{"id":805,"date":"2014-05-16T16:55:37","date_gmt":"2014-05-16T16:55:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/?p=805"},"modified":"2014-05-16T16:55:37","modified_gmt":"2014-05-16T16:55:37","slug":"menos-es-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/2014\/05\/16\/menos-es-mas\/","title":{"rendered":"Menos es m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: right;\"><strong>MIGUEL A. HOYOS<\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><strong>Periodista de RTVE<\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><strong>@HoyosMiguel<\/strong><\/div>\n<div>EL LIBRERO DE PAR\u00cdS Y LA PRINCESA RUSA<\/div>\n<div>Mary Ann Clark Bremer<\/div>\n<div>Perif\u00e9rica<a href=\"\/noslohemosleido\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2014\/05\/el-librero-de-paris-y-la-princesa2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-808\" title=\"Sin t\u00edtulo-1\" src=\"\/noslohemosleido\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2014\/05\/el-librero-de-paris-y-la-princesa2.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2014\/05\/el-librero-de-paris-y-la-princesa2.jpg 1594w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2014\/05\/el-librero-de-paris-y-la-princesa2-768x1195.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.lasprovincias.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2014\/05\/el-librero-de-paris-y-la-princesa2-658x1024.jpg 658w\" sizes=\"(max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a><\/div>\n<div>59 p\u00e1ginas<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Debiera haber un g\u00e9nero llamado &#8220;escritores ocultos&#8221;. Mary Ann Clark es una de ellas. Su vida es pura literatura, nacida en Nueva York en los a\u00f1os veinte, en una familia de la alta sociedad, sus padres murieron en un ataque al barco en que viajaban al final de la segunda guerra mundial. Ella vag\u00f3 por la Europa culta, se caso \u00e9n Israel pero su marido tambi\u00e9n muri\u00f3, y se refugi\u00f3 en Francia donse trab\u00f3 amistad con Malraux, \u00a0Alemania y finalmente en Suiza donde frecuent\u00f3 a D\u00fcrrenmatt. Fue \u00e9l quien la anim\u00f3 a publicar lo que escrib\u00eda. Y lo que escrib\u00eda eran peque\u00f1os trozos de vida. Aparentemente intrascendentes son relatos enormes, donde cabe todo. Y todo con una sutileza exquisita. A mi me fascin\u00f3 &#8220;Una biblioteca de verano&#8221;, recuperado por Perif\u00e9rica para Espa\u00f1a. Esta es la tercera entrega de sus relatos escondido. Una historia menos luminosa, pero quiz\u00e1 m\u00e1s profunda. El peque\u00f1o amor entre una dama de aquella Europa de los cincuenta o sesenta y un librero parisino. Apenas se perfila esa relaci\u00f3n, apenas tambi\u00e9n la de la protagonista con la princesa rusa. Todo es sugerido, todo es completado por el lector y todo es finalmente entendido o m\u00e1s bien digerido, interiorizado por el que lee, porque esos sentimientos est\u00e1n en el aire, esas rendiciones, esas redenciones, incluso esa huida, est\u00e1 en el aire y puede ser m\u00e1s o menos compartida por cualquiera.<\/div>\n<div>Con una escritura exquisita, con una cercan\u00eda magn\u00edfica, con una aparente indiferencia, Mary Ann Clarck, que vio y vivi\u00f3 tanto, rescata de entre todas sus vivencias una casi adivinada, perfilada, un contraluz, una sombra. Y es que las sombras pueden ser luminosas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Valoraci\u00f3n:<\/strong> Una peque\u00f1a joya. Tan f\u00e1cil de leer como necesaria de releer. No se la pierdan.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MIGUEL A. HOYOS Periodista de RTVE @HoyosMiguel EL LIBRERO DE PAR\u00cdS Y LA PRINCESA RUSA Mary Ann Clark Bremer Perif\u00e9rica 59 p\u00e1ginas Debiera haber un g\u00e9nero llamado &#8220;escritores ocultos&#8221;. Mary Ann Clark es una de ellas. Su vida es pura literatura, nacida en Nueva York en los a\u00f1os veinte, en una familia de la alta [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,5],"tags":[758,788,900,962,1047,1161],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/805"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/805\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/noslohemosleido\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}