PAROLE, PAROLE.
LA FACTURA
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Una usuaria francesa ha tenido el dudoso honor de recibir la factura telefónica más cara jamás registrada. En concreto, la afectada ha visto como BT le demandaba 11.721.000.000.000.000 euros, casi 6.000 veces el producto interior bruto de toda Francia. Después del susto inicial y de hablar con la operadora, la cosa ha quedado en un susto y un malentendido, siendo la cifra a pagar 117,21 euros.
La difícil situación económica está motivando que los gobiernos de toda Europa se vean obligados a aumentar los impuestos, con lo que las tarifas de servicios y productos están tendiendo a subir. Esa subida ha provocado que más de uno tuerza el gesto al recibir alguna factura semanal, que presenta un incremento que no suele ser agradable.(fuente: las provincias)
La o el facturista no se inmutó. ¡Manda huevos” en plan Trillo.
Ya se habla poco del ex ministro de Defensa. ¿Está en London? Era por curiosidad, por si estaba en el paro.
Cada día hay que tener más cuidado con lo que se habla, pero sobre todo cuanto se habla.
¿El CNI, por ejemplo, en plan escucha tendrá una tarifa especial? ¿Traducirá las diferentes lenguas del amplio espectro autonómico español? Qué lío tendrán los “workers” del sistema. A lo mejor lo tienen automatizado. Bueno, me digo, a mí que más me da.
Yo a lo mío.
Las facturas de los servicios “públicos-privados” la luz, el teléf. etc., son habitualmente un “regalo” con sorpresa incluida, aunque no sea tu cumpleaños.
Tengo una amiga que ha hecho del teléfono su “modus operandi-vivendi” y tengo otra que ha sabido encontrar un mecanismo por el que paga cada día menos y ahí hay un reto.
Usted habla mucho de amigas. ¿No tiene amigos? Sí, pero me gustan menos…que le vamos hacer.
Hablar mucho cansa y hablar por teléfono cansa más. ¿Por qué? Yo creo que modulamos la voz para parecer de lo más interesante y no siempre ánimo y voz concuerdan;
Eso si además es con imagen a la cosa le tienes que añadir gestos convincentes, ropa “ad hoc” y memoria. ¿Memoria?, Si hay que acordarse de detalles y eso también cansa.
Cuando estoy muy cansado ( con tanto cansancio me van a llamar ·el cansao”, porque por menos de eso en un pueblo te ponen un “malnom”, un mote) me pregunto si habrá sido el teléfono. Llamo mucho y me llaman menos. Eso al final te cabrea porque te preguntas: ¿Por qué tengo que llamar yo siempre? Usted me dirá “no llame”. Si. Haré pronto algo parecido…llevo intentándolo 20 años.
Oiga todo eso está muy bien, pero diga usted lo que tenga que decir directamente,
Bien- Lo digo. El teléfono es caro, cansa mucho el hablar y además hay que tener cuidado con las facturas y hay que buscar métodos para que cueste menos.
Con eso hubiera bastado. Si, pero con eso yo me quedo sin columna y eso también cansa.
Joder que pesado. Si, lo acepto, Cansadamente, pero lo acepto. Buenos días y que descansen