{"id":20479,"date":"2019-10-18T08:54:31","date_gmt":"2019-10-18T06:54:31","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/?p=20479"},"modified":"2019-10-18T08:54:31","modified_gmt":"2019-10-18T06:54:31","slug":"bar-richard-y-la-plancha-del-tesoro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/2019\/10\/18\/bar-richard-y-la-plancha-del-tesoro\/","title":{"rendered":"Bar Richard y la plancha del tesoro"},"content":{"rendered":"<p>Es un local humilde, de los de apariencia discreta, de los que s\u00f3lo entras si te lo dicen. Y es dentro, ante la mesa, cuando descubres su irresistible encanto. Ese que emerge desde detr\u00e1s de la barra. Esa en la que suelen estar\u00a0Jos\u00e9 Manuel, su hijo David. Los dos, junto a Vicky por la sala, <strong>llenaron su bar de gloria la noche de aquel viernes<\/strong> en el que me col\u00e9 por sus mesas. Como todos los d\u00edas. Lo llevan en la sangre.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Principal.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20546\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Principal-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Principal.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Principal-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Principal-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #993366;\">I.\u00a0<\/span><span style=\"color: #993366;\">S\u00c9NECA FUE AL RICHARD<\/span><\/p>\n<p>Ten\u00eda raz\u00f3n<strong> S\u00e9neca<\/strong> cuando dec\u00eda: \u00abTodos los hombres, querido Gali\u00f3n, quieren vivir felices, pero tienen los ojos nublados para descubrir qu\u00e9 hace posible la felicidad\u00bb. Eso mismo pasa en esto del mundo de la gastronom\u00eda. En las cosas de la buena mesa. A veces, creemos que la felicidad es sin\u00f3nimo de grandes ropajes, de manteles finos, de cristaler\u00edas con vinos soberbios y platos exultantes. Y s\u00ed, puede llegar a serlo, sin duda. Siempre que la transmitan de verdad. Sin filtros. Pero lo mismo puede pasar en la barra de un bar o en una casa de comidas, en cuya, mesa, se fraguan sentimientos encendidos: pasi\u00f3n, amor, sinceridad\u2026<\/p>\n<p>Sentado, precisamente, en una peque\u00f1a mesa del Bar Richard me di cuenta de ello. Que se puede ser feliz viendo c\u00f3mo una familia trabaja detr\u00e1s de una barra y ante la plancha, repartiendo entre sus clientes producto sincero, jugando con la calidad por encima de todo, y trabajando con una t\u00e9cnica soberbia. Que es lo que hace falta para saber <strong>dominar la plancha y clavar la fritura<\/strong>. S\u00ed, en el Bar Richard entend\u00ed lo que le dec\u00eda S\u00e9neca a Gali\u00f3n. La felicidad (gastron\u00f3mica, a\u00f1ado yo) no est\u00e1 donde lo que las grandes masas te dicen que est\u00e1. En lo que las modas imponen. La felicidad gastron\u00f3mica est\u00e1 donde t\u00fa realmente la descubres, a tu criterio. Al margen de todo. All\u00ed donde la palpas, la sientes, la devoras. Y esa noche, la sent\u00ed degustando una puntilla con rebozado de libro, una carne de cadera de ternera a la plancha insultantemente buena y, especialmente, ante unas superiores huevas de sepia. De las que ya no puedes jam\u00e1s olvidar.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-526.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20561\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-526-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-526.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-526-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-526-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pero vamos con aquella cena que lo desencaden\u00f3 todo. Era viernes noche. S\u00e1bados y domingos cierran. El local estaba a reventar. Ten\u00eda mesa gracias a la reserva previa de unos buenos familiares y amigos que unas semanas antes ya hab\u00eda reservado sitio. \u00abSi no es as\u00ed, no vamos a encontrar sitio jam\u00e1s\u00bb, me advirti\u00f3. A\u00fan as\u00ed, la verdad, nos cost\u00f3.