{"id":195,"date":"2020-09-06T18:56:58","date_gmt":"2020-09-06T16:56:58","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/?p=195"},"modified":"2020-09-06T18:56:58","modified_gmt":"2020-09-06T16:56:58","slug":"niagara-o-la-naturaleza-magica-de-neon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/2020\/09\/06\/niagara-o-la-naturaleza-magica-de-neon\/","title":{"rendered":"Ni\u00e1gara o la naturaleza m\u00e1gica de ne\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El interior del Estado de Nueva York es para un europeo casi como el Far West, alejado de nuestro lado del mundo, apartado de cualquier ruta tur\u00edstica y totalmente desconocido, solo familiar por las referencias en alguna pel\u00edcula <em>los bur\u00f3cratas de Albany<\/em>, la capital estatal, o a ciudades como Siracusa, donde se celebra la renombrada Feria estatal, que a nosotros nos evoca irremediablemente m\u00e1s a Sicilia que a Norteam\u00e9rica. M\u00e1s all\u00e1 de la curiosidad y del recordatorio constante de que la familia Simpson vive una ficci\u00f3n muy realista, no hay nada al norte del Bronx que merezca casi una decena de horas de viaje\u2026 Nada, salvo una cosa: las cataratas del r\u00edo Ni\u00e1gara, uno de los m\u00e1s impresionantes espect\u00e1culos naturales del planeta.<\/p>\n<p>Salvo que viajemos en helic\u00f3ptero desde Manhattan, algo mucho m\u00e1s abordable de lo que puede parecer, el viaje hasta las cataratas desde Europa \u2013al menos, por el lado americano- empezar\u00e1 en el desvencijado aeropuerto de LaGuardia de Nueva York en un min\u00fasculo avi\u00f3n regional que nos conduce hasta B\u00fafalo, la segunda mayor ciudad del Estado. Esta urbe, con una poblaci\u00f3n equivalente a Bilbao pero ignota para nosotros, destaca por su bello <em>skyline\u00a0<\/em>que reluce sobre el anaranjado atardecer del Oeste neoyorquino, y en el que reina su magn\u00edfico ayuntamiento, una joya de la arquitectura <em>art-d\u00e9co\u00a0<\/em>de proporciones descomunales.<\/p>\n<p>Dejando atr\u00e1s B\u00fafalo y siguiendo la costa del lago Erie, que separa Estados Unidos y Canad\u00e1, el viaje por carretera es breve hasta Niagara Falls, las dos ciudades gemelas del mismo nombre a ambos lados de la frontera, a caballo entre Nueva York y Ontario, separadas por el r\u00edo y unidas por sus cataratas. Antes de seguir hay que decir que el Ni\u00e1gara no es un r\u00edo. No uno al uso, al menos. Se trata de una parte breve del gigante sistema hidrol\u00f3gico de los Grandes Lagos, a veces considerados como un mar de agua dulce por su tama\u00f1o continental, y que est\u00e1n conectados tanto con la bah\u00eda de Hudson como con el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico a trav\u00e9s del r\u00edo San Lorenzo, que desemboca en Qu\u00e9bec. \u00a0\u00a0El Ni\u00e1gara es, en definitiva, un peque\u00f1o canal que conecta dos de los lagos, el Erie y el Ontario, de algo menos de sesenta kil\u00f3metros, pero con un impresionante caudal que multiplica por doce al del Sena a su paso por Par\u00eds. Eso explica el hipn\u00f3tico espect\u00e1culo de las tres cataratas, por las que caen millones de litros a cada segundo<\/p>\n<p>La visita a las cataratas hay que empezarla por el lado estadounidense, sobre las isla de la Cabra (Goat Island), que, a diferencia del lado canadiense, es un paraje natural protegido aunque d\u00e9 m\u00e1s la imagen de parque p\u00fablico. Desde el extremo de la isla llamado Terrapin Point es donde mejor se aprecia lo que nos espera. Las toneladas de agua fr\u00eda verti\u00e9ndose medio centenar de metros hacia abajo a gran velocidad que salpican incluso