El doble
La noticia de la existencia de un doble del Presidente Rajoy, siendo curiosa, no deja de ser objeto de reflexión.
A la vista de los acontecimientos desde que es Presidente y repasando las promesas y la realidad no es descabellado preguntarse. ¿Es usted el mismo que calza y baila? ¿Se trata de un doble, al efecto de que sea este el que cargue con los improperios consecuencia de sus decisiones?
Rajoy encontró a su doble en Chile. Es un parecido extraordinario. Tanto, que el propio Rajoy no dudó en hacerse una fotografía e inmortalizar el momento. La agencia EFE ha distribuido la imagen en la que se ve a Mariano Rajoy posando junto al empresario chileno Gaston Cruzat, padre de un asesora del presidente de Chile, Sebastián Piñera. El empresario luce algunas canas más pero, por lo demás, parecerían hermanos gemelos..
Me pregunto si en algún momento el mismo presidente no se habrá planteado ser su doble, sin dejar de ser el mismo. No me extrañaría que en sus sueños diese la orden de: “Búsqueme un sosias”
Los dobles, los impostores e imitadores son el pan nuestro de cada día; incluso se dice que uno mismo puede ser varios. Debe ser la adaptación al medio que dirían los antropólogos
La utilización política de sosias fue aplicada en personajes históricos con diversos fines. Casos renombrados durante la Segunda Guerra Mundial fueron Winston Churchill, Adolf Hitler, Rudolf Hess, José Stalin y Bernard Law Montgomery.
El asunto es literariamente atractivo. ¿Qué haría usted si tuviera un doble?
Es muy sencillo. Dadas las circunstancias a lo mejor huiría y volvería más tarde para ver cómo van las cosas.
“Vete a ese discurso y trata de quedar bien” sería la orden posible. Entretanto el auténtico descansaba en su palacete a verlas venir tomándose un trozo de una tarta de Santiago, al tiempo de oír un concierto de gaitas para alzarle la moral.
Estoy seguro que en alguna parte, en un Departamento de Seguridad Universal, estarán fabricando ya dobles por encargo dotados de sofisticados sistemas de grabación, de contraespionaje o de lo que usted quiera.
Antes de irme permítame que le pregunte ( sin ánimo de ofender) : ¿Usted es usted?. Mire, no me diga nada por favor , no quiero saberlo. Prefiero pensar que quién dice que me quiere, que me lee etc. , sea verdad. Un lío eso de la doble personalidad, de la bipolaridad y de los dobles. Es mejor la sencillez. Buenos días.