{"id":743,"date":"2014-05-21T10:38:57","date_gmt":"2014-05-21T10:38:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.lasprovincias.es\/javiermartinez\/?p=743"},"modified":"2014-05-21T10:38:57","modified_gmt":"2014-05-21T10:38:57","slug":"acoso-policial-y-penal-a-las-carteristas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/javiermartinez\/2014\/05\/21\/acoso-policial-y-penal-a-las-carteristas\/","title":{"rendered":"Acoso policial y penal a las carteristas"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada vez que hurtan una cartera en un mercadillo de Valencia me viene a la memoria la medida cautelar que adopt\u00f3 el Juzgado de Instrucci\u00f3n n\u00famero 28 de Madrid. El magistrado prohibi\u00f3 a unas carteristas bosnias acercarse a una distancia inferior a 50 metros del centro madrile\u00f1o, y las ladronas no pueden transitar por la calle Bail\u00e9n, Plaza Mayor, Carrera de San Jer\u00f3nimo, Paseo del Prado y la plaza de Cibeles, entre otras c\u00e9ntricas v\u00edas de la capital de Espa\u00f1a. Con anterioridad ya les prohibieron acceder al Metro de Madrid, donde cometieron un gran n\u00famero de hurtos en pocos meses. Desde entonces, los robos en el metropolitano bajaron hasta un 40 por ciento, y las carteristas se trasladaron a otras ciudades espa\u00f1olas para desvalijar a turistas y personas mayores, sus v\u00edctimas preferidas.<\/p>\n<div id=\"attachment_744\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/javiermartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/carterista.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-744\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-744 \" title=\"Carterista\" src=\"\/javiermartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/carterista.jpg\" alt=\"\" width=\"390\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/carterista.jpg 390w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/carterista-300x138.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 390px) 100vw, 390px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-744\" class=\"wp-caption-text\">Un polic\u00eda local persigue a un presunto carterista. Foto de Juanjo Monz\u00f3.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Valencia, llueva o salga el sol, varios clanes de carteristas desembarcan todos los d\u00edas de mercadillo en las calles aleda\u00f1as. Una decena de expertas ladronas se reparten las zonas, los d\u00edas y hasta las v\u00edctimas. La presencia de polic\u00edas uniformados y de paisano no les intimida. Conocen al dedillo el C\u00f3digo Penal y saben que no dar\u00e1n con sus huesos en un calabozo si sustraen menos de 401 euros. Cinco de estas delincuentes, Antonia M. S., Tania L. M., Miguela M. M. y las hermanas Isabel M. N. y Carmen M. N., acumulan m\u00e1s de 500 detenciones e identificaciones en distintos mercadillos de la ciudad de Valencia. La polic\u00eda les atribuye miles de hurtos desde la d\u00e9cada de los 90.<\/p>\n<p>La impunidad con la que act\u00faan estas delincuentes multireincidentes indigna a los polic\u00edas que recogen a diario las denuncias de las v\u00edctimas, pero tambi\u00e9n enoja a los agentes que vigilan los mercadillos y los jueces que instruyen cientos de diligencias por las faltas y delitos que cometen las carteristas. Sin embargo son los ciudadanos quienes m\u00e1s sufren esta falta de castigo. Adem\u00e1s del dinero perdido, las v\u00edctimas luego tienen que hacer numerosos tr\u00e1mites para obtener sus nuevos documentos.<\/p>\n<div id=\"attachment_746\" style=\"width: 269px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/javiermartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/Carteristas-en-el-Puerto.1.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-746\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-746\" title=\"Carteristas en el Puerto.\" src=\"\/javiermartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/Carteristas-en-el-Puerto.1.jpg\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"194\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-746\" class=\"wp-caption-text\">La Polic\u00eda Portuaria retuvo a dos carteristas en Valencia en el verano de 2010. Foto de Javier Mart\u00ednez.