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	<title>El síndrome de Darrinwalter white &#8211; El síndrome de Darrin</title>
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		<title>La Química debería estar prohibida</title>
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		<pubDate>Mon, 07 Oct 2013 09:01:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mikel Labastida</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[breaking bad]]></post_tag>
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		<description><![CDATA[&#8220;La química debe ser respetada&#8221; Walter White &#160; Puedes leer esta entrada sin peligro de &#8216;spoilers&#8217; hasta que yo te avise &#160; No puedo dejar de pensar en ese profesor de Química al que, para celebrar su 50 cumpleaños, su mujer masturba mientras sigue en el ordenador la puja de un jarrón que ha puesto [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>&#8220;La química debe ser respetada&#8221;</strong></p>
<p style="text-align: right;">Walter White</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/21bryan-cranston-ew-2013-475x661.png"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-933" title="21bryan-cranston-ew-2013-475x661" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/21bryan-cranston-ew-2013.png" alt="" width="333" height="463" /></a></p>
<p><strong>Puedes leer esta entrada sin peligro de &#8216;spoilers&#8217; hasta que yo te avise</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: large;">No puedo dejar de pensar en <strong>ese profesor de Química</strong> al que, para celebrar su 50 cumpleaños, su mujer masturba mientras sigue en el ordenador la puja de un jarrón que ha puesto en venta en Internet y le recuerda que el fin de semana ha de pintar. Ese que luce en la pared de su casa como un gran triunfo un diploma sobre un proyecto de protones realizado hace mil años, que hace gimnasia en una de esas máquinas absurdas de pedales, y que toma bacon vegetal para cuidar el colesterol.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: large;">Una mañana te levantas y miras atrás. Y, sin poder evitarlo, haces balance. Han transcurrido en esa vida que has ido construyendo (como has podido, no siempre como has querido) los años suficientes para poder sopesar lo que ha estado bien, lo que ha sido regular. Miras a tu familia, a tu pareja o tu carrera laboral y contemplas el camino recorrido. Ese acto de evaluación es duro porque te obliga a reconocer <strong>todo aquello que no has logrado, lo que alguna vez soñaste y la vida se ha empeñado en no darte</strong>. Quizá fue una cuestión de suerte o tal vez se debió a una serie de elecciones. O sencillamente no lo mereciste. Porque no eras tan bueno en tu oficio como creías, porque no estuviste a la altura de las circunstancias, porque no supiste jugar tus cartas. Quién sabe.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">A Walter White un cáncer (un maldito cáncer) le pone en esa tesitura a los 50 años, una edad razonable para girar la vista y calibrar qué tal ha ido. Una edad en la que eres lo suficientemente mayor como para ser capaz de valorar en qué te has convertido y cuánto se parece o no a lo que tú habías deseado. Ya digo que, en este tipo de coyunturas, lo normal es sentirse algo frustrado porque lo común es que no hayas alcanzado lo que te propusiste. White mira a un lado y a otro y comprueba que no tiene dinero para cambiar el calentador de agua, que su jefe lo explota, que su cuñado se burla por lo poco que le han servido los conocimientos que se ha labrado. <strong>“Tienes un cerebro enorme, pero no te lo echaremos en cara”</strong>, le espeta su cuñado, agente de la DEA, un patán que, sin embargo, a su alrededor y entre sus allegados simboliza el éxito.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/4breaking_bad.