El descanso
Hablar de descanso cuando hay tanta crisis en el mercado de trabajo puede sonar a despropósito o a una falta de conocimiento de lo que pasa o es más, hasta una burla para algunos.
Pero descansar hay que descansar. Lo decían el otro día unas empleadas de un Centro Comercial valenciano cuando gritaban “No somos máquinas” refiriéndose al nuevo horario permitido a ciertas áreas para la apertura de su tiendas los domingos y fiestas de guardar ( ahora serán menos de guardar, digo yo)
No todos los descansos son a la medida y en personas como las que refleja la noticia que “pego”.
Esta semana, hemos sabido que Leonardo Di Caprio y Kylie Minogue han decidido tomarse un respiro y aparcar sus carreras por un tiempo. La lista de actores, músicos, deportistas y personajes públicos de diversa índole que en algún momento han optado por hacer un parón en sus trayectorias para recargar las pilas.
¿Quién de nosotros no se tomaría un año sabático con la condición de que te guarden el puesto, el salario etc.?
¿Qué es un año sabático?
Un año sabático es el período de tiempo en el que una persona decide dedicarlo completamente a intereses personales, dejando a un lado sus responsabilidades laborales y/o académicas.
La palabra hebrea šhabbat (שַׁבָּת) significa “el [día] de descanso” y se refiere al cese o descanso de trabajo.Su origen se remonta a siglos atrás, cuando los hebreos se tomaban el séptimo año de la cosecha para el descanso.
Resulta difícil ahora plantearnos este descanso y cuando digo ahora quizás debería decir en nuestra cultura. El no estar operativos genera un sentido de culpa en muchos casos.
¿Qué hacer?
Quizás lo que convendría sería establecer mecanismos diarios de recuperación. No es para nada malo incorporar a nuestra “dieta diaria” de acciones destinadas al placer, a buscar la satisfacción; eso que muchos llaman “eso me llena o eso me realiza”.
Leer, escuchar música, realizar trabajos manuales, pasear, son actividades que sirven para recargar las pilas, para sentirse mejor. No necesita usted un “coach” (esos entrenadores que se han puesto de moda entre algunas personas que se lo pueden permitir y que, quizás, no dispongan de iniciativa y les falte, en todo caso, una cierta disciplina)
Actualmente, en ciertas instituciones académicas, el año sabático es el período de tiempo que los profesores dedican al estudio, a la investigación o la realización de actividades que conlleven la superación académica. Usualmente se recibe sueldo durante el mismo y también es cierto que existen legislaciones que prohíben o no contemplan esta práctica.
No es frecuente que la Institución esté por la labor e incluso el profesor, teniendo derecho a ello, no se atreva a plantearlo. El miedo se ha instalado en esta sociedad.
En mi caso, sí puede servir de ejemplo, el escribir es una actividad que me recarga las pilas. Pruebe usted. Iníciese con un diario por ejemplo y añádale comentarios. Ahora yo mismo estoy corrigiendo el borrador de mi última novela (por editar) “El crimen de la Calle Salvador”. Da mucho juego y te obliga a investigar, a hacer trabajo de campo etc.
Perdonen me tengo que ir. Tengo pendiente la visita a un forense. Buenos días.