<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>iPou 3.0Rey &#8211; iPou 3.0</title>
	<atom:link href="https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/tag/rey/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou</link>
	<description>Socarronería valenciana de última generación</description>
	<lastBuildDate>Sun, 21 Oct 2018 01:07:46 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Intimidad</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/12/26/intimidad/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/12/26/intimidad/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Dec 2015 22:21:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[retórica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6933</guid>
		<description><![CDATA[Ha sido el año de la intimidad. Los personajes notables de la vida pública –y no solo los famosos- nos han abierto las puertas de su casa y nos han permitido verla. El fenómeno empezó hace años con los desconocidos que se encerraban en un plató preparado para vivir. Fueron los “realities” donde -decían los [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/12/discurso-rey-575x323.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6934" title="discurso-rey--575x323" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/12/discurso-rey.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>Ha sido el año de la intimidad. Los personajes notables de la vida pública –y no solo los famosos- nos han abierto las puertas de su casa y nos han permitido verla. El fenómeno empezó hace años con los desconocidos que se encerraban en un plató preparado para vivir. Fueron los “realities” donde -decían los promotores- podíamos ver la vida en directo. Aquellos eran anónimos que se convertían en personajes tras su paso por “la casa”. Pero nos aburrió y la misma cadena que lo emitía descubrió que la audiencia se moría por ver esa intimidad entre gente conocida; así triunfó el pijama “animal print” de Belén Esteban como icono del chonismo televisivo de última generación.</p>
<p>Una vuelta más de tuerca en ese voyerismo consentido y rentable ha sido, en los últimos meses, la estrategia electoral de los candidatos a ocupar La Moncloa. O a pasear por sus jardines sin pedir permiso, que aún está por ver. Para conquistar el voto se expusieron a la sobreexposición pública de sus intimidades como nunca antes habíamos visto en los políticos salvo la campechanía de Revilla o la impudicia de los alcaldes marbellíes. Hubo una plataforma pública que lo fomentó, aunque no fuera la única. Fue el programa de Bertín Osborne, cuyo protagonismo reciente en la tele de todos, donde lo mismo canta, aunque le vaya la vida, el aliento y el declive vocal en ello, que hace unos mejillones o juega al futbolín empieza a resultar sospechoso. Ese modelo de “teleBertín” ha sustituido las habilidades del profesional por la cercanía del personaje. No importa que se desperdicie la presencia de un personaje a quien entrevistar; se prefiere el fisgoneo de asistir a una conversación entre dos famosos que, como en Gran Hermano, hablan de sus cosas mientras una cámara les graba. A tanto ha llegado ese culto a Osborne que la Nochebuena nos regaló lo más íntimo: el “análisis” del programa entre Bertín y su mujer y, más tarde, a Raphael haciendo de anfitrión que recibe a sus amigos en casa y en lugar de ofrecerles un turrón, los pone a cantar.</p>
<p>En toda esa tendencia, no es extraño que algunos censuraran al rey por presentarse en el Palacio Real cuando lo que tocaba, según el contexto, era cocinar unos callos desde los fogones de la Zarzuela. O visitar a Bertín y contarle cómo conoció a Letizia. En lugar de eso, el rey aprovechó el momento para ejercer. Y escogió el mejor escenario para ello: el Palacio. Un palacio inhabitado, porque el mensaje no era, como el año pasado, la cercanía de una familia casi normal sino la firmeza de un servidor de España que recordaba la Historia común. El rey puede vivir en Roma o en Estoril pero España es la que es y se resume en las paredes de ese palacio, en sus frescos, sus tapices y sus estatuas. Mientras otros muestran su intimidad, el rey la deja a un lado para cumplir con su obligación: velar por España.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/12/26/intimidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6933</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Los nuevos iconoclastas</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/07/25/los-nuevos-iconoclastas/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/07/25/los-nuevos-iconoclastas/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 25 Jul 2015 16:00:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[discriminación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[nacionalismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[patria]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6736</guid>