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-934" title="4breaking_bad" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/4breaking_bad.jpg" alt="" width="517" height="298" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/4breaking_bad.jpg 646w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/4breaking_bad-300x173.jpg 300w" sizes="(max-width: 517px) 100vw, 517px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: large;">El ser humano tiende a engañarse. La mentira es un mecanismo de defensa estupendo a veces. Nos sienta fenomenal soltar algunas del tipo “aún estoy a tiempo”, “todavía me puede pasar”, “me voy a proponer hacerlo”. Son pequeños embustes piadosos que nos regalamos a nosotros mismos para no verlo todo negro, para no sumirnos en el lamento. Funcionan como elementos para conciliar el sueño esa noche y para relajarnos a corto plazo.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Pero,<strong> ¿qué pasa cuando el plazo se acaba?</strong> Cuando te dan una fecha de caducidad y tú te percatas de que no vas a tener tiempo de que te sucedan más cosas, de dar giros o de contarte nuevas mentiras. Te rindes, o arriesgas y te lanzas.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Las decisiones que tomamos con presión y celeridad no suelen ser buenas. Pero, reconozcámoslo, hay decisiones que o las tomas así o no las tomas. Porque empiezas a ponderar los peros y riesgos, a achicarte, a marear tu cabeza y, al final, no das el paso. <strong>Ves la línea pero no la cruzas. Llegas hasta ella pero retrocedes</strong>.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: large;">Ha pasado una semana desde que ‘<a href="http://www.filmaffinity.com/es/film489970.html" target="_blank" rel="external nofollow">Breaking bad</a>’ bajó su telón. Una semana en la que hemos asistido a toda clase de debates sobre su final, análisis en torno a su protagonista o hipótesis acerca de su trama. Se ha escudriñado la serie hasta el hartazgo, indagando en el <a href="http://www.laparabolica.es/la-evolucion-de-breaking-bad-se-refleja-en-su-ropa/" target="_blank" rel="external nofollow">vestuario de sus personajes</a>, en <a href="http://www.ibtimes.com/breaking-bad-color-theory-subtle-symbolism-meanings-behind-colors-amcs-hit-series-photos-1411632" target="_blank" rel="external nofollow">el simbolismo de los colores</a>, en <a href="http://www.vulture.com/2013/09/final-breaking-bad-gifs-we-close-up-shop.html" target="_blank" rel="external nofollow">las secuencias clave del desenlace</a>, en <a href="http://rollingstone.es/noticias/view/por-que-breaking-bad-eligio-baby-blue-de-badfinger" target="_blank" rel="external nofollow">su música</a>, en <a href="http://selenus.es/index.php/2013/10/03/infografias-entre-el-bien-y-el-mal-sobre-breaking-bad/" target="_blank" rel="external nofollow">sus infografías</a> o hasta en <a href="http://www.thrillist.com/eat/nation/every-single-thing-that-walt-jr-eats-for-breakfast-on-breaking-bad" target="_blank" rel="external nofollow">los desayunos de Walter Jr</a>. Lo lógico en una obra magna como se ha convertido esta serie, que ya se codea donde quiera que esté junto a ‘<a href="http://www.filmaffinity.com/es/film402150.html" target="_blank" rel="external nofollow">Los Soprano</a>’, ‘<a href="http://www.filmaffinity.com/es/film399474.html" target="_blank" rel="external nofollow">The Wire</a>’ o ‘<a href="http://www.filmaffinity.com/es/film585998.html" target="_blank" rel="external nofollow">A dos metros bajo tierra</a>’. Queda poco por estudiar de ella. Ahora, una vez las ideas reposan, es momento de digerirla bien, de volver a verla (qué gusto da encontrarse de nuevo con esa caravana en la que todo comienza y ver volar los pantalones de White) y recapacitar sobre los motivos por los que a cada uno nos ha llegado tan adentro esta ficción.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/9tumblr_m97tlfySHC1qa1ydro1_1280.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-935" title="9tumblr_m97tlfySHC1qa1ydro1_1280" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/9tumblr_m97tlfySHC1qa1ydro1_1280.jpg" alt="" width="554" height="311" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/9tumblr_m97tlfySHC1qa1ydro1_1280.jpg 900w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/9tumblr_m97tlfySHC1qa1ydro1_1280-300x169.jpg 300w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/9tumblr_m97tlfySHC1qa1ydro1_1280-768x432.jpg 768w" sizes="(max-width: 554px) 100vw, 554px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: large;">No puedo dejar de pensar en aquel don nadie al que sus alumnos ignoran, su hijo ningunea y su mujer le controla qué tarjetas debe usar. Aquel que una vez decidió abandonar una empresa que luego sería un éxito y que malvive con dos trabajos, impartiendo una materia que a nadie le interesa y limpiando coches. En ese hombre al que le diagnostican un cáncer incurable y no tiene más remedio que echar la vista atrás. <strong>Lo hace lanzando cerillas encendidas en su piscina</strong>. Evalúa lo vivido y concluye que el saldo es bastante negativo.