<\/p>\n<p>Al llegar, di una mirada r\u00e1pida al local. Mesas, cada una de una madre; los manteles de papel, y un jolgorio t\u00edpico de los bares. A la izquierda, una barra diminuta donde puedes a tomar algo, aunque sea de plant\u00f3n. Que el Richard bien merece el sacrificio. Junto a ellos, los clientes que prueban suerte, las bandejas con productos, que van menguando poco a poco. El gran tesoro del local, sin embargo, es la plancha. Desde la silla de tu mesa puedes llegar a verlos trabajar. Esa noche, Mar\u00eda Consuelo, la madre, no estaba. Trabajaban mano a mano Jos\u00e9 Manuel y David (padre e hijo). Vicky deambula por fuera sirviendo. Ca\u00f1as, platos, pan\u2026 La magia se fraguaba, especialmente ante el fuego. Hay momentos en los que la plancha luce repleta de una capa de sal: sobre ella, gambas de tama\u00f1o medio, cigalas\u2026 Y momentos en que est\u00e1 limpia, como un espejo, reposando sobre ella: verduras, carnes, pescados\u2026 El m\u00e9rito de que todo vaya sobre ruedas es de Jos\u00e9 Manuel y David, los magos de la plancha; planchistas de pura cepa. Que no es nada f\u00e1cil, cuando se trata de cocinar mucho producto distinto con temperaturas diferentes.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Recurso.-La-plancha.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20547\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Recurso.-La-plancha-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Recurso.-La-plancha.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Recurso.-La-plancha-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/0.-Recurso.-La-plancha-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Lo suyo, intuyo, es cosa de pr\u00e1ctica. De a\u00f1os, de muchas ma\u00f1anas y noches estando ante ella. D\u00e1ndole vida. Y ante las frituras. Muchos d\u00edas de cocina y bar. Esos d\u00edas que dan forma a la historia del Richard, que comenz\u00f3 con Mar\u00eda Consuelo y su hermano en 1980. Poco despu\u00e9s, ya pasa a manos de Jos\u00e9 Manuel junto a su esposa, y luego sus hijos. De ello, dentro de nada, hace ya cuarenta a\u00f1os. Y cuarenta a\u00f1os en un local peque\u00f1o, trabajando sin parar, jugando con el producto de calidad, se debe notar. Y se nota. Tanto que lo que han logrado Mar\u00eda Consuelo, Jos\u00e9, su hijo David, y ahora Vicky\u2026 es convertir esa casa de tapeo y fiesta culinaria de cinco mesas en un aut\u00e9ntico templo de los bares. Un templo de la felicidad gastron\u00f3mica. Esa felicidad de la que, volvemos con \u00e9l, hablaba S\u00e9neca. Y que seguro el fil\u00f3sofo hubiese encontrado en Richard. \u00abBusquemos lo bueno no por su apariencia, sino por su solidez, su duraci\u00f3n y su belleza interior: ahondemos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #993366;\">II. LA FICHA. UN CL\u00c1SICO<\/span><\/p>\n<blockquote><p><strong>Local:<\/strong> Peque\u00f1o, sin florituras. Un bar. O mejor, un barecito.<br \/>\n<strong>Sala:<\/strong> Vicky estaba en ella, aunque salen los tres a atender. Amabilidad absoluta.<br \/>\n<strong>Bodega:<\/strong> La verdad es que indagu\u00e9 poco. Cerveza de botell\u00edn y buenos vinos. Sin ambici\u00f3n.<br \/>\n<strong>Cocina:<\/strong> Producto y buena t\u00e9cnica. Gozo absoluto.<br \/>\n<strong>Direcci\u00f3n:<\/strong> Pinz\u00f3n 9. Valencia<br \/>\n<strong>Men\u00fa:<\/strong> Depende de tapeo. En mi caso, 25 por cabeza.<br \/>\n<strong>Puntuaci\u00f3n:<\/strong> <span style=\"color: #993366;\">\u2297\u2297\u2297\u2297<\/span>\u2297<\/p><\/blockquote>\n<hr \/>\n<p><span style=\"color: #993366;\">III.\u00a0<\/span><span style=\"color: #993366;\">EL MEN\u00da: MANDA LA PLANCA<\/span><\/p>\n<p>Lo dif\u00edcil es escoger. En realidad, nos dejamos llevar. No toqu\u00e9 marisco. Quer\u00eda una mesa desnuda de productos top. Esencia de bar, sin medias tintas. Y fue un maravilloso viaje por la cocina bien hecha. Limpia. De calidad. Tradici\u00f3n sin m\u00e1s. <strong>Un bar de bares<\/strong>.<\/p>\n<p>Un tomate de la tierra, cortado casi con desaire con sus ajitos. Un buen aceite y a limpiar la boca antes de empezar con la traca. Traca marinera que empez\u00f3 con una <strong>fritura de pescaditos<\/strong>. Fresco a rabiar. A m\u00ed, me enloqueci\u00f3 el salmonete. Luego, unas alcachofas a la plancha. Las primeras de la temporada. En su punto. Tambi\u00e9n bien ricas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-520.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20559\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-520-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-520.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-520-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-520-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-467.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20551\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-467-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-467.