a los que se alejan decenas de metros de la orilla forman la catarata de la Herradura (Horseshoe Falls), conocida tambi\u00e9n como Canadiense por estar casi \u00edntegramente del lado norte de la frontera que marca el r\u00edo. Los setecientos metros de la catarata, solo parcialmente apreciables por la neblina que se crea de forma permanente ante tal cantidad de agua chocando la roca, construyen un muro blanco infinito en constante movimiento. No hay nada m\u00e1s que hacer que apoyarse en la barandilla y ver, oler y sentir el agua fluyendo.<\/p>\n<p>Puede que ante el esplendor de las Horseshoe, todo lo dem\u00e1s nos sepa a poco. Pero hay que seguir hasta las cataratas Americanas, mucho m\u00e1s ligeras aunque rocosas y con un innegable poder let\u00e1rgico. Los peque\u00f1os puentes peatonales que unen la isla de la Cabra con la \u00ednfina isla Luna nos acercan al r\u00edo cuando todav\u00eda est\u00e1 calmado y solo empieza a apreciarse c\u00f3mo t\u00edmidamente gana velocidad y fuerza, para desembocar en la bella y escondida catarata del Velo de Novia \u2013el nombre lo dice todo-, por un lado, y en la enorme catarata Americana por el otro. Los r\u00e1pidos que se disfrutan sobre la isla Verde \u00a0(Green Island) parecen nada al lado del golpear del agua contra las rocas del lado americano del lecho bajo del r\u00edo.<\/p>\n<p>Aunque sea el m\u00e1s natural de los dos m\u00e1rgenes, el entretenimiento en el lado estadounidense no se limita a contemplar el agua cayendo, aunque solo eso baste para justificar el viaje. Adem\u00e1s del casinos de estilo Las Vegas y los hoteles y tiendas que pueblan la ciudad, alrededor de las cataratas hay todo un mundo de atracciones: la popular <em>Maid of the Mist<\/em>\u2013los barcos que parten desde ambos lados de la frontera hasta posarse en las remolinadas aguas bajo las cataratas-, la torre de observaci\u00f3n con espl\u00e9ndidas vistas de las tres cataratas y las pasarelas de madera dispuestas en la parte m\u00e1s baja junto al agua como las de <em>Cave of the Winds<\/em>.<\/p>\n<p>Agotados los planes del lado neoyorquino del Niagara, nos disponemos a cruzar a pie o en coche el Rainbow Bridge \u2013que recibe este nombre por los bellos arco\u00edris que casi permanentemente se aprecian desde su plataforma cuando los rayos del Sol cruzan la neblina de las cataratas-. Como europeos acostumbrados a las virtudes del Acuerdo de Schengen, asistimos con curiosidad a las colas para cruzar una verdadera frontera, con exhaustivo control de pasaportes y las preguntas de rigor \u2013adem\u00e1s de un curioso <em>Duty Free<\/em>&#8211; en una zona tan transitada y entre dos ciudades gemelas, aunque los agentes biling\u00fces del lado canadiense se tomen su trabajo con menos sobriedad y exigencia que sus colegas fuertemente armados del lado americano.<\/p>\n<p>Ahora s\u00ed, <em>Welcome to fabulous Niagara Falls!\u00a0<\/em>Un amigo me dijo una vez que el Niagara Falls de Ontario es el equivalente canadiense a Las Vegas y no se equivocaba. Una sucesi\u00f3n de hoteles de lujo \u2013en el sentido norteamericano del t\u00e9rmino, no se vayan a pensar-, de restaurantes y salones de juegos, con carteles luminosos de todas las formas y colores nos saluda deslumbr\u00e1ndonos con sus neones. No s\u00e9 si Las Vegas, pero quiz\u00e1s s\u00ed un algo m\u00e1s decadente Reno nos acaba de acoger en su apogeo ochentero.