La estafa y el perdón
Ayer la televisión ofreció la imagen de unas aulas de la Facultad de Derecho de Valencia que llenarían de goce a quienes dicen que los estudiantes no acuden a clase. Hasta los pasillos, y las ventanas estaban ocupados por jóvenes que esperan algún día licenciarse, hacer sus prácticas o jurídicas (o lo que inventen en esa época) y engrosar la nomina de licenciados en busca del empleo perdido.
Más de 700 personas en un espacio pensado para 200 y un poquito más. La impenetrabilidad de los cuerpos es un hecho físico irrefutable (salvo en el metro o en los autobuses) y un estudiante entrevistado decía “que era una estafa. Si. Lo es. Se pagan unas tasas por recibir clase- a ser posible comprensible y en condiciones y con derecho a asiento.
Dar clase con ese “llenazo” por metro cuadrado es difícil para un profesor- hablo por experiencia, aunque nunca he llegado a ese extremo de saturación. Ruido, olores, percepción claustrofóbica son o habrán sido los acompañantes de ese primero de Derecho en la Universidad-Facultad pública de Valencia.
De inmediato- o sea a lo largo del tiempo- La junta o el Decano o quien sea, resolverá el asunto y habilitará salas, nuevos profesores etc., Bueno
Se ve que antes no se sabía. Se ve que han aparecido de golpe, el primer día, los 700. A lo mejor alguien había dicho: “No vendrán todos. Ya se sabe·.
“Coño, han venido” dirán ahora. Todo es un “a lo mejor” y esta conversación no tiene que ser destruida en 10 segundos porque es inventada, aunque suele sonar y parece plausible.
“Hay que pedir perdón” dirá uno que no es Andrea la de “que se jodan”. Y seguro que ya lo han hecho o están a punto de hacerlo.
Que hagan como le inglés Nick, viceministro, que en un video pide perdón porque en su campaña electoral había prometido no subir las tasas universitarias y ahora cuestan el triple. Y el cabreo es tal que las manifestaciones han salido a la calle arrollando a los “bobys”.
Nick pide perdón y el astuto no se va. El ofensor limpia su conciencia. Eso cree él, y supone que el ofendido no reclamará la restitución o la venganza. Nick utiliza un soporte virtual. Es un “por si acaso”, ¿Por si acaso qué? Por si le llega alguna reclamación física en forma de “ñespla” (variante de host…) y eso estropearía la cara del vice que le ha costado mucho mantenerla tersa y dura.
La estafa no se resuelve pidiendo perdón. “Nanos” hay que reinventar el marcharse, aunque luego, como Mac Arthur y en plan Filipinas, amenacen con volver. Buenos días.