La Madre Rusia
Es el caso que la decisión de Putin acerca de darle nacionalidad y pasaporte ruso al actor francés Depardieu- que se había ido a vivir a un pueblecito belga colindante con la frontera francesa ha levantado una oleada de declaraciones de todo tipo.
Desde gentes que lo consideran una vergüenza nacional, hasta otros que ven en la decisión de Putin una maniobra política, un golpe de efecto para que se considere a Rusia una nación abierta a quienes buscan el exilio. Interesante planteamiento sin duda.
Se trata, digo, de devolver a Rusia el esplendor, un esplendor para la exportación de imagen, de patria acogedora.
El asunto Depardieu es una bola de nieve , informa el rotativo Le Monde porque ahora es Brigite Bardot la que ha decidido seguir los pasos de Gerard si liquidan a dos elefantes del zoo de Paris que , al parecer, están tuberculosos. Dice que se va Rusia. Quizás, con perdón, la hubieses querido un poco menos madura.
En un caso son los impuestos, en otro los animales.
La oleada de críticas a la acción “depardieu” ha puesto en boca de muchos la pregunta ¿Cómo calificamos a los 350 mil franceses que trabajan en Londres? Declaro aquí que a mí me da igual. Liberté.
Por otra parte hay quien señala que la libre circulación de personas está asegurada en el territorio europeo y que todo esto es una tontería y que se trata de alguien que no quiere pagar los impuestos que el gobierno del Sr. Hollande ha puesto en marcha.
¿Qué hacemos aquí con los numerosos deportistas y otros que han tomado residencia en Mónaco o Andorra con el mismo fin evasor(O de pagar menos) y que se llenan la boca defendiendo a España?
Sin duda cuando de “tocar” la bolsa se trata, las acciones personales priman y eso debe ser, entre otras cosas, porque el comportamiento de algunas personalidades cercanas al gobierno no es moralmente aceptable, al margen de los discursos y declaraciones de quienes nos dirigen.
Aquí se ha levantado una polvareda con el asunto Telefónica-Rato y es posible que esa polvareda sirva para tapar otros nombramientos que van cayendo de uno y otro lado con solo pertenecer a la cúpula de uno u otro partido o en todo caso estar cerca.
Quienes no tenemos ni los recursos, ni las ganas de irnos a vivir a un pueblecito de Bélgica o pedir a Putin que haga el favor de buscarnos un documento de nacionalización ruso ¿Qué?
Imaginemos que se lo dan. Que me dice del frío que están pasando allí con el buen día que hizo aquí en valencia ayer y luego está el idioma y la cosa cirílica que no es moco de pavo.
Ahora están allí, en RUSIA, en lo que llaman los diez días el horror. Se bebe mucho vodka y se hacen algunas barbaridades.
Yo veré los hermanos Karamozov, escucharé “los remeros del Volga” y leeré la biografía del último Zar y olvidaré los Gulag.
Que tenga buen viaje el Sr. Depardieu y que Bardot se calme, que la tuberculosis de sus elefantes queridos tiene mala solución. Buenos días