<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>iPou 3.0periodismo &#8211; iPou 3.0</title>
	<atom:link href="https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/tag/periodismo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou</link>
	<description>Socarronería valenciana de última generación</description>
	<lastBuildDate>Sun, 21 Oct 2018 01:07:46 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Una estrella</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/08/20/una-estrella/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/08/20/una-estrella/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 20 Aug 2015 08:30:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[políticos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[retórica]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6752</guid>
		<description><![CDATA[El problema de tomarse vacaciones no es que a uno le busquen las cosquillas, como a la alcaldesa madrileña, sino que su ausencia sea ocupada por otras presencias. Las noticias requieren protagonistas que les den visibilidad. Si hay un incendio en El Saler el daño es lo más importante pero todos queremos ver a las [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/08/sandra-gomez-575x323.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6753" title="sandra-gomez--575x323" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/08/sandra-gomez.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>El problema de tomarse vacaciones no es que a uno le busquen las cosquillas, como a la alcaldesa madrileña, sino que su ausencia sea ocupada por otras presencias. Las noticias requieren protagonistas que les den visibilidad. Si hay un incendio en El Saler el daño es lo más importante pero todos queremos ver a las autoridades tomando medidas y evaluando los perjuicios del fuego. Si hay una polémica en un festival de música, no bastan los comunicados oficiales sino algunas voces que se hagan presentes en nuestros medios aclarando, disculpando o rectificando palabras y decisiones. Hasta en la presentación del nuevo DNI, acostumbramos a ver el cartoncito en manos de algún responsable, sea un técnico de la policía, sea el mismísimo delegado del gobierno.</p>
<p>Por eso, en días de alcaldes y presidentes en funciones, hemos asistido al nacimiento de una estrella que dará juego en los próximos meses. En realidad ha habido dos, Mónica Oltra en la Generalitat y Sandra Gómez, en el ayuntamiento de Valencia, pero a la primera ya la identificamos como un “animal mediático” y sabemos de su dominio de la escena. Sin embargo, Sandra Gómez ha sido la política onmipresente en los primeros días de agosto: con los bomberos, con los policías, en el Cabanyal, en el Saler, hablando de transporte o de “gorrillas”. Gómez es una joya multidisciplinar que gusta de cámaras y redes aunque la multiplicación de escenarios duplique el riesgo de error. Así ocurre con la propuesta de copas baratas contra el botellón. Quizás en un origen hubiera sido una solución pero ahora el fenómeno tiene más de ritual que de estrategia comercial. Las soluciones simples no arreglan problemas complejos. Tampoco la presencia mediática es un éxito en sí mismo. Forzarla con varitas mágicas puede producir más perjuicios que beneficios. Conviene dosificarse.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/08/20/una-estrella/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6752</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El chiste negro</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/06/17/el-chiste-negro/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/06/17/el-chiste-negro/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Jun 2015 14:55:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[humor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[retórica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tecnología]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6685</guid>
		<description><![CDATA[Es difusa la noción, pero necesaria en un continente que ha conocido las consecuencias de eso que el Código Penal llama “incitación al odio”. Cuando la Ley penaliza determinadas declaraciones o actitudes alegando ese factor lo hace no tanto por la acción como por sus consecuencias. El problema es que el individualismo en el que [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/06/images-31.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6689" title="images-3" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/06/images-31.jpg" alt="" width="300" height="156" /></a>Es difusa la noción, pero necesaria en un continente que ha conocido las consecuencias de eso que el Código Penal llama “incitación al odio”. Cuando la Ley penaliza determinadas declaraciones o actitudes alegando ese factor lo hace no tanto por la acción como por sus consecuencias. El problema es que el individualismo en el que estamos instalados y la negación de toda referencia moral ajena a uno mismo hace que resulte problemático decidir qué es lo que incita o no al odio. Es una tarea difícil que ocupa a los jueces, a quienes toca interpretar en cada caso si esas palabras o esos hechos suponen una demostración de odio y si, además, son capaces de sumar adeptos al mismo.</p>
