¿Usted medita?
Las personas que practican meditación tienen más habilidad para leer las expresiones faciales de los demás, y muestran más actividad en las regiones del cerebro relacionadas con la empatía, según revela un estudio publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience.(fuente: Muy interesante)
Como ya es sabido los departamento de muchas universidades proponen investigaciones de dudosa aplicación práctica, frente a otros que hacen auténtica ciencia.
Y esto me desvela un poco, como se puede apreciar por la hora del envío que antes ha sido elaborado, sin llegar a la meditación transcendental o menos.
Solo conviene saber en qué se gastan los dineros los universitarios que habiendo alcanzado el grado de doctor o estando en ello proponen asuntos que pueden estar alejados de una realidad cada día más acuciante. Esta conveniencia se hace extensiva a todos (incluidos los catalanes, tan en boga ahora mismo).
Dicho lo anterior quizá ahora convenga saber si usted, tras meditar, tiene claro que significa la cara que le ponen en el banco, en las compañías de luz y gas, digo, o en el paso de un semáforo cuando pasa en ámbar.
La meditación en sí misma es buena porque, además de sedarte en plan natural, te impide cargarte la lámpara de la mesilla (es la que ahora tengo más cerca) al comprobar el cómo, no subiendo, la luz esta está más cara. Pura metafísica.
He visto, tras meditar, el cómo las marcas genéricas (se han dado cuenta los que la fabrican que la gente va a por ellas, y las marcas, más si son genéricas, no son tontas) han subido el precio un % mayor que las otras menos genéricas y más marcas. Mismos perros con distintos collares.
He meditado y he releído lo que ha dicho Wert (el ministro de apellido extranjero) sobre españolizar y eso me recuerda a mi, aunque a otros les suene a chino, al charlista Federico García Sanchís (tiene una rinconada junto al Palacio del Marqués de dos Aguas en Valencia ( rinconada que se aconseja limpiar) que hablaba y hablaba – se ganaba un poco la vida así- y decía que “españoleaba”. Está bien. Era un charlista como el ministro.
A lo mejor con la furia que cae convenía sugerirle al “minister” que tenga en cuenta la llamada “voz perifrástica”· que permite decir lo mismo sin pegar en sus partes a los independentistas (obsérvese el cómo al romper la palabra nos queda un especie de gran sufijo “dentistas” y eso puede servir para entender el dolor de muelas que produce en general).
Uno, joven, que no domina mucho el lenguaje y usa modismos curiosos señala con el dedo enhiesto, el dedo corazón, y señala, digo, en voz alta, apoyando el gesto con la palabra, aquello de: “a mí me la suda”.
Creo que este joven- podría ser mayor también e incluso muy mayor- no ha meditado.
Me voy. Ha llegado la hora de meditar yo, no sin antes desearles buenos y bellísimos días siendo ahora las 6,00 del día 11 de Octubre en vísperas de la llamada Hispanidad, antes Día de la Raza (lo apunto como dato onomástico y celebratorio para muchos). Lo digo “sin acritú” que señalaba en su día el eximio ex presidente del Gobierno D, Felipe González, cuando le daba una esplendida patada en salva sea la parte a alguna institución o persona relevante del aparato, que se dice. Buenos días.