		<description><![CDATA[En el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, anejo al que ha centrado la polémica política de las últimas horas, hay una estatua del rey Jaume I. Y junto a estas estancias, hay un salón dedicado a Carlos III cuya entrada en la ciudad aparece representada en los frescos que decoran el lugar. Esas, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/07/bust-644x3621.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6738" title="bust--644x362" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/07/bust.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>En el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, anejo al que ha centrado la polémica política de las últimas horas, hay una estatua del rey Jaume I. Y junto a estas estancias, hay un salón dedicado a Carlos III cuya entrada en la ciudad aparece representada en los frescos que decoran el lugar. Esas, junto al gran retrato de la Reina María Cristina y el aún niño Alfonso XIII que preside el salón de plenos, reflejan la importancia que la ciudad ha dado a sus reyes a lo largo de la historia. Más allá de las referencias medievales de la Corona de Aragón, la decisión de ubicar en la Casa de la Ciudad un retrato de algunos reyes tiene que ver con visitas muy especiales que estos hicieron en su momento. En el caso de Carlos III, porque escogió entrar en su nuevo reino a través de Barcelona, y en el de Maria Cristina y su hijo, porque acudieron a la ciudad con motivo de la Exposición Universal de 1888.</p>
<p>Ambos acontecimientos no son hitos de la Monarquía ajena a la vida de la ciudad. Al contrario, en ambos casos, los reyes quisieron destacarla por encima de otras, así se justifica su presencia en el Ayuntamiento y por eso, seguramente, los prohombres barceloneses encargaron sus retratos, porque son quienes tuvieron una deferencia especial hacia su localidad.</p>
<p>Quitar sus retratos, como ha hecho Ada Colau con el peregrino argumento de que Juan Carlos I es emérito, puede ser una opción sensata si con la mirada de hoy se contemplan aquellos hechos como irrelevantes, humillantes o ridículos, pero no parece que ninguno de ellos lo sea. Ni elegir Barcelona frente a otros puertos mediterráneos como Valencia, ni dar relevancia a la Exposición Universal con su presencia. Todo lo contrario. Lo mismo sucede con el rey Juan Carlos I, que acudió a Barcelona apenas tres meses después de subir al trono. Valencia tuvo que esperar un poco más para recibirlo.</p>
<p>Poco importa que la Monarquía se haya preocupado por mimar a Cataluña, a veces en exceso en comparación con otras zonas, y mucho menos que no haya motivos objetivos para reconocer que el más perjudicado por la dictadura fuera un Borbón, el Conde de Barcelona, heredero a un Trono que nunca pudo ocupar. Poco importa el servicio prestado por el rey Juan Carlos. Para algunos, Cataluña está más en deuda con cualquiera que se haya puesto una estelada de capa y haya gritado “indepèndencia” que con quienes, desde la Meseta o desde Estoril, empujaron para que ser catalán dejara de ser un estigma o un demérito. Son precisamente los talibanes iconoclastas (y un poco “icono-plastas”) quienes lo están cultivando de nuevo. Es verdad que el presente alberga anhelos diferentes al pasado pero eso no justifica que los nuevos virreyes desprecien el sentir de sus ancestros y borren la historia que los cuestiona. Sobre todo que lo hagan simplemente porque crean que Cataluña nace con ellos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/07/25/los-nuevos-iconoclastas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6736</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El afecto del rey</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/02/28/el-afecto-del-rey/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/02/28/el-afecto-del-rey/#respond</comments>
		<pubDate>Sat, 28 Feb 2015 19:00:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[discriminación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[patria]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6528</guid>