<\/p><\/div>\n<p>Nuestro C\u00f3digo Penal puede considerarse blando en algunos de sus art\u00edculos, pero es el \u00fanico que tenemos y dispone de herramientas para promover la justicia r\u00e1pida. El acoso penal y policial de algunos colectivos de delincuentes, como los ladrones de cobre, ha sido efectivo en varias regiones de Espa\u00f1a, donde se ha reducido el n\u00famero de robos en infraestructuras de regad\u00edo e instalaciones el\u00e9ctricas. A los malhechores multireincidentes deber\u00edan aplicarles las medidas cautelares m\u00e1s duras posibles para retrasar su pr\u00f3xima detenci\u00f3n, ya que en la mayor\u00eda de los casos los jueces no pueden decretar su ingreso en prisi\u00f3n, pero la imperiosa necesidad de luchar contra la inseguridad ciudadana tiene que aunar esfuerzos de polic\u00edas, guardias civiles, fiscales, jueces y legisladores. Siempre ser\u00e1 mejor coordinarse que eludir responsabilidades y echar la culpa a otros. Espa\u00f1a es uno de los pa\u00edses con la tasa de criminalidad m\u00e1s baja de Europa y con las tasas de poblaci\u00f3n penitenciaria m\u00e1s altas, y duplica la estancia media en prisi\u00f3n de Francia, como sostiene el catedr\u00e1tico Jos\u00e9 Luis D\u00edez Ripoll\u00e9s.<\/p>\n<p>Las prisiones espa\u00f1olas est\u00e1n llenas y muchos de los delincuentes vuelven a las andadas nada m\u00e1s salir de la c\u00e1rcel, mientras que otros acumulan hurtos y faltas todos los d\u00edas sin pisar un calabozo. A Antonia M. S. la conocen todos los vendedores de los mercadillos de Valencia. Lleva veinte a\u00f1os robando carteras. Esta ladrona multireincidente y escurridiza suele actuar siempre en compa\u00f1\u00eda de sus dos nueras. Son tan h\u00e1biles como insolentes. Una de ellas hurta el monedero tras abrir la cremallera de un bolso o una mochila y se lo pasa a su compinche en un abrir y cerrar de ojos. Luego, la segunda individua coge el dinero y tira la cartera al suelo. Cometen el hurto en muy pocos segundos y se deshacen de la prueba del delito con una rapidez asombrosa. La tercera mujer del clan suele vigilar por si aparece la polic\u00eda o distrae a la v\u00edctima. Las ladronas se camuflan entre la gente para seguir a una v\u00edctima hasta que baje la guardia, hable a trav\u00e9s del m\u00f3vil, converse con una amiga o abra el bolso para pagar una prenda que acaba de comprar en una parada del mercadillo. Esos son los precisos instantes en los que suelen actuar.<\/p>\n<div id=\"attachment_750\" style=\"width: 235px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/javiermartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/Bosnias23.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-750\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-750\" title=\"\" src=\"\/javiermartinez\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/Bosnias23.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/Bosnias23.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2014\/05\/Bosnias23-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-750\" class=\"wp-caption-text\">Cartel difundido con los rostros de tres carteristas bosnias multireincidentes.<\/p><\/div>\n<p>Cuando la polic\u00eda las identifica, muestran su DNI y ponen cara de buenas chicas. Colaboran si es necesario, y algunas veces han llegado a devolver carteras, incluso, ante la insistencia de la polic\u00eda. Hace dos a\u00f1os, la polic\u00eda recuper\u00f3 una quincena de carteras en una sola ma\u00f1ana en uno de los mercadillos de Valencia. Aquel d\u00eda coincidieron dos clanes de carteristas. Antonia y sus nueras hurtaban por unas calles, y las hermanas Isabel M. N. y Carmen M. N., otras expertas ladronas, desvalijaban los bolsos y monederos de mujeres de avanzada edad, que son sus v\u00edctimas preferidas. Pero podr\u00eda haber sido peor. Faltaba una quinta carterista con un amplio historial delictivo: Miguela M. M., de 27 a\u00f1os de edad. La joven se desplaza los d\u00edas de mercadillo a Valencia desde un pueblo de la comarca de la Ribera Alta, y se mueve como pez en el agua en las calles Convento Jerusal\u00e9n, Julio Antonio y Ermita. Miguela suele cometer los hurtos en compa\u00f1\u00eda de su abuela y otra mujer del mismo clan.<\/p>\n<p>Los polic\u00edas que prestan servicio en esta barrio est\u00e1n hartos de identificarla y recriminarle sus acciones delictivas. Poco m\u00e1s pueden hacer. Los agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Polic\u00eda Local y del Grupo de Hurtos de la Jefatura de Polic\u00eda de Valencia montan operativos, de lunes a s\u00e1bado, en todos los mercadillos de la ciudad para vigilar a las carteristas. Las dificultades y trabas legales que encuentran los polic\u00edas para frenar la oleada de hurtos en los mercadillos preocupa a las v\u00edctimas, los comerciantes y a los sindicatos policiales. Algunos agentes piden a los jueces que sean valientes a la hora de dictar \u00f3rdenes de alejamiento para las ladronas multireincidentes, como hizo el titular del Juzgado de Instrucci\u00f3n n\u00famero 28 de Madrid.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Cada vez que hurtan una cartera en un mercadillo de Valencia me viene a la memoria la medida cautelar que adopt\u00f3 el Juzgado de Instrucci\u00f3n n\u00famero 28 de Madrid. 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