En San Fermín: Tetas
Hace años se cantaba lo de uno de Enero, dos de Febrero etc. y se llegaba al 7 de Julio San Fermín y luego en los reportajes que daban cuenta de los encierros se aprendía que ponerse en el lado izquierdo de Estafeta era muy peligroso.
Jóvenes y menos jóvenes de ambos sexos disfrutaban del vino, de la comida y de la fiesta y no se daban apenas señales para difundir noticias que tuvieran como centro de atención las tetas manoseadas por mil manos de una joven a horcajadas de un hombre y sobre cuyo cuerpo chorrea el vino color sangre.
He visto la agresión que podría haber empezado por una vuelta divertida, participativa a hombros de un muchacho, una risas al notar sobre el cuerpo el impacto del vino.
Comentan que eso del vino sobre el cuerpo sirve, como antaño dicen que se hacía, con las extranjeras ; llevaban camiseta en la plaza de toros y si se apreciaba que no llevaban sostén alguien lanzaba un pozal de agua para clarear y pegar la misma camiseta y adivinar los pezones entre la risa o el enfado. Otro tiempo y la misma intención. Por entonces la televisión no existía.
La imagen repetida un millón de veces por las cámaras de un cuerpo de mujer ladeado y casi vencido y una cara despeinada y con cierto aire de miedo en el rostro, da noticia de que algo está pasando ahí que aleja la fiesta y da paso al principio de una violación colectiva, de una agresión sexual propiciada por los acontecimientos y venida a más por la brutal falta de respeto.
“A las nuestras no” decía un entrevistado. Se ve que solo es para mujeres de fuera, extranjeras o no. Un detalle el de estos chicos.
O sea que todas las que no sean nuestras hermanas, madres, esposas son unas putas. ¿Hemos avanzado algo en el terreno de la igualdad? No deberían hacer falta teléfonos de ayuda a la mujer o centros para la denuncia como ya es el caso en Pamplona.
¿Se ha puesto de moda lo de la camiseta, las tetas al aire, las horcajadas? ¿Es la marca España de toros, sexo y violencia ?. No me gusta. Buenos días.