		<description><![CDATA[La ventaja de un monarca es que no tiene que medir sus fuerzas en una convocatoria electoral. Eso, que a menudo nos parece un gran demérito, a veces se torna una ventaja y una seguridad para los ciudadanos. Sin ir más lejos, ayer, para los valencianos. Escuchar al Rey diciendo que Valencia aporta muchos de [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/02/Unknown-2.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-6529" title="Unknown-2" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2015/02/Unknown-2.jpeg" alt="" width="273" height="185" /></a>La ventaja de un monarca es que no tiene que medir sus fuerzas en una convocatoria electoral. Eso, que a menudo nos parece un gran demérito, a veces se torna una ventaja y una seguridad para los ciudadanos. Sin ir más lejos, ayer, para los valencianos. Escuchar al Rey diciendo que Valencia aporta muchos de los mejores valores de España, y saber que no lo hace para ganar unos votos ni por lograr estar en unas listas electorales, produce una sincera satisfacción. Es cierto que Felipe VI, como ocurrió con su padre, tiene que “ganarse el puesto”, esto es, obtener la confianza de los españoles y convencerles de que su presencia es más beneficiosa que su ausencia. Sin embargo, eso no se obtiene con anécdotas ni con los mismos recursos que suele utilizar un líder político, por lo común superficiales y de corto recorrido. Un rey se gana el reconocimiento con gestos, decisiones y actos constantes. Unas palabritas sirven para pasar la mano por el lomo y para un buen titular pero no para que el ciudadano mire con indiferencia las manifestaciones republicanas y crea que, aunque legítimas, no tienen una razón de urgencia nacional para ser secundadas. Con el rey, no se vive mal, aun reconociendo que pueda verse como una institución anacrónica.</p>
<p>Además, si ubicamos las mismas pautas en un contexto republicano, la percepción resulta sustancialmente distinta. Imaginemos a González, Aznar o Zapatero en la presidencia de la república diciendo que Valencia representa lo mejor de España. ¿Cuánto tardarían algunos en acusarles de avalar la corrupción, el despilfarro y hasta las orgías de Candy Crush en sede parlamentaria? ¿Acaso no parecería un mensaje explosivo? En cambio el rey se sitúa por encima de esas peleas partidistas y, lo que es más importante, cuando habla de una parte de España lo hace sin más interés particular que mostrar el afecto de la institución por ella. He de admitir que, tal vez con otro rey llegaría a interpretar algo distinto a esto, pero con una familia que ha sufrido el exilio, veo las cosas de otro modo. En concreto, en clave de amor a España. Lo sentían Don Juan y Don Juan Carlos y estoy segura de que lo ha heredado su sucesor. Llama, pues, la atención que a aquellos que tuvieron en sus familias a exiliados sufriendo por volver a su patria les cueste tanto ponerse en lugar de esa otra familia, la que vivió en Roma y en Estoril, o que no sean capaces de ver el amor que sus miembros han ido desarrollando por su país y por cada una de sus zonas. Por mi parte, siento que su sacrificio familiar es una garantía de entrega, servicio y afecto sincero hacia esta tierra por la que suspiraron, como tantos exiliados, arrancados de su casa y de su patria. Por eso cuando escucho al rey, como a su padre, hablar con cariño de Valencia no me cabe duda de que es un sentimiento verdadero. Y lo agradezco.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2015/02/28/el-afecto-del-rey/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6528</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El saloncito de Palacio</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/12/26/el-saloncito-de-palacio/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/12/26/el-saloncito-de-palacio/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 26 Dec 2014 19:00:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6393</guid>
		<description><![CDATA[Pocos discursos resistirían el análisis al microscopio que hacemos todos los días de Navidad. Es más, ningún correo, conversación o exposición pública de uno de nosotros saldría indemne ante tamaña disección. Por eso no es de extrañar que todo esté tan medido y calculado en una noche especial para la Corona como Nochebuena. Curiosamente, 13 [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/12/mensaje_navidad_2014_20141224_05-478x270.