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	<title>Todos nos hemos sentido Steve Urkel alguna vez | El síndrome de Darrin - Blogs lasprovincias.es</title>
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		<title>Todos nos hemos sentido Steve Urkel alguna vez | El síndrome de Darrin - Blogs lasprovincias.es</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Sep 2014 21:43:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mikel Labastida</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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		<description><![CDATA[“¿He sido yo?” Steve Urkel Seguir a @mikel_labastida Quien más y quien menos se ha sentido alguna vez patoso, metepatas, inoportuno, torpe, manazas, chapucero… Vamos, un Steve Urkel en toda regla. Sólo hay que mentarlo para que alguien trace una idea del tipo de persona o de situación que se pretende describir. Esa es la [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: right;"><strong><span style="font-size: small;">“¿He sido yo?”</span></strong></p>
<p style="text-align: right;"><span style="font-size: small;">Steve Urkel</span></p>
<p style="text-align: center;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk1.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-1499" title="urk1" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk1.jpg" alt="" width="720" height="576" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk1.jpg 800w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk1-300x240.jpg 300w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk1-768x614.jpg 768w" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px"></a></p>
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<script type="text/javascript">// <![CDATA[
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// ]]&gt;</script><br>
<span style="font-size: large;">Quien más y quien menos se ha sentido alguna vez patoso, metepatas, inoportuno, torpe, manazas, chapucero… Vamos, un Steve Urkel en toda regla. Sólo hay que mentarlo para que alguien trace una idea del tipo de persona o de situación que se pretende describir. Esa es la grandeza del personaje televisivo de los noventa, que consiguió que su nombre se convirtiese en un adjetivo por sí mismo con el que se relacionan <strong><span style="color: #ff0000;">rasgos excéntricos y torpones</span></strong>. Todos hemos sido un Steve Urkel alguna vez. Y el que no lo admita miente. </span></p>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="font-size: medium;">Reconozco que los altos, flacos y desgarbados como yo tenemos siempre más papeletas para ser Urkel de vez en cuando.</span></strong></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;">Mucho antes de que los de <span style="color: #000080;"><a href="http://www.filmaffinity.com/es/film234364.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Big bang theory’</a></span> pusiesen de moda a<span style="color: #ff0000;"><strong> los nerds</strong></span> ya estaba Urkel reivindicando ese rol, el de empollón, con falta de empatía para las relaciones sociales y sentimentales, que gastaba sus días poniendo en marcha inventos con desigual tino. <span style="font-size: x-large;"><strong><span style="color: #ff0000;">25 años</span></strong></span> hace ni más ni menos desde que aquel singular personaje se asomase a la pequeña pantalla. En septiembre de 1989 la cadena estadounidense ABC estrenaba <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film778899.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Cosas de casa’</a>, una comedia que surgía como <strong><span style="color: #ff0000;">‘spin off’ de </span></strong><span style="color: #000000;"><a href="http://www.filmaffinity.com/es/film409429.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Primos lejanos’</a></span> y en la que en un principio Urkel ni estaba ni se le esperaba.</span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;">Porque la historia de Urkel es la del <strong><span style="color: #ff0000;">patito feo que se transforma en cisne</span></strong>. Su personaje era el del típico chaval marginado, sin éxito entre las chicas y que irrita a los de su alrededor. Se planteó introducirlo en la serie de manera episódica, como punto grotesco y para conseguir resaltar los valores más positivos de los protagonistas de la ficción, los Winslow. Sobre el papel el personaje bombón parecía el del hijo mayor del clan, Eddie, pero resultó que el que acaparó la atención del público y se convirtió en auténtico reclamo para la audiencia fue el del secundario repelente.</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p style="text-align: center;"><strong><span style="font-size: medium;">Qué caprichosa es la vida, oye.</span></strong></p>
<p> </p>
