El otro día una conocida me decía que esa tarde se iba a ir a comprar al PRYCA. Me resultó curioso comprobar como a pesar de los años (PRYCA pasó a llamarse Carrefour en el año 2000), y del dinero invertido en publicidad por esa cadena de hipermercados, todavía hay gente que sigue llamándolo por su antiguo nombre.
Algo parecido pasa con las denominaciones de los servicios públicos de empleo, aunque en este caso no sólo existe confusión en cuanto a su nombre, sino más importante si cabe, en cuanto a las competencias que tienen asignadas cada uno de ellos.
INEM, SEPE, SERVEF, ¿son exactamente lo mismo? ¿realizan los mismos trámites? ¿cuándo me tengo que dirigir a uno u a otro?
Lo primero de todo es aclarar que el INEM ya no existe, y no existe desde el año 2009 en que después de un pequeño paso por las siglas SPEE, pasó a denominarse SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal). Es habitual comprobar, sin embargo, como nos seguimos refiriendo a la “oficina del paro” como el INEM, y es incluso normal ver como utilizan esa denominación los medios de comunicación.
Tendríamos por tanto dos organismos, por un lado el SEPE, que depende del Ministerio de Empleo y Seguridad Social y que es un organismo único para todo el territorio nacional. Entre sus funciones se encuentra la de tramitar las prestaciones por desempleo, subsidios, renta activa de inserción, etc. por lo que en el caso de que queramos hacer alguno de estos trámites nos tendremos que dirigir a ellos.
Por otro lado, las comunidades autónomas tienen sus propios servicios públicos de empleo, en nuestro caso sería el SERVEF (Servicio Valenciano de Empleo y Formación) que se encarga de la gestión de las ofertas de trabajo, cursos de formación, orientación para el empleo… y que son conocidas como políticas activas de empleo las cuales están transferidas a las comunidades autónomas.
El nexo de unión entre ambos organismos es, entre otros, que para poder solicitar una prestación del SEPE debemos estar inscritos en el servicio de empleo autonómico que nos corresponda. Ambas administraciones realizan trámites y gestiones diferentes por lo que si queremos, por ejemplo, solicitar un certificado en el que se refleje que estamos cobrando una prestación, nos tendremos que dirigir al SEPE, ya que si vamos al SERVEF no nos lo podrán facilitar, aunque ambos organismos estén en el mismo edificio o incluso pegada una mesa con otra.
Ambos organismos tienen, así mismo, páginas webs diferenciadas y sistemas de cita previa también diferenciados, lo cual es importante tenerlo en cuenta a la hora de tener que hacer cualquier gestión.
Esta confusión de ir a un organismo en vez de a otro suele ser muy habitual, lo que genera trastornos a los ciudadanos y problemas con las personas que trabajan en esas administraciones, las cuales se limitan a realizar el trabajo que tienen encomendado.
Los máximos responsables de las administraciones públicas son los que deberían plantearse que el acceso a los trámites administrativos fuera lo más sencillo posible para los ciudadanos, simplificando al máximo la gestión de los mismos, o al menos, en aquellos casos en que no fuera posible, realizando campañas de comunicación e información para que los ciudadanos pudieran conocer mejor los mismos.