Pasen y vean
El presidente francés, François Hollande, ha participado en las Jornadas del Patrimonio enseñando su residencia oficial, el Palacio del Elíseo, junto a su pareja, Valérie Trierweiler, a los abundantes visitantes que hacían cola.
“Me presto gustosamente a lo que me piden” los visitantes, incluidas la firma de autógrafos y las fotografías, ha señalado Hollande en declaraciones a la cadena de televisión ‘France 2′(fuente las provincias)
Hace tiempo que lo tengo pensado, Yo creo que el morbillo de hablar o ver o sentarse con el que manda da un punto de orgullo y al que lo consigue y añade un voto al que lo acepta,
Los teléfonos rojos, los días de puertas abiertas, los desayunos con el presidente son actos populistas, si, pero sientan bien.
Recuerdo que era De Gaulle el que invitaba a desayunar al Eliseo a un matrimonio los domingos y aquello le sentó bien, ganó popularidad, el General,
Una cuestión que nunca ha quedado clara es el sistema de elección de los invitados y eso a mí me ha producido una cierta desazón. Después me he dado cuenta de que no soy francés y ya me he tranquilizado.
Al estar de moda eso de “mezclarse” con el pueblo puede ponerse en marcha unas dinámicas de saludos, visitas, desayunos, sentadas en la mesa de los dirigentes, de los poderosos.
En vez de siente en la mesa aun pobre es: siente en la mesa a uno que vota.
No está mal la idea. Plantea algunas dudas.
Una importante es el fondo de armario, que llaman los que están “al loro” en esto del vestirse.
¿Qué me pongo Mari Pili? Ponte corbata. ¿Corbata yo? Hace, desde que me he jubilado que la he dejado en el armario. Pues sácala del armario. ¿Qué dirá la gente? Que va a decir. Ya sabes que tú me gustas con corbata. ¿Siiii? Si, Entonces quieres que me acueste con pijama y con corbata. Tonto, no seas tonto, que ya no tenemos edad (aquí corto la narración que aunque se lee poco no quiero escandalizar).
Imaginemos que llaman de la Generalitat y te citan a desayunar un domingo. ¿Qué hago yo que pensaba irme a la playa?
¿Puedo llevarme la sombrilla y el bañador y como está todo tan caro la neverita de color azul? ¿Y la fiambrera como “los nanos” en el cole? ¿Me cobrarán? Ostras , que emoción, Me han llamado.
Llego, me identifico y me cachean- eso me fastidia porque tengo cosquillas y no es cosa de reírse cuando un “mazas” te cachea porque igual se mosquea y ahí la montamos.
Luego tengo que decir a que voy y no llevo el DNI (es que voy a la playa) y lo que era un desayuno en plan “pueblo ven a mi” puede acabar como el rosario de la aurora ( con perdón que yo no me quiero meter con Rouco ,por ejemplo).
Yo solo empiezo a cabrearme y me digo “no voy” y además no le voto a ese. Se lo cuento a mi amiga y me dice que eso no existe y que tengo alucinaciones y eso me tranquiliza.
Jefe de la cosa” no tengo pero psiquiatra sí. Menos mal. Estaba perdido. Ya no tengo que ponerme la corbata y me puedo ir a la playa. Esto de ser ciudadano da muchos sustos innecesarios. No somos nada. Buenos días.