<p><iframe loading="lazy" src="//www.youtube.com/embed/aLP3uzW07eA" frameborder="0" width="420" height="315"></iframe></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;"><span style="font-size: x-large;">“¿He sido yo?”.</span> La frase de Urkel ha quedado marcada para toda una generación que en España seguía sus aventuras cada mediodía, en los tiempos en los que en Antena 3 había vida más allá de los Simpson, aquella época en la que se estilaban en la tele las comedias sustentadas en <span style="color: #ff0000;"><strong>clanes de raza negra,</strong></span> del tipo del de Bill Cosby o el de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film225440.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘El príncipe de Bel Air’</a>. A semejanza de estas llegaron los Winslow, una familia media que vivía en Chicago. </span></p>
<p><span style="font-size: large;">La progenitora era la ascensorista del periódico en el que trabajaban los protagonistas de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film409429.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Primos lejanos’</a>, Harriette. De ahí la sacaron y le montaron una familia formada por su marido, Carl, que era policía, y sus tres hijos, Eddie, Laura y Judy. A ellos se unían la madre de Carl, sarcástica y respondona, y la tía Rachel, bondadosa y soñadora, que se había mudado, junto a su hijo pequeño, a casa de su hermana tras la muerte de su pareja. La idea en un principio era escribir una <span style="color: #ff0000;"><strong>serie convencional de típica familia idílica</strong></span> en la que se sucediesen los capítulos con tramas plagadas de conflictos entre padres e hijos que se resolviesen felizmente en veinte minutos.</span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;">Hay que reconocer que los Winslow <strong><span style="color: #ff0000;">no tenían demasiada gracia</span></strong>. Harriette no caía simpática ni entrañable, los chistes de Carl resultaban cansinos, la abuela se parecía sospechosamente a Sophia de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film843913.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Las chicas de oro’</a>, y ninguno de los niños destacaba por un talento especial. Seguramente la ficción no hubiese aguantado ni una temporada y habría pasado sin pena ni gloria si no llega a ser por el vecino que apareció en el capítulo 4 y que dio la vuelta al guión de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film778899.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Cosas de casa’</a>. El patito feo, que había recalado en la serie como payasete, fue un acierto y los guiones pasaron a centrarse principalmente en él y en su relación de amor-odio con los Winslow. </span></p>
<p><span style="font-size: large;">La familia de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film778899.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Cosas de casa’</a> era tan anodina y tan sosa que a los guionistas se les ocurrió, como revulsivo, introducir como personaje secundario a un<strong><span style="color: #ff0000;"> vecino estrafalario</span></strong> que consiguiese sacarles de sus casillas y provocase situaciones histriónicas. Sería <strong><span style="color: #ff0000;">poco agraciado, zopenco</span></strong> en sus movimientos y <strong><span style="color: #ff0000;">sin ningún sentido estético</span></strong> a la hora de escoger su vestuario. Así nació Steve Urkel, que encandiló a la audiencia, que se entretení</span><span style="font-size: large;">a con sus ocurrencias y sus ademanes torpes.</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p> </p>
<p style="text-align: center;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk6.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-1500" title="urk6" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk6.jpg" alt="" width="922" height="566" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk6.jpg 1400w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk6-300x184.jpg 300w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk6-768x472.jpg 768w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk6-1024x629.jpg 1024w" sizes="(max-width: 922px) 100vw, 922px"></a></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;">Los guionistas se centraron en desarrollar el personaje. Las características principales que lo distinguían era su capacidad para presentarse en el hogar de los Winslow en el momento más inadecuado (entraba con total libertad) y <span style="font-size: x-large;"><strong><span style="color: #ff0000;">su amor incondicional por Laura</span></strong></span>, que trataba de quitárselo de encima de todas las maneras posibles. </span></p>
<p><span style="font-size: large;">Más tarde y dada la facilidad de Urkel con la química le añadieron la <span style="color: #ff0000;"><strong>cualidad de realizar <span style="font-size: x-large;">inventos</span> de todo tipo </strong></span>en el garaje de su casa o en el de los Winslow. La mayoría de ellos no cumplían la función para la que habían sido creados, pero algunos lograban resultados sorprendentes. El <strong><span style="color: #ff0000;">‘Urkel-bot’,</span></strong> por ejemplo, era un robot con los mismo rasgos de Steve que imitaba todas sus ocurrencias. Por su parte, la <strong><span style="color: #ff0000;">‘máquina de transformación’</span></strong> permitía al estudiante convertirse en diversos personajes con modus operandi diferentes a los suyos, como por ejemplo en <strong><span style="color: #ff0000;">Stephan Urquelle</span></strong>, un ‘alter-ego’ seductor y fascinante, que enamoraba a Laura.</span></p>
