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	<title>MÁS SOBRE MOCHILAS(EL RELATO) | Pajuelo: la chispa - Blogs lasprovincias.es</title>
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	<description>Por Carlos Pajuelo</description>
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		<title>MÁS SOBRE MOCHILAS(EL RELATO) | Pajuelo: la chispa - Blogs lasprovincias.es</title>
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		<pubDate>Thu, 17 Jan 2019 06:40:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Pajuelo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[MÁS SOBRE MOCHILAS (EL RELATO) Ayer en un acto tertuliano al que asistí, un compañero de debate me saludó, como siempre lo hace, con cariño y algún gesto como de ponerse una mochila teórica o como si me preguntase : “Carlos ya te has comprado esa mochila milagrosa” . Era a propósito de la columna [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><strong>MÁS SOBRE MOCHILAS (EL RELATO)</strong></p>
<p><strong>Ayer en un acto tertuliano al que asistí, un compañero de debate me saludó, como siempre lo hace, con cariño y algún gesto como de ponerse una mochila teórica o como si me preguntase : “Carlos ya te has comprado esa mochila milagrosa” .</strong></p>
<p><strong>Era a propósito de la columna mía de ayer en este honorable diario, que era una tanto mochilera en su contenido.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><strong>Voy a describir con detalle como si fuera un guioncito de mini película costumbrista.</strong></p>
<p><strong>Yo le hice un gesto con la cabeza negando (y como no era Bulgaria, donde el gesto nuestro de NO quiere decir SI y el de SI quiere decir NO, lo que causará algún malentendido, supongo) y como no tuve tiempo después (-yo tenía miedo de perder el autobús-) de explicarle el porqué no había comprado una mochila, lo hago aquí y ahora.</strong></p>
<p><strong>Todavía no he caído en el acto físico de comprar “on line”, en los grandes almacenes o en los comercios de los honrados chinos (que por cierto están a punto de celebrar por la calle Bailén su año nuevo, con sus colores y dragones semi movientes) porque he sido testigo de un suceso a punto de convertirse en luctuoso.</strong></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><strong>Algunos lectores que me siguen saben de mí como pasajero habitual de los buses de Grezzi , a los que prefiero, por cierto, frente a la alternativa de un atasco infinito.</strong></p>
<p><strong>Digo que andaba sentado en un bus de la línea 9, cuando un tipo de considerable tamaño, “un grandot” o en lenguaje de ahora “un armario de tío”, sube uniformado con su anorak desplegado en su máxima expresión capuchera y de ahí, de su espalda, surgía un bulto enorme que yo comprobé que era una mochila y que a la sazón parecía ir llena de libros y otros efectos. Héteme aquí que el conductor arranca como si quisiera ser el primero en un virtual parrilla de formulas 1 de autobuses y todos los que iban de pie oscilaron en un movimiento pendular de tal suerte que el de la mochila se empotra contra una ventana junto a la cual moraba una señora de tamaño medio, tirando a bajita, y en ese acto de ida y vuelta del personal viajero desaparece bajo el “Grandot” y su mochila.</strong></p>
<p><strong>Yo al cabo de un minuta largo advertí una especie de movimiento de brazos a la manera de alguien que se ahoga y le dije al “grandot” con educación exquisita.</strong></p>
<p><strong>“Creo que está usted matando a una señora que está debajo de usted ” y el mochilero gigante se dio urgentemente la vuelta y comprobó “in situ” que era verdad lo que yo le indicaba.</strong></p>
<p><strong>A la vista de ello se desarboló y en un intento de quitarse la mochila, el adminiculo espaldil pasó rozando el cuerpo de otro y me rozó la cara que tuve a bien escorzar para evitar un mal de ojo.</strong></p>
<p><strong>Grandes protestas, intervención de algún “grasioset”, gran barullo mañanero y…me tuve que bajar dejando al personal opinando sobre mochilas, autobuses y haciendo mención a los familiares cercanos del Sr. Grezzi, del conductor de formula 1 y aquello se convirtió en una especie de afueras del parlamento andaluz en plan escrache. Es la vida misma.</strong></p>
<p> </p>
<p><strong>¿Comprendes ahora, amigo mío, porque me niego a comprarme una mochila? Tengo miedo de convertirme en un asesino. Ya sé que la cárcel de hoy no es como las de antes, pero…</strong></p>
</body></html>
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