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">A ese hombre la vida da una segunda oportunidad al aceptar acompañar a su cuñado a una redada. <strong>¿Quién dijo que todas las segundas oportunidades son buenas?</strong> ¿Quién dijo que las segundas oportunidades obligatoriamente han de ser mejores que las primeras? Primera lección de ‘Breaking Bad’: hay que desmitificar las segundas oportunidades.     </span></p>
<p><span style="font-size: large;">Pero él se agarra a esa segunda oportunidad que parece una locura, que está abocada al fracaso y de la que seguramente saldrá peor de lo que ha entrado. Él lo sabe. Es consciente tan pronto se tiene que enfrentar a dos camellos que le apuntan con una pistola. Pero tiene la excusa perfecta para aferrarse a ella. Necesita dinero para costear un tratamiento de quimioterapia y para dejárselo a su familia cuando él fallezca (como máximo en dos años). Por eso decide aplicar todo lo que sabe sobre química para cocinar una metanfetamina como nunca ha circulado por las calles de Albuquerque. <strong>Porque él sabe que es el mejor en algo, pero la vida se ha empeñado en no dejar que lo demostrase</strong>.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">¿Lo hace por dinero? ¿Lo hace por su familia? Claro que no. Tardará en reconocerlo. Cinco temporadas, nada menos. Él necesita mirar a los lados y cuando se esté muriendo sentir que ha sido grande, único, importante. El dinero vendrá después, pero lo que él busca es que uno de esos alumnos que siempre lo han menospreciado (Jesse) lo mire con asombro y admiración y le diga que es un artista; que su hijo (que sufre parálisis cerebral) sienta orgullo al verlo defenderlo en una tienda cuando otros muchachos se ríen de sus muletas; o que su mujer no lo reconozca cuando se mete en la cama y le echa un polvo en condiciones. <strong>“Estoy despierto”</strong>, le asegura a Jesse a las pocas horas de comenzar a trabajar juntos. Había estado dormido demasiado tiempo. 50 años. Pero aún está a tiempo, todavía le puede pasar. Y esta vez no son mentiras.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/walter-white-hyperflesh-mask-9518.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-936" title="walter-white-hyperflesh-mask-9518" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/walter-white-hyperflesh-mask-9518.jpg" alt="" width="504" height="314" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/walter-white-hyperflesh-mask-9518.jpg 720w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/walter-white-hyperflesh-mask-9518-300x187.jpg 300w" sizes="(max-width: 504px) 100vw, 504px" /></a></p>
<p><strong>Si has leído hasta aquí ya tienes motivos suficientes para ver la serie. A partir de esta línea se desvelan pequeños detalles de las cinco temporadas</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: large;">‘<a href="ttp://www.filmaffinity.com/es/film489970.html" target="_blank">Breaking bad</a>’ habla de segundas oportunidades en vidas anodinas condenadas al olvido. Y del precio de éstas, que en este caso ha resultado caro. Porque durante cinco años hemos acompañado a este don nadie, que podría ser yo, que podrías ser tú dentro de diez años, por un sendero equivocado y destructivo en el que se mete para alimentar su ego y del que no es capaz de salir. Mejor dicho, del que no quiere salir. <strong>“Esto se acaba cuando yo diga que se acaba”</strong>, afirma.