Ahora van a rectificar algunos “detalles” de la biografía de Franco, de Azaña y otros. El problema de contar la historia de alguien cercano es que todavía hay gente que vive y puede decir : “Oiga eso no es así.Yo recuerdo etc,”. Son las cosas de los biografos. Algunos tienden a escribir hagiografías que cobran por encargo y otros cobran por su especial ideología. No es eso, no es eso.
Usted tiene que ver documentos.Ya sé que muchos de esos documentos tienen un valor relativo y que el papel es muy sufrido e incluso se habla de algunos que han comprado sus títulos a cambio prácticamente de nada de esfuerzo en alguna de esa extrañas universidades del sur americano y otras.
Yo creo que cada Académico debería pasar un examen nuevo de objetividad.
¿Puedo,entonces,creerme lo que me dicen los historiadores.Lagarto, lagarto. No me creo ni yo mismo.Buenos días.