<p>El caso más reciente es el de Zapata, el concejal aficionado al humor negro. El humor es un terreno muy resbaladizo pero la impresión que se ha dado estos días sobre esa variante “negra” es simplista. El humor negro no es necesariamente dañino. Hay viñetas sobre las guerras que muestran la crueldad sin ser crueles. Por ejemplo, aquella en la que se veía un avión tirando bombas y otro, detrás, tirando muletas y prótesis para las amputaciones. Es humor negro pero no promueve el odio ni se ensaña con el que sufre. Todo lo contrario, busca remover conciencias y mostrar la hipocresía de quien cree que lava la suya enviando ayuda humanitaria cuando ha participado o, al menos, ha mirado hacia otro lado en el conflicto.</p>
<p>Los tuits de Zapata son humorísticos, pero crueles, pues buscan la diversión a partir del daño ajeno. Por eso provocan rechazo. Esa diversión con el dolor de otro es lo preocupante. Zapata se justifica con su afición al humor negro. No es el chiste lo grave sino la aceptación de su capacidad de divertir. En una palabra, que nos resulte gracioso. Como ocurría antes con los chistes de discapacitados, de homosexuales o de gitanos.</p>
<p>Por eso no cabe una disculpa en la que el sujeto jure no tener intención de incitar al odio, como hizo Zapata. Respaldar esos tuits supone contemplar a sus afectados como seres deshumanizados. Eso es lo grave. Lo peor no es escribirlo en Twitter. El tuit evidencia algo interior. Lo preocupante es sonreír al leerlo y retuitearlo. No tiene ninguna gracia porque habla de tragedias reales. Y porque aceptar la broma cruel es el primer paso de la persecución. Que se lo digan a cualquiera que haya sufrido bullying. Empiezan con las bromas por ser negro, por ser gordo o por llevar gafas. Humor negro. Poder reírse de él es el pistoletazo de salida del odio colectivo. Si nos podemos reír de él y hasta del dolor que le causa nuestro desprecio, estamos demostrando que no nos importa como persona. Y de ahí al acoso, hay un milímetro. Tolerar la broma que hace daño es aceptar que el dolor ajeno está por debajo de otras cosas. Y no hablemos de “libertad de expresión”. Eso se llama “libertad de ser un cafre”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/06/17/el-chiste-negro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6685</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Los puntos finales</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/02/07/los-puntos-finales/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/02/07/los-puntos-finales/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 07 Feb 2015 16:07:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pobreza]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6500</guid>
		<description><![CDATA[Nos impresiona que muera sobre una silla. O en un cajero. O acurrucado en un banco de un parque. A nosotros, que se nos llena la boca hablando de muerte digna, nos abofetea la foto de un indigente muerto sobre una silla en un solar abandonado de la ciudad. Y reaccionamos como solemos hacerlo ante [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/02/79705454.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6501" title="79705454" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/02/79705454.jpg" alt="" width="300" height="199" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2015/02/79705454.jpg 575w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2015/02/79705454-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Nos impresiona que muera sobre una silla. O en un cajero. O acurrucado en un banco de un parque. A nosotros, que se nos llena la boca hablando de muerte digna, nos abofetea la foto de un indigente muerto sobre una silla en un solar abandonado de la ciudad. Y reaccionamos como solemos hacerlo ante hechos que se convierten en puntos finales. Nos preguntamos por qué, buscamos culpables y exigimos a las autoridades que hagan lo imposible. Es lo mismo que ocurre ante una muerte por violencia de género. Es en ese momento, en el punto final de un proceso, cuando reaccionamos y nos indignamos ante algo que nos avergüenza como sociedad, pero segundos, meses o años antes, no tenemos la misma determinación para atajar de raíz el problema. El drama de la violencia de género no empieza con las puñaladas del exmarido a la mujer. Empieza con los insultos, las vejaciones, las faltas de respeto, los controles obsesivos. Y la familia lo ve. Los amigos lo ven. Algunos dicen algo. Aconsejan. Se preocupan. Pero ¿denunciamos?</p>