<p> </p>
<p><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk3.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-1501" title="urk3" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk3.jpg" alt="" width="500" height="360" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk3.jpg 500w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2014/09/urk3-300x216.jpg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px"></a></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;">La capacidad del actor que daba vida a Urkel, Jaleel White, para interpretar a otros personajes estrafalarios dieron rienda suelta a los guionistas para sacarse de la manga roles que iban colando en los distintos capítulos, como el de <strong><span style="color: #ff0000;">su prima Myrtle</span></strong>, que se parecía a él físicamente y en la forma de actuar y perseguía a Eddie del mismo modo obsesivo que Steve lo hacía con Laura. Además de frases y gestos Urkel <strong><span style="color: #ff0000;">popularizó también un baile</span></strong> que rivalizó en éxito con el de Carlton, el primo de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film225440.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘El príncipe de Bel Air’</a>.</span></p>
<p> </p>
<p><iframe loading="lazy" src="//www.youtube.com/embed/BTeOcVelYi0" frameborder="0" width="420" height="315"></iframe></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;"><a href="http://www.filmaffinity.com/es/film778899.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Cosas de casa’</a> aguantó en emisión con gran éxito durante <strong><span style="color: #ff0000;">nueve años</span></strong>. En España Antena 3 (y más tarde Neox) repitió sus episodios hasta la saciedad, ensayando la fórmula que ahora mantiene con Los Simpson, emitiéndolos sin parar y sin ningún orden. Además de Urkel otro personaje secundario bastante simplón obtuvo notoriedad con la serie, el de <strong><span style="color: #ff0000;"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=4v0bXaUB0Rw" target="_blank" rel="external nofollow">Waldo Faldo</a></span></strong>, un amigo del hijo mayor de los Winslow. </span></p>
<p><span style="font-size: large;">La suerte de los integrantes de esta familia, tras acabar la serie, fue desigual. Aunque muchos han continuado en el mundo de la interpretación ninguno ha triunfado con otro trabajo posterior. El pequeño Richie, sobrino de los Winslow, ganó un Emmy por su papel en <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film140531.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘The Young and the restless’.</a> Eddie, el hijo mayor, sin embargo, tuvo que abandonar los platós después de que su mujer le acusase de malos tratos, lo cual perjudicó seriamente su carrera. Otra de las hijas, Judy, protagonizó diversas polémicas motivadas por su adicción al alcohol y las drogas. De nada sirvieron las moralinas con las que sermoneaba la serie… <strong><span style="color: #ff0000;">Trágico fue el destino</span></strong> de la actriz que daba vida a Myra, una novia que le salió a Urkel y que nadie podía entender qué veía en él. Michelle Thomas <a href="http://www.inpapasbasement.com/myra-monkhouse-family-matters-michelle-thomas-steve-urkel-girlfriend/" target="_blank" rel="external nofollow">murió sin cumplir los treinta años</a> por un cáncer de estómago.</span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;">A Urkel <strong><span style="color: #ff0000;">lo han matado ‘falsamente’ por internet</span></strong> en muchas ocasiones, pero ha logrado sobrevivir a todos los macabros rumores. Ha participado en títulos como <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film704466.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Psych’</a> o <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film370242.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘111 Gramercy Park’ </a>pero nunca ha conseguido desprenderse del papel de Urkel. La sombra de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film778899.html" target="_blank" rel="external nofollow">‘Cosas de casa’</a> es muy alargada, incluso 25 años después.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Los seguidores acérrimos de Urkel si pasan por Chicago pueden acudir al número 1516 de la avenida Wrightwood donde se alza el hogar de los Winslow, por el que tantas veces pululó el célebre personaje, con el que todos nos hemos identificado alguna vez.</span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: medium;"><strong>Sí, tú también, no posturees. </strong></span></p>
<p> </p>
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<p style="text-align: left;"><span style="font-size: small;"><em>Títulos de crédito: Para quejas, sugerencias y otras necesidades humanas mi correo es mlabastida@lasprovincias.es</em></span></p>
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