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6435" title="mensaje_navidad_2014_20141224_05--478x270" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/12/mensaje_navidad_2014_20141224_05.jpg" alt="" width="300" height="169" /></a>Pocos discursos resistirían el análisis al microscopio que hacemos todos los días de Navidad. Es más, ningún correo, conversación o exposición pública de uno de nosotros saldría indemne ante tamaña disección. Por eso no es de extrañar que todo esté tan medido y calculado en una noche especial para la Corona como Nochebuena. Curiosamente, 13 minutos tienen un enorme trabajo detrás aunque estemos más que acostumbrados a que nuestros políticos hablen sin cesar y sin preparar ni el contenido ni sus consecuencias. Y no solo los políticos. A diario asistimos a espectáculos nada edificantes en televisión donde personajes de toda calaña hablan sin pensar, sin saber y sin nada que decir. Sin embargo, exigimos del rey algo natural pero totalmente artificial: que hable mejor que el mejor de sus súbditos.</p>
<p>Seguramente es ese artificio que rodea el discurso del rey lo que resulta ya anacrónico aunque tenga una función que cumplir. Es el único día en el que el Monarca se dirige a los ciudadanos y da las claves de lo que ha de ser, a su juicio, la prioridad en la vida pública. Esa es la razón por la que no puede pedírsele que hable de todo. Sin embargo, el debate entre las cuestiones de inmediata actualidad y los grandes principios siempre plantea dudas. ¿Debe referirse a lo que preocupa en esos meses o dar directrices de fondo que sirvan para algo más? Ni lo uno ni lo otro. Hablar de la actualidad puede convertir su intervención en un monólogo de tertuliano habitual. Dar solo grandes principios tiene el riesgo de ofrecer una imagen de “sermón” impropia de la monarquía posmoderna.</p>
<p>En su caso, el primer mensaje de Navidad de Felipe VI tocó hábilmente al principio los tres temas más urgentes –las tres ces: corrupción, crisis y Cataluña- para mostrar que encara de frente los problemas. El medido silencio sobre el caso Nóos era previsible. Se nos había filtrado ya. Mencionar sin hacer explícito, aunque quizás los ciudadanos a estas alturas hubiéramos aplaudido una referencia más concreta. En todo ello, sin embargo, encuentro una cantidad de lugares comunes y una vacuidad cansina que debería solucionar pronto la Casa del Rey. Algún golpe de efecto o un estilo directo que vaya más allá del tuteo al ciudadano o del “buenas noches” en el saloncito de casa. No esperamos que nos hable desde la mesa camilla. No desde un palacio. Es otra cosa lo que se necesita. No proximidad falsa en las formas sino conocimiento e implicación personal en las urgencias. Las colas de los bancos de alimentos, los desahucios o los niños que comen caliente gracias a los colegios. Esa es la proximidad que esperamos, no el retrato de una pareja que se quiere. Ninguna se hace un “selfie” en los sillones de cuero de un avión de las Fuerzas Armadas. Es el primero discurso. No está mal. Pero en el segundo, posiblemente, seremos más exigentes.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/12/26/el-saloncito-de-palacio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6393</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Gobierna su Casa</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/07/29/gobierna-su-casa/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/07/29/gobierna-su-casa/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 29 Jul 2014 21:16:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[corrupción]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6220</guid>
		<description><![CDATA[Siempre he pensado que se podía conocer el estilo de un jefe viéndole participar en un juego de mesa. Sobre todo, en los juegos de estrategia que permiten constatar si uno consigue sus objetivos colaborando con los demás o luchando contra ellos. Son dos formas de ser jefe, y aunque la primera es la más [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/felipe-575x323.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6221" title="felipe--575x323" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/felipe.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>Siempre he pensado que se podía conocer el estilo de un jefe viéndole participar en un juego de mesa. Sobre todo, en los juegos de estrategia que permiten constatar si uno consigue sus objetivos colaborando con los demás o luchando contra ellos. Son dos formas de ser jefe, y aunque la primera es la más conveniente para la empresa, la segunda suele ser la más frecuente. Igual que se conoce a los trabajadores poniéndoles a prueba en una actividad de disparo de pintura, deberíamos poder conocer a nuestros jefes jugando un rato al Risk, al Monopoly o al humilde parchís.</p>