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Primero es el cáncer, después los suyos. <strong>“La familia lo es todo”</strong>, subraya. Pero al final del camino nos encontramos con que la principal razón por la que Walter White se ha empeñado en conducir por esa carretera llena de baches y de curvas disfrazada de segunda oportunidad es por su vanidad. <strong>“Me has preguntando si estoy en esto por la metanfetamina o por el dinero. Por ninguno. Voy a crear un imperio”</strong>, reconoce según avanza la trama. El cáncer no remite y la familia se descompone y se hunde. ¿Se arrepiente, por tanto, White visto lo sucedido de lo que ha hecho? No. Pese a todo, pese a las lágrimas, pese a las desventuras, pese a <a href="http://www.youtube.com/watch?v=y-4WGPYJ2gI" target="_blank" rel="external nofollow">la ringlera de muertos que provoca</a>, pese al desastroso final, él ha logrado lo que se proponía, aunque tardó tiempo en admitírselo a él mismo. Sólo por haber pronunciado frases como <strong>“Yo gané”, “Fuera de mi territorio” o “No estoy en peligro, yo soy el peligro”</strong> mereció la pena.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">En el primer episodio de ‘<a href="http://www.filmaffinity.com/es/film489970.html" target="_blank" rel="external nofollow">Breaking bad</a>’, que hay que revisar obligatoriamente una vez clausurada la serie, White habla a sus alumnos sobre la asignatura que enseña.<strong> “La química es el estudio de la materia, pero yo prefiero verlo como el estudio del cambio. Es lo constante, es el ciclo. Solución, disolución, una y otra vez. Es crecimiento y decadencia. ¡Es transformación! ¡Así es la vida!”</strong>. Y en Química convierte White su existencia y la de los de su alrededor. Crecimiento, transformación y decadencia.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: large;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/5NYM_Brian1-0055b.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft  wp-image-937" title="5NYM_Brian1-0055b" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/5NYM_Brian1-0055b.jpg" alt="" width="312" height="416" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/5NYM_Brian1-0055b.jpg 650w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/5NYM_Brian1-0055b-225x300.jpg 225w" sizes="(max-width: 312px) 100vw, 312px" /></a>Podemos discutir sobre si el final de la serie es previsible o plano, sobre <a href="http://breakingbad.wikia.com/wiki/Category:Cast" target="_blank" rel="external nofollow">los personajes que se topan</a> con Walt (desde el insignificante Krazy 8 hasta el psicópata Todd, pasando por Gus, Mike o Héctor Salamanca), sobre las rocambolescas situaciones que acontecen en 47 episodios (desde ese accidente de avión por culpa de un padre abatido al atraco perfecto al tren), sobre los episodios redondos (el de la mosca, el del lirio de los valles, Orzymandias…) o sobre los miles de detalles que con esmero se cuidan en el argumento (los pantalones, el edulcorante de Lydia, el cigarrillo de ricina, el libro de Walt Whitman…). Podemos hacerlo. Pero al final ‘<a href="http://www.filmaffinity.com/es/film489970.html" target="_blank" rel="external nofollow">Breaking bad</a>’ es una historia de segundas oportunidades, <strong>de expectativas no cumplidas, de egos insatisfechos</strong>. Y de las consecuencias de todo esto.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Y uno tiene la sensación, una vez vista esta serie, de que los volantazos, los cambios de rumbo, los puntos y aparte hay que efectuarlos en la vida cuanto antes. Porque, si no, los daremos cuando ya sea tarde, desesperados, y con fatídicas repercusiones.</span></p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:0eOcvedlSporQxJE92vnJg" frameborder="0" width="250" height="150"></iframe></p>
<p style="text-align: center;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/608503e4-d0c6-4f44-aa6a-925af6b6d886wallpaper.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-938" title="608503e4-d0c6-4f44-aa6a-925af6b6d886wallpaper" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/608503e4-d0c6-4f44-aa6a-925af6b6d886wallpaper.jpg" alt="" width="516" height="387" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/608503e4-d0c6-4f44-aa6a-925af6b6d886wallpaper.jpg 921w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/608503e4-d0c6-4f44-aa6a-925af6b6d886wallpaper-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2013/10/608503e4-d0c6-4f44-aa6a-925af6b6d886wallpaper-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 516px) 100vw, 516px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;"><em>Títulos de crédito: Para quejas, sugerencias y otras necesidades humanas mi correo es mlabastida@lasprovincias.es</em></p>
