{"id":22207,"date":"2020-06-14T17:56:16","date_gmt":"2020-06-14T15:56:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/?p=22207"},"modified":"2020-06-14T21:04:30","modified_gmt":"2020-06-14T19:04:30","slug":"el-vuelo-del-pitu-caleya-de-la-salgar-a-valencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/2020\/06\/14\/el-vuelo-del-pitu-caleya-de-la-salgar-a-valencia\/","title":{"rendered":"El vuelo del pitu caleya: de Casa Marcial en La Salgar a Valencia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Un caja; dentro un tesoro. Mil historias, una tierra, sus sabores. Un relato culinario que era m\u00e1s que un pu\u00f1ado de plato. Era esencia y verdad. Autenticidad. <span style=\"color: #808f7f;\">Casa Marcial. La saga de los Manzano y el pitu caleya deambulando sobre el fino alambre de los sue\u00f1os desde La Salgar hasta Valencia.<\/span>\u00a0Emoci\u00f3n y gozo sin celofanes.\u00a0Como si la fantas\u00eda alzara el vuelo.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/04DEBDB9-BD55-4802-B45D-4192B638FE86.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-22208\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/04DEBDB9-BD55-4802-B45D-4192B638FE86-1024x570.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/04DEBDB9-BD55-4802-B45D-4192B638FE86-1024x570.jpeg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/04DEBDB9-BD55-4802-B45D-4192B638FE86-300x167.jpeg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/04DEBDB9-BD55-4802-B45D-4192B638FE86-768x428.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffcc00;\">I. LA FABADA<\/span><\/p>\n<p>Hace a\u00f1os, muchos a\u00f1os, tuve un accidente de tr\u00e1fico en Asturias. Lo mismo da el punto concreto. Madrugada, hielo en la carretera, el coche que se sale de la v\u00eda\u2026 Acab\u00f3 destrozado. \u00c9ramos j\u00f3venes y nos march\u00e1bamos en caravana a destripar monta\u00f1as. No pudo ser. En un pueblecito cercano al suceso se apresuraron a venir con mantas para protegernos y acogernos. Aquel d\u00eda abrieron los bajos de su casona y nos regalaron una peque\u00f1a fiesta de acogimiento. Sirvieron fabada para ellos y esa docena de mozos que \u00edbamos de aventura. La aventura acab\u00f3 ah\u00ed. Regresamos esa misma noche con un eterno tren. Pero el recuerdo y el agradecimiento permanece. Aquella fabada, sabrosa y aut\u00e9ntica, fue sobre todo s\u00edmbolo de solidaridad; me marc\u00f3 para siempre. Y siempre guard\u00e9 cari\u00f1o a las fabas, a los recuerdos que emanan de ellas, a ese conglomerado de esencias que hay en cada uno de sus guisos. <strong>Familia y pueblo; tierra y afecto<\/strong>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_122549.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-22209\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_122549-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_122549-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_122549-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_122549-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_122549.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Leo en \u2018Las Rosas de Piedra\u2019 de\u00a0<strong>Julio Llamazares<\/strong>\u00a0que el narrador del libro, que recorre la ruta de las catedrales y sus silencios, desde que emprendi\u00f3 la traves\u00eda ten\u00eda en su cabeza un sue\u00f1o: una fabada asturiana.<\/p>\n<blockquote><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"color: #808f7f;\">\u201c-<em>\u00bfHay fabada?- le pregunta el viaje al due\u00f1o con esperanza.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808f7f;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 -Por supuesto- dice \u00e9ste, sorprendido de que alguien pueda ponerlo en duda\u201d<\/em><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Comer una fabada acompa\u00f1ado de la intensidad, el desgarro de autenticidad que tienen las tierras asturianas, es una vivencia cuanto menos singular. \u00danica. Hacerlo intentando conocer sus gentes, empatizando con ellas, meterte en su piel, amando su mundo y goz\u00e1ndolo, es ya un lujo indescriptible. Algo que en Asturias, que en Arriondas -que es donde viajamos ahora-, es todav\u00eda m\u00e1s profundo. Puro ancestro.<\/p>\n<p>Tanto que podr\u00eda decirte que, de mis experiencias gastron\u00f3micas, m\u00e1s all\u00e1 de la mesa en s\u00ed, \u00a0una de las que m\u00e1s me han \u00a0marcado ha sido poder estar en casa de la familia Manzano, compartir mesa con parte de los amigos cocineros de <strong>Esther y Nacho<\/strong> y celebrar con ellos <a href=\"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/2018\/11\/24\/casa-marcial-su-territorio-y-los-amigos-de-nacho-manzano\/\">una de las memorables cenas que organizaron con motivo de sus 25 a\u00f1os.