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	<title>El agresor mujeriego | iPou 3.0 - Blogs lasprovincias.es</title>
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		<title>El agresor mujeriego | iPou 3.0 - Blogs lasprovincias.es</title>
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		<pubDate>Mon, 16 May 2011 22:21:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
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			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: justify"><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2011/05/fotonoticia_20110515094126_5003.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-1410" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2011/05/fotonoticia_20110515094126_5003.jpg" alt="" width="300" height="191" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2011/05/fotonoticia_20110515094126_5003.jpg 500w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2011/05/fotonoticia_20110515094126_5003-300x191.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px"></a>Una de las claves más importantes en la lucha contra la violencia de género ha sido, en estos años, el papel de los medios de comunicación. Ellos han tenido la capacidad de escuchar a los expertos y modificar su propio discurso con tal de colaborar contra una violencia demasiado oculta.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p style="text-align: justify">Uno de esos cambios fue dejar de ‘justificar’ lo injustificable con interpretaciones simplistas y benevolentes hacia el agresor. Eso sucedía, por ejemplo, cada vez que daban por hecho que el violento lo era por celos. ‘La mató por celos’ era un titular que intentaba explicar el hecho en la actitud de la mujer o en la pasión incontrolable del hombre por una mujer. No eran crímenes sino crímenes pasionales. Tanto la quería que no quiso compartirla, decían algunos, pero no era cierto. Tan poco la quería que prefirió dañarla antes que permitir que fuera feliz sin él.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p style="text-align: justify">Con esa referencia me he enfrentado durante las últimas 36-48 horas a la noticia sobre la detención del director-gerente del FMI, Strauss-Kahn. Más allá de la certeza sobre lo sucedido, me preocupa la forma de contarlo.</p>
<p style="text-align: justify">En algunas noticias se apelaba a la condición de ‘mujeriego’ del personaje. Y me ha molestado verlo.</p>
<p style="text-align: justify">Como la referencia a los ‘crímenes pasionales’, ya va siendo hora de eliminar esa palabra de nuestros relatos periodísticos, sobre todo, para referirnos a tipos infieles, descontrolados e incapaces de llevar una relación adulta con las mujeres de su entorno salvo su madre.</p>
<p style="text-align: justify">Que a un hombre le gusten las mujeres de forma desordenada no es positivo, prueba de ello es que no hay un equivalente en femenino; a ellas se les dice simplemente ‘ninfómanas’. Pero además si es un ‘aficionado’ que usa la fuerza, hablamos de un delincuente. Es un salto cualitativo. Así pues dejemos de explicarnos la violencia sexual de un agresor en su condición de ‘mujeriego’. Esos personajes no tienen ‘gusto por las mujeres’ sino un desorden grave.</p>
</body></html>
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