<p>Con los “sin techo” pasa algo similar. Nos escandaliza que alguien pueda morir de frío en la calle pero eso no es más que el punto final de una frase más larga. Antes de llegar a ese momento, la persona ha quedado sin trabajo, sin piso, sin familia, amigos o conocidos y casi le mantiene vivo únicamente la ayuda de un colectivo, de la Policía Local o de los servicios sociales que se vuelcan por sacarlos de la calle o, al menos, hacérsela más habitable.</p>
<p>La pregunta viene a ser la misma. ¿Qué ha sucedido hasta llegar a ese punto final? No se trata de darles una moneda ridícula sino de atajar las causas de raíz. Y, por nuestra parte, sobre todo de exigir que así se haga. Nosotros no podemos resolver individualmente estas situaciones ni nuestra moneda arregla nada. Pero sí podemos señalarlas para que sean una prioridad política.</p>
<p>El frío no es solo el que se cuela por las rendijas de un cajero automático sino el que viven estos días miles de personas de forma silenciosa y vergonzante. La “pobreza energética” no es el factor de una estadística. Lo sé porque lo he visto de frente. Hace unos días le di a una persona que conozco el calefactor que usaba en casa para caldear el cuarto de baño. Doce euros, creo que me costó. Esa persona, su madre y su hijo pequeño no tenían ni un solo aparato de calor. No está en paro. No es pobre de solemnidad. Pero su sueldo es tan escaso que prefería sepultarse en mantas antes que comprar un calentador pequeño. Aun ahora dice que solo lo pone por la noche un rato o para ducharse temprano para evitar una factura de la luz que no pueda pagar. No es indigente. Es trabajador. Como tantos. Y la suya es una realidad que tenemos al lado. Antes de llegar al punto final, es necesario estar atento a toda la frase. Para conseguir, al menos, que termine con un punto y seguido.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/02/07/los-puntos-finales/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6500</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El estilo TT</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/01/28/el-estilo-tt/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/01/28/el-estilo-tt/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 28 Jan 2015 15:46:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[discriminación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tecnología]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[violencia]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6485</guid>
		<description><![CDATA[Nos parece una novedad relacionada con la tecnología. De ese modo, si no somos aficionados a ella, pensamos que podemos ignorarla. Me refiero a la creación de tendencias en Twitter que se conocen como “Trending Topic”, el famoso TT. La expresión significa “tema del momento”, es decir, aquello de lo que más se habla. Desde [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/01/1422378937473.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6486" title="DÍA OFICIAL DE LA MEMORIA DEL HOLOCAUSTO" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/01/1422378937473.jpg" alt="" width="300" height="199" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2015/01/1422378937473.jpg 720w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2015/01/1422378937473-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Nos parece una novedad relacionada con la tecnología. De ese modo, si no somos aficionados a ella, pensamos que podemos ignorarla. Me refiero a la creación de tendencias en Twitter que se conocen como “Trending Topic”, el famoso TT. La expresión significa “tema del momento”, es decir, aquello de lo que más se habla. Desde hace meses, nos hemos acostumbrado a considerar que cualquier cosa, seria o frívola, profunda o estúpida, puede “colarse” entre nuestras preocupaciones si consigue ser “trending topic”. No es extraño, pues, que lo incluyan entre las noticias del día y lo usen de aval para dar importancia a algo, como si la gente de Twitter recogiera el sentir de toda la humanidad.</p>
<p>Quienes no son usuarios pueden tener la tentación de creer que no están expuestos a esa tiranía. Sin embargo, aunque ahora le llamemos así, los “trending topic” han existido siempre, incluso mucho antes de que nacieran los creadores de Twitter. Son esas cosas de las que todo el mundo habla de pronto. Tienen una vigencia corta pero consiguen que resulte inevitable comentarlo con amigos y conocidos. La diferencia es que ahora podemos constatarlo y hasta hacer un seguimiento de las “conversaciones” sociales a las que accedemos desde el móvil o el ordenador.</p>