<\/a> Fue tan especial que es imposible no recordarlo como tal: como algo \u00fanico.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181109_012059.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-22210\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181109_012059-1024x713.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"713\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181109_012059-1024x713.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181109_012059-300x209.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181109_012059-768x535.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181109_012059.jpg 1551w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y lo es tanto por ellos -Nacho, Esther, antes sus padres, el equipo de Casa Marcial&#8230;- como por lo que ofrendan. Porque <span style=\"color: #808f7f;\"><strong>Casa Marcial es una ofrenda a su tierra<\/strong><\/span>, a sus ra\u00edces, a sus ancestros. Y eso se plasma con platos en los que notas el pasto reivindicarse en sus l\u00e1cteos, el ma\u00edz retumbar por la vajilla, el pitu caleya entonarte sus cantos de madrugada, sus vivencias de granjas abiertas, de campos sin mordaza, de monta\u00f1as con las nieves casi perpetuas, <strong>de verdes que se exageran en la mesa<\/strong> y de brisas marinas que batallas con el fango de las alturas y el muro de la roca. Casa Marcial es todo eso, y todo eso me ense\u00f1\u00f3 cuando estuve.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_005432_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-22211\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_005432_1-909x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"909\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_005432_1-909x1024.jpg 909w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_005432_1-266x300.jpg 266w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_005432_1-768x865.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_005432_1.jpg 959w\" sizes=\"(max-width: 909px) 100vw, 909px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por eso, cuanto el otro d\u00eda el pitu caleya vol\u00f3 hasta mi casa y con \u00e9l todas las esencias de ese lugar con magia, s\u00f3lo pude que sentir esa emoci\u00f3n del ni\u00f1o al que le regalan la bicicleta so\u00f1ada, del amante de la buena mesa que ve que el manjar prohibido est\u00e1 ah\u00ed, del viajero al que le sirven el plato de fabada que so\u00f1aba. La emoci\u00f3n de \u00e9ste quien te escribe porque, de pronto, regresa aquel lugar donde se acuna la verdad de lo que debe ser este tiempo que vivimos: hospitalidad, esencias, honestidad\u2026<\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color: #808f7f;\">\u201c<em>La atroz verdad convertida en s\u00ed misma,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808f7f;\"><em>la enormidad de una peque\u00f1a causa,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808f7f;\"><em>por el conducto m\u00ednimo,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808f7f;\"><em>inveros\u00edmilmente\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808f7f;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (&#8216;Reloj de arena&#8217;. <strong>Carlos Bouso\u00f1o<\/strong>)<\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #ffcc00;\">II. LA CAJA<\/span><\/p>\n<p>Lleg\u00f3 la esencia de Casa Marcial, el buen hacer de la familia Manzano, en una caja. Chapa. Madera. Como los tesoros. En este caso, un tesoro de sabores. De historias. En su interior, mimados paquetillos de productos trabajados al vac\u00edo. Y un par de folios de tono tostado con las instrucciones de empleo. Sus croquetas (todos en pie); su pitu caleya asado (listo para darle calor y servir con una patatas si se quiere); su arroz de pitu caleya (con su caldo, las costillas, el propio arroz y hasta las hebras de azafr\u00e1n); el pat\u00e9 para rellenar sus crestas; el arroz con leche, listo para acabar de trabajar con un soplete o canela, y su fabada -s\u00ed, la so\u00f1ada fabada por el viajero y ansiada por el buen comedor- con las fabas cocinadas y encapsuladas en un envase al vac\u00edo y el c<em>ompango<\/em>\u00a0en otro (con todas sus esencias y ahumados dentro: morcilla, panceta, chorizo asturiano\u2026 la locura).