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Sònia Valiente

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Viva el mal, viva el capital

Si hubo dos frases que marcaron su niñez fueron: “Sólo no puedes, con amigos sí” y “Viva el mal, viva el capital”. Ambas de la gran Bola de Cristal. Documentando este artículo y volviendo a visionar vídeos de la Bruja Avería le parece increíble que se trasladaran semejantes conceptos a los niños. Y vinculándolos a la maldad. Hoy sería sencillamente imposible, tachado de políticamente incorrecto. Está segura que sus padres ni siquiera eran conscientes de lo que veía su niña los sábados por la mañana. Así ha salido.

Lolo Rico, la directora del espacio, optó por hacer un programa donde imperaba la libertad creativa y, sobre todo, donde se hablaba a los niños como si fueran adultos. Un programa de culto que marcó toda una generación, la de los 80.

El capital está de moda en nuestros días. Pero en medio de esta ruina moral y financiera, va y resulta, que ella es rica. Contra todo pronóstico. Rica… en capital erótico. Al menos, eso es lo que defiende Catherine Hakim, socióloga de la prestigiosa London School of Economics. Afirma que al capital económico, cada persona ha de sumarle el capital cultural, el social y ahora el erótico. Lo que, hasta la fecha, el común de los mortales entendía por estar buena, vaya. Es decir, la belleza, el charm y las habilidades sociales. Así las cosas, en una lista del 1 al 10, Obama sería un 10 y Rajoy, pues… no.

Hakim mantiene que, como el capital erótico es propiedad de cada cual, es lícito utilizarlo en beneficio propio. También en el trabajo. Que las personas guapas lo tienen más fácil porque desde pequeños fueron el centro de atención, saben gestionar mejor sus emociones, aprendieron a negociar y, por tanto, ganan más. Y es aquí donde las feministas se le han lanzado a la yugular a la socióloga. En el mundo anglosajón, ser inteligente y sexy debe de estar muy mal visto, por lo que se ve.

Durante años a las mujeres se les ha enseñado a vestir discretas para ser respetadas en el ámbito laboral. La socióloga rebelde defiende todo lo contrario: en un mundo hipersexualizado, las mujeres deben potenciar tanto su mente como sus tetas. Quien las tenga. Y sacar provecho del déficit sexual masculino que, resumiendo mucho, viene a ser que ellos siempre tienen ganas.

¿Es moral, es lícito, es retrógrado utilizar la belleza? Quizá desde unos tacones altos no le tomen a una más en serio pero se tiene más perspectiva para canalizar su empatía. La emblemática frase “Soy maaaaaala”, de la Bruja amante del capital, vuelve a cobrar más vigencia que nunca.

PREMIO AL MEJOR BLOG PERIODÍSTICO DE LA COMUNIDAD VALENCIANA

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