Las F word en el tenis
Lo cierto es que es un titular para una columna de opinión extraño,
Probablemente ininteligible. A mí también me ha llamado la atención al leer una crónica del partido entre Federer ( el suizo impecable) y Murray (el escocés de pulmones de acero), He tardado unos años en saber esto y a lo mejor es que se ha perdido la corrección en el lenguaje por aquello de la libertad de expresión. O también podría ocurrir que yo soy un paleto tardo nacionalista en materia de uso del lenguaje.
Las palabras son arietes, punzadas directas a la intolerancia y evidencias de lo que puede llegar a continuación. Son un preludio de la violencia.
En todo caso siempre se ha dicho que hay deportes exquisitos en su práctica. El golf, la equitación, el tenis, la vela y quizás alguno más. ¿El bridge? ¿Es un deporte? El uniforme y la corrección son sus etiquetas tradicionales. ¿Se ha perdido esto?
Por lo visto en el último partido del Open de Australia, que perdió el suizo, este se dejó en la raqueta, en algunas ocasiones, la calma helvética y lanzó al aire determinadas expresiones ofensivas que alcanzaron el adjetivo de prohibidas o de F Word.
Estas expresión fueron transmitidas en directo por la BBC y esta cadena británica pidió perdón por esas frases. Son las llamadas F Word.
Se ve que ese estadio semántico (me refiero a la palabra “maricón” escupida por el bello suizo, dechado de virtudes en el juego de muñeca a la vista de que la cosa del partido no le iba bien) ha sido superado por nuestros medios sobradamente y son los medios televisivos los que han permitido sobrepasar la frontera del mal gusto y debe ser que ese mal gusto tiene sobrados admiradores por lo frecuentados que son.
La audiencia se anima y al parecer se estimula con la violencia verbal. El espectáculo de “Gandía Shore” o la violencia verbal de programas diarios fascinan a determinado público.
El que haya F words me gusta. Evitarlas suaviza las relaciones y evita tensiones innecesarias. ¿Por qué mentar despreciativamente la tendencia sexual de uno u otros- y de otras- de forma que eso descubra la intolerancia general? ¿Por qué tiene más carga intolerante esa expresión que la de “vendedor de armas” o “sindicalista vago” o “banquero ladrón”?
Tengo en mente algunas palabras “F words” y por eso no las digo. He tenido mucho gusto. Buenos días.