{"id":5939,"date":"2014-03-31T01:47:15","date_gmt":"2014-03-30T23:47:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/?p=5939"},"modified":"2014-03-31T01:47:15","modified_gmt":"2014-03-30T23:47:15","slug":"el-hijo-de-javier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/2014\/03\/31\/el-hijo-de-javier\/","title":{"rendered":"El hijo de Javier"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/mariajosepou\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/04\/140329_javier_espinosa_llega_madrid.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5940\" title=\"140329_javier_espinosa_llega_madrid\" src=\"\/mariajosepou\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/04\/140329_javier_espinosa_llega_madrid.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/04\/140329_javier_espinosa_llega_madrid.jpg 640w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2014\/04\/140329_javier_espinosa_llega_madrid-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>A todos nos conmueve. Es una imagen feliz pero terrible por lo que cuenta. Es el encuentro entre Javier Espinosa, uno de los periodistas secuestrados en Siria que lleg\u00f3 ayer a Madrid junto con Ricardo Garc\u00eda Vilanova, y su hijo mayor. La fotograf\u00eda muestra a Javier a los pies de la escalerilla del avi\u00f3n a punto de abrazar al ni\u00f1o, que corre feliz a su encuentro. Es un momento de indescriptible alegr\u00eda para sus familias pero con un nivel de felicidad inversamente proporcional a la angustia vivida estos meses.<\/p>\n<p>Seguramente el hijo de Javier, como de tantos y tantos informadores, presume en el cole de que su padre es un superm\u00e1n, aventurero, que vive en el riesgo a diario, que sabe salir de situaciones complicadas y que hace bien a la humanidad. Hoy quiz\u00e1s no vaya al cole pero en cuanto lo haga podr\u00e1 explicar a sus compa\u00f1eros que su pap\u00e1 cuenta mil historias de lugares lejanos, cosas que no conocen quienes van a esos sitios de turistas.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00e9l y sus familias saben que un d\u00eda puede suceder lo que le pas\u00f3 a Javier hace casi 200 d\u00edas. No volver. No saber de \u00e9l. No conocer d\u00f3nde est\u00e1 ni si est\u00e1 bien. Vivir con el alma en vilo. El cr\u00edo ya sabe lo que es el riesgo del periodista en zonas de conflicto. Aunque todos lo demos por bien empleado si gracias a \u00e9l sabemos de bombardeos indiscriminados en Siria o, gracias a Ricardo, vemos im\u00e1genes terribles de ni\u00f1os cubiertos de polvo siendo rescatados por sus padres de entre los escombros.<\/p>\n<p>Siempre se nos llena la boca y el papel diciendo eso. Si no fuera por ellos, no conocer\u00edamos la realidad. Y es cierto. Son nuestros ojos en Alepo o en Homs. Pero me pregunto de qu\u00e9 sirve. Cumplen una labor insustituible y encomiable pero \u00bfvale la pena, si las opiniones p\u00fablicas a las que van destinados sus mensajes no reaccionan? \u00bfPara qu\u00e9 jugarse la vida en Siria si nada cambia, si los gobiernos se callan ante las presiones de Rusia y China? Es cierto que no se puede abandonar a un pueblo que sufre pero de poco sirve hoy exaltar la figura del periodista si lo enviamos all\u00ed para contarnos algo que, en el fondo y a tenor de nuestra pasividad, no parece importarnos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A todos nos conmueve. Es una imagen feliz pero terrible por lo que cuenta. Es el encuentro entre Javier Espinosa, uno de los periodistas secuestrados en Siria que lleg\u00f3 ayer a Madrid junto con Ricardo Garc\u00eda Vilanova, y su hijo mayor. La fotograf\u00eda muestra a Javier a los pies de la escalerilla del avi\u00f3n a [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[129,180],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5939"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5939"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5939\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}