Qué asco
He coincidido estos días con algunos grupos y el resumen de sus conversaciones era que todo es un asco.
Es un asco el conjunto constante de las acciones de algunos empresarios, de bastantes políticos e instituciones y del estado de paralización en el que parece situado el país, pese a las declaraciones en sentido contrario de las llamadas “cifras macroeconómicas”.
¿Qué es el asco?
He ido mirar y he encontrado algunas expresiones gráficas en un libro de Darwin que reproducen gestos y poses derivadas del sentimiento del asco. He visto otros autores buscando la base de lo que yo creo que está empezando a pasar y literalmente de otros autores he elegido este párrafo
“Una corriente de investigación se basa en que la capacidad de sentir asco es genética, sin embargo el objeto del asco es variable y viene determinado por la cultura. La reacción del asco no es un instinto innato, sino que es adquirida mediante el ejemplo de otros, especialmente de los padres, y está por tanto influida culturalmente. El principio es «Te dan asco las cosas que en tu sociedad en la que vives se consideran asquerosas»
¿Así que los padres ayudan a sembrar esa sensación asquerosa o no en relación con el entorno?
Ya se sabía. Lo sé. Lo digo de nuevo porque si es, como parece, así, el legado que les estamos dejando es una estupenda ración de asco hacia actitudes que pueden tener como sustrato la falta de credibilidad en el entorno y en las instituciones.
Eso es la simiente de grupos “antisistema” , de grupos aleatorios en su composición como del 15M u otros por descubrir y desarrollar.
Los media no hacen sino utilizar su tiempo, su páginas para subrayar dos hechos escandalosos en sí mismo y en su repetición devenidos en asquerosos ya.
Programas que hacen de la vulgaridad su bandera, programas que hacen de la denuncia expansión noticiosa y que unos y otros obligan a cambiar de canales, leer otros diarios etc.
Es posible que tras el asco surja la ira y tras esta la explosión de la misma y la respuesta será el acallamiento y así la cadena. Las uvas de la ira están sembradas.
No sirven las declaraciones pomposas con voz segura y férrea. Son los hechos los que interesan.
De los últimos “ papeles Bárcenas” solo se derivará en la práctica un problema fiscal y me acojo al tiempo, pero la corriente de fondo es el quebrantamiento del sistema y de la fe en la democracia actual.
Primero asco y luego ira. Buenos días.[]