<p>También resulta interesante ver cómo gobierna su casa un dirigente. Si deja hacer por no enfrentarse a los “poderes fácticos”; si tarda en tomar las decisiones importantes; si consulta con los demás o si mira para otro lado cuando hay problemas. Todo eso nos da claves de cómo dirigirá la parcela que le hayan asignado en su negociado.</p>
<p>Por eso cuando veo a Felipe VI decidiendo que la Familia Real no desarrolle actividades en el sector privado después de lo sucedido con su cuñado; que la Casa se someta a una auditoría externa o que las infantas no participen de la actividad institucional, no puedo evitar añorar esa decisión en el ámbito público. A este paso lamentaremos que reine pero no gobierne.</p>
<p>Por otra parte, me pregunto cómo habrá vivido estos últimos años viendo todo lo que ha visto y pensando que era así como se tenía que llevar la Casa del Rey. Imagino que sus decisiones de ahora ni se han madurado en unos días ni son personalísimas. Es decir, que durante meses habrá habido un equipo, junto al nuevo rey, analizando las debilidades de la Casa y buscando las mejores soluciones. En cualquier caso, es una sabia elección. No es mejor un dirigente que gobierna aislado por muy brillante que sea, sino aquel que sabe rodearse de un gran equipo capaz de elevarlo aún más por encima de la media. Si lo hizo su padre para llevar a España a la democracia, bien está que él haya aprendido a hacerlo para sacar a la Corona de la encrucijada en la que se halla. Sea por consejo o por decisión propia, el cambio ya es signo de su reinado.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/07/29/gobierna-su-casa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6220</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Un Borbón en París</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/07/23/un-borbon-en-paris/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/07/23/un-borbon-en-paris/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 21:19:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6207</guid>
		<description><![CDATA[Lo que más me gustó de la visita de los reyes al Elíseo no es el Felipe Varela de la reina. He de decir que la encontré guapa, pero la falta de pareja en el presidente Hollande impide la comparación mundana. De cualquier forma no fue eso lo que me llamó la atención. Aun siendo [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/reyes-visita-paris-575x323.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6208" title="reyes-visita-paris--575x323" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/reyes-visita-paris.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>Lo que más me gustó de la visita de los reyes al Elíseo no es el Felipe Varela de la reina. He de decir que la encontré guapa, pero la falta de pareja en el presidente Hollande impide la comparación mundana. De cualquier forma no fue eso lo que me llamó la atención. Aun siendo mujer suelo fijarme más en los discursos que en los trapitos, para disgusto del tópico.</p>
<p>Lo que me entusiasmó fue la referencia del rey a Francia y España como “dos de las más antiguas naciones del continente”. Quién mejor que un Borbón para tener conciencia de lo que significan España y Francia en Europa. Y ambas tal y como las conocemos, salvo Alsacia, Lorena y poco más. Hubo un tiempo en que Europa vivía pendiente de nosotros. Pero sobre todo conviene recordar que de España y Francia procede buena parte de la cultura que dio lugar a la propia Europa.</p>
<p>Con el tiempo hemos perdido autoestima y presencia en el mundo pero la autoridad moral con la que España se dirigía al viejo continente era mucho mayor que el poder real que tiene hoy Angela Merkel. Son etapas distintas y circunstancias profundamente dispares pero no conviene perderlo de vista. Es cierto que la política internacional se guía por las conveniencias y no hay más que ver cómo Londres se apresta ahora a investigar el crimen de Litvinenko, el espía ruso asesinado con polonio, justo cuando Occidente cuestiona a Putin como aliado en el Este. Sin embargo, Europa se construyó con las dos miradas que ayer comentaba el rey: el Mediterráneo y el Atlántico.</p>
