Entre Arias Cañete y Paulino Rivero no hay buena comunicación y eso se demuestra tras el cruce de acusaciones con ocasión del desastroso incendio, provocado dicen, en la Isla de La Gomera que forma parte de Las Canarias que es España y lo digo solo por recordar, aunque está lejos y en barco desde Cádiz cuesta llegar dos días.
Digo yo si les falla “el silbo” .En La Gomera además está la particularidad de la comunicación por el silbido gomero.
El silbo, por cierto, no era ajeno a la sensibilidad del poeta oriolano Miguel Hernández cuyo patrimonio intelectual en forma de “papeles” va y viene por la geografía desierta de las Administraciones que no ven más que el ahorro ahora. Una vergüenza y yo copio del poeta unos versos por ver si con esto las gentes se comunican mejor. Es la perseverancia, el silbo necesario del aire del entendimiento.
Dice-Miguel el poeta, que muerto, lo sé, aún vive: Dale al aspa, molino
hasta nevar el trigo./ Dale a la piedra, agua, hasta ponerla mansa. /Dale al molino, aire,
hasta lo inacabable.
Paulino Rivero dice que es la necesidad y no la extensión lo que debe empujar Y Arias Cañete, con olor a puro y toros, habla de Hectáreas. Arríen nacionalismo de uno y otro signo, Aprendan “silbo” gomero y que dure.
Que digo yo que unos tanques Leopard menos y unos hidroaviones más ,darían la medida justa para frenar la incomunicación y entretanto el fuego soterrado puede avanzar en la volcánica isla y los silbos atraviesan el aire diciéndose, a lo mejor, que sin tanta político y tanta charla, el monte precioso de colores lilas y madreselvas y verdes cambiantes, como una gema de atracción que imanta a las gentes del Norte frío y helado, estaría mejor.
El desolado paisaje, yermo tras el incendio, agosta el alma. ¿Quién y por qué incendia? Menos declaraciones de que “vamos a cambiar la Ley” y más acción contundente, más medios y menos “botelladas” y “cospeladas” pidiendo sacrificios al socaire de los coches oficiales y los sueldos macro. Y Soria, el otro ministro, a verlas venir. ¡Vaya tropa! dijo Rajoy. Si. Buenos días.