17.000páginas
Ya está en al calle el primer tomo de las memorias de J.Bono que vienen a ocupar 600 y pico páginas. En una entrevista que le hicieron dice que ha escrito 17.000. Es Tolstoi en versión manchega. ¡Qué tío! Lo digo por experiencia.
Debe ser como las niñas de los colegios antiguos que empezaban una libreta-que en algunos casos eran un bloc con un pequeño candadito- a la que llamaban mi diario.
Este señor se lo apuntaba todo desde hace años. Entre visita y visita, digo. Es un precursor. Los americanos, los senadores, al parecer, llevan a un señor que les fotografía siempre. Les fotografían del lado bueno. Todos tenemos un lado bueno o eso dicen. No estoy seguro. Hay mucho golfo suelto. Bien.
Está bien. Yo por ejemplo escribo columnas y me dejan que las edite aquí y estoy contento y de hecho he escrito algunas novelas y libros pero no me atrevo a contar las páginas.
Por otra parte lo que tiene que contar de lo apuntado este señor Bono, puede ser más divertido porque se “trabaja” el modo cotilleo y es de ese contenido medio rosa del que yo extraigo un pedazo para llegar a la conclusión de que aquí hay mucha gente que no se escapa de tener hemorroides. Eso los hace más humanos. Yo lo intuía….lo de las hemorroides.
Son o eran las hemorroides, al parecer, del Sr. González, a la sazón presidente del Gobierno de España , especiales. No son carne parecida a mi carne, por decir algo.
Son hemorroides de oro a juzgar por el coste de su extirpación en plan ataque atómico, por hacerse la cosa en un quirófano subterráneo.
Lo dice el Sr.Bono, según lo dice El Confidencial, que a su vez repite lo que dice otro que lo ha leído y que a su vez dice que le han dicho. Mucho decir. ¿No?
“La cosa es que, en mitad de la cena, en las que desfilan los nombres de Javier Solana o Carlos Solchaga, entre otros, Serra le cuenta a Bono que “mañana operan a Felipe en un quirófano que instalaron en un búnker subterráneo que mandó construir Guerra en La Moncloa y que, al parecer, tiene todas las comodidades posibles y ha supuesto un gasto extraordinario”. Serra, según Bono, concluiría su comentario con un dardo envenenado hacia Alfonso Guerra: “Esas fantasías subterráneas son muy del gusto de Alfonso.! (fuente el confidencial)
Fíjese usted que yo también soy un cotilla, un cotilla con carnet, y me voy a leer alguna página. Eso si esperaré a que salga en rustica. Seguro que sale. Preveo un invierno “diver”. Buenos días y a ver si llueve aquí en Valencia