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-467-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-467-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En realidad, la emoci\u00f3n se desbord\u00f3 con sus <span style=\"color: #ffcc00;\"><strong>1#<\/strong><\/span>\u00a0<strong>huevas de sepia<\/strong>. Plancha, fritas o ambas cosas, no s\u00e9, pero eran de otra dimensi\u00f3n. Sencillamente espectaculares. De esos bocados que hacen casa; de esas cosas que s\u00f3lo encuentras en Richard. M\u00e1s que recomendables, imprescindibles.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-502.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20557\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-502-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-502.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-502-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-502-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Fue de fantas\u00eda, tambi\u00e9n, la <strong>3#\u00a0puntilla<\/strong>. Me estremece el rebozado, crujiente, limpio, nada aceitoso, dejando que la puntilla mantuviera toda su textura, ese frescor que se adivina cuando toca el paladar. Un punto excepcional. Otra vez, la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/3.-Puntilla-e1571320844873.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20550\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/3.-Puntilla-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" \/><\/a><\/p>\n<p>La cosa podr\u00eda haber quedado ah\u00ed, pero me susurraron. \u201cCreo que debes probar tambi\u00e9n la carne\u201d. Y yo soy de la gente f\u00e1cil de convencer. Jos\u00e9 Manuel nos mostr\u00f3 con sus manos un trozo de <strong>2#<\/strong>\u00a0<strong>falda de ternera<\/strong> y un solomillo. Prob\u00e9 el primero, y fue maravilloso. Sin dejar pie a la duda, para hacerse carn\u00edvoro a todas luces. Para repetir una y otra vez. Jugosa, crujiente por el efecto de esa plancha milagrosa, punto de sal\u2026 locura. Para acompa\u00f1ar, unas patatas con huevo frito. Para que no demos pie a quedarse con un m\u00ednimo \u00e1pice de hambre.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-555.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20564\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-555-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-555.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-555-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-555-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los postres, me empe\u00f1\u00e9 en probar el flan, ahora que todos los restaurantes andan recuper\u00e1ndolo. Y estaba bueno, pero lo que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 es ese invento de helado de turr\u00f3n, whisky y canela. Que oye, muy casero, muy invento de la casa, pero que estaba rico a rabiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-840-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-20566\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-840-1.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-840-1.jpg 512w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/10\/bar-richard-840-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Al final, una historia de goces. Pocas sombras, muchas luces. Y esas ganas de volver, que siempre es el mejor s\u00edntoma de lo que se ha conseguido.<\/p>\n<p>En el pero, que el local es el local: peque\u00f1o, muchos clientes, l\u00edos con las reservas. Esas cosas que tiene un bar. Un bendito bar. De esos, que como en la canci\u00f3n de <strong>Sabina<\/strong>, no te importar\u00eda que te dieran las diez y las once\u2026<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Los clientes del bar, uno a uno, se fueron marchando\/ <\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa saliste a cerrar, yo me dije, cuidado chaval te est\u00e1s enamorando<\/em>\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Enamorado de Richard.<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/09\/F96CD43E-B055-4BF6-89D9-5A9EDCD08727.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-20444\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/09\/F96CD43E-B055-4BF6-89D9-5A9EDCD08727-1024x687.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"687\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/09\/F96CD43E-B055-4BF6-89D9-5A9EDCD08727-1024x687.jpeg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/09\/F96CD43E-B055-4BF6-89D9-5A9EDCD08727-300x201.jpeg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/09\/F96CD43E-B055-4BF6-89D9-5A9EDCD08727-768x515.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un local humilde, de los de apariencia discreta, de los que s\u00f3lo entras si te lo dicen. 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