Depredadores
He leído esta mañana que hay un caracol llamado “manzana” que ha invadido el Delta del Ebro y en concreto los arrozales que allí cultivan nuestros hermanos del Norte. Por lo visto se sospecha de un “nen” que los ha “depositado” allí con la insana intención de acabar con el arroz.
El hijo natural que sea, dicen, actúa en solitario y conoce la zona. Ha ido depositando el exótico animalito, como en su día el siluro, que se despacha a gusto y como al tipo le gusta el arroz como a mí, se espera dentro de la tierra- no parece tonto-y sale cuando la raíz arrocera asoma en la primavera del Delta. No lo paran En cada puesta el “caracolet” deja del orden de 300 huevos y empiece usted a contar. Habrá que vaciar los canales laterales al río y a mano liquidar las puestas.
No sé quién dice que nuestra especie es perfecta. Imaginen estar enterrados desde ahora el otoño, en plan Drácula, y salir solo en primavera. El plan no estaría mal pero tiene sus problemas técnicos. Le vendría bien a Montoro y Cia. La sanidad estaría salvada…aunque si viene riada la cosa estaría chunga.
El animal, presente en numerosos acuarios caseros, se descontrola en el exterior. Puede llegar a medir 10 centímetros, tiene un apetito voraz, repta por el agua a contracorriente, se reproduce a gran velocidad y ningún depredador en el delta puede hacerle frente (fuente: El País)
Hace tiempo que dije que debería hacer las columnas más cortas. Lo hago. Quería hablar de depredadores y me he quedado en el Delta del Ebro que a mí me gusta mucho y quería homologar al caracol manzana con algunos políticos. Lo mejor vayan en Madrid al María Guerrero que allí la obra Anomia habla de este tema.
Mientras usted va y viene, si fuera el caso, un servidor lee más, lo analiza, lo comenta y lo escribe y ahora me voy al Mercado Central a ver que hay. Buenos días.