{"id":2976,"date":"2017-03-24T08:33:01","date_gmt":"2017-03-24T08:33:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/?p=2976"},"modified":"2017-03-24T08:33:01","modified_gmt":"2017-03-24T08:33:01","slug":"el-pedo-de-aurora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/2017\/03\/24\/el-pedo-de-aurora\/","title":{"rendered":"EL PEDO DE AURORA"},"content":{"rendered":"<p><strong>EL PEDO DE AURORA<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace unos d\u00edas me ha llegado, a trav\u00e9s de wassap, una noticia que no s\u00e9 si cre\u00e9rmela; de momento la pongo en duda.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un juez de violencia de genero ha culpado a un marido, tras la pertinente denuncia de la esposa, de atentar contra la dignidad de ella porque, por lo le\u00eddo, tras una discusi\u00f3n genuinamente matrimonial por cualquier cosa, \u00e9l se dio la vuelta, cansado del asunto, y al irse se le escap\u00f3 una ventosidad de considerable estruendo, digo yo, que termin\u00f3 de alterar la psiquis de ella que, ni corta ni perezosa, present\u00f3 una denuncia alegando, supongo, burla, escarnio etc.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fue admitida a tr\u00e1mite y ah\u00ed estamos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eso me hace reflexionar sobre el nivel de sensibilidad que se muestra a d\u00eda de hoy y me lleva a cuando yo me pegaba patadas importantes por debajo de la mesa en la escuela con un compa\u00f1ero de Alboraya, que a su vez me las devolv\u00eda con pericia sin igual de cuyas patadas se me han reforzado los tobillos. \u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nadie entonces pensaba que aquello era acoso escolar y entonces cuando Do\u00f1a Vicenta- mi querida maestra- nos descubr\u00eda nos impon\u00eda un castigo de mayor permanencia o nos dejaba sin recreo, momentos que aprovech\u00e1bamos para seguir d\u00e1ndonos patadas. Se ve que era la escuela de la vida.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El titulo de esta columna tiene que ver con un cuento escrito por m\u00ed a ra\u00edz de un suceso real, un &#8220;sucedido&#8221; en un ascensor que termin\u00f3 con una posible historia de amor entre dos j\u00f3venes vecinos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ella ten\u00eda una cierta aerofagia, quiz\u00e1s por el consumo excesivo de jud\u00edas de El Barco de \u00c1vila, digo yo, con chorizo y a \u00e9l se le cay\u00f3 el alma a los pies cuando asisti\u00f3, como espectador \u00fanico, al escapa biol\u00f3gico de Aurora.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nunca m\u00e1s coincidieron y pronto ella desapareci\u00f3 de la finca habi\u00e9ndose truncado una posible y enternecedora relaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con aquel pedo se frustr\u00f3, creo, una historia que hubiera cristalizado en el incremento poblacional y al tiempo todos perdimos a dos posibles contribuyentes (que son los hijos que yo les atribuyo por gracia del que escribe).<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay que mantener pietro el oscuro \u00a0agujero final de nuestras veleidades gastron\u00f3micas y evitar compartirlo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo de contigo pan y cebolla tiene sus limites&#8230;se ve.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PEDO DE AURORA \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace unos d\u00edas me ha llegado, a trav\u00e9s de wassap, una noticia que no s\u00e9 si cre\u00e9rmela; de momento la pongo en duda. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un juez de violencia de genero ha culpado a un marido, tras la pertinente denuncia de la esposa, de atentar contra la dignidad de ella porque, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2976"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2976\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/carlospajuelo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}