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194858_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-22225\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194858_1.jpg\" alt=\"\" width=\"994\" height=\"746\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194858_1.jpg 994w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194858_1-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194858_1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 994px) 100vw, 994px\" \/><\/a><\/p>\n\n\t\t<style type=\"text\/css\">\n\t\t\t#gallery-1 {\n\t\t\t\tmargin: auto;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-item {\n\t\t\t\tfloat: left;\n\t\t\t\tmargin-top: 10px;\n\t\t\t\ttext-align: center;\n\t\t\t\twidth: 50%;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 img {\n\t\t\t\tborder: 2px solid #cfcfcf;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-caption {\n\t\t\t\tmargin-left: 0;\n\t\t\t}\n\t\t\t\/* see gallery_shortcode() in wp-includes\/media.php *\/\n\t\t<\/style>\n\t\t<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-22207 gallery-columns-2 gallery-size-full'><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/2020\/06\/14\/el-vuelo-del-pitu-caleya-de-la-salgar-a-valencia\/img_20200609_195203\/\"><img width=\"994\" height=\"745\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_195203-e1592149359585.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_195203-e1592149359585.jpg 994w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_195203-e1592149359585-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_195203-e1592149359585-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 994px) 100vw, 994px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/2020\/06\/14\/el-vuelo-del-pitu-caleya-de-la-salgar-a-valencia\/img_20200609_194904\/\"><img width=\"994\" height=\"746\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194904.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194904.jpg 994w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194904-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200609_194904-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 994px) 100vw, 994px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/>\n\t\t<\/div>\n\n<p>S\u00ed, sent\u00ed v\u00e9rtigo por pensar si har\u00eda justicia a tales viandas; si sabr\u00eda conseguir el arroz de pitu caleya tal y como lo recuerdo, tal y como me impact\u00f3. V\u00e9rtigo ante la fabada, ante la novedad, ante saber desenvolverse frente a ese aluvi\u00f3n de historias al vac\u00edo. Y, sobre todo, sent\u00ed respeto. Por eso, por las historias que hab\u00eda detr\u00e1s. Porque esas croquetas no son unas croquetas m\u00e1s, hay una elaboraci\u00f3n nacida en la tradici\u00f3n familiar y el esmero del lugar; porque ese arroz no era algo de paso, un arroz bueno, pero sin m\u00e1s recorrido, <strong>era casi una reliquia, algo digno de adoraci\u00f3n<\/strong>, de postrarse ante \u00e9l; y porque esa fabada era todo Asturias, y La Salgar, las monta\u00f1as, y sus gentes\u2026.<\/p>\n<p>Me emocion\u00f3 s\u00ed. Y con ese respeto me puse ante ello. Y empec\u00e9 a elaborar los platos con todo el cari\u00f1o que se puede hacer. Y sali\u00f3, claro, que sali\u00f3. Estaba preparado para que hasta los m\u00e1s torpes en el pa\u00eds de las Gastrosof\u00edas sepamos meterle mano. Y lo compart\u00ed con los m\u00edos, y me excit\u00f3 cada cucharada, cada bocado, cada degustaci\u00f3n. Fue, ha sido, gozoso. Posiblemente emotivo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142213.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-22216 size-full\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142213-e1592149599686.jpg\" alt=\"\" width=\"994\" height=\"745\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142213-e1592149599686.jpg 994w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142213-e1592149599686-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142213-e1592149599686-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 994px) 100vw, 994px\" \/><\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143244.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-22218\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143244.jpg\" alt=\"\" width=\"994\" height=\"745\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143244.jpg 994w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143244-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143244-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 994px) 100vw, 994px\" \/><\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143354.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-22219\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143354.jpg\" alt=\"\" width=\"994\" height=\"745\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143354.jpg 994w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143354-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_143354-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 994px) 100vw, 994px\" \/><\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142911.