{"id":6889,"date":"2015-11-23T21:00:54","date_gmt":"2015-11-23T19:00:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/?p=6889"},"modified":"2015-11-23T21:00:54","modified_gmt":"2015-11-23T19:00:54","slug":"el-modelo-israeli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/mariajosepou\/2015\/11\/23\/el-modelo-israeli\/","title":{"rendered":"El modelo israel\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/mariajosepou\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/11\/223291_7023362023_8719_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6891\" title=\"223291_7023362023_8719_n\" src=\"\/mariajosepou\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/11\/223291_7023362023_8719_n.jpg\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/11\/223291_7023362023_8719_n.jpg 448w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2015\/11\/223291_7023362023_8719_n-223x300.jpg 223w\" sizes=\"(max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><\/a>Una de las cosas que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n cuando se viaja a Israel es la presencia habitual de soldados en la calle. Como si fuera polic\u00eda local. Con toda normalidad. Su despliegue no es cosa de ahora, por la llamada \u201cIntifada de los cuchillos\u201d, sino que se viene produciendo desde hace tiempo aunque en determinados momentos del a\u00f1o o, ante amenazas concretas como las actuales, se incremente. No hay controles m\u00e1s duros de equipajes y viajeros que los realizados en el aeropuerto Ben Gurion, en Tel Aviv, o en los vuelos que, desde Valencia, tienen como destino Israel. Hasta dentaduras postizas y mapas del pa\u00eds he visto revisar por si en ellos se pudiera haber escondido algo. Se comprende. Toda medida es poca cuando un Estado ha de proteger a su poblaci\u00f3n y a quienes visitan su territorio de una amenaza constante y real.<\/p>\n<p>Este fin de semana, Bruselas parec\u00eda Jerusal\u00e9n, con tanquetas en las esquinas y la posibilidad de un ataque por sorpresa de alg\u00fan \u201clobo solitario\u201d. Cierto que el nivel de alarma era muy superior, acrecentado por la infrecuencia, precisamente, de esa presencia militar en el coraz\u00f3n de la Europa m\u00e1s pac\u00edfica. Sin embargo, es una imagen a la que, quiz\u00e1s, tengamos que acostumbrarnos. Y la perspectiva no puede ser m\u00e1s desoladora.<\/p>\n<p>Militarizar la vida ciudadana europea, aunque ahora nos parezca inevitable porque estamos bajo el shock de lo sucedido en Par\u00eds y la amenaza belga, representa un fracaso de la lucha antiterrorista y, sobre todo, de la convivencia. Convertir cualquier gesto en sospechoso, o cualquier actividad en grupo, en peligrosa, condicionar\u00eda nuestra vida hasta el punto de modificar nuestros h\u00e1bitos y nuestra forma de ver al otro. Sin embargo, no podemos cerrar los ojos a la realidad en nombre de un buenismo poco resolutivo.<\/p>\n<p>Tal vez la soluci\u00f3n pase por incrementar las fuerzas especiales de la polic\u00eda, reenfocar su formaci\u00f3n hacia la nueva lucha antiterrorista urbana y ofrecer a los ciudadanos pautas de comportamiento en caso de ataque o amenaza real. Al menos, deber\u00eda evaluarse la necesidad de todo ello, aunque en un principio pueda tener un efecto de retroalimentaci\u00f3n. Un ciudadano que recibe consejos sobre c\u00f3mo actuar ante un atentado de este tipo incrementa su miedo a sufrirlo con las consecuencias perniciosas que ese temor puede causar: denuncias falsas, psicosis o acciones descontroladas de defensa preventiva. Sin embargo, el terror desplegado en Par\u00eds estos d\u00edas es una guerra de guerrillas por las calles de las grandes ciudades dif\u00edcil de prever, de ah\u00ed que sea necesario dotar a los ciudadanos de herramientas para colaborar con las fuerzas del orden. No se trata de imitar a Israel en su militarizaci\u00f3n global sino a Jap\u00f3n en su educaci\u00f3n para saber responder a un terremoto. Si esta es nuestra peor amenaza, al menos que sepamos eludir sus efectos y combatir el miedo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las cosas que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n cuando se viaja a Israel es la presencia habitual de soldados en la calle. Como si fuera polic\u00eda local. Con toda normalidad. 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