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		<title>El placer de traspasar los límites</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Jul 2012 09:12:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mikel Labastida</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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		<description><![CDATA[&#8220;Qué mala, pero qué mala soy&#8221; La bruja Avería &#160; Nos gusta lo clandestino, lo complejo, lo arriesgado. Nos atrae lo que se esconde tras la puerta que nos han pedido que no abramos, el camino en el que hay una señal de prohibido, el texto censurado. Deseamos aquello que sabemos que no podremos tener, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong><span style="font-size: small;">&#8220;Qué mala, pero qué mala soy&#8221;</span></strong></p>
<p style="text-align: right;"><span style="font-size: small;">La bruja Avería</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: medium;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/breaking-bad-pr_13415431131.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-244" title="breaking-bad-pr_13415431131" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/breaking-bad-pr_13415431131.jpg" alt="" width="207" height="300" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/breaking-bad-pr_13415431131.jpg 600w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/breaking-bad-pr_13415431131-207x300.jpg 207w" sizes="(max-width: 207px) 100vw, 207px" /></a>Nos gusta lo clandestino, lo complejo, lo arriesgado. Nos atrae lo que se esconde tras la puerta que nos han pedido que no abramos, el camino en el que hay una señal de prohibido, el texto censurado. Deseamos aquello que sabemos que no podremos tener, coqueteamos con lo ilegal, tropezamos mil veces con la piedra que nos dañará.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Los malos siempre nos despiertan interés. Los buenos dan más pereza.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Comprendemos y justificamos a un asesino incapaz de profesar sentimientos, a un padre de familia infiel e egoísta, a un mafioso despreciable que mantiene su negocio a costa de quien sea o a una enfermera borde adicta a las drogas.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: medium;">En la pequeña pantalla siempre ha habido héroes y villanos, mezquinos y santos, seres honrados y ruines. La cabeza nos indicaba que nos aliásemos con los primeros, pero el corazón vibraba con los segundos. Hemos escondido nuestros bajos instintos porque quienes traspasaban los límites eran finalmente castigados. Los perversos, indecentes e impúdicos terminaban señalados, aislados y defenestrados.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">La televisión dejó un día de ser maniquea. Se acabaron los blancos y negros. Bienvenidos los grises. Decidió no imponer morales ni actuar como juez y permitirnos disfrutar con personajes imperfectos, sin escrúpulos u oscuros. Nos explicó que ni los malos son tan malos ni los buenos tan buenos. Que los tipos despreciables también se mueven por razones para actuar cómo lo hacen, también tienen una familia, también son capaces de enamorarse, también dudan, tiemblan y lloran.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">La complejidad del antihéroe ha acampado con fuerza en las series y nos ha atrapado. ¿Por qué? Porque en el fondo nos identificamos más con ellos que con alguien angelical e impoluto como Jonathan Smith o Laura Ingalls. Nosotros también nos equivocamos, nos dejamos llevar, ocultamos rostros. Tal vez nunca lleguemos tan lejos como muchos de ellos pero por momentos les entendemos, compartimos su forma de ver la vida. A veces los detestamos, otras los compadecemos. Y esa dicotomía nos impide apartar nuestra atención.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: medium;">Walter White cruzó la línea hace mucho tiempo. Tanto que ya es difícil que pueda volver atrás. Tampoco creo que quiera. Lo conocimos como un profesor de química anodino cuando comenzó ‘<a href="http://www.amctv.com/shows/breaking-bad" rel="external nofollow">Breaking Bad</a>’. Es bueno en su trabajo pero no destaca por nada. Alguien grisáceo que pasa por la vida sin pena ni gloria.  Pero su forma de encarar el futuro cambia al descubrir que padece cáncer de pulmón. Ese será el punto de partida de una transformación, la más enorme que jamás hemos visto en televisión. Esa es una de las grandezas de esta serie, habernos hecho partícipes de la evolución de Walter White, habernos dado la opción de asistir a la construcción del monstruo.</span></p>
