{"id":220,"date":"2020-12-31T20:48:54","date_gmt":"2020-12-31T19:48:54","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/?p=220"},"modified":"2025-05-01T20:58:02","modified_gmt":"2025-05-01T18:58:02","slug":"12-lugares-que-no-esperas-para-visitar-en-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/2020\/12\/31\/12-lugares-que-no-esperas-para-visitar-en-2021\/","title":{"rendered":"Doce lugares para visitar en 2021"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mazzorbo<\/strong><\/p>\n<p>En el extremo norte de la laguna de Venecia, la isla de Mazzorbo es un pedazo de tierra olvidado camino de las muy c\u00e9lebres Burano y Torcello. \u00a0Un pu\u00f1ado de casas de colores, no tan vivos como en la isla vecina, dan la bienvenida a los viajeros que descienden del <em>vaporetto<\/em> en la Fondamenta di Santa Caterina, en cuyos dos extremos est\u00e1n el campanario desvencijado la iglesia de lo que fue un pueblo casi aislado en la laguna a cerca de una hora de navegaci\u00f3n de la ciudad. El resto de la isla, de forma rectangular, lo pueblan los campos de cultivo tradicionales que le dan un ambiente tranquilo y rural desconocido entre las turistificadas calles de la Serenissima. La Strada del Cimitero, un delicioso camino entre olmos blancos a orillas de la laguna frente a las costas de Burano, con la que est\u00e1 conectada por un puente peatonal es ideal para el <em>pique-nique<\/em> frente a las tradicionales <em>briccole<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Cementerio de Arlington<\/strong><\/p>\n<p>Saludando a la capital americana desde el lado opuesto del inmenso Potomac, el cementerio de Arlington es el lugar de reposo de los h\u00e9roes americanos y, pese a ser un atractivo tur\u00edstico renombrado y de colosales dimensiones, el profundo respeto que infunde el lugar lo convierte en un espacio de reflexi\u00f3n y silencio. Adem\u00e1s de la tumba de los soldados desconocidos, el memorial del presidente Kennedy o la conocida escultura de Felix de Weldon representando a seis marines izando la bandera de las barras y las estrellas sobre Iwo Jima, cualquiera de las praderas pobladas de l\u00e1pidas de militares fallecidos siempre demasiado j\u00f3venes ser\u00e1 un buen lugar para recordar las cosas de verdad importantes, aunque este a\u00f1o nos haga menos falta.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00c8ze<\/strong><\/p>\n<p>Con una vista privilegiada de la Costa Azul y de la pen\u00ednsula que ocupa el exquisito pueblo de Saint-Jean-Cap-Ferrat, donde veraneaba la familia Rothschild, la villa medieval de \u00c8ze domina desde su promontorio en la Grande Corniche, la carretera costera que une Niza y M\u00f3naco, la parte m\u00e1s deseada de la costa francesa. \u00c8ze es un pueblo colgado sobre la monta\u00f1a, de calles estrechas y muy empinadas, solo transitables a pie y con extrema precauci\u00f3n, que permanece impert\u00e9rrito a los cambios incesantes que le rodean desde hace m\u00e1s de 1500 a\u00f1os y pas\u00f3 la mayor parte de su historia bajo el dominio de los Grimaldi antes de integrarse en Francia. Uno de sus m\u00e1s ilustres visitantes, el fil\u00f3sofo Friedrich Nietzsche, que era un visitante habitual de la Riviera francesa, da nombre al escarpado sendero de monta\u00f1a que une el pueblo con la playa, con un desnivel de 400 metros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La Biblioteca Fran\u00e7ois Mitterrand <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>La segunda sede parisina de la Biblioteca Nacional francesa, la m\u00e1s importante del mundo junto con la del Congreso estadounidense, fue uno de los grandes proyectos de renovaci\u00f3n de la capital que promovi\u00f3 el presidente Mitterrand, junto con la reforma del Louvre o la \u00f3pera de la Bastilla. El conjunto rectangular de cuatro torres de cristal dorado, dise\u00f1ado por Dominique Perrault y que obtuvo el premio Mies van der Rohe, se abre al Sena por una inmensa escalera frente a la pasarela