El cadáver culpable
Díaz Ferrán ha cargado sobre su socio muerto la culpa de todo. No es el único. Habrá más casos. Un muerto a tiempo soluciona.
Él, Díaz, no sabía nada. Era un cargo, el presidente de los empresarios. No sabía nada.
Como muchos consejeros de Cajas y Bancos venidos a menos ellos no sabían nada, no les informaban. Esa situación de inanidad no les impedía ejercitar el movimiento de extender automáticamente la mano cada vez que les pagaban y era muchas veces.
Y están en la calle. Y tú si no pagas un recibo de la luz, digo, además de quitártela ni te cuento lo que hay que hacer. Aquí falla algo.
En el Confidencial del sábado el columnista Sr. Zarzalejos – lo recomiendo- hace una extensa reflexión sobre la connivencia en la Operación Crucero en torno a la mezcla de poder, periodismo y delincuencia moral.
Conviene mirarse. ¿Bailamos el agua a quienes mandan? ¿Negamos el pan y la sal a quien no manda nada? Un síntoma de progreso humano sería aquel en que sabiendo que esto ocurre no lo hiciéramos. Es la coalición del mal.
A lo mejor la austeridad por la que nos dicen que hay que pasar necesita una “pasadita” (aquí cada uno es libre de aplicar el tipo de “pasadita” que le convendría al personal al mando de la nave)
Estas coaliciones de pobreza moral, de desmayo ético y de ausencia de control y hasta de dignidad, hacen posible casos como los de Gerardo Díaz Ferrán. Y más que aparecerán.(fuente: el confidencial. j-a-zarzalejos
O sea que no creo yo que porque me autolesione la moral quitándome esto o aquello la cosa va a mejorar sustancialmente,
Yo me aplico, creo, en esto de ahorrar recursos, por ejemplo. Me ronda un gusanillo interior, que es un replicante, que me dice que no. Que mientras haya cadáveres a quienes tirar”el muerto” (una contradicción propia de Summers) la cosa no está clara.
Un amigo me dice que cuando los”rojos” vietnamitas llegaron a Saigón lo primero que hicieron fue ahorcar públicamente a varios acaparadores. ¡Hombre, No estamos en Saigón!- le contesté. El se encogió de hombros y se fue murmurando .Yo me voy a tomar café. Buenos días.