<p style="text-align: center;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/breaking-bad-season-5-poster-570x839.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-245" title="breaking-bad-season-5-poster-570x839" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/breaking-bad-season-5-poster.jpg" alt="" width="365" height="537" /></a></p>
<p><span style="font-size: medium;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/dexter1.jpg"><br />
</a><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/resize-of-danos-y-perjuicios-iii-temporada1.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-247" title="resize-of-danos-y-perjuicios-iii-temporada1" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/resize-of-danos-y-perjuicios-iii-temporada1.jpg" alt="" width="188" height="300" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/resize-of-danos-y-perjuicios-iii-temporada1.jpg 903w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/resize-of-danos-y-perjuicios-iii-temporada1-188x300.jpg 188w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/resize-of-danos-y-perjuicios-iii-temporada1-768x1225.jpg 768w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/resize-of-danos-y-perjuicios-iii-temporada1-642x1024.jpg 642w" sizes="(max-width: 188px) 100vw, 188px" /></a>A Dexter nos lo presentaron ya como un criminal en serie. No sabíamos por qué lo hacía pero desde el principio nos indicaron que no podía reprimir su necesidad de matar. Tony Soprano está metido en los negocios de la mafia desde que comienza su historia. Desconocemos sus miedos, su vulnerabilidad, sus pasiones, pero no nos cabe duda de que no tiene ningún problema en cargarse a quien sea necesario para retener su poder en Nueva Jersey. Don Draper es infiel y sólo mira por él al iniciarse el relato de ‘<a href="http://www.amctv.com/shows/mad-men" rel="external nofollow">Mad Men</a>’. Aún no nos han contado que es un ser atormentado, que pese a disponer de todo lo que puede otorgar la felicidad a cualquier persona (éxito laboral, inteligencia, belleza…) él vive insatisfecho. Lo único que observamos es que engaña una y otra vez a su esposa y utiliza a cualquiera para amortiguar su desdicha. </span><span style="font-size: medium;">En ‘<a href="http://www.sho.com/sho/dexter/home" rel="external nofollow">Dexter</a>’, en ‘<a href="http://www.hbo.com/the-sopranos/index.html" rel="external nofollow">Los Soprano</a>’, en ‘<a href="http://www.amctv.com/shows/mad-men" rel="external nofollow">Mad Men</a>’, en ‘<a href="http://www.sho.com/sho/nurse-jackie/home" rel="external nofollow">Nurse Jackie</a>’ o en ‘<a href="http://www.directv.com/DTVAPP/content/damages" rel="external nofollow">Daños y prejuicios</a>’ la trama comienza con unos protagonistas que ya han traspasado los límites. Lo que nos van a contar es por qué lo hacen y cómo han llegado a esa situación.</span></p>
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<p><span style="font-size: medium;">La grandeza de ‘<a href="http://www.amctv.com/shows/breaking-bad" rel="external nofollow">Breaking Bad</a>’ es que somos testigos del cambio de Walter White. Cómo deja de ser White, el triste profesor de instituto, y se convierte en Heisenberg, un capo sin piedad.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Cuando le diagnostican la enfermedad él sólo piensa en resolver el futuro de su mujer y de su hijo, en evitarles el dolor. Es consciente de su insignificante existencia, de su sombría personalidad, de su falta de liderazgo. Ahora le queda poco tiempo para demostrar que es capaz de más. Necesita un atajo. Las drogas se lo proporcionarán. Así inicia una contrarreloj fabricando metanfetamina para conseguir dinero.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Y obtiene un cristal azul perfecto, de asombrosa pureza, de calidad exquisita. Walter White triunfa. Destaca. Sorprende. Y eso es algo nuevo en su predecible y aburrida vida. No es sencillo renunciar a los laureles, aunque te conduzcan a derroteros cada vez más peligrosos.