Simone de Beauvoir y el m\u00edtico puente de Bercy. El centro del conjunto lo ocupa un jard\u00edn formado por pinos adultos que se transplantaron desde uno de los bosques m\u00e1s bellos de la Normand\u00eda. A uno y otro lado, el 13\u00ba distrito de Par\u00eds, el m\u00e1s moderno de la capital, con su museo al aire libre inmensos murales, y el bohemio barrio de Bercy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Sirmione<\/strong><\/p>\n<p>En la provincia lombarda de Brescia, a mitad de camino entre la industrial capital y la rom\u00e1ntica Verona, el pueblo de Sirmione es un tent\u00e1culo de tierra que se extiende dentro de la costa sur del lago de Garda. Su casco antiguo, en la estrecha lengua de tierra, recuerda de forma incesante a Venecia con el estilo de sus edificios y el trasiego de las barcas del lago. Su in\u00f3nico castillo medieval, con los puentes levadiso y la d\u00e1rsena para barcos entre torreones, dan una imagen de cuento de hadas a pocos pasos de los lujosos balnearios de aguas termales y de la villa en la que Maria Callas pasaba sus vacaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los dos Baarle<\/strong><\/p>\n<p>Entre los Pa\u00edses Bajos y B\u00e9lgica, los pueblos de Baarle-Hertog y Baarle-Nassau no son municipios fronteridos sino que cabalgan sobre la frontera. Sin m\u00e1s inter\u00e9s que la propia curiosidad, la intrincada trama de la frontera -marcada por cruces en el suelo- que divide en mil pedazos al \u00fanico n\u00facleo urbano que constituyen los dos Baarle, con enclaves y un caprichoso trazado de la l\u00ednea divisoria que hace que algunos edificios tengan dos puertas, una en cada pa\u00eds, o que la cafeter\u00eda local pueda cambiar las mesas de lado para beneficiarse de la mayor libertad horaria del Estado vecino. Aunque no est\u00e1 lejos de Amberes ni de R\u00f3terdam y La Haya, y pese a no tener nada de especial, para un amante de las curiosidades geogr\u00e1ficas la visita es m\u00e1s merecida que a cualquiera de las grandes ciudades de sus alrededores.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El barrio europeo de Bruselas<\/strong><\/p>\n<p>Aparentemente desolado el fin de semana, el barrio de Bruselas que acoge la mayor\u00eda de las instituciones europeas, a los dos lados de la Rue de la Loi, contrasta con el ambiente caldeado del centro hist\u00f3rico de la capital belga tanto como sus edificios de cristal de estilo internacional lo hacen con las exquisitas casas unifamiliares decimon\u00f3nicas que ans\u00edan las familias de los funcionarios europeos en los m\u00e1rgenes de la Square Marie-Louise, un parque consagrado a su lago. Los juegos dominicales de los ni\u00f1os -en un ingl\u00e9s que no destaca en una ciudad franc\u00f3fona- en las calles frente al edificio Berlaymont, desde el que se gobierna la mayor democracia del mundo, se sustituyen el lunes por el trasiego de trabajadores y becarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jersey City<\/strong><\/p>\n<p>El <em>bridge and tunnel<\/em> con el que peyorativamente denominaban los neoyorquinos a sus vecinos de Nueva Jersey ha dejado paso en el frente costero de Jersey City a otro apodo: Wall Street West. A una sola parada de tren del World Trade Center, el barrio de Exchange Place se ha convertido en otro de los corazones en los que laten las finanzas estadounidenses. Las vistas incre\u00edbles del atardecer de Manhattan, las casas de ladrillos de Paulus Hook o el m\u00edtico reloj gigante de Colgate, hacen del Waterfront neojerse\u00edta un interesante paseo a orillas del Hudson. El ferry que la conecta con el Brooksfield Place de C\u00e9sar Pelli nos puede llevar de vuelta a la ciudad que nunca duerme en pocos minutos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Belfast<\/strong><\/p>\n<p>Aunque en la isla de Irlanda es la ciudad de Dubl\u00edn la que se lleva todas las miradas, la capital del Norte es una ciudad tranquila y curiosa, alejada del turismo que inunda a su hom\u00f3loga