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-22217\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142911.jpg\" alt=\"\" width=\"994\" height=\"745\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142911.jpg 994w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142911-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20200613_142911-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 994px) 100vw, 994px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y s\u00ed, esa caja de madera donde se puede leer <strong>Catering Manzano<\/strong>; donde el pitu canta, y la tradici\u00f3n se siente, la conservar\u00e9 para siempre. Quiz\u00e1 para volverla a llenar de recuerdos culinarios, de esos tesoros que quedan cuando uno pasa por las buenas mesas. Una caja del tesoro. Una caja hermosa que llevaba dentro mucho m\u00e1s que una contundente variedad de bolsas con platos precocinados. <span style=\"color: #333333;\"><strong>Llevaba alma, vida, a Marcial y los suyos. La mirada de sus hijos y las huellas de su tierra<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/04\/IMG_20181108_122338.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-21834\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/04\/IMG_20181108_122338-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/04\/IMG_20181108_122338-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/04\/IMG_20181108_122338-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/04\/IMG_20181108_122338-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/04\/IMG_20181108_122338.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff9900;\">III. EL DESEO<\/span><\/p>\n<p>El mejor homenaje que pueda hacer a lo vivido no es contarlo. Que tambi\u00e9n hay que hacerlo. (Esto est\u00e1 hecho para compartir y saborearlo juntos).<strong> El mejor homenaje es quiz\u00e1 volver. Volver a La Salgar.<\/strong> Volver a olfatear sus bosques; a palpar la humedad en sus caminos; a perder la vista m\u00e1s all\u00e1 del horizonte; a liberar el pensamiento entre el verde de los pastos, las reses, las tiras de ma\u00edz colgando en viejas construcciones te\u00f1idas de nostalgia, de pasado. El mejor homenaje es volver. Y llenar las mesas de la casa aut\u00e9ntica, acariciar los manteles de lo ancestral, suspirar por la reinvenci\u00f3n de su futuro y gozar de su presente. <strong>Ese es el deseo. El sue\u00f1o.<\/strong> El del viajero.<\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color: #808f7f;\"><em>\u201cCompartimos unos camarones al pil-pil y un prodigioso pastel de jaibas y otras maravillas de esas que alegran el alma y la barriga, que son, como el bien sabe, dos nombres de la misma cosa\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #808f7f;\"><em> (De \u2018Neruda \/1\u2019, <strong>Eduardo Galeano<\/strong>).<\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_123405_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-22227\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_123405_1-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_123405_1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_123405_1-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_123405_1-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_123405_1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_082755.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-22228\" src=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_082755-1024x574.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"574\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_082755-1024x574.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_082755-300x168.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_082755-768x431.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2020\/06\/IMG_20181108_082755.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un caja; dentro un tesoro. Mil historias, una tierra, sus sabores. Un relato culinario que era m\u00e1s que un pu\u00f1ado de plato. Era esencia y verdad. Autenticidad. Casa Marcial. La saga de los Manzano y el pitu caleya deambulando sobre el fino alambre de los sue\u00f1os desde La Salgar hasta Valencia.\u00a0Emoci\u00f3n y gozo sin celofanes.\u00a0Como [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":22223,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,4,5,1,7],"tags":[1345,1618,767,1840],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22207"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22207"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22235,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22207\/revisions\/22235"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22223"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/historiascondelantal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}