El recurso final
En la columna de ayer destinada a la mejora sustancial del look – el mío- me dije que la cosa no acaba ahí y héteme aquí que hoy en la noticia que reproduzco en parte de El Confidencial he entresacado un párrafo de las 10”tácticas” para gustar-interesar a una mujer ( las otras nueve son complejas). Dice así:
Asegúrate de que tienes ojos grandes, pómulos prominentes y un gran mentón. Estas son las tres características físicas que resultaban más deseables por las mujeres, según un estudio publicado por el Journal of Personality and Social Psychology. En él, los autores (dos mujeres y un hombre) señalaban que estos tres elementos eran importantes para el sexo femenino porque su desarrollo está relacionado con la madurez sexual (caso de la barbilla prominente), pero también apelan a los sentimientos de protección de la mujer (lo que ocurría con los ojos grandes). Pero, ojo, sólo funcionaban en caso de ir juntos. Aquellos hombres que sean capaces de combinar las tres características serán los reyes del mambo (fuente El Confidencial del 30-09)
Me lanzó de nuevo frente al espejo (cuidado en lanzarse contra el espejo) y me miro y no descubro nada nuevo- entre otras cosas porque me tengo muy visto, aunque ahora, lo confieso, me miro con mayor detenimiento.
Pienso en los hombres poderosos que hoy nos gobiernan y me pregunto ¿Tengo yo la cara de Rajoy? Y por mucho que miro me digo, finalmente, que no; el tiene más cara, más llena quiero decir, ahí con su barba y su calma (eso gusta mucho, lo de la calma, dicen que da seguridad así que lo primero que hago es calmarme).
¿Estoy más seguro? No demasiado. En el mismo conjunto de noticias y fuente he leído que vamos a necesitar el año próximo del orden de 500 millones diarios de euros para pagar y eso me produce un rictus de pánico y me llevo las dos manos a la entrepierna en un gesto protector porque es lo único que me va a quedar, que tampoco es mucho.
Pelillos a la mar. En realidad Rajoy y Rubalcaba (las dos Bes) llevan barba para la cosa, digo, de la generación de firmeza clásica, de solidez rigurosa y estudiosa, digo yo. Yo repito mucho lo de “digo” pero es natural no voy a decir “dice” si quien digo soy yo ¿No?.
No me veo con barba, me hace más viejo y a estas alturas la solidez me importa un pimiento. Miraré mis ojos con mis propios ojos (es natural que sea con los míos ¿no?) y que sepan ustedes que durante mucho tiempo tuve unos ojos caídos de parpados que me decía yo a mi mismo que me hacia más interesante y romántico, pero en realidad es que se me caían por exceso de piel o de peso. Un asco. Ahora desde que me operaron los tengo más abiertos- creo que asusto a los niños y a los nietos de una amiga mía.
La cosa del mentón prominente no la tengo comparada. Mañana que veré a unos amigos me llevaré un metro o un calibrador de naranjas- se ve que como soy valenciano lo tenía por ahí- y les mediré el mentón antes de que se den cuenta y ya les contaré.
Acabo de arme cuenta que medidor de palabras dice 555 (un numero más en cada una de las cifras y soy el 666 y es el número del Maligno que lo tiene crudo conmigo que soy un liberal, digo)
Ha salido el Sol y está secando y el barro aparecerá marrón y fuerte. Tras la tempestad no viene la calma. Hay que recoger lo que ha dejado la tormenta. Voy a ver. A mis lectores masculinos les pido calma que no caigan en el desenfreno y que se atusen la barba. Buenos días.