<p>A ellas se ha dirigido el nuevo monarca, no en vano ha visitado a los vecinos: Marruecos, Portugal y Francia. Son sus primeras salidas como rey, junto al Vaticano. Pocos podrán decir ahora que fue casualidad que la primera en contestar fuera Roma. Sus pasos iniciales están perfectamente medidos: el rey católico que comienza con la bendición del Papa y que visita, por lazos históricos y familiares, Rabat, Lisboa y París. En un momento de falta de liderazgos más allá de la contingencia cotidiana, el nuevo rey puede ser clave en alianzas continentales. Su perfil se adecua perfectamente, más que el de muchos políticos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/07/23/un-borbon-en-paris/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6207</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El aplauso asegurado</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/25/el-aplauso-asegurado/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/25/el-aplauso-asegurado/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 25 Jun 2014 21:51:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[discriminación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[retórica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6147</guid>
		<description><![CDATA[La línea que separa el gesto necesario del gesto hacia la galería es muy fina. Cada vez más. Lo digo viendo a los reyes que se reúnen con las víctimas del terrorismo y con las ONG, incluidas las de gays y lesbianas, o a la reina en su visita al Museo del Prado, como haría [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/rey-felipe-575x323.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6148" title="rey-felipe--575x323" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/rey-felipe.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>La línea que separa el gesto necesario del gesto hacia la galería es muy fina. Cada vez más. Lo digo viendo a los reyes que se reúnen con las víctimas del terrorismo y con las ONG, incluidas las de gays y lesbianas, o a la reina en su visita al Museo del Prado, como haría su suegra.</p>
<p>Nada de todo eso es censurable. Ni mucho menos. Lo que llama la atención es precisamente eso. Que todo merece nuestro aplauso. Ahí es donde radica el origen de la duda. ¿Se busca el mensaje solidario o el plácet asegurado?</p>
<p>Es algo similar a lo que sucede con el papa Francisco. En apenas año y medio ha alzado la voz contra todos los colectivos que en el mundo son cuestionados y se ha situado, sin matices, con todos los grupos discriminados o sufrientes. Dicho así, no puede ser mejor. Es justo lo que se espera de un líder religioso: que alivie al que sufre y defienda al desfavorecido. Ahora bien, las realidades nunca son tan diáfanas, puro blanco o negro. Si así fuera, no nos resultaría complicado situarnos siempre en el lugar adecuado.</p>
<p>Es cierto que, en ocasiones, la opción parece clara. Si hay que elegir entre el asesino y su víctima, nos ponemos del lado de ésta. Así, en un caso de pederastia, en uno de violencia sexista, en el terrorismo o el asesinato masivo en una escuela estadounidense. Sin embargo, cuando tenemos que defender la vida de un asesino confeso condenado a muerte, las cosas ya no son tan maniqueas. Estamos en el gris. Y el gris es muy complicado.</p>
<p>Sin ir más lejos, este fin de semana, el papa dijo a los mafiosos que estaban excomulgados. Parece lógico y digno de aplauso. Sobre todo, por la valentía. Sin embargo, no hay que irse muy lejos para ver cómo algunos clérigos, quizás por miedo, quizás por conveniencia, han sido los primeros en dar la comunión a los capos. También los reyes se reunieron con las víctimas y una de ellas, Pilar Manjón, les preguntó sobre las víctimas del franquismo. Eso ya no es tan políticamente correcto. O sí. De nuevo la duda surge ante el aplauso seguro. Esperemos que solo sea la urgencia de afianzar el recién iniciado mandato. Cualquier otra cosa resultaría preocupante.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/25/el-aplauso-asegurado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6147</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Una misa en Palacio</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/23/una-misa-en-palacio/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/23/una-misa-en-palacio/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Jun 2014 21:45:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[católicos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[religión]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6143</guid>
