con gentes de la llamada “canallesca” y algún miembro [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p> </p>
<p><strong>CARLOTA </strong></p>
<p><strong>EL CASO DE LA NIETA DE MI AMIGO JULIO.</strong></p>
<p><strong>(Al parecer ya lo han resuelto, pero no me resisto a enviarlo al diario. Hoy son las rampas, pero mañana quien sabe)</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Acabo de comer con mi amigo Julio y otros, la mayor parte con gentes de la llamada “canallesca” y algún miembro destacado del foro.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><strong>No he podido casi terminar el postre de la indignación que he visto en su cara y por el tono de voz que encerraba una cierta ira contenida.</strong></p>
<p><strong>Julio tiene una nieta que se llama Carlota que ha tenido un accidente-incidente que le ha dejado semiparalizada de cintura para abajo; una paralización temporal debida al envoltorio de yeso que la sujeta que le impedía andar y que espera poder romper esa jaula cuando, acometan “su reparación”.</strong></p>
<p><strong>Entretanto, como no puede, ni quiere, quedarse en casa, sus papas han pensado y entre todos le han acoplado un sistema que le permite “deslizarse”, pero que la convierte en una invalida provisional.</strong></p>
<p><strong>Hasta aquí la descripción que Julio hace de su guapa nieta a cuyo abuelo hay que limpiarle la baba , como viene a ser natural a cuantos abuelos en el mundo son.</strong></p>
<p><strong>En sus traslados y con grandes esfuerzos paralímpicos usan de vez en cuando el autobús. Al parecer” los hombres de </strong>Giuseppe Grezzi<strong>” tienen problemas de clasificación entre coches de bebé y otros adminiculos.</strong></p>
<p><strong>Al solicitar que abran y extiendan la rampa para que la semirigida nieta de Julio, Carlota, pueda bajar el conductor analiza y decide que Carlota no es para rampa y califica de “carrito de bebe” a la instalación personalizada de la niña.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><strong>Madre y pasajeros organizan una “perfomance” de requerimientos salpicada de algunas protestas de los más aguerridos, entre ellos su propia madre.</strong></p>
<p><strong>El conductor arguye que es sancionado si le ven “rampeando” sin motivo y esa acción le hace perder la escala horaria.</strong></p>
<p><strong>Finalmente y tras un enfrentamiento, sin sangre, la rampa se extiende y Carlota- que no sabemos, al menos yo, lo que piensa de todo este extraño mundo de mayores acelerados- puede bajar para alivio de ella, de su madre, de los pasajeros e incluso de mí mismo, aunque yo no estaba allí.</strong></p>
<p><strong>Esto se ha repetido  hasta tres veces parece ser y es el caso que mi amigo Julio ha constituido un frente familiar (letrado y periodistas, un peligroso núcleo que, en forma de piña, ha querido informar del asunto) dispuesto a poner orden en esas dinámicas que obligan a los conductores a llevar en sus cerebros un reloj que marca sus horarios y entorpece, por lo visto, el normal razonamiento a la hora de clasificar al invalido frente a otros casos de dudosa relevancia.</strong></p>
<p><strong>Aunque ya lo han resuelto, dicen, me pregunto:</strong></p>
<p><strong>¿Para qué coño, permítanme el exabrupto, están las rampas?</strong></p>
<p><strong>¿Son piezas a enseñar a los visitantes de extranjeros de la EMT o a visitantes patrios de otras ciudades y presumir de rampa?</strong></p>
<p><strong>¿Son plataformas de entrenamiento para jugar a tú la llevas o para hacer ejercicio mientras consultando el reloj el conductor sometido al tictac de un “Giuseppe el anticoche”?</strong></p>
<p><strong>La cosa acaba de empezar y si ya no teníamos bastante con las altas velocidades de “busrayo” que atraviesan la ciudad en largas filas, a veces, de números que se repiten.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Dejo a Carlota en manos de su papas, de su abuelo y en la memoria de los que como yo ayer escuchamos la historia y nos dejamos el postre y el café por la indignación.</strong></p>
<p>Se acaba de abrir una nueva posibilidad para bajar con el carrito de la compra de muchas, o muchos, que los cargan demasiado.</p>
<p>Ya tenemos una cabeza de playa tomada en esta guerra rampera. Sigamos.</p>
<p><strong>Lo siento Carlota, pero tu abuelo se tiene que pagar una ronda compensatoria.</strong></p>
</body></html>
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