El Sr. Hefner
( Playboy es una revista de entretenimiento para adultos, fundada en Chicago, Illinois en 1953 por Hugh Hefner… Desde estar en la cima en 1970, Playboy ha tenido un lento declive en el éxito de circulación, en parte por una mala inversión en clubs nocturnos y casinos y, por otra parte, por la fuerte competitividad de algunas otras compañías, así como por el auge de páginas eróticas y pornográficas en Internet (fuente Wikipedia)
El imperio Playboy no se tambalea al parecer y no es que no haya habido un importante descenso en ventas de sus productos y publicaciones como se lee en la cita, Sigue vigoroso y sus acciones se cotizan bien en el mercado.
Quizás la acción más valiosa es el propio Sr.Hefner de 86 años que acaba de casarse con la señorita Harris de 26. Toma castaña.
La novia publicó varias fotos en su cuenta de Twitter mostrando su vestido de novia y el lugar donde se celebró la ceremonia, la mansión Playboy en Los Ángeles.
Como casi todo, esta noticia puede dar lugar a diversas especulaciones. No es infrecuente que señores de edad manifiestamente irrecuperable, busquen en sus posibles “nietas” una especie de adiós a la vida.
Un intento final de recuperar, cuales Faustos irredentos, juventud surgida de la compañera de cama ( si es que ella decide compartir el lecho llamémosle nupcial por no llamarlo de otra guisa).
En España ha habido algunos casos que han sido “carnaza mediática” y las sendas viudas de estos aventureros campan ahora con los restos de herencias tostándose al Sol del Mediterráneo o cerca de las aguas de los lagos suizos o en las brumas gallegas bajo Fundaciones, sometidas al juicio de reclamaciones sin tregua.
Otra posible observación puede darse mediante una lectura positiva del acontecimiento nupcial del Sr. Hefner y es la dislocada fe en el fututo, la loca esperanza de un día tras otro embarcados en el optimismo del anciano que se niega a aceptarse como lo que es.
Negar la mayor. Puede que a nosotros nos falte ese punto; como país, parece ser.
Estamos hartos, ahítos, del último matrimonio político naufragado entre las olas brutales de subidas sin fin, de austeridades que no terminan nunca y que se recrea sobre la misma clase. El martillo siempre sobre el mismo yunque. Dan en el mismo clavo.
Tengo a mano a Unamuno que siempre tiene algo aprovechable.
“Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis, porque para convencer hay que persuadir.
Vuelve el frío por la mañana tras el calor del brindis de Nochevieja, cada vez más vieja y lejana. Buenos días.