		<description><![CDATA[El equilibrio no va a ser fácil. Mientras el nuevo rey hace lo imposible por eliminar de su reinado la simbología religiosa, suprimiendo la misa el día de su proclamación y el crucifijo y los evangelios sobre los que jurar, la referencia religiosa sigue estando ahí. Lo está porque muchos ciudadanos se ven incluidos en [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/pic.aspx_.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6144" title="pic.aspx" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/pic.aspx_.jpg" alt="" width="300" height="254" /></a>El equilibrio no va a ser fácil. Mientras el nuevo rey hace lo imposible por eliminar de su reinado la simbología religiosa, suprimiendo la misa el día de su proclamación y el crucifijo y los evangelios sobre los que jurar, la referencia religiosa sigue estando ahí. Lo está porque muchos ciudadanos se ven incluidos en ella pero también hay muchos otros que se sienten excluidos ante ella. Es un dilema al que se enfrentan los asesores del rey. ¿Cómo hacer guiños a los católicos sin molestar a quienes no lo son? La cuestión, sin embargo, es que la Casa del Rey debe diferenciar a los no católicos de los anticatólicos.</p>
<p>Los primeros aprecian que no haya habido misa ni Te Deum el pasado jueves pero no ven problema alguno a que los reyes actuales y los anteriores asistan a misa en Palacio ayer domingo, aunque la celebre Rouco y éste quede muy lejos del Tarancón de la misa de inicio de reinado de Juan Carlos I. Quizás a los católicos pueda inquietar que la condición religiosa del rey se deje para el ámbito privado pero su papel de aglutinador de todos los españoles le obliga a moderar la presencia pública de su fe, y, al mismo tiempo, no relegar por ello a los católicos mientras hace gestos públicos hacia otras religiones, como hemos visto en la agenda de algunos políticos.</p>
<p>Frente a esas cautelas que algunos pueden considerar excesivas, los anticatólicos esperan el mínimo gesto para desacreditar al monarca por creyente. Por ejemplo, criticando que acuda al Vaticano en su primer viaje como rey. Cuesta creer que esa preferencia se deba exclusivamente a que la Santa Sede ha dado fecha antes que otros, como dice la Casa Real. Ni en ésta ni en aquella las cosas se hacen con improvisación aleatoria sino más bien calculada, pero entiendo que es la forma de acallar algunas voces. Voces que, sin embargo, no han tardado en alzarse.</p>
<p>El riesgo de esa extremada prudencia es que a los católicos les pueda saber a poco la noticia, sin fotos, de una misa dominical, como si fuera clandestina, y a los anticlericales, tanta tibieza les aliente a exigir la supresión de toda identidad religiosa en el espacio público.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/23/una-misa-en-palacio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6143</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Con las víctimas</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/22/con-las-victimas/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/22/con-las-victimas/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 22 Jun 2014 21:43:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[terrorismo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6141</guid>
		<description><![CDATA[Dice el saber popular que la primera impresión es la que cuenta. Yo no lo creo o, al menos, creo que el efecto de esa primera imagen siempre puede ser rectificado. Sin embargo, sí es cierto que los primeros pasos, las primeras decisiones y los primeros gestos de una persona que llega a un cargo [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/reyes-terrorismo-575x323.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6142" title="reyes-terrorismo--575x323" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/reyes-terrorismo.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>Dice el saber popular que la primera impresión es la que cuenta. Yo no lo creo o, al menos, creo que el efecto de esa primera imagen siempre puede ser rectificado. Sin embargo, sí es cierto que los primeros pasos, las primeras decisiones y los primeros gestos de una persona que llega a un cargo público pueden ser muy significativos. No hablan de lo que será su mandato pero sí de lo que quisiera ser al empezar. Esa diferencia no es baladí. Los primeros están pensados, calculados y buscados, en cambio, es posible que otros terminen por marcar su tiempo. Los que importan son éstos pero los primeros nos hablan de cómo contempla la persona esa tarea que acaba de comenzar, aunque solo sea buena intención.</p>
<p>Eso sucederá también con el rey. Ahora lleva meses, e incluso años, pensando cuál será su primera palabra, su primer viaje o su primer encuentro. Entre sus palabras, la gratitud hacia su padre y el reconocimiento del sacrificio de su madre. Entre sus viajes, el Vaticano, Marruecos y Cataluña, toda una declaración de intenciones. Y entre sus encuentros, el primero, antes que nada ni nadie, las víctimas del terrorismo.</p>
