No saben sumar
Al parecer hay una diferencia sustancial entre los huelguistas de ayer, los empresarios y el Gobierno. Se trata de sumar, restar, multiplicar y dividir.
Deben haber ido a colegios distintos y lo digo porque no es posible que unos digan que a la manifestación – será la de Madrid-han acudido 35 mil personas (gobierno dixit) y los convocantes señalen un millón. Alguien se equivoca. Mucho error de bulto. ¿No? ¿En la pública suman igual que en la concertada o en la privada? Me refiero a la enseñanza.
¿Los pobres suman igual que los ricos o parten de diferentes métodos?
En cuanto al seguimiento por parte de comercios las diferencias son considerables. Yo sería partidario de contestar a una posible pregunta de: ¿Cuantos han ido? con un indeterminado “Muchos, han ido muchos”. Con eso se salva la precisión y al tiempo se da la sensación de éxito.
¿Cómo contarán? En el caso del luctuoso asunto del Madrid Arena el juez ha encargado a la policía científica que calcule el aforo. Y en eso están.
Es físicamente imposible que en mi sitio se pongan, incluso de pie, dos o tres personas. Otra cosa sería que contásemos almas. ¿Cuántas almas caben en uno?
La aglomeración es, en ocasiones fruto de la necesidad. En el metro, en el autobús, en el futbol, en las concentraciones religiosas, en los macro conciertos cunde la duda, como pende la espada de Damocles sobre quien tiene que dar la cifra.
Depende de a quien se da la cifra. Imaginemos que es para Hacienda. Se tiende a la baja; si es para la prensa se exagera. Si es para el jefe también se tiende al éxito.
En materia de almas supongo que eso depende del día y la hora. Cuando los enamorados se dicen cosas como aquello de: “No puedo vivir sin ti” se podría señalar que hay dos almas en uno o siguiendo a Platón, en relación con la amistad, que señalaba que era como un alma para dos cuerpos.
El alma es incorpórea y, seguramente, innúmera. La flexibilidad del alma viene a ser como el gas que se adapta a la vasija que, lo contiene.
Yo creo que he dado con la clave de las diferencias numéricas en estos asuntos de concentración humana.
Los que organizan sienten y cuentas almas. Los que vigilan y controlan a las masas cuentas cuerpos. Esta es la cuestión. Deseo y realidad, realidad y deseo son dos concepciones de una misma moneda.
Me quedo con la idea de” muchos, muchos”. Es una cuestión de percepción.
Otra cosa es que sirva para algo la concentración. De momento los dos partidos que juegan la liga nacional de la política no se han puesto de acuerdo en cuanto a la cosa del desahucio. No hay que bajar la guardia. Estos son fáciles de contar porque siempre son los mismos. Buenos días. ¡Ah! ¿Quiénes son?
Bancos de una parte y potenciales desahuciados de otra. En el medio los que quieren apuntarse la solución a la tragedia. Buenos días otra vez,