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	<title>Exclusión y democracia | iPou 3.0 - Blogs lasprovincias.es</title>
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		<pubDate>Sat, 12 Dec 2015 16:39:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
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<p>Es la misma clave que subyace al discurso del independentismo catalán cuando da por hecho que los catalanes anhelan la independencia aunque las urnas hayan dicho otra cosa o, al menos, hayan mostrado más interés por defender a partidos que no reclaman un referéndum que a quienes sí lo hacen. Es ese razonamiento que se arroga la condición de “voz del pueblo”. En efecto, puede que sean portadores de una de las voces del pueblo, pero no de “la” voz, como si fuera única y monolítica.</p>
<p>El problema no es solo el populismo que arrastran estas y otras posturas sino su tendencia a la exclusión. Sucede lo mismo con líderes en alza como Le Pen, en Francia, o Donald Trump, en Estados Unidos. La preocupación de los demócratas no es tanto que puedan ganar partidos de un corte tan radical sino que su éxito nos acerque al totalitarismo que excluye y expulsa de la sociedad a quienes consideran rechazables, sean votantes de derecha, no nacionalistas, extranjeros o musulmanes. En estas posiciones hay un germen de exclusión muy peligrosa, capaz de derribar los logros democráticos en cualquier país del mundo. Hasta en las democracias más consolidadas habrá que redoblar los esfuerzos por mantener esa aceptación del oponente, del diferente o del otro, sin más. Es su mejor valor: la capacidad para convivir en paz.</p>
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