<p>Una de ellas fue ayer el 70º aniversario de la liberación del campo de exterminio nazi de Auschwitz. Durante 24 horas hubo miles de referencias, comentarios, recuerdos, citas, imágenes de televisión y palabras de rechazo, emoción o moraleja, sobre todo, con la retransmisión de los actos de recuerdo en el actual “museo del horror”. El problema es que hoy ya no lo tendremos presente. Twitter o cualquier entorno similar nos muestra la fugacidad de las reflexiones. Hemos conseguido que triunfe la sabiduría en sobres de azúcar. Mañana pensaremos otra cosa que también se convertirá en “lo más comentado”. Esa rapidez en la renovación de los grandes pensamientos hace que no calen. Nos limitamos a parlotear durante un día para hacerlo de otra cosa al día siguiente. No pasa de la epidermis. Sin embargo, #Auschwitz70 no es una etiqueta ligera. No pretende provocar el comentario durante un rato. Se trata de que todo el dolor y la reflexión que mueve acercarse a la realidad del Holocausto sirva para tomar conciencia de que no es un problema de judíos. Es de la Humanidad, dispuesta a eliminar al diferente o a mirar hacia otro lado como si no estuviese ocurriendo. Esa realidad no es un apunte en la página de un libro de Historia. Es una constante en la vida del ser humano. Aunque no nos guste admitirlo y creamos que, de repetirse, el mundo entero actuaría de otro modo. La prueba es el antisemitismo o el incremento de grupos neonazis en una Europa que debía haber escarmentado. Por eso deberíamos interiorizar lo que significa Auschwitz. Al menos, durante algo más que 24 horas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/01/28/el-estilo-tt/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6485</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Los mártires</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/01/09/los-martires/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/01/09/los-martires/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Jan 2015 22:18:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[religión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[terrorismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[violencia]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6450</guid>
		<description><![CDATA[Hablar de mártires nos suena a antiguo, a cosas de otro tiempo. Mártir es una joven doncella que prefirió morir antes que ceder a los deseos de sus captores o un férreo religioso que no quiso renegar de su fe en medio de los infieles. Hablar de martirio nos retrotrae a los romanos, los otomanos [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/01/verviers-atentado-belgica-575x323.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6462" title="verviers-atentado-belgica--575x323" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/01/verviers-atentado-belgica.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>Hablar de mártires nos suena a antiguo, a cosas de otro tiempo. Mártir es una joven doncella que prefirió morir antes que ceder a los deseos de sus captores o un férreo religioso que no quiso renegar de su fe en medio de los infieles. Hablar de martirio nos retrotrae a los romanos, los otomanos o los anticlericales de la edad contemporánea. Sin embargo, sabemos que hoy hay quien resulta perseguido, torturado y asesinado por su fe, como los cristianos de Iraq, o por sus ideas, como las víctimas del terrorismo. Es cierto que la condición de “mártir” solo se aplica en relación a la religión, de hecho la Iglesia solo beatifica por martirio a quienes han muerto por la fe, no por persecución política alguna. Por eso, quizás, resulta tan difícil hablar de “mártires” para referirnos a los muertos en el atentado de París. Ellos mismos, posiblemente, no se sentirían cómodos con esa etiqueta cuando han renegado tanto de todas las religiones en sus viñetas publicadas por el Charlie Hebdo. Ahora bien, el mártir es quien muere por sus creencias, aunque éstas afirmen la inexistencia de Dios, consideren la religión el opio del pueblo o difundan, con mucho sarcasmo, que la Santísima Trinidad es el primer trío de la historia.</p>