<p>Esa selección nos dice que Don Felipe busca la proximidad hacia quien más sufre tal como lo aprendió de su madre. Luego vendrán otros y otras prioridades políticas, como su mensaje de unidad en vísperas de un referéndum catalán. Pero el rey, que es más Grecia que Borbón, ha querido hacer lo que haría su madre. Tal vez le asesore también así la reina, habida cuenta de que es una persona que conoce bien lo que piensa la opinión pública. Sin embargo, no parece una reunión de estrategia sino de corazón. En cualquier caso, el tiempo dirá si es una u otra. De momento, se agradece esa intención de situar a las víctimas del terror entre los españoles de primera. Porque lo son. Porque España se lo debe y hace bien el rey en visualizarlo. El amor a España que dijo sentir profundamente desde niño le obliga. Le impele a acompañarles, recordarles y atender sus necesidades. Ante las cámaras y fuera de ellas. Ahí es donde se halla la diferencia entre estrategia y verdad. Aunque no nos enteremos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/22/con-las-victimas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6141</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Mi generación</title>
		<link>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/20/mi-generacion/</link>
		<comments>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/20/mi-generacion/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Jun 2014 21:38:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María José Pou</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Arsénico por diversión]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Rey]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/?p=6137</guid>
		<description><![CDATA[Apenas me llevo año y medio con el rey Felipe. Por eso, cada vez que ayer, en su discurso ante las Cortes, se refería a “mi generación”, me sentía especialmente interpelada. La suya es la mía. Y los retos que ayer lanzaba son también los míos. Decía el rey que la nuestra es una generación [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/felipe-jura-490x276.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-6138" title="felipe-jura--490x276" src="/mariajosepou/wp-content/uploads/sites/4/2014/07/felipe-jura.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a>Apenas me llevo año y medio con el rey Felipe. Por eso, cada vez que ayer, en su discurso ante las Cortes, se refería a “mi generación”, me sentía especialmente interpelada. La suya es la mía. Y los retos que ayer lanzaba son también los míos.</p>
<p>Decía el rey que la nuestra es una generación de “espíritu abierto y renovador”. Todos los jóvenes buscan el cambio, con mayor o menor vehemencia, pero es cierto que la nuestra es una generación “bisagra” entre quienes hicieron la Transición y quienes no sienten ningún lazo afectivo con ella. Nosotros hemos vivido en democracia. Yo me recuerdo, con apenas cinco años, viendo el mismo acto de ayer protagonizado por su padre, en una tele en blanco y negro. Y conservo la imagen de dos hojas que teníamos en casa: el último discurso de Franco, en azul, y el primer discurso del rey, en rojo.</p>
<p>Conocí el relato de cómo se vive una guerra, una posguerra y una dictadura. Por eso he crecido dando tanto valor a la democracia, la que me ha permitido crecer en paz, sin miedo a que entraran los milicianos, fusil en mano, en mi casa, como vivieron mi abuela y mi madre; pudiendo estudiar y trabajar en lo que me gusta, como no pudieron hacer ellas; sintiéndome libre para pensar y decir incluso aquí, por escrito y en público, lo que pienso, sin temer censuras ni exilios. Mi generación valora lo logrado hasta hoy. No de forma acrítica pero sí racional. No con inmovilismo pero sí con espíritu de renovar desde lo ya conseguido. Como dijo el rey ayer, somos “herederos de ese gran éxito colectivo” y queremos “revitalizar nuestras instituciones; reafirmar, en nuestras acciones, la primacía de los intereses generales y fortalecer nuestra cultura democrática”. Nuestro mayor reto es mostrarlo a las generaciones siguientes, despegadas, a menudo violentamente, del éxito de la Transición. No se trata de mitificar por miedo a cuestionar ni de ahogar inquietudes ni erradicar debates sino de lograr que estos sean provechosos. Para ello, la lección inicial es escuchar y valorar, la primera estación del Viacrucis que ayer comenzó Felipe VI, bajo el silencio hosco de Urkullu y Mas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.lasprovincias.es/mariajosepou/2014/06/20/mi-generacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>6137</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
