{"id":4993,"date":"2013-03-16T22:59:44","date_gmt":"2013-03-16T20:59:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/?p=4993"},"modified":"2013-03-16T22:59:44","modified_gmt":"2013-03-16T20:59:44","slug":"roma-da-la-bienvenida-a-francesco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/2013\/03\/16\/roma-da-la-bienvenida-a-francesco\/","title":{"rendered":"Roma da la bienvenida a Francesco"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/mariajosepou\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2013\/04\/IMG_2180.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4994\" title=\"IMG_2180\" src=\"\/mariajosepou\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2013\/04\/IMG_2180.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2013\/04\/IMG_2180.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2013\/04\/IMG_2180-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2013\/04\/IMG_2180-300x300.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2013\/04\/IMG_2180-768x768.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En las paredes de un estrecho callej\u00f3n que lleva a la V\u00eda de la Conciliazione, a\u00fan se ve un anuncio del marat\u00f3n &#8220;Run for food&#8221; celebrado en Roma en 2009. Est\u00e1 desconchado, roto y apenas se distingue del negro del ladrillo, pero ha conseguido vencer al tiempo y a las condiciones meteorol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Justo debajo aparec\u00eda, hasta ayer, otro del Ayuntamiento romano dedicado a Benedicto XVI con el lema &#8220;Rimarrai sempre con noi, grazie&#8221; (permanecer\u00e1s siempre con nosotros, gracias).<\/p>\n<p>Sin embargo, la promesa dur\u00f3 poco. Es lo que tienen las promesas pol\u00edticas, que duran lo que el humo de la fumata, aunque se las hagan al mism\u00edsimo Papa. Ayer, en lugar de Benedicto, aparec\u00eda el nuevo. El lema: &#8220;Benvenuto, Francesco&#8221;. Si el Papa de la renuncia queda en alg\u00fan lugar es en el coraz\u00f3n de los romanos y en las colecciones de estampas. En las paredes de Roma, ya no. El cartel del marat\u00f3n, por cierto, a\u00fan sigue all\u00ed.<\/p>\n<p>No es el \u00fanico cambio. La ciudad, poco a poco, va dejando atr\u00e1s las tormentas y disfruta ya de cierta paz atmosf\u00e9rica. Del mismo modo, los turistas, que hasta ahora eran los visitantes mayoritarios de los espacios vaticanos, conviven con grupos de fieles, de religiosos y de j\u00f3venes que van acerc\u00e1ndose a Roma a ver al nuevo Papa.<\/p>\n<p>A muchos de ellos no les ha movido un inter\u00e9s movilizador por el &#8220;parroco de Oltretevere&#8221;, como le llaman algunos, sino la proximidad de la Semana Santa. Hubieran venido igual, dicen. Y sin dudarlo se suman a las iniciativas de los propios romanos.<\/p>\n<p>Por ejemplo quienes ayer por la tarde rezaban el Rosario en San Pedro. No era la primera vez. Llevan haci\u00e9ndolo desde la renuncia de Benedicto XVI y siempre colocan una pancarta con el lema &#8220;Fieles al Papa, firmado: Los Papaboys&#8221;. Algunos, en cambio, apuntan que no es una iniciativa relacionada solo con los cambios en la Santa Sede sino que comenz\u00f3 como actividad continuada durante todo el a\u00f1o por celebrarse &#8220;el A\u00f1o de la Fe&#8221;. Sea como fuere, la Plaza ya recordaba m\u00e1s a la de hace ocho a\u00f1os. O, al menos, empezaba a caldearse como entonces con rezos y cantos religiosos y no solo el &#8220;Viva Espa\u00f1a&#8221; que a veces entonan los Erasmus espa\u00f1oles en cuanto se re\u00fanen diez o doce. Hasta en la tarde de la fumata blanca lo hicieron, para desorientaci\u00f3n de alg\u00fan turista que pregunt\u00f3 si el Papa nuevo era espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>No lo es, sin duda, pero s\u00ed habla espa\u00f1ol sin las dificultades de sus antecesores. Por eso, tal vez, nuestra lengua se est\u00e1 adue\u00f1ando de las calles y restaurantes romanos. Es el goteo continuo que, desde el mi\u00e9rcoles por la noche se est\u00e1 produciendo de periodistas y turistas argentinos -y latinoamericanos, en general- que llegan aqu\u00ed para asistir a la primera misa de Francisco. Lo hacen incluso por encima de la petici\u00f3n del Papa a obispos y fieles de su tierra: mejor no veng\u00e1is, y el dinero del viaje, para los pobres. No parece que le vayan a hacer mucho caso. No siempre se puede celebrar la llegada al solio pontificio de un compatriota. Hasta ahora, nunca, sin ir m\u00e1s lejos.<\/p>\n<p>Ellos tienen razones para incumplir la pauta papal y \u00e9l, para marcarla. Es una muestra m\u00e1s de la austeridad que esta imprimiendo a su estilo, casi con exceso, a juzgar por algunos romanos de edad que consideran una p\u00e9rdida la renuncia a los s\u00edmbolos tradicionales del papado. Frente a ellos, los m\u00e1s j\u00f3venes aplauden la novedad hasta el punto de que alguno defiende que &#8220;con un papa as\u00ed, ya no se justifica no ir a la iglesia&#8221;. Sus amigos sonr\u00eden pero no le contradicen. Muchos en Roma conf\u00edan en que ese sea un nuevo modo de atraer a j\u00f3venes de otro signo. &#8220;Un \u00e9xito global&#8221;, resumen encantados.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En las paredes de un estrecho callej\u00f3n que lleva a la V\u00eda de la Conciliazione, a\u00fan se ve un anuncio del marat\u00f3n &#8220;Run for food&#8221; celebrado en Roma en 2009. Est\u00e1 desconchado, roto y apenas se distingue del negro del ladrillo, pero ha conseguido vencer al tiempo y a las condiciones meteorol\u00f3gicas. Justo debajo aparec\u00eda, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[124],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4993"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4993\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}