<p>Si algo puede afirmarse de ellos es que han muerto por sus ideas. Eso es lo que hace el terrorismo, matar a quienes piensan de forma diferente. El apellido de “yihadista” se limita a poner el foco sobre quienes “creen” en algo diferente, aunque sean los principios de la Francia revolucionaria y sus consecuencias en el laicismo actual. Por eso deberíamos confiar en que su sangre, como la de todo mártir, haga brotar nuevas vocaciones. Su sacrificio debería ser una lección para las nuevas generaciones que han vivido tranquilas pensando que la democracia y la libertad ya estaban conquistadas por siempre jamás. O que ningún extremismo religioso iba a ser capaz de recuperar inquisiciones, hogueras y patíbulos. Es evidente que no. Que los logros conseguidos deben ser reafirmados a diario y que la vuelta atrás es posible aunque tenga otro cariz y otro dios. En lugar de eso vemos que estos actos y sus respuestas alimentan posiciones opuestas pero igualmente violentas que terminan por chocar mientras va madurando una base de tolerancia en ambas posturas. Hasta que esa base florezca y se imponga, viviremos tiempos de amenaza y dolor. Y tendremos que honrar a los mártires de la libertad. El último avance de la Ilustración es ese martirio laico al que estamos asistiendo. La diferencia con otros es que sus principios pueden ser compartidos globalmente aunque todavía una parte del mundo prefiera vivir en las tinieblas de la fe equivocada. No me refiero a la islámica sino a la que cree en la diosa violencia y sustituye a la libertad por el odio guiando al pueblo. Hoy la Ilustración ha ganado fieles.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/01/09/los-martires/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6450</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El beso de Jesusa</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/11/07/el-beso-de-jesusa/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/11/07/el-beso-de-jesusa/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Nov 2014 19:00:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[sanidad]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6355</guid>
		<description><![CDATA[Desde hace más de un mes esperaba la imagen, la foto de Jesusa abrazando a su hija Teresa. Después de darla por muerta por culpa del ébola, de saber de ella con cuentagotas y de vivir con el alma en vilo, por fin vuelve a tenerla, a besarla y a saberla “resucitada” de una muerte [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/11/1415275215_354903_1415275340_noticia_normal.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6356" title="1415275215_354903_1415275340_noticia_normal" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/11/1415275215_354903_1415275340_noticia_normal.jpg" alt="" width="300" height="168" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2014/11/1415275215_354903_1415275340_noticia_normal.jpg 560w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2014/11/1415275215_354903_1415275340_noticia_normal-300x169.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Desde hace más de un mes esperaba la imagen, la foto de Jesusa abrazando a su hija Teresa. Después de darla por muerta por culpa del ébola, de saber de ella con cuentagotas y de vivir con el alma en vilo, por fin vuelve a tenerla, a besarla y a saberla “resucitada” de una muerte segura. La felicidad de esa madre solo puede compararse a la de la hija recibiendo sus mimos como cuando era una cría. Porque los mimos de una madre nunca sobran, por muchos años que se tengan y por muy duro que la vida le haga a uno.</p>
<p>Imagino a Jesusa preparando el caldo gallego para su Teresiña, haciendo las empanadas y encargando el mejor pescado del mercado. La imagino cada noche poniendo velas al Apóstol, al que daba las gracias Teresa en la rueda de prensa del Carlos III. La puedo ver prometiéndole una visita y un óbolo si su niña salía de esta. Como también imagino las noches de pesadilla en las que habrá vivido Teresa, notándose morir y conociendo mejor que nadie el proceso habitual de la enfermedad. Ella asistió a los misioneros y supo de los estragos del virus que terminó con ellos. Por eso me parecen terribles esas noches oscuras en las que luchó contra el ébola y solo contaba con su fe y el apoyo constante de unos compañeros que no la dejaron aun sabiendo que ellos se arriesgaban a lo mismo. Solo ella sabe lo que habrá pasado, los miedos que aún tendrá y las pesadillas que la acompañarán cada vez que cierre los ojos. Nada que ver con la mezquindad de quienes quisieron desentenderse políticamente del asunto culpándola primero, matando a su perro después y queriendo ahora apuntarse el tanto. Frente a ellos, personal sanitario abnegado, sin protagonismo ni merecidos reconocimientos pero con la felicidad de haber logrado dar vida, el mejor premio para médicos y enfermeros.</p>