meridional. Los murales que recuerdan tiempos pasados menos felices contrastan con la tranquilidad que se vive en las calles de la peque\u00f1a ciudad en la que el conflicto que ha padecido durante todo un siglo ha sido tan bien disfrazado en todas las heridas f\u00edsicas que es casi imperceptible para el visitante. El mayor atractivo tur\u00edstico de la capital norirlandesa es el museo dedicado al Titanic, que fue construido en un astillero de la isla, en el que se conserva el barco original -una peque\u00f1a replica del transatl\u00e1ntico- que emplearon los pasajeros irlandeses para embarcar en el buque durante su escala en Queenstown (ahora, Cobh).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Malm\u00f6<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>A la sombra de la vecina Copenhague, pero accesible desde ella por el puente que cruza el estrecho de Oresund uniendo Dinamarca con Suecia, la ciudad de Malm\u00f6 es la hermana discreta -y barata- de la capital danesa. Su centro hist\u00f3rico, de peque\u00f1as casas tradicionales del B\u00e1ltico, en cambio, vence decisivamente a su ciudad gemela de la otra costa, adem\u00e1s de estar mucho menos frecuentado. Cruzando el bello jard\u00edn cruzado por canales del castillo de Malm\u00f6 nos conduciremos hasta el Turning Torso, el rascacielos retorcido de Santiago Calatrava que es icono de la ciudad, y al moderno barrio que se abre a sus pies, en la misma costa del estrecho de Oresund, cuyas aguas heladas desaf\u00edan los locales lanz\u00e1ndose a nadar desde los espigones con la silueta imponente del puente en el horizonte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Girona<\/strong><\/p>\n<p>Una de las m\u00e1s desconocidas de las peque\u00f1as capitales espa\u00f1olas, la ciudad de Girona, es tambi\u00e9n una de las m\u00e1s sorprendentes. Las casas coloridas colgadas sobre el rio Onyar son el s\u00edmbolo m\u00e1s reconocible de una ciudad de la que se habla m\u00e1s por el reciente conflicto pol\u00edtico que por sus atractivos tur\u00edsticos pero que, aun as\u00ed, exhibe un curioso encanto entre lo provinciano y lo bohemio, que atrae a los artistas y profesionales de Barcelona en b\u00fasqueda de precios m\u00e1s bajos. \u00a0La trama met\u00e1lica roja del puente Palanques Vermelles, dise\u00f1ado por el mism\u00edsimo Eiffel, tiene que aparecer en cualquier fotograf\u00eda de la ciudad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fertilia<\/strong><\/p>\n<p>En un extremo olvidado de la isla de Cerde\u00f1a, la regi\u00f3n m\u00e1s olvidada de Italia, Fertilia es un barrio de la ciudad de Alguer -m\u00e1s conocida en Espa\u00f1a por ser te\u00f3ricamente catalan\u00f3fona, aunque nadie hable realmente la lengua de Ausi\u00e0s March-, constuido en 1936 bajo las ideas y el mandato fascistas para reubicar el exceso de poblaci\u00f3n en la provincia peninsular de Ferrara y, m\u00e1s tarde, para albergar el \u00e9xodo italiano desde la Istria que se entreg\u00f3 a Yugoslavia. Su arquitectura y urbanismo son una representaci\u00f3n perfectamente conservada -y de una clamorosa decadencia- de las teor\u00edas de la ciudad de los ide\u00f3logos fascistas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mazzorbo En el extremo norte de la laguna de Venecia, la isla de Mazzorbo es un pedazo de tierra olvidado camino de las muy c\u00e9lebres Burano y Torcello. \u00a0Un pu\u00f1ado de casas de colores, no tan vivos como en la isla vecina, dan la bienvenida a los viajeros que descienden del vaporetto en la Fondamenta [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":47,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/47"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=220"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":254,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220\/revisions\/254"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.lasprovincias.es\/reinterpretandoelmapa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}