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">En unos días comenzará la quinta temporada de ‘<a href="http://www.amctv.com/shows/breaking-bad" rel="external nofollow">Breaking Bad</a>’. Ocho capítulos de los dieciséis que faltan para que concluya la serie.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">En este tiempo hemos visto cómo Walter White ha dejado atrás sus miedos, se ha enfrentado a sus fantasmas, ha plantado cara a la amenaza, ha arriesgado. Ha mutado en alguien respetable y temible. La ambición y la necesidad de un reconocimiento le nublan, le hacen asomarse al precipicio en innumerables ocasiones, le impiden detenerse aunque cause daños irreparables.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Nos aproximamos al final. Y en estas historias uno nunca sabe cómo terminará el viaje. ¿Qué ocurre con estos personajes con comportamientos poco éticos? ¿Recibirán su merecido? ¿Pagarán por sus acciones? En la vida real no sucede. Muchos asesinos se libran de la cárcel pese a la sangre derramada, hay ladrones que evitan ser descubiertos, y políticos que no rinden cuentas por sus actos de corrupción.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;"><a href="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/dexter1.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-246" title="dexter1" src="/elsindromededarrin/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/dexter1.jpg" alt="" width="215" height="300" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/dexter1.jpg 900w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/dexter1-215x300.jpg 215w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/dexter1-768x1069.jpg 768w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/21/2012/07/dexter1-736x1024.jpg 736w" sizes="(max-width: 215px) 100vw, 215px" /></a>La televisión de nuestros días intenta aproximarse a la realidad. Y en la vida real los buenos no siempre ganan ni los malos pierden. Por eso es posible que Dexter no purgue sus crímenes o que Draper triunfe pese a las desgracias que ha provocado.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Se acabaron las moralejas. Aunque el asunto que se trate en las tramas sea políticamente incorrecto como el negocio de la droga, como sucede en ‘<a href="http://www.amctv.com/shows/breaking-bad" rel="external nofollow">Breaking bad</a>’. Somos meros espectadores, tal vez nos solidaricemos, quizá nos escandalicemos. Los guionistas lo dejan en nuestra mano. Nadie dicta sentencia.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">El destino de Walter White está prácticamente escrito. En unos días comenzaremos a compartirlo con él.</span></p>
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<p><span style="font-size: medium;">‘<a href="http://www.amctv.com/shows/breaking-bad" rel="external nofollow">Breaking Bad</a>’ es una de las mejores joyas que ha parido la televisión en los últimos años. Si la has visto estoy seguro de que comprenderás lo que digo. Si aún no lo has hecho no deberías perder la oportunidad. ‘<a href="http://www.amctv.com/shows/breaking-bad" rel="external nofollow">Breaking bad</a>’ te angustiará, te alterará, te asustará pero, difícilmente, te decepcionará.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">‘<a href="http://www.amctv.com/shows/breaking-bad" rel="external nofollow">Breaking bad</a>’ es un espejo en el que reflejarnos. Quizá no nos guste lo que vemos pero no podremos dejar de mirar.</span></p>
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<p><em>Títulos de crédito: Otra aproximación a &#8216;Breaking bad&#8217;: Alicia y Walter White:  <a href="http://blogcomounaviador.blogspot.com.es/2011/08/locos.html" target="_blank" rel="external nofollow">http://blogcomounaviador.blogspot.com.es/2011/08/locos.html</a></em></p>
<p><em>Si pulsas la pestaña ‘Almacén de series’ encontrarás información de todos los títulos de los que se habla en este blog, así como la forma de adquirirlos. Para quejas, sugerencias y otras necesidades humanas mi correo es mlabastida@lasprovincias.es</em></p>
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