<p>A mí me interesa lo que no es portada. Precisamente porque no lo es. A tenor de lo visto estos días, podemos concluir que es más noticia la muerte que la resurrección. Aunque tengamos muy pocos casos de personas “resucitadas”. La de antes, pero sobre todo la que empieza ahora es una historia particular, tal y como Teresa y Javier quieren que continúe siendo. Y ojalá sea así y no altere su vida el impacto de la comunicación-espectáculo. Es la vida de una profesional que, unida a otros, sacan lo mejor de sí mismos y del propio sistema para cumplir una función social. Eso es lo que mueve España y lo que merece la pena contar, aunque las portadas nos hablen de líderes, imputados, famosos y corifeos. Las historias particulares no suelen ser noticia. Sus gracias a Dios y al Apóstol, su recuerdo de los manantiales de Lugo o su convicción de que los milagros existen no llenan titulares. Sin embargo, llenan el alma de quien los lee. Como ver a su madre dándole uno y mil besos. Incluso cuando las cámaras se apagan. Sobre todo, cuando las cámaras se apagan.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/11/07/el-beso-de-jesusa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6355</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Víboras de verano</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/08/20/viboras-de-verano/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/08/20/viboras-de-verano/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 20 Aug 2014 08:43:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[debates]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[retórica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[violencia]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6233</guid>
		<description><![CDATA[Hasta ahora sabíamos de la existencia de las “serpientes de verano” que no son más que noticias irrelevantes que ganan intensidad por ausencia de otras. Ahora, en cambio, también proliferan las “víboras de verano”, es decir, las polémicas artificiales que alcanzan gran eco en estas fechas porque el silencio de otras es mayor. Una de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/08/Unknown-1.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-6234" title="Unknown-1" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/08/Unknown-1.jpeg" alt="" width="300" height="168" /></a>Hasta ahora sabíamos de la existencia de las “serpientes de verano” que no son más que noticias irrelevantes que ganan intensidad por ausencia de otras. Ahora, en cambio, también proliferan las “víboras de verano”, es decir, las polémicas artificiales que alcanzan gran eco en estas fechas porque el silencio de otras es mayor. Una de esas polémicas es la referida a las recomendaciones que da el ministerio del Interior en su página web para evitar las violaciones. No es que sean exhaustivas ni completas pero, como dice el ministerio, están ahí desde hace mucho tiempo sin que nadie airee su contenido con el correspondiente enfado tuitero. Ahora, probablemente, alguien lo ha hecho con motivo de la violación en Málaga por no hablar del intento en Gandía y ha incendiado las redes, de por sí altamente combustibles.</p>
<p>Es cierto que las pautas ofrecidas son escasas y un tanto paternalistas pero hay que reconocer que son advertencias de sentido común. No andar por descampados de noche, no subir con un extraño en el ascensor o no recoger a desconocidos en el coche son cosas que nos dicen en casa desde pequeñitas y que tenemos en cuenta sin que la policía haya de explicárnoslas. El problema es que todas van destinadas a la mujer y da la sensación de que la responsabilidad es suya. Por ejemplo, en las noticias sobre maltrato, se incluye el teléfono 016 para ayudar a quien se ve en esa circunstancia mientras que aquí no aparece ningún número al que acudir. De cualquier forma yo me quedo con las que han escocido más, sobre todo, con la que propone dar conversación al agresor para hacer tiempo. Sería muy efectivo hartar al sujeto hablándole de la vida amorosa de Kiko Rivera o las peleas de los Thyssen hasta la extenuación. Lástima que, en esos momentos, el salvaje no se pare en chácharas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/08/20/viboras-de-verano/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6233</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La herencia de Mafalda</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/22/la-herencia-de-mafalda/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/22/la-herencia-de-mafalda/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 22 May 2014 20:43:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[cultura]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[educación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mujer]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6065</guid>