<\/p>\n<p>Que no os enga\u00f1e mi fr\u00edvola descripci\u00f3n del lado canadiense de las Cataratas del Ni\u00e1gara. Aqu\u00ed hemos venido a disfrutar del espect\u00e1culo natural y el curioso acompa\u00f1amiento no lo desmerece, sino que lo adereza de otro espect\u00e1culo distinto: el del <em>american way of life\u00a0<\/em>en estado puro. Por eso en mis visitas a Niagara Falls he seguido el mismo ritual, trabajado en un arduo ejercicio de seleccionar la mejor habitaci\u00f3n de hotel y la mejor mesa de restaurante, considerando que aqu\u00ed <em>mejor\u00a0<\/em>no es el superlativo de buena calidad, sino de buenas vistas de las cataratas.<\/p>\n<p>Mi experiencia y mis facultades de ge\u00f3grafo se\u00f1alan al Sheraton on the Falls como el lugar donde dormir, por lo que no os recomendar\u00e9 otro, siempre teniendo la cautela de reservar una de las suites de las plantas altas con vistas a las dos cataratas. A pesar de no ser el hotel m\u00e1s cercano a las m\u00e1s llamativas Horseshoe, es el \u00fanico desde el que se aprecian los juegos de luces que cada noche se proyectan sobre las cataratas a la vez que se lanzan fuegos artificiales desde el lado americano.<\/p>\n<p>Siguiendo la misma m\u00e1xima, el restaurante Massimo\u2019s, en una de las plantas altas del hotel, es posiblemente el mejor sitio para cenar en la ciudad, pese a servir una cocina impresentable para decirse el mejor restaurante italiano de Canad\u00e1. Es una l\u00e1stima que por la noche no se aprecien las vistas que s\u00ed podremos disfrutar durante el d\u00eda desde el sencillo Queen Victoria Place, en una agradable casa de estilo victoriano junto al r\u00edo, quiz\u00e1s antes o despu\u00e9s de haber visitado, a pocos pasos de all\u00ed, la gran atracci\u00f3n del lado canadiense: la <em>Journey behind the Falls<\/em>, donde el descenso en ascensor y luego en escaleras nos conducir\u00e1 hasta un balc\u00f3n al pie de la enorme Horseshoe, primero, y luego el a un t\u00fanel excavado en la roca para abrir una ventana tras la catarata.<\/p>\n<p>La experiencia sensorial del rumor ensordecedor del agua cayendo delante de ti merece acabar mojado hasta el tu\u00e9tano a pesar del denigrante chubasquero de pl\u00e1stico amarillo que \u2013confieso que por mera vanidad- me niego a usar a pesar de la evidencia de lo inexcusable del chaparr\u00f3n. Pero quiz\u00e1s la ducha de agua helada del Niagara debiera formar parte de la experiencia de este lugar, uno de esos pocos del mundo donde todo el mundo, hasta los locales, son boquiabiertos turistas. Antes de marchar, camino de Toronto \u2013la metr\u00f3polis del Canad\u00e1 angl\u00f3fono apenas dista una hora de all\u00ed-, y previo un alto en el camino en Niagara-on-the-Lake, un bello y tranquilo pueblo de elegantes casas y jardines en la costa del lago Ontario, hay que girar por \u00faltima vez la mirada hacia el arco\u00edris de las cataratas y respirar hondo para sentir la magia de la naturaleza hasta entre las luces de ne\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El interior del Estado de Nueva York es para un europeo casi como el Far West, alejado de nuestro lado del mundo, apartado de cualquier ruta tur\u00edstica y totalmente desconocido, solo familiar por las referencias en alguna pel\u00edcula los bur\u00f3cratas de Albany, la capital estatal, o a ciudades como Siracusa, donde se celebra la renombrada [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":47,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/195"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/47"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=195"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/195\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":196,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/195\/revisions\/196"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}