{"id":549,"date":"2011-10-28T16:36:17","date_gmt":"2011-10-28T14:36:17","guid":{"rendered":"http:\/\/firmas.lasprovincias.es\/javiermartinez\/?p=549"},"modified":"2011-10-28T16:36:17","modified_gmt":"2011-10-28T14:36:17","slug":"el-grupo-operativo-de-la-guardia-civil-en-la-decada-de-los-80","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/javiermartinez\/2011\/10\/28\/el-grupo-operativo-de-la-guardia-civil-en-la-decada-de-los-80\/","title":{"rendered":"El Grupo Operativo de la Guardia Civil de Valencia en la d\u00e9cada de los 80"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_550\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/javiermartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2011\/10\/PJ.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-550\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-550\" src=\"\/javiermartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2011\/10\/PJ.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2011\/10\/PJ.jpg 2816w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2011\/10\/PJ-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2011\/10\/PJ-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2011\/10\/PJ-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-550\" class=\"wp-caption-text\">Caricaturas de los agentes que formaban el Grupo Operativo de la Guardia Civil de Valencia en la d\u00e9cada de los 80.<\/p><\/div>\n<p>Por Jos\u00e9 L. Rom\u00e1n<\/p>\n<p>Un grupo de investigaci\u00f3n de la Guardia Civil formado por 11 hombres y dedicado a luchar contra la delincuencia en la provincia de Valencia durante la d\u00e9cada de los 80 y la primera mitad de los 90 del siglo pasado, no es algo balad\u00ed. La hero\u00edna hizo mella en los j\u00f3venes espa\u00f1oles, de tal manera, que los delitos para garantizarse la dosis diaria fue algo muy habitual. En aquellos a\u00f1os empezaban a practicarse los asaltos a bares de alterne. Los atracos a gasolineras se fueron convirtiendo en el pan nuestro de cada d\u00eda; a continuaci\u00f3n, siguieron los tirones a bolsos y, a todo aquello que colgase del cuello de alguien. Los atracos a taxistas tambi\u00e9n se convirtieron en mera rutina para la delincuencia. M\u00e1s tarde se pusieron de moda las \u201csirlas\u201d a plena luz del d\u00eda; despu\u00e9s, los robos con intimidaci\u00f3n se extendieron a todo tipo de establecimientos. La impunidad llev\u00f3 incluso a los delincuentes a cometer asaltos a domicilios particulares con sus moradores dentro, y llegamos incluso al impensable cap\u00edtulo, del atraco a una iglesia, a un furg\u00f3n blindado, a un vendedor de la ONCE o a un conductor de la EMT. Los cad\u00e1veres con la jeringuilla a\u00fan clavada en los brazos en el lavabo de un bar o en cualquier parque p\u00fablico formaban parte del paisaje urbano.<\/p>\n<p>En aquella d\u00e9cada \u201cprodigiosa\u201d de los 80, la Guardia Civil se hallaba en pleno proceso de reestructuraci\u00f3n. El reagrupamiento de agentes en cuarteles ubicados en los pueblos m\u00e1s importantes, por la escasa plantilla designada para la tercera provincia espa\u00f1ola, dejaba desamparados a cientos de ciudadanos residentes en lugares rec\u00f3nditos y apartados. Este hecho, que dejaba sin vigilancia miles de kil\u00f3metros de demarcaci\u00f3n, era muy conocido por los delincuentes. No puedo olvidar las excelentes relaciones entre este grupo de la Guardia Civil con el Grupo de Atracos de la Polic\u00eda Nacional al mando del entonces inspector Moreno. Hoy, 30 a\u00f1os despu\u00e9s, puedo decir de forma categ\u00f3rica, que me siento enormemente orgulloso de haber pertenecido al grupo de guardias civiles que, al mando del entonces brigada Sebasti\u00e1n Mart\u00ednez, no escatim\u00f3 esfuerzos para luchar contra aquella avalancha de j\u00f3venes delincuentes v\u00edctimas principalmente de la droga. Se trabajaba sin descanso de d\u00eda y de noche, domingos y festivos. Para nosotros no hab\u00eda descanso. Trabaj\u00e1bamos sin apenas medios, durmiendo tres o cuatro horas muchos d\u00edas, y comiendo de bocadillo. La falta de efectivos hac\u00eda que tuvi\u00e9semos que adentrarnos en barrios conflictivos para efectuar detenciones, poniendo en riesgo nuestras vidas. Los componentes de aquel grupo de guardias civiles eran polivalentes.<\/p>\n<p>Desde que recib\u00edan la comunicaci\u00f3n a trav\u00e9s del Centro Operativo de Servicios (COS), de la comisi\u00f3n de un delito, hasta el traslado del presunto delincuente a prisi\u00f3n como imputado en aquel hecho, todo pasaba por ellos: inspecciones oculares, procedimientos a seguir, reuni\u00f3n de pruebas, tareas de investigaci\u00f3n, gestiones sobre hechos imputables, declaraciones de posibles testigos, detenciones y traslado a los calabozos, ruedas de reconocimiento, interrogatorios, instrucci\u00f3n de diligencias, etc. Es dif\u00edcil imaginar, despu\u00e9s de realizar algo tan importante, lo feliz y relajado que uno puede llegar a sentirse. Es tan inmensa la paz interior de la que llegas a gozar en ese momento por el deber cumplido, que da la sensaci\u00f3n de que Dios te ha dotado de un algo especial para realizar una misi\u00f3n tan encomiable.<\/p>\n<p>En la Guardia Civil, profesi\u00f3n que debe elegirse por vocaci\u00f3n y voluntad de servir al ciudadano, sea cual sea el lugar que ocupe en la sociedad, no resulta dif\u00edcil si se quiere, realizar cosas importantes. L\u00e1stima que a veces, como casualmente ocurr\u00eda en las mismas fechas de los episodios narrados, mientras unos guardias civiles, sin medios ni recursos, realizaban esa labor para la que fueron elegidos y formados, otros como Rold\u00e1n y su entorno, \u201cchorizos\u201d y sinverg\u00fcenzas en la Direcci\u00f3n General del Cuerpo, denigraban y manchaban el buen nombre de la instituci\u00f3n. Con el dinero de los espa\u00f1oles se condecoraban con fruici\u00f3n, concedi\u00e9ndose medallas pensionadas vitalicias, sin haber puesto jam\u00e1s en riesgo sus vidas, y se enriquec\u00edan con partidas presupuestarias que deb\u00edan dirigirse a mejorar las condiciones de vida de los guardias. Malgastaban el dinero destinado al aumento de medios y recursos en juergas con prostitutas y conductas inmorales, mientras en las zonas rurales guardias civiles, como los pertenecientes a este Grupo Operativo, cumpl\u00edan su abnegada misi\u00f3n, y trabajaban sin descanso a base de pura fe y de patriotismo.<\/p>\n<p>No me parecer\u00eda justo finalizar este peque\u00f1o relato sin traer a colaci\u00f3n las palabras del Duque de Ahumada a la primera promoci\u00f3n de guardias civiles: \u201cLas leyes tenemos que conocerlas bien para aplicarlas con flexibilidad, la letra s\u00f3lo no basta y la rutina menos. Con criterios justos, evang\u00e9licos y cristianos y nacionales, debemos utilizar bien la cabeza, pero, siempre debe ir unido a lo que nos dicte el coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un grupo de investigaci\u00f3n de la Guardia Civil formado por 11 hombres y dedicado a luchar contra la delincuencia en la provincia de Valencia durante la d\u00e9cada de los 80 y la primera mitad de los 90 del siglo pasado, no es algo balad\u00ed. 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