		<description><![CDATA[Decía Borges que, aunque otros se jactaran de las páginas que habían escrito, él estaba orgulloso, sobre todo, de las que había leído. Y yo lo suscribo. Por eso presumo de haber sido una lectora empedernida de Mafalda y muchas otras tiras cómicas de Quino desde que lo conocí. Aprendí a leer con Espronceda pero [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/10317820_10152024242967024_4470114219849275914_o.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6066" title="10317820_10152024242967024_4470114219849275914_o" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/10317820_10152024242967024_4470114219849275914_o.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/10317820_10152024242967024_4470114219849275914_o.jpg 2048w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/10317820_10152024242967024_4470114219849275914_o-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/10317820_10152024242967024_4470114219849275914_o-768x576.jpg 768w, https://static-blogs.lasprovincias.es/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/10317820_10152024242967024_4470114219849275914_o-1024x768.jpg 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Decía Borges que, aunque otros se jactaran de las páginas que habían escrito, él estaba orgulloso, sobre todo, de las que había leído. Y yo lo suscribo. Por eso presumo de haber sido una lectora empedernida de Mafalda y muchas otras tiras cómicas de Quino desde que lo conocí. Aprendí a leer con Espronceda pero aprendí a rebelarme con Mafalda.</p>
<p>Por entonces eran libros para niños o eso creían quienes nos los regalaban. Afortunadamente. Si hubieran sabido lo que era capaz de crear Mafalda en la mente de una niña protestona, quizás la hubieran cambiado por una edición ilustrada de Mujercitas. Así hemos llegado donde hemos llegado. Puedo decir, sin petulancia, que una servidora no escribiría lo que escribe si no hubiera conocido las historias de Mafalda, Susanita, Manolito o Felipe. Y eso que mi preferido era Guille y no Libertad, un pelín pedante para mi gusto. Guille me gustaba porque era capaz de ponerse el mundo por montera con un solo gesto, ya que un bebé no hablaba o solo balbuceaba. Todo lo contrario de su hermana mayor que construía pensamientos elaborados y profundos. Guille era un punto salvaje pero un chupete, en sus manos, podía ser un arma de denuncia masiva.</p>
<p>Fue una pandilla que mostraba, con la sencillez de un niño pero con la fuerza del pensamiento adulto, que no debemos conformarnos con que el mundo sea así de absurdo, injusto, insensible o despreocupado de los más débiles. Mafalda ha enseñado, a más de una generación, que se pueden hacer grandes preguntas a los mayores y no dar por segura la respuesta. Que se debe exigir un cambio en el sistema sin sentirse demasiado raro. Solo un poco. Y, sobre todo, a las mujeres, que Susanita es una forma de ser y estar en el mundo femenino pero que Mafalda es otra y que algunas preferimos ésta a aquella. Que no vivimos por y para encontrar príncipes azules y cambiar pañales sino para cambiar un estado de cosas que no debe permanecer. Todo eso fue ayer premiado con un Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Por una vez, hubiera querido que el premio cambiara de nombre y a Quino le hubieran otorgado el de “Comunicación y Humanidad”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/22/la-herencia-de-mafalda/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6065</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Las amenazas</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/19/las-amenazas/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/19/las-amenazas/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 19 May 2014 21:57:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tecnología]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6056</guid>
		<description><![CDATA[A quienes solemos bucear por las redes sociales, no nos sorprenden algunos comentarios leídos estos días en Twitter a raíz del asesinato de Isabel Carrasco. No quiere decir que no nos produzcan el mismo vómito pero no son ni los primeros ni los únicos que se han escrito en ese tono. Hay actores, periodistas, escritores [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/11.png"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-6059" title="11" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/11.png" alt="" width="130" height="110" /></a>A quienes solemos bucear por las redes sociales, no nos sorprenden algunos comentarios leídos estos días en Twitter a raíz del asesinato de Isabel Carrasco. No quiere decir que no nos produzcan el mismo vómito pero no son ni los primeros ni los únicos que se han escrito en ese tono.</p>
<p>Hay actores, periodistas, escritores o deportistas que se han tenido que enfrentar más de una vez al tuit de un violento que le anunciaba su pronta muerte, paliza o bofetada por la calle. O simplemente que le manifestaba su desprecio con las peores expresiones del diccionario.</p>
<p>Por eso, sin dejar de ser necesaria la persecución de la amenaza, la reacción contra quienes han aplaudido la muerte de Isabel Carrasco parece más amplificada que en otras ocasiones. Es cierto que celebrar un asesinato es repugnante, lo haga el etarra De Juana Chaos o un tontaina de Tavernes de la Valldigna. Del mismo modo, amenazar es un delito sea por carta con letras recortadas de periódico, sea a través de un comentario en Internet. Sin embargo, llevo unos días preguntándome por qué nos ha golpeado tanto este caso y creo que la respuesta es la unanimidad. No es, como algunos dicen, porque se trata de políticos y les escuece especialmente, sino porque hay cierto clima de “comprensión” ante esos exabruptos.</p>
<p>Cuando un terrorista pedía champán para brindar por un atentado exitoso, como hizo De Juana, todos los demócratas nos uníamos en el rechazo y las voces que lo jaleaban pertenecían a un cierto ámbito marginal, próximo al entorno etarra. Ahora, en cambio, se han alzado voces, sin ningún pudor, desde lugares nada vinculados al ambiente asfixiante de los abertzales y entre chavales muy jóvenes que hablan de “continuar en la lucha”. Es un extremismo desproporcionado. Es lógico rechazar la presencia de mala gente entre la clase política, o en cualquier profesión; lo ilógico es que su eliminación física se considere un medio legítimo de expulsión. Combatir esa mentalidad es urgente y perentorio cuando quienes firman esos tuits abominables tienen 19 años. Tanto si lo dirigen contra un político como si lo hacen contra Bardem, Emery o Ana Pastor.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/19/las-amenazas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6056</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Las niñas nigerianas</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/10/las-ninas-nigerianas/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/10/las-ninas-nigerianas/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 10 May 2014 21:21:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[terrorismo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6037</guid>
		<description><![CDATA[De pronto nos creímos que todo se solucionaba con Internet. En cuanto vimos la ocasión de sentirnos solidarios con un solo clic, las cosas se simplificaron mucho. No solo porque resulta económico – en tiempo y esfuerzo- sino también porque nos retrata delante de los demás. Defender una campaña en Internet es lograr un lavado [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/michelle-obama-644x362.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6038" title="michelle-obama--644x362" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/05/michelle-obama.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>De pronto nos creímos que todo se solucionaba con Internet. En cuanto vimos la ocasión de sentirnos solidarios con un solo clic, las cosas se simplificaron mucho. No solo porque resulta económico – en tiempo y esfuerzo- sino también porque nos retrata delante de los demás. Defender una campaña en Internet es lograr un lavado de imagen con una sola foto. La nuestra, portando un papel que pida la vuelta de las niñas nigerianas. O la protección de los niños sirios. O contra el sacrificio de los perros abandonados. La cuestión es que presumimos de solidarios sin molestarnos ni siquiera en levantarnos del sofá.</p>
<p>Incluso hemos llegado a creer que es efectivo ese “enorme” gesto. Sin duda lo es, pero solo a veces. Cuando se quiere lograr algo de un político local, por ejemplo. Hay quien se acobarda mucho ante lo que se llama “la presión de las redes sociales” y procura no exponerse o, cuando ocurre, salir del escenario lo más rápidamente posible. Eso significa ceder.</p>
<p>Sin embargo, no parece que las redes tengan tanto efecto entre los terroristas salvajes que han secuestrado a 200 niñas en Nigeria. Es más, diríase que puede tener el efecto contrario, esto es, que les justifique, les retroalimente y les haga sentirse protagonistas en el mundo global. Si así fuera, y nada hace pensar que no suceda, los miles de clics y de fotos habrían servido para el objetivo opuesto al que se destinaban. Podemos estar creando monstruos con la dichosa manía de sumarnos, a veces tan hipócritamente, a toda campaña que nos ponen delante. Todo con tal de hacernos el “selfie” que imita a personajes famosos ya sea Michelle Obama o Asthon Kurcher.</p>
<p>Hace un mes, muchos de nosotros ni siquiera habíamos oído hablar de Boko Haram, el grupo que retiene a las niñas. Sabíamos de Al Qaeda y de que se presenta bajo distintas denominaciones según el contexto, pero las relacionábamos todas en un entorno común. Sin embargo, hay miles de grupos distintos, que hacen daño local y buscan impacto global. Como éste. Lo ha conseguido. Ahora, el mundo entero los conoce. Bravo. Se sentirán importantes. Y las niñas, mucho más desprotegidas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/05/10/las-ninas-nigerianas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6037</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
