Ana y Mikey
A la Sra. Mato hoy ministra de sanidad le estarán poniendo enferma sus viajes a troche y moche, siendo el último al mundo de Disney.
Me llama la atención el que esta señora no sepa nada e insista, pese a lo que dice la UDEF, en que ella se pagó sus billetes. Será cierto si ella lo dice. Pero lo que es cierto es que se fue a ver a Mikey. Yo también he ido y me he vuelto allí infantil. Yo también digo que yo me pagado mis billetes. No sabía nada de Gurtel.
Puede que en el fondo la Sra. Mato tenga razón y ella pagó sus billetes y el resto del viaje lo pagara a la sazón su esposo el Sr. Sepúlveda que estaba a salario del Partido Popular.
Son esas cosas de los matrimonios que tiene separación de bienes y que llegan hasta la separación de billetes.
Se dice también que el viaje incluye la presencia de los personajes del mundo fantasioso y yo la veo desayunando con Pluto o con la princesa de turno.
Al decir de Celdrán Gomariz en su Gran Libro de los insultos ( que yo consulto de vez en vez para ver de insultar en plan elegante y sin trascendencia excesiva) un “farabusteador” sería el sujeto que lleva a cabo su latrocinio con habilidad, con maña, diligencia y meticulosidad y cuando leo estas cosas y otras me pregunto: ¿Sería el señor de la señora Mato un ejemplar de estos? y viajando un poco más allá ¿Cuántos de estos hemos dado a luz en esta camada democrática de los últimos treinta años?
Estos no parecen haber necesitado profesor alguno para mejorar su imagen; antes al contrario se han distinguido por su capacidad de ser opacos, de mantenerse a la sombra de la teta y sin que nadie les dijera nada. Maestros del disimulo no han sabido, sin embargo, dar cuenta de dónde ha salido el dinero para el modesto Jaguar o camuflarse debidamente para irse de viaje a Helsinki o a Disney.
No acepto el que se piense que esta es una más, me refiero al viaje, de las mamandurrias a las que la Sra. Aguirre se refirió en una de sus populares intervenciones.
No son papanatas, ni son papamoscas. Aquí hace tiempo que se acabaron los tontos y aquí el más tonto toca la flauta. Doy un voto de confianza a esta señora que tan segura parece estar de sí misma y tan poco avisada de dónde le caen los dineros familiares, al decir de ella misma.
Estoy a la espera-Buenos días.