Crimen abierto
Mi amigo el filosofo, profesor y escritor Miguel Catalán ha publicado en el Diario de Córdoba- Cuadernos del Sur una crítica de mi última novela “El crimen de la calle El Salvador”.
Yo lo digo aquí porque sirve para exaltar mi vanidad y me llena de ilusión publicarla en un lugar adonde mi editor no llega- ¿Llegas Françesc de Editorial Denes allí?- y sueño multitudes llenas de calor, tras haber ingerido un esplendido rabo de toro regado con un buen vino de la tierra, dirigiéndose atropelladamente a las librerías pidiendo la novela.
Las flores del algodón cercano a la Córdoba califa no se agitan por el viento, pero las hojas del Crimen de la Calle El Salvador sí.
¿Qué dice el profesor Catalán? Entre otras cosas esta:
“Qué es una novela atípica porque el crimen no queda resuelto y porque contraviene la regla más elemental del género…en ciertos géneros como le cerrado policiaco el autor no puede salirse del curso marcado por los deseos del lector…el final de ciertos subgéneros es inevitable: la conclusión del orgasmo en la pornografía, de matrimonio en las novelas rosa, el triunfo del heroico varón en las novelas del Oeste, del desenmascaramiento del criminal en la literatura policiaca. Y sin embargo el autor del El Crimen de la Calle El Salvador sale del libro para decirnos , en el último momento, que en esta novela tan realista hemos asistido a un crimen real…entonces recuerda el lector que la novela se le había pasado en un soplo”.
¿Seré un anarquista como decía mi abuela? ¿Un salteador y secuestrador de las normas? ¿Un escritor que se cansa del personaje y opta por liquidar o que no sabe qué hacer con él y lo deja al libre albedrío-que palabra concepto tan bonita- del lector?.
Ha venido “la caló” y ya no hay quien se entienda. Lo dejo, le doy las